Educación

¿Cómo enseñan religión en las aulas los países europeos?

Europa Laica lanza la campaña 'No me apuntes a religión'

El goteo de propuestas con las que los partidos concurrirán a las elecciones del 20-D ha reabierto el debate sobre cuál debe ser el encaje de la asignatura de Religión católica en las aulas. El tema lo puso esta semana encima de la mesa el PSOE, que plantea ahora avanzar ahora el Estado laico y sacar del currículo y del horario escolar las enseñanzas confesionales.

El líder del PSOE –cuyo partido no cumplió su compromiso de hacer una Ley de Libertad Religiosa la última vez que estuvo en el Gobierno– asegura que su modelo es la República francesa.

Sobre esta cuestión también se pronunció el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, que afeó a Pedro Sánchez que volviera al “debate cansino de religión sí-no”. Su partido, que ha propuesto al resto de fuerzas un pacto nacional por la educación, defiende una escuela pública laica y una asignatura de historia de las religiones.

Los datos oficiales del Ministerio de Educación reflejan, en España, un progresivo descenso en la demanda de la asignatura de Religión en los centros públicos española. En el curso 2000/2001 cursaron esta materia en centros públicos el 83,32% de los alumnos de Primaria, el 63,71% de los de Secundaria y el 47,68% de los de Bachillerato. Diez años después, en el curso 2012/2013, ese porcentaje bajó al 63,17%, al 37,03% y al 21,08%, respectivamente. Además, es llamativo el descenso que se produce en Primaria una vez que los alumnos hacen la primera comunión.

Actualmente, la asignatura de Religión –y su alternativa no excluyente– son de oferta obligada para los centros y optativas para los alumnos. Ambas cuentan para la media y para obtener becas. El establecimiento de una alternativa fuerte a la asignatura confesional para que los alumnos opten por esta asignatura ha sido una reivindicación histórica de la jerarquía católica a la que dio pábulo la Lomce.

Pero, ¿qué ocurre en otros países? infoLibre lo analiza con la ayuda de varios expertos en la materia:

  • Francia

Al presentar sus propuestas, el líder del PSOE, Pedro Sánchez, aseguró que su ejemplo de Estado laico es el de la República francesa. Y la realidad es que Francia es el país europeo en el que de forma más clara la religión está fuera del espacio público desde principios del siglo XX. No forma parte de los programas educativos de la escuela pública –que constituye más del 85% de los centros–, excepto en los departamentos de Alsacia y Lorena, donde es optativa y no tiene alternativa, tal y como explica Francisco Delgado, presidente de la asociación Europa Laica, en el libro La cruz en las aulas [Akal]. Además existe una asignatura de ética cívica y laica en todos los centros de enseñanza, ya sean públicos o privados. Sólo de forma extraescolar se permite su impartición en los edificios escolares y por parte de catequistas. 

  • Portugal 

Aunque es evaluable, la nota obtenida en la asignatura de Religión en Portugal no cuenta para hacer medias o acceder a ayudas al estudio. Además, no tiene alternativa, es decir, los alumnos que eligen esta materia tienen una mayor carga lectiva. La Conferencia Episcopal Portuguesa es la que se encarga de elaborar el currículo, que remite al Ministerio de Educación luso. Asimismo, es también la jerarquía católica la que se encarga de seleccionar a los docentes –que no tienen que ser religiosos– aunque sus sueldos, como en España, los paga el Estado. En la enseñanza primaria, que va de los seis a los 14 años, la asignatura tiene una carga lectiva de 45 minutos por semana, que pasan a ser 60 en la secundaria. 

  • Italia

En Italia todas las escuelas tienen la obligación de ofrecer la asignatura de Religión católica, tal y como establece el Concordato firmado entre el Estado y la Iglesia católica. Generalmente las sesiones –que son de una hora y media semanal en la escuela elemental y de una hora para la enseñanza media– se colocan a primera o última del día, por lo que los alumnos que no desean asistir tienen más facilidades para ausentarse. No tiene alternativa y tampoco cuenta para la media, pues se evalúa el "aprovechamiento" que el alumno ha hecho de la materia con estándares genéricos (óptimo, bueno, insuficiente). Los profesores de la escuela media deben tener una licenciatura para dar clase de religión o estudios de teología en un seminario mayor. En la escuela elemental la enseñanza de la religión la pueden realizar profesores, sacerdotes y religiosas que tengan una cualificación reconocida por la Conferencia episcopal italiana.

  • Bélgica 

Los escolares belgas, sí o sí, dedican dos horas cada semana al estudio de una cinco religiones oficiales (católica, protestante, ortodoxa, judía e islámica) o a la alternativa de moral no confesional. Estas materias se estudian en Primaria y Secundaria y las calificaciones cuentan para la nota media. En este país, tal y como detalla el catedrático de la UNED experto en historia de la educación José Luis García Garrido, el contenido de la asignatura lo define la jerarquía católica en función de sus propias bases doctrinales.

Reino Unido 

Las escuelas públicas británicas tienen que ofrecer la asignatura de Religión en Primaria y en Secundaria obligatoria (de los 5 a los 16 años). Si los padres no quieren que sus hijos cursen la asignatura, estos quedan exentos, ya que no existe ninguna materia alternativa. La materia no forma parte del núcleo de asignaturas básicas como lengua o matemáticas y no se incluye en los exámenes oficiales que cada alumno debe superar.

  • Alemania 

En Alemania cada land tiene un acuerdo con el Vaticano y son esos textos los que dan base legal a la enseñanza de religión en las escuelas. La Religión es una asignatura ordinaria en el sistema educativo, con efectos académicos, y existe la opción optativa donde se imparten conocimientos de filosofía, ética, valores, normas y estudio libre tanto en escuelas privadas como en públicas. Los profesores tienen el estatus académico de los docentes sustitutos.

  • Grecia

El modelo griego, señala García de Andoain, director del Instituto Diocesano de Teología y Pastoral de Bilbao en un artículo publicado en la revista Iglesia Viva, es monoconfesional de religión ortodoxa, aunque sí incluye la posibilidad de petición de exención aunque esta opción es ejercida de modo minoritario. El estatuto del enseñante tanto en lo académico como en los económico está homologado al resto del profesorado, si bien los docentes de religión que ejercen en la etapa secundaria tienen que ser diplomados en Teología. 

  • Finlandia 

En los países nórdicos la Religión, que es obligatoria y como tal cuenta para la media académica como las demás, recibe un tratamiento equivalente desde el punto de vista científico al de otras materias del ámbito de las ciencias sociales y humanas. Es decir, es no confesional, si bien en las primeras etapas educativas en Finlandia se incide en el conocimiento de la tradición luterana, que confesa alrededor del 80% de la población. A partir de los 12 años sí se estudian otras religiones. En la etapa elemental no hay profesores específicos, pues los tutores son los que enseñan la mayor parte de las materias y se encargan también de la Religión. En las etapas posteriores –donde también se imparte ética– sí hay docentes dedicados a esta materia, aunque no necesitan ser miembros de una confesión religiosa y el requisito es que tengan el título de máster. 

  • Suecia

En Suecia, tal y como se recoge en el estudio de la Unesco Rasgos distintivos de algunos sistemas educativos, la educación confesional generalmente se ofrece en escuelas que reciben algún tipo de subsidio del sector privado, con frecuencia de un organismo de carácter religioso. Sí bien, existe la posibilidad de acceder a una asignatura de Religión en los colegios públicos, pero de forma muy limitada. 

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