La cuenta atrás de las elecciones andaluzas

El adelanto andaluz pilla a la izquierda a contrapié

El candidato del PSOE a la presidencia de la Junta, Juan Espadas, en el Parlamento de Andalucía. Detrás, un busto de Blas Infante.

Juan Manuel Moreno va a salir mucho en prensa y televisión esta Semana Santa. Es un escenario propicio para el protagonismo del presidente andaluz, que concita toda la atención a la espera de que anuncie su decisión de adelantar elecciones. Estos días, ante la nube de micrófonos y cámaras, glosa sus experiencias como "cofrade" y evoca "recuerdos muy bonitos" viendo el Cristo de los Legionarios de la mano de su padre y de su madre, en Málaga, "impresionado ante el silencio, el fervor y el olor a incienso". "Va a tener agenda institucional prácticamente todos los días", señalan desde su entorno. El miércoles será su día estelar, cuando salga como "hombre de trono" del Santísimo Cristo de la Exaltación, en Málaga.

"Está de campaña, gustándose, con toda la atención puesta en él porque tiene el botón electoral y ya ha despertado la expectativa. Va a aprovechar toda esa atención", recela un miembro del PSOE, que confía en la reacción de su partido pero lamenta que Juan Espadas, que sólo lleva lo que va de año como candidato con plena dedicación, es conocido sólo por el 53,8% de los andaluces, como recoge el último barómetro del Centra, órgano dependiente de la Junta de Andalucía.

El aval de Bravo y Velasco

El presidente no ha tomado oficialmente la decisión de convocar en junio, pero cada declaración que hace apunta más claramente ahí. Este viernes afirmó que su área económica asegura que lo mejor es "constituir gobierno en verano" y "tener presupuesto en septiembre". Entre quienes defienden la conveniencia económica de celebrar las elecciones en junio Moreno cita a Juan Bravo, su consejero de Hacienda. Natural de Ceuta, Bravo llegó al Gobierno andaluz inesperadamente, tras la dimisión nada más arrancar la legislatura de Alberto García Varela. Reforzado por haber logrado sacar tres presupuestos –los tres gracias a Vox–, Moreno lo señala elogiosamente y lo cita como la autoridad que le indica que debe convocar en junio. Bravo cotiza al alza. No en vano, Alberto Núñez Feijóo lo acaba de nombrar vicesecretario de Economía del PP.

El aval "técnico" al adelanto lo completa el consejero de Economía, Rogelio Velasco, que también afirma que "es recomendable tener un presupuesto propio y llamar a elecciones antes del periodo previsto". Su posición es significativa porque Velasco es un consejero puesto por Cs, cuyo líder y vicepresidente, Juan Marín, se opone al adelanto.

Tres fechas posibles

Moreno afirma que ha abierto un "periodo de reflexión", en el que hablará –explica un colaborador– con un elenco de expertos en economía de su confianza. Entre ellos están Bravo y el vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos. Según el relato del presidente, su deseo sería "aguantar" hasta octubre. Así se visualizaría que Andalucía es una excepción a la inestabilidad del resto de gobiernos de coalición y tendría tiempo de cortar la cinta de obras esperadas como la llegada al centro del metro de Málaga, su ciudad.

El "periodo de reflexión" no puede ser largo. Hay sólo tres fechas posibles, confirma el equipo del presidente:

– 12 de junio. Obligaría a publicar el decreto de convocatoria el 19 de abril.

– 19 de junio. Obligaría a publicar el 26 de abril.

– 26 de junio. Obligaría a publicar el 3 de mayo.

Ese es el último día: 3 de mayo. Si no se ha publicado ese día la convocatoria, no habrá elecciones en junio, dado que Moreno descarta ponerlas en un día que no sea domingo, decisión que legalmente podría adoptar –como hizo Isabel Díaz Ayuso–.

"Improbables" listas con Cs

Moreno aún debe afinar su campaña, pero su entorno no oculta cuáles serán los elementos centrales de su relato, con el que defenderá la necesidad de dar continuidad a "un cambio que funciona", sobre todo en lo económico. Ante la acusación de adelantar por interés personal, recordará que pudo convocar en junio del año pasado, con el PSOE empantanado en unas primarias, o en otoño, con las encuestas muy a favor e incluso la dirección de Pablo Casado presionando, y "no lo hizo por fair play".

Sobre Vox, el presidente repetirá que no está "pendiente" del partido de Santiago Abascal y que su objetivo es "gobernar en solitario". Para ello es necesario que el PP sume más que toda la izquierda, objetivo marcado por el presidente para no quedar en la situación de Alfonso Fernández Mañueco en Castilla y León. En cuanto a Cs, el entorno del presidente califica de "improbable" que haya listas conjuntas con los naranjas.

Cs se enfrenta a otro abismo electoral. Juan Marín, que será candidato por tercera vez, se opone al adelanto, aunque no hace casus belli del tema. Aceptará lo que diga el presidente. Marín intentará salvar los muebles de su partido, para lo cual presentará a Cs como un partido "de centro" y "andalucista" en un acto el 14 de mayo al que estará invitado Juan Manuel Moreno.

