QUÉ VEN MIS OJOS

Es lo que tiene

Es lo que tiene soplar y sorber al mismo tiempo: acaban perdidos de sopa el que lo hace y el de al lado: pasó aquí con los aranceles de Trump y los ultras que querían a la vez ser patriotas y aplaudir a quien amenazaba los intereses de España. Y pasa ahora con el rapto de Maduro, que pesará sobre el expediente de quienes ahora lo justifican cuando se convierta en el primer capítulo de un nuevo imperialismo de helicóptero y dron que ya tiene en su punto de mira a México y Colombia.

Es lo que tiene querer estar en todas las salsas, opinar de lo divino y lo humano como si lo que dice el locuaz le interesase al género humano en su conjunto: ahí tienen, sin ir más lejos y por no apartarse de la cruda realidad, los solemnes pronunciamientos de Feijóo sobre la invasión exprés de Venezuela por parte de Estados Unidos, esas declaraciones suyas que hace para dar la impresión de que le habla de tú a tú al ex amigo americano y que este las va a escuchar y valorar. Pero debe de ser que no, porque el jefe del PP ya estaba felicitando a María Corina Machado y reservando billete para asistir a su toma de posesión en Caracas, cuando el mandamás norteamericano dijo que ella no, que las elecciones tampoco y que en su colonia petrolífera hará de hombre de paja una mujer, la actual vicepresidenta Delcy Rodríguez, siempre y cuando sea obediente y no trate de sobrepasar su papel decorativo. En una novela de John le Carré, ella sería la que ha vendido a su jefe a la CIA. ¿Y en la realidad?

Es lo que tiene regalarle los oídos a alguien como Trump y ponerte a sus pies: empiezas aplaudiéndole que bombardee narcolanchas, ejecutando a los supuestos delincuentes sin juicio ni condena, y terminas avalando saltarse el derecho internacional y con las barbas puestas a remojar porque, ¿alguien duda que esto es sólo el principio de algo mucho más grande y que amenaza al planeta entero? Llámalo Groenlandia, llámalo Canadá o llámalo Latinoamérica en general, y no andarás desencaminado. Ya no les hace falta ni un Kissinger, porque no se molestan en disimular: estamos aquí por los barriles de crudo, ha dicho el arrogante Donald, y vamos a ganar con ellos millones de dólares. Es lo que tiene el lema América primero, ya saben.

Es lo que tiene pertenecer a la extrema derecha internacional, que hay que vivir de rodillas ante el ‘primo de Zumosol’ porque entre matones siempre gana el más fuerte

En fin, que es lo que tiene pertenecer a la extrema derecha internacional, que hay que vivir de rodillas ante el primo de Zumosol porque entre matones siempre gana el más fuerte, ahí no importan las razones sino los cañones. Y, desde luego, la sumisión al amo de tanto dócil vestido de machote requiere una dosis de cinismo soberana, porque, en el fondo, ¿lo que ha hecho Trump no se parece, en su versión resumida, a lo que hace Putin en Ucrania? Los caudillos son y actúan así, por norma: ambicionan la materia prima del vecino, cruzan la frontera y la cogen, sin más. El día de mañana, ¿qué dirán los serviles de hoy si China sigue el ejemplo y se apropia de Taiwán?

Odio la expresión “es lo que tiene.”

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