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Propuesta de Autonomía de la Región Leonesa: el protagonismo de las comarcas

Alberto Zamorano Cuesta

La que posiblemente sea la 18ª Comunidad Autónoma, tras aprobar la Diputación de León la moción pro-autonomía, ya cuenta con dos propuestas de Estatuto redactadas por la sociedad civil. Las canciones en León tienen las letras más melancólicas, azuzadas por la despoblación y por el anhelo de ser Comunidad Autónoma, un derecho que consideran hurtado desde la Transición: “Paso la vida llorando y suspirando, León, por ti.” Se escucha en el cancionero popular. Desde 1983 hasta 2023 la Región Leonesa, formada por las provincias de León, Zamora y Salamanca, ha perdido casi 200.000 personas, lo que supone el 75% de toda la pérdida de la C.A. de Castilla y León. Al respecto, la canción Madera de Pendón versa “Las gentes siguen emigrando, el Duero permanece”, mientras apunta a los culpables: “en los despachos dramáticos del siglo XX (…) dibujan regiones;  tiempos de sigla y dinero, élite inmoral”.

La Región Leonesa tenía todo para ser una Comunidad Autónoma durante la Transición a la democracia, cumplía los requisitos del artículo 2 y era una región histórica desde que en 1833, por el mismo decreto que se formaron las provincias, León, Zamora y Salamanca quedaron encuadradas en la Región de León. Su situación demográfica y económica era entonces similar a la de Castilla y a nivel político mandaba al Congreso de los Diputados tantos diputados como Aragón; es decir, catorce. Sin embargo, León perdió su voz al integrarse en la pre-autonomía de Castilla y León. Los intentos de separación, que sí lograron Cantabria y La Rioja, se retardaron en la región por la posición ambivalente del PSOE y por el control sobre la dirección local de la UCD del leonés Rodolfo Martín Villa, que en ese momento ejercía como Vicepresidente del Gobierno. La clase política se separó de la ciudadanía durante el proceso, y cuando quiso dar marcha atrás en la decisión de unirse a la comunidad autónoma de Castilla y León, ya era demasiado tarde.

Ante la indiferencia de los partidos políticos, la sociedad civil se movilizó y llegó a concentrar 90.000 personas en la calle el 29 de enero de 1984. Detrás de esa manifestación celebrada en León había un proyecto estatutario claro sobre cómo los leoneses querían su autonomía. El Grupo Autonómico Leonés (GAL) presentó en 1978 una propuesta estatutaria de 41 artículos y 3 disposiciones transitorias, donde se destacaba una fuerte base comarcal, tanto a nivel cultural como político. En aquella propuesta estatutaria se afirmaba lo siguiente: “defender y potenciar los organismos, entidades e instituciones de las Comarcas de la Región Leonesa como fuente primordial y fundamental de la Autonomía de nuestra Región”; y se incluía además una declaración de intenciones en cuanto a la “autofinanciación de la economía de la Región Leonesa” para acabar con la dependencia  “respecto a poderes económicos y políticos extraregionales”. Asimismo, las principales asociaciones leonesistas del momento: GAL, Ciudadanos Zamoranos (CC.ZZ) y Grupo Regionalista Salmantino (GRES), reunidas bajo el nombre de Consejo General de la Región Leonesa, acordaron establecer la capital en Zamora. (Diario de León)

A lo largo de las últimas décadas, y tras la consolidación de la comunidad autónoma de Castilla y León, se ha instalado un sentimiento de frustración en la sociedad que ha acabado empapando transversalmente a todos los colores políticos, en especial en la provincia de León. De manera paralela, el leonesismo se ha mantenido vivo tanto en el plano social, con asociaciones como el Colectivo Ciudadanos de la Región Leonesa (CCRL) y Conceyu País Llionés; como también en el plano político, con Unión del Pueblo Leonés (UPL) como principal partido. La extensión del movimiento autonómico entre los políticos locales de los partidos nacionales, y la dependencia de la UPL en algunos de los ayuntamientos, provocó que en diciembre de 2019 el alcalde de León aprobase la primera moción pro-autonomía. Le siguieron otros 63 ayuntamientos, con votos a favor de concejales del PP, PSOE, IU, C’S e incluso VOX. El pleno del miércoles pasado no ha hecho más que corroborar y visibilizar este proceso.

Tras la Transición, este es el momento donde el leonesismo cuenta con más fuerza y visibilidad y, de hecho, está más cerca que nunca de conseguir su autonomía; a pesar de las burlas y miedos que ha suscitado estos días. Al igual que en el proceso de Transición hacia la democracia, el movimiento social ha impulsado lo que aún no ha sido capaz de hacer la clase política y ha propuesto un Estatuto de Autonomía para la Región Leonesa. Este Estatuto nace en Salamanca en el año 2022, está elaborado por CCRL y cuenta con Preámbulo, 92 artículos, 3 disposiciones adicionales, 5 transitorias, 1 derogatoria y 1 final, además de la Ley de Sedes, haciendo de la propuesta, que puede ser consultada aquí, la más completa hasta la fecha.

