Cuando Carlos Cuerpo salió el martes por la tarde del Senado, muchos parlamentarios socialistas se quedaron comentando su debut como vicepresidente primero en la sesión de control al Gobierno. Hubo conversaciones en los pasillos, en los despachos y en la cafetería de la Cámara Alta. Su intervención también fue seguida con atención por altos cargos y asesores en el Palacio de la Moncloa y en la sede federal en la madrileña calle de Ferraz.
El veredicto fue más que positivo. El tecnócrata de formas educadas y voz templada gusta cada día más entre los socialistas. Ven al PP perdido con él, como reconocen hasta en privado dirigentes populares. Pero no se trata solo de una cuestión interna, sino que varias fuentes socialistas consultadas destacan que tienen un filón con él ante la calle y los ciudadanos.
Detrás del movimiento de Pedro Sánchez para ascender al ministro de Economía a vicepresidente primero hay una estrategia clara para los socialistas: ensanchar el espacio electoral por el centro. Como señala un veterano dirigente del PSOE cercano al presidente del Gobierno: “Cuerpo entra como un cuchillo en mantequilla en este tipo de votante. Por la izquierda tampoco se puede subir más y ya está Sánchez. Aunque no parezca tan disruptivo como en otras crisis de Gobierno, el presidente ha vuelto a ser inteligente en la estrategia”.
Ganar el centro
El PSOE, según las últimas tendencias, está recobrando el pulso. En el último sondeo de 40dB., Pedro Sánchez logra incrementar casi un punto y su apoyo crece en un momento de incertidumbre mundial por la situación en Oriente Medio tras el ataque de hace algo más de un mes de EEUU e Israel a Irán. Pero ese incremento de los socialistas se debe principalmente al trasvase de votos desde su izquierda.
Moncloa y Ferraz siguen teniendo un problema esencial con los indecisos y con los abstencionistas. Hay un mantra en política de que gana quien cala finalmente en el votante del centro. En ese sector, Sánchez va por detrás. En la encuesta de 40dB. publicada el lunes se recoge que, del 1 (extrema izquierda) al 10 (extrema derecha), los españoles se sitúan en un 4,9 de media. En ese punto de la tabla, el Partido Popular tiene ahora mismo una intención de voto del 22,5% frente al 16,5% del PSOE.
Hay un factor muy importante de Cuerpo en esta nueva etapa política: es el ministro mejor valorado por los ciudadanos. De hecho, es el único que aprueba, con un 5,27 de media. El nuevo vicepresidente primero, en este sentido, es el que tiene mejor nota entre los votantes del Partido Popular, con un 3,52. Solo le supera la ministra de Defensa, Margarita Robles, a la que los electores del PP le dan un 3,65.
“Atrae a votantes que defienden el país por encima de los partidos”
Asimismo, su figura ha caído muy bien entre las federaciones del PSOE, donde dicen que muchas veces el tablero político está demasiado marcado por la polarización que se vive en Madrid. Como indica un líder autonómico: “Es un muy buen perfil para el voto de centro, pero también para los progresistas. Es un dirigente respetado por todos, con credibilidad, gestión, con datos económicos buenos innegables… Cualquiera se puede sentir representado por él. Por supuesto, es muy moderado en las formas, en tiempos de radicalidad del PP, pero con un calado en las medidas enorme, tanto para empresas como para las familias”.
El estilo de Cuerpo es complementario al de Sánchez, como señalan varios dirigentes socialistas. Y manda varias señales. Así lo analiza otro dirigente territorial del partido: “Tiene un perfil técnico, sólido, con argumentos alejados de los eslóganes y del ruido político, y sustentados en datos e información objetiva”. “Un perfil con visión estratégica, alejada del cortoplacismo político y que atrae a muchos electores que apoyan a quienes defienden al país por encima de intereses partidistas”, apostilla.
Ese perfil, en cambio, de Cuerpo choca con Sumar, el ala más izquierdista del Gobierno. Durante los últimos meses han sido conocidos los choques entre el ministro de Economía y la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz. En las últimas semanas ese duelo se ha recrudecido por el registro horario de las empresas. En ese espacio siempre señalan que el hoy vicepresidente primero “es un neoliberal aunque se ponga zapatillas deportivas”.
Cuerpo vs. Muñoz
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Cuerpo no tiene carné del PSOE, aunque siempre se ha posicionado a favor de políticas públicas y de defensa del estado del bienestar. Y, además, varios dirigentes socialistas dicen que la historia personal del propio ministro conecta con muchas familias, especialmente del sur de España: su abuelo tuvo que dejar de estudiar cuando tenía nueve años y se puso a trabajar en una mina y sus padres emigraron a Suiza para buscar un futuro mejor.
“Aunque el PP esté tratando de machacar a Cuerpo con el supuesto infierno fiscal en España, también hay muchos ciudadanos que saben que sin la educación pública no podrían haber hecho una carrera. Además, su imagen de hombre preparado no tiene parangón ahora mismo en el Partido Popular. Lo van a pasar mal los próximos miércoles”, indica una fuente de la dirección socialista.
¿Y por qué cita los miércoles? En el PSOE hay mucha expectación por los duelos que van a tener en las sesiones de control al Gobierno en el Congreso el vicepresidente primero y la portavoz del PP, Ester Muñoz. Un diputado señala: “Ella salió esta semana diciendo en el Congreso que había estado más tiempo en un atasco que el casco azul español detenido por Israel en el Líbano. Ese es el nivel. Es que ni se puede definir la comparación entre los dos”.
Cuando Carlos Cuerpo salió el martes por la tarde del Senado, muchos parlamentarios socialistas se quedaron comentando su debut como vicepresidente primero en la sesión de control al Gobierno. Hubo conversaciones en los pasillos, en los despachos y en la cafetería de la Cámara Alta. Su intervención también fue seguida con atención por altos cargos y asesores en el Palacio de la Moncloa y en la sede federal en la madrileña calle de Ferraz.