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El futuro del PSOE

La convocatoria de un Comité Federal en octubre centra la batalla interna en el PSOE

Pedro Sánchez junto a Micaela Navarro y César Luena.

La convocatoria durante el mes de octubre de un Comité Federal –el máximo órgano entre congresos del partido y al que, llegado el caso, le correspondería revisar la decisión de votar no en la investidura de Rajoy o analizar la posibilidad de intentar una mayoría alternativa– centrará la batalla interna en el PSOE en las próximas semanas. Mientras la dirección socialista mantiene que "no hay motivos" para su convocatoria, los críticos con Sánchez consideran que sí es necesario celebrar una reunión de este órgano, como mínimo para analizar el resultado en los comicios en Galicia y el País Vasco y ante una hipotética repetición de las generales. 

A nadie se le escapa, no obstante, que un nuevo Comité Federal –sea con el orden de día que sea– sería el escenario perfecto para que se volviera a poner encima de la mesa la voluntad de ciertos sectores de reconsiderar el no a Rajoy, así como el malestar de estos mismos sectores por la ambigüedad de Sánchez respecto a la posibilidad de explorar nuevos pactos con Podemos y sus confluencias y las fuerzas nacionalistas.

En el entorno del secretario general creen que, por el momento, no hay ninguna circunstancia que haga que sea necesario que se convoque un nuevo Comité Federal, pues este órgano ya acordó el pasado 9 de julio el no del PSOE al candidato del PP. Preguntado por este asunto, el propio Sánchez señaló este lunes en rueda de prensa que sólo convocará este órgano "cuando haya hechos nuevos que puedan alterar la posición del PSOE". 

Así, en la dirección socialista defienden que si algún dirigente del partido aboga por la convocatoria de este órgano tendrá que decir "con qué objetivo". Es decir, señalando el asunto a tratar. Y dicen estar convencidos de que ninguno de los críticos con Sánchez está dispuesto a tragarse el sapo de abanderar la defensa de la abstención de los socialistas para que Rajoy se perpetúe en la Moncloa por el impacto que esa decisión puede tener dentro y fuera del partido. 

Mientras tanto, la estrategia del sector crítico con la dirección de Sánchez pasa por pedir que se convoque un Comité Federal a principios de octubre, es decir, después de las elecciones vascas y gallegas del 25 de septiembre. Octubre será un mes caliente políticamente hablando pues si el día 31 ningún candidato ha recibido el respaldo de la Cámara se disolverán las Cortes y habrá nuevas elecciones. Se espera que, hasta entonces, las presiones internas y externas a Sánchez para que el PSOE facilite que haya Gobierno vayan en aumento.  

Además, en octubre se estarán negociando los nuevos Gobiernos en Galicia y País Vasco. Y la situación también será convulsa en Cataluña después de la moción de confianza a la que se someterá el president Carles Puigdemont el 28 de septiembre. Los críticos consideran, por tanto, que la convocatoria en octubre del máximo órgano entre congresos del PSOE es "necesaria" y afean a Sánchez lo que definen como una estrategia de "hechos consumados" para "ganar tiempo" en la secretaría general del partido. 

Hay que tener en cuenta que hay otra cuestión de fondo que todos tienen en mente y que, aunque en público está aparcada, condiciona todos los planteamientos: la celebración del próximo congreso del partido, en el que la militancia socialista deberá elegir a su secretario general para los próximos cuatro años. El mandato de Sánchez, de hecho, está caducado desde febrero, pero tras discutir la fecha del cónclave en varias ocasiones, a finales de marzo se acordó postergarlo sin fecha fija hasta que haya nuevo Gobierno. 

En todo caso, parte de las voces críticas mantienen que es imprescindible que en octubre haya una reunión del Comité Federal para analizar el resultado en las elecciones vascas y gallegas, pero también para "construir un relato" que permita explicar a los ciudadanos la postura del PSOE frente a la investidura de Rajoy aunque esta siga siendo la del voto negativo. "Vamos sufrir la presión del PP, de Ciudadanos, de parte de los medios... hay que pensar más en los cinco millones y medio de votantes que en los 190.000 militantes", subraya una fuente del sector crítico con Sánchez consultada por infoLibre.

