Corrupción

La cárcel no es para los banqueros

Rodrigo Rato en la Audiencia Nacional tras asistir a la vistilla sobre su ingreso en prisión.

La Sección Cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional no vio este viernes necesario que los expresidentes de Caja Madrid Miguel Blesa y Rodrigo Rato ingresaran en prisión durante el tiempo que el Tribunal Supremo tarde en resolver los recursos que interpongan tras ser condenados los dos banqueros a seis y cuatro años y medio de cárcel, respectivamente, por el caso de las tarjetas black.

Pero el de las tarjetas black, en el que además de a Blesa y Rato el tribunal ha condenado a los otros 63 imputados a penas que van desde los tres meses de cárcel a los a cuatro años al exdirigente de Izquierda Unida José Antonio Moral Santín, no el el único en el que los banqueros logran eludir su ingreso en prisión, incluso tras ser condenados a penas de prisión.

Los primeros que han conseguido mantener su libertad pese a ser condenados fueron los exdirectivos de la entidad catalana Caixa Penedès, seguidos de ejecutivos de Caja Castilla La Mancha y Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM). La excepción son los integrantes de la cúpula de Novacaixagalicia: pese a que en un primer momento el Tribunal Supremo suspendió la pena tras ser condenados a dos años de cárcel, sí han entrado en prisión al negarse a devolver los diez millones de euros que se habían embolsado de manera ilegal.

Los magistrados de la Audiencia Nacional han basado la decisión de que los expresidentes de Caja Madrid no vayan a la cárcel en el arraigo de los condenados, lo que elimina en su opinión el riesgo de que se fuguen de la acción de la justicia. Además, consideran que el comportamiento procesal de Blesa "ha sido intachable, cuando, sus bienes se encuentran embargados, y cuando, sus circunstancias personales revelan inequívocamente un arraigo en su país en todos los órdenes de la vida", según el auto en el que los jueces rechazan imponer una fianza al expresidente de Caja Madrid.

Sobre Rato, los magistrados aseguran que su actitud procesal "ha sido absolutamente cabal" por lo que "no se vislumbra riesgo alguno de sustracción al proceso". Además, en los dos casos los jueces no han tenido en cuenta que los condenados, a seis años de cárcel Blesa y a cuatro años y medio Rato, hacen frente a otras investigaciones judiciales de gravedad.

En este sentido, el Juzgado de Instrucción número 45 de Madrid ha finalizado la investigación contra Blesa por un presunto delito de administración desleal, por el que la Fiscalía había reclamado la pena de cuatro años de ingreso en prisión. Sobre Blesa pesa un tercer procedimiento judicial, abierto el 2 de diciembre pasado, sobre blanqueo de capitales con sociedades radicadas en el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes. El propio expresidente de Caja Madrid ingresó por dos veces en prisión, aunque al final el que fue inhabilitado fue el juez que le investigó, Elpidio José Silva.

Por su parte, Rato está imputado en la pieza principal del caso Bankia, pero también en la investigación que el juez de Madrid Antonio Serrano-Arnal desarrolla sobre el patrimonio del exvicepresidente económico del Gobierno de José María Aznar. 

Dos años para los banqueros de Caixa Penedès

Los primeros banqueros condenados, pero que no entraron en la cárcel, fueron los integrantes de la cúpula de Caixa Penedès en 2014 por un delito continuado de administración desleal. El magistrado José María Vázquez Honrubia impuso una pena de dos años de prisión al exdirector general de Caixa Penedès Ricard Pagés y a los exdirectivos Manuel Troyano, Santiago José Abella y Joan Caellas por autoconcederse 31,6 millones de euros en planes de pensiones y pólizas.

Los procesados evitaron su ingreso en prisión porque devolvieron 28,6 millones de euros, y reconocieron su culpabilidad ante el tribunal. La entidad producto de la fusión entre Caixa Penedès, Caja Murcia, Caja Granada y Sa Nostra, que se denomina Banco Mare Nostrum (BMN), ha necesitado una ayuda público de 1.646 millones de euros para evitar la quiebra.

La condena a los presidentes de CCM

Tampoco han entrado a la cárcel el expresidente de Caja Castilla-La Mancha (CCM), el exdiputado y exconsejero del PSOE Juan Pedro Hernández Moltó y el exdirector general de la entidad Ildefonso Ortega, condenados a comienzos de 2016 a dos años de cárcel y uno de inhabilitación por manipular las cuentas de la entidad.

El magistrado José María Vázquez Honrubia consideró en su sentencia probado que los condenados enviaron al Banco de España unos estados financieros individuales de Caja Castilla La Mancha que ignoraban los requerimientos del supervisor y no reflejaban la situación financiera real de la entidad financiera, por lo que se sirvieron de "artimaña y engaño para maquillar unas cuentas" que arrojaban pérdidas. CCM, que fue la primera caja de ahorros en caer y fue absorbida por Cajastur, Caja Extremadura y Caja Cantabria, que crearon Liberbank, también ha necesitado 7.382 millones de euros para su saneamiento.

Absueltos los directivos de la CAM

En el mismo sentido, la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo confirmó la absolución del exdirector general de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) Roberto López Abad y del expresidente de la Comisión de Control Juan Ramón Avilés, refrendando el fallo de la Audiencia Nacional que les exoneraba de haber cometido los delitos de apropiación indebida y de administración desleal en relación con el cobro irregular de dietas y la concesión de préstamos.

Sin embargo, la sentencia especifica: "No se afirma, pues, por esta Sala que la creación de la Comisión de Seguimiento y Control de TIP tuviera finalidades legítimas y que, por lo tanto, estuviera justificada, ni tampoco que desempeñara una función útil que explicara su creación. Sino que, más limitadamente, se constata que el tribunal de instancia no declaró probado que no cumpliera función alguna y que su única finalidad fuera aportar una justificación formal al percibo ilegítimo de dietas no justificadas".

El caso de la CAM es el más sangrante de las cajas de ahorros, ya que es la que más dinero ha necesitado para ser reflotada: 26.302 millones de euros. La CAM se ha integrado en el Banco Sabadell.

La excepción: Novacaixagalicia

La excepción que confirma la regla de que los banqueros no van a la cárcel es Novacaixagalicia. Condenados a dos años de prisión en octubre de 2015 por el cobro indebido de prejubilaciones millonarias; en concreto, se adjudicaron indemnizaciones por valor de cerca de 22 millones de euros.

La Sala de lo Penal recalculó la sanción por la responsabilidad civil de José Luis Pego y Gregorio Gorriarán, a quienes les obligó a indemnizar con 10,4 millones de euros a la sucesora de esta entidad, que es Abanca.

La Sección Tercera de la Sala de lo Penal denegó la suspensión de la condena, que había sido confirmada por el Tribunal Supremo, y destacó la gravedad de los hechos. Los cinco exdirectivos, que favorecieron el cobro de dietas irregulares para 19 miembros de la entidad, evitaron entrar en la cárcel en un primer momento al ser su pena de 24 meses y no tener antecedentes penales.

Sin embargo, la Sala tuvo en cuenta, para decretar la prisión, que los banqueros gallegos no habían devuelto el dinero que se fijó en la sentencia, y que todavía tienen causas pendientes con la justicia. El Estado también aportó a la entidad una suma importante: 12.279 millones de euros, mientras que fue vendida por poco más de mil millones de euros.

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