Cospedal y el 'efecto infanta' ante el juez: "Esas personas y ese asunto del que me habla no me es familiar"

La exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal.

Palma de Mallorca, 8 de febrero de 2014. Cristina de Borbón se sienta por primera vez ante el juez José Castro como imputada por fraude fiscal y blanqueo de capitales en el marco del caso Nóos. Durante horas, la infanta responde a las preguntas que le plantean tanto el instructor como las partes personadas en el procedimiento. Pero la memoria de la investigada, que como tal tiene derecho a mentir, es frágil. Y falla. En el interrogatorio son constantes las evasivas ante las delicadas preguntas que se ponen sobre la mesa. Algunos medios, incluso, llegan a contabilizarlas. En más de cuatro centenares de ocasiones recurre al "no lo sé". Y en más de un centenar a otras expresiones como "no lo recuerdo", "lo desconozco", "no me consta", "no lo sabía" o "no tenía conocimiento".

Ese efecto infanta, como lo calificaron algunos, ha vuelto a resurgir este martes en la crónica judicial española. En este caso, en la Audiencia Nacional. Y, en concreto, durante la testifical de María Dolores de Cospedal en la llamada Kitchen jurídica, una pieza separada del caso Tándem –la número 36– en la que se investiga una supuesta operación para presionar a uno de los primeros abogados de Luis Bárcenas, el letrado Javier Gómez de Liaño, a fin de evitar que vieran la luz informaciones comprometedoras para el PP relacionadas con la Gürtel. Poco más de veinte minutos de declaración, a los que ha tenido acceso infoLibre, que estuvieron marcados por los "no sé", "no lo recuerdo con exactitud", "han pasado muchos años", "no se lo puedo asegurar" o "no le conozco".

La exministra de Defensa llegó poco antes de las 10.00 horas a la sede de la Audiencia Nacional, ubicada a escasos cien metros de Génova 13, la que un día fue su casa. Y lo hizo para comparecer como testigo, con obligación de decir la verdad, en una pieza que el titular del Juzgado Central de Instrucción nº6, el magistrado Manuel García-Castellón, había cerrado y que la Sala de lo Penal ordenó reabrir por considerar "prematura" la decisión del instructor. Y que tiene su origen en varios audios intervenidos durante el registro, en el marco de otra causa en Marbella, del domicilio de Halit Sahijtaj, conectado con el capo de la mafia rusa Zahari Kalashov, a quien Gómez de Liaño había defendido en su día como abogado.

En las grabaciones participaban, según la investigación, tres personas: José Luis Moreno Cela, Mónica Gil Manzano y Juan Ramón Díaz Moro. En ellas se hace mención a un "lobby que está detrás del Partido Popular" y a la intención de "tirar a matar a Bárcenas y a Liaño". Y también a un abogado del Estado. "Quien está manejando este temilla, pues la mano derecha, un abogado del Estado que es amigo de Cospedal, que es el abogado que puso ella para llevar, digamos, todo el lobby, toda la historieta", dice Moreno. La idea, según se desprende de los audios, era obtener beneficios penitenciarios para Kalashov, entonces en una cárcel española, a cambio de dinero y trapos sucios de su exabogado Gómez de Liaño. Es 2014. Y la Gürtel y los papeles de Bárcenas están en boca de todos.

"No se muy bien por qué estoy aquí"

Pero todo esto se lo tuvieron que resumir a Cospedal al comenzar su comparecencia. "¿Sabe usted por qué está aquí?", se arrancó Gómez de Liaño. "Pues no muy bien, la verdad", respondió la testigo, lo que llevó al letrado a hacerle una breve introducción para situarla antes de la batería de preguntas. Pero la explicación no debió de ser precisa, porque la exsecretaria general del PP tuvo que pedir permiso en un momento dado en medio del interrogatorio al juez para aclarar alguna cuestión relativa al supuesto lobby judicial. "¿Es en el que yo he participado, según usted?", pregunta a Gómez de Liaño. El abogado le repite lo que contienen los audios y le indica que en los mismos hay una mención a Cospedal. Aclarado eso, ella niega de forma "absoluta y completa" su participación en ese supuesto lobby.