Entre los dirigentes socialistas que, en los últimos días se han pronunciado a favor de la celebración de un Comité Federal está el president de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig. En una entrevista concedida a Europa Press abogó por la convocatoria de este órgano para buscar la "mejor solución" y evitar unas terceras elecciones en el caso de que –como todo apunta– Rajoy no consiga ser investido presidente esta semana. Aunque no anticipó escenarios, sí dejó caer que el PSOE tiene el mes de septiembre para hacer "ese proceso". 

Posible alternativa

La otra cuestión que está en el aire y que Sánchez sigue sin aclarar es si intentará armar un Gobierno alternativo si fracasa Rajoy. Este lunes volvió a ser ambiguo al respecto señalando que "en política hay que contemplar todos los escenarios" mientras insistía en que, por el momento, es el tiempo de candidato del PP. "Cuando lleguemos a ese río cruzaremos ese puente", dijo ante las reiteradas preguntas de los periodistas sobre este tema. 

Respecto a este asunto, en la dirección del PSOE mantienen que "no hay alternativa porque no es posible gobernar con 85 diputados". Los escaños del PSOE (85) y los de Unidos Podemos (71) suman 13 diputados menos que el total de los partidos de centro derecha, por lo que una eventual investidura de Sánchez sólo saldría adelante con los votos a favor de las fuerzas nacionalistas catalanas y vascas. 

Sin embargo, entre los sectores críticos con Sánchez se está extendiendo el "temor" a que el líder del PSOE pudiera optar por dar el paso. Parte de esos críticos consideran que la dirección lo intentará aunque sea sin tener los votos necesarios pero con el objetivo de que no se visibilice al PSOE como responsable de unas terceras elecciones. Otros, sin embargo, están convencidos de que Sánchez buscará esa alternativa intentando pactar con el PSOE y los nacionalistas. 

Las posturas enfrentadas sobre este tema volvieron a evidenciarse este lunes en la reunión que mantuvo el Grupo Parlamentario Socialista. Según pudo saber infoLibre, varios parlamentarios reclamaron a la dirección abrir un debate interno para decidir entre una de las tres alternativas que existen: un Gobierno alternativo con Unidos Podemos, una abstención en segunda instancia para dejar gobernar a Rajoy o las terceras elecciones.

A este respecto, en el sector crítico las miradas apuntan al primer secretario del PSC y presidente del grupo socialista en el Parlament de Catalunya, Miquel Iceta, que estaría haciendo un trabajo de enlace con los nacionalistas catalanes de cara a esos hipotéticos contactos. De hecho, en una entrevista concedida al semanario valenciano El Temps, Iceta ha opinado que el PSOE debería hablar con el Partit Demòcrata Català (antigua Convergència Democràtica de Catalunya) si Rajoy fracasa en su investidura. 

En cualquier caso, aquí hay que tener en cuenta que sobre este aspecto será el rey quien tendrá la última palabra porque es a él a quien corresponde designar el candidato a la Presidencia del Gobierno.

El impacto del 25S

Discrepancias en el Grupo Socialista sobre un posible Gobierno alternativo

Discrepancias en el Grupo Socialista sobre un posible Gobierno alternativo de Sánchez

Otro de los frentes abiertos es el resultado del PSOE en las elecciones gallegas y vascas del 25S. Tanto en los sectores oficialistas como en los críticos asumen que el partido no saldrá muy bien parado de esos comicios. Sin duda, el peor escenario para Sánchez y el que acarrearía más presión interna contra su gestión sería un tercer puesto en Galicia con mayoría absoluta de Alberto Núñez Feijóo (PP) y una posición que no les haga ser decisivos en Euskadi.

Por el contrario, algunas fuentes consultadas señalan que Sánchez conseguiría salvar los muebles en el caso de que estuviera encima de la mesa la posibilidad de arrebatarle la Presidencia de la Xunta al PP en Galicia pactando con En Marea, incluso quedando en tercera posición por detrás de la candidatura de confluencia. Y si, en el País Vasco, consiguiera tener un papel relevante en la formación de Gobierno. 

La guerra abierta por la confección de las listas en Galicia también estuvo presente en la reunión que la Ejecutiva socialista mantuvo este lunes. El alcalde de Vigo, Abel Caballero, expresó su malestar por la imposición por parte de la dirección socialista de dirigentes próximos a Sánchez en los puestos de salida en las listas del PSOE en Ourense y Pontevedra para las próximas autonómicas. También criticaron la imposición de candidatos otros miembros de la Ejecutiva, como los andaluces Antonio Pradas y María José Sánchez Rubio y el aragonés Carlos Pérez Anadón

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