Este Estatuto se inspira en la primera propuesta de 1978 al situar la sede de las Cortes en la capital de Zamora, que se denominarían “Cortes del Reino de León” en honor al hecho histórico de que naciese bajo el reinado de Alfonso IX la primera cámara parlamentaria con representación del pueblo. También al definir mediante el artículo 4.1 la obligatoriedad de que se ubiquen “parte de las sedes autonómicas en áreas ajenas a las capitales provinciales” mediante “criterios de equilibrio”. El Estatuto de la Región Leonesa se convertiría en uno de los más descentralizados de España, un cambio total de sentido con respecto al estatuto de Castilla y León, que concentra el 72% de las sedes en la provincia de Valladolid; es decir, 29 de las 40 existentes.

La propuesta leonesista establece un número fijo de 9 Consejerías, recogiendo su reparto, con 3 en la provincia de León (que se situarían en León, Ponferrada y Astorga), 3 en la de Salamanca (ubicadas en Salamanca, Béjar y Ciudad Rodrigo), y otras 3 en la de Zamora (situadas en Zamora, Benavente y Puebla de Sanabria). Asimismo, se establece que “las localidades de Alba De Tormes, Astorga, Béjar, Benavente, Ciudad Rodrigo, Fermoselle, Ledesma, Peñaranda de Bracamonte, Ponferrada, Puebla de Sanabria, Sahagún, Toro y Villafranca del Bierzo” acogerían al menos una de las consejerías y Organismos con participación pública sin perjuicio de que otros municipios también puedan acoger sedes institucionales.

Tras la Transición, este es el momento donde el leonesismo cuenta con más fuerza y visibilidad y, de hecho, está más cerca que nunca de conseguir su autonomía; a pesar de las burlas y miedos que ha suscitado estos días

La ley de sedes concreta qué organismos se ubicarán en cada municipio, entre las que destacarían el Defensor del Pueblo y la Consejería de Economía en León, la Consejería de Presidencia y las propias Cortes en Zamora, el Tribunal Superior de Justicia de la Región Leonesa en Salamanca y la Consejería de Industria en Ponferrada. Por otro lado, esta Autonomía ahorraría a los leoneses los gastos derivados del Consejo Consultivo, el Consejo del Diálogo y la Fundación Castilla y León que serían suprimidos sin reemplazo. En cuanto a la comarca de El Bierzo, sería considerada una circunscripción electoral en las elecciones autonómicas y, a través de la disposición transitoria cuarta, podría solicitar acceder a la categoría de provincia si la mayoría de sus municipios y el Consejo Comarcal así lo aprueban.

¿Cuáles serían sus símbolos? El blasón de la nueva comunidad autónoma coincidiría con el escudo histórico del Reino de León, el león rampante púrpura que protagoniza el segundo cuartel en el escudo de España. Asimismo, combinaría la bandera oficial, conocida como “la plateada” por su paño blanco con un león pasante purpura, con el pendón oficial, “la purpurada”, el blasón leonés sobre el paño burdeos que es protagonista en las manifestaciones pro-autonomía. Por último, el artículo 5.6 del Estatuto fija el 18 de abril como fiesta oficial de la Región Leonesa, en honor a la fecha en la que se estima el inicio de las Cortes del Reino de León de 1188, Cuna del Parlamentarismo a nivel mundial por la UNESCO. En aquellos años en los que la fecha coincida en Semana Santa su celebración pasaría al 7 de octubre, en alusión a la fecha de la liberación del Cerco de Zamora.

Para el paso de Castilla y León a la Región Leonesa el proyecto de Estatuto propone en su Disposición Transitoria Primera la creación de una Comisión Mixta para transferir de manera ordenada las competencias, funciones y bienes de Castilla y León a la nueva comunidad autónoma de la Región Leonesa. Esta transferencia incluirá archivos, documentos, bienes muebles e inmuebles, así como el propio traspaso de funcionarios. Se priorizará a aquellos que trabajan o son naturales de León, Salamanca y Zamora, garantizando sus derechos reconocidos durante Castilla y León. El Colectivo Ciudadanos de la Región Leonesa considera que, aunque el reparto de funcionarios puede ser complejo, la Región Leonesa tiene un déficit de 4.000 funcionarios respecto a los que le corresponderían por población a causa de la concentración de sedes en la parte castellana. Finalmente, la Disposición Transitoria Tercera del Estatuto leonés estipula la aplicación transitoria de la legislación vigente, manteniendo en vigor en la Región Leonesa los Decretos y Leyes autonómicas aprobadas en Castilla y León hasta que la nueva comunidad autónoma apruebe su propia legislación en ejercicio de sus competencias.

La siguiente pregunta es hasta dónde llegará el proceso autonómico leonés: si se quedará por el camino por los intereses partidistas como ocurrió en la Transición, o si, por el contrario, prevalecerán los intereses de leoneses, zamoranos y salmantinos. Está echada la moneda para saber si León seguirá cantando a la nostalgia del pasado donde tuvo sus propias “leyes, concilios, fueros y reyes”, o si, en cambio, pasará a entonar su propio himno y lucir su propia bandera: “No habrá decreto que apague los fueros del pueblo / Por los Campos Godos renace cada día el Sol / La noche es oscura pero está llena de sueños / La selva enmudece cuando despierta el león”.

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Alberto Zamorano Cuesta, presidente del Colectivo Ciudadanos de la Región Leonesa (CCRL).

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