El exjuez y exabogado de Bárcenas fue quien monopolizó la mayor parte de una declaración en la que García-Castellón no formuló ninguna pregunta y en la que la exsecretaria general del PP se desvinculó de todas aquellas personas a las que salpica esta causa. "En absoluto, no sé quiénes son", dijo con rotundidad cuando se le preguntó si conocía a Moreno, Gil y Díaz, los tres participantes en los audios que dieron origen a esta pieza separada de Tándem. "No lo conozco, nunca he oído hablar de él", afirmó también sobre Alejandro Lorenzo Auset, un abogado del Estado en excedencia. E insistió ante las repreguntas del letrado sobre este personaje: "Hay más de 500 abogados del Estado, yo tampoco les conozco a todos".

A quien sí conoció, y por el que también se le preguntó, fue por el excomisario José Manuel Villarejo. Dijo que lo había visto en varias ocasiones: "No sé si en 7, en 8 o en 9, no lo sé exactamente". Que se reunió con él en Génova 13, sede del PP, porque era donde ella tenía su despacho como secretaria general del partido. Y que lo hizo porque supuestamente el excomisario policial "tenía conocimiento de actos que se estaban realizando en contra" de su formación política. "Pero no creo que yo tratara con el señor Villarejo ningún asunto que tuviera que ver con el señor Bárcenas. Pero te digo, tampoco lo puedo recordar con exactitud", dijo después de dejar caer que han transcurrido "muchos años" desde aquellos encuentros.

Un día antes de que Cospedal volviera a sentarse ante García-Castellón, lo hizo José Manuel Villarejo. Durante su comparecencia, situó a la ex número dos de la formación conservadora como uno de sus "superiores". Y aseguró que la visitó "14 o 15 veces" en Génova. La conexión entre ambos personajes siempre ha sobrevolado Kitchen, la pieza centrada en la supuesta operación parapolicial para hacerse con información delicada sobre el PP. De hecho, Cospedal llegó a declarar como investigada. Pero, finalmente, quedó libre de polvo y paja. Y todo ello a pesar de las conversaciones con el excomisario en las que hablaba de parar lo de la "libretita" del extesorero pocos días antes de que saliesen a la luz los papeles de Bárcenas.

"Tampoco le puedo decir con certeza que no pueda haber pasado"

Villarejo insinúa que Cospedal sabía sobre los presuntos pagos de un líder de la mafia al abogado de Bárcenas

Villarejo insinúa que Cospedal sabía sobre los presuntos pagos de un líder de la mafia al abogado de Bárcenas

Las respuestas abiertas fueron una constante a lo largo de la testifical de la exsecretaria general del PP y exministra de Defensa. Así, por ejemplo, cuando se la preguntó por si alguna vez había tenido conocimiento de que a Gómez de Liaño se le había intentando atribuir un cobro de Kalashov fuera de España por varios millones de euros, ella dijo: "De esas personas y de ese asunto del que usted me habla a mí no me es nada familiar". Pero, a renglón seguido, también añadió Cospedal: "Que lo pueda haber oído o que alguien lo haya contado en mi presencia tampoco le puedo decir con certeza que no pueda haber pasado".

Además de Gómez de Liaño, también preguntaron el Ministerio Fiscal y otra de las partes personadas. Pero las respuestas fueron, salvo alguna excepción, en la misma línea: "no sé quién es", "estoy conociendo estos hechos en este momento", "no tengo conocimiento de nada por el estilo" o "no lo recuerdo". Por no recordar, no recordaba si el cambio de defensa que llevó a cabo Bárcenas en aquellos momentos tan delicados "afectaba" al partido. Igual que tampoco quién había pagado la defensa del extesorero. "Imagino...", se lanzó. "No imagine", intervino García-Castellón. "No se lo puedo decir ahora mismo, no lo recuerdo", zanjó Cospedal, olvidándose de que fue ella misma quien en 2010 dijo que el partido estaba costeando la defensa de Bárcenas en Gürtel.

Una nueva laguna en la memoria que puso punto y final a algo menos de media hora de interrogatorio. Pasadas las once de la mañana, Cospedal salía con paso ligero de la Audiencia Nacional. Y en cuestión de segundos ya estaba enfilando la calle Génova y dejando atrás, a su espalda, una sede azul que durante tanto tiempo fue su casa. Y un procedimiento en el que, por el momento, sólo es una testigo más.

Más sobre este tema
stats