El PSOE busca "foco"

El PSOE da por hecho que habrá elecciones en junio. Todos los grupos lo dan por hecho. Esta semana numerosos parlamentarios se hacían fotos con compañeros o adversarios con aire de fin de campamento de verano. La presidenta del Parlamento, Marta Bosquet (Cs), se despedía "por si acaso" al término del último pleno. "El PP no gana nada aguantando. Si hay un efecto Feijóo, es ahora. Y es verdad que Vox está fuerte, pero nada garantiza que no esté más fuerte después del verano si la situación económica es mala", señala un responsable socialista.

Un próximo a Espadas admite que al PSOE tiene por delante una campaña "complicada", sobre todo por el bajo conocimiento de la ciudadanía sobre un candidato que ha tenido "poco tiempo", si bien confía en que esa tendencia cambie con el "foco nacional en Andalucía".

El PSOE, añade, centrará su mensaje en la acusación al PP de haber deteriorado los servicios públicos para su privatización y en la advertencia de un ascenso de la ultraderecha que "rompe los consensos y la convivencia" y que quiere entrar en el Gobierno para desmantelar la autonomía. Además, el PSOE se muestra convencido de que la imagen moderada de Moreno, incluso andalucista, no resistirá una campaña en la que tendrá que responder sobre posibles alianzas con Vox. Todos los partidos coinciden en algo: Vox está fuerte, como recoge la reciente encuesta oficial, que incluso sin candidato le da 22 escaños –logró 12 en 2018–.

Aunque Espadas suele lanzar mensajes al centro, el gran objetivo del PSOE es la "movilizacion de la izquierda". Con las encuestas en la mano, la posibilidad de disputar el primer puesto al PP, que previsiblemente absorberá buena parte del electorado de Cs, pasa por frenar su propia sangría. El PSOE andaluz ha perdido más de la mitad de sus votos en diez años, concretamente 1.167.407, los que van de los 2.178.296 de marzo de 2008 (48,41%), última mayoría absoluta del partido, a los 1.010.889 de diciembre 2018 (27,94%), las elecciones que marcaron el principio del fin de la carrera de Susana Díaz. Dentro de ese millón perdido, urge recuperar los más de 400.000 que sí logró movilizar Pedro Sánchez en las dos generales de 2019 (1.568.682 en abril y 1.425.126 en noviembre). En el PSOE hay confianza en una campaña que active a esos votantes "de izquierdas", para lo cual cuentan con su principal activo, los alcaldes, que "saben que esta campaña es fundamental porque el año que viene les toca a ellos", señala un próximo a Espadas.

Las dificultades de la confluencia

El PSOE sabe que necesita a Unidas Podemos y a Adelante Andalucía, imprescindibles para una mayoría alternativa a la del PP y Vox. ¿Qué está ocurriendo en ese espacio? Mientras los andalucistas de Teresa Rodríguez buscan el choque con Macarena Olona para ganar visibilidad, Unidas Podemos y Más País trabajan para una posible confluencia, a la que también se pueden sumar Iniciativa del Pueblo Andaluz y Equo.

Quedan escollos por superar para esa confluencia. Más País, liderado por Esperanza Gómez, pretende que haya "un candidato independiente y una marca blanca", que haga evidente que la confluencia no es una "suma de siglas para hacer frente al sistema electoral", sino "algo nuevo", señala un conocedor de las negociaciones. Otro analiza: "Más País se mueve sobre una línea muy fina: por un lado, el partido es irrelevante en Andalucía; por otro, que entre es fundamental para conseguir un frente amplio que atraiga a Yolanda Díaz a la campaña".

Desde Unidas Podemos no se traslada una oposición a la posibilidad de un candidato independiente, pero el problema es quién. Oficialmente no se han puesto nombres en la mesa, pero todas las partes reconocen algunos que han "sonado", como el exdirigente andalucista Javier Aroca y el excandidato a líder del PSOE José Antonio Pérez Tapias. Aroca fue sondeado sin éxito por Podemos, como ha recogido El País. El conocido analista político no está interesado. Un representante de UP considera "inverosímiles" ambas posibilidades. infoLibre contactó con el exmilitante socialista: "Nadie me ha hecho llegar un mensaje, ni yo he dicho nada al respecto, ni tengo intención". ¿Y si se lo pidieran? Respuesta: tampoco. A su juicio, se ha debido de "malinterpretar" su participación en un acto en Granada en enero, el del vídeo bajo estas líneas.

Mientras tanto, IU y Podemos se mueven. La coalición de izquierdas tiene dos opciones: su coordinador andaluz, Toni Valero, y la portavoz parlamentaria de UP, Inmaculada Nieto. Desde IU evitan defender un candidato o candidata en concreto y se limitan a señalar que están abiertas todas las opciones, desde un aspirante de consenso hasta la celebración de primarias conjuntas.

En cuanto a Podemos, la formación liderada por Martina Velarde ha movido ficha al convocar unas primarias que tendrán lugar entre el 18 de abril y el 9 de mayo. Las primarias de Podemos no excluyen que los candidatos elegidos en las mismas participen en primarias conjuntas más adelante. Martina Velarde no ha aclarado si se presentará. El nombre que más suena es Juan Antonio Delgado Ramos, guardia civil y diputado por Cádiz.

Un conocedor de las negociaciones en este espacio señala que el hecho de que Valero sea el líder de IU lo identifica, a ojos de Más País, demasiado claramente con una marca, y considera más verosímil cuando el tiempo apremie la posibilidad de Nieto si fracasara la búsqueda del perfil independiente. En cuanto a Delgado Ramos, cree que juega en su contra que no sería una opción bien vista por Yolanda Díaz.

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