Coronavirus

La Fiscalía da el primer paso para investigar los bulos del covid-19 y el Gobierno involucra a Vox

Sesión del control al Gobierno

La decisión de la Fiscalía de investigar la denuncia de Unidas Podemos por la difusión de bulos sobre el covid-19 en las redes sociales ha colocado en primer plano un debate cuya intensidad y crudeza no han cesado de crecer con el despliegue de vídeos, fotos y relatos falsos que ponen en el disparadero al Gobierno. 

La incoación de diligencias penales por la Unidad de Criminalidad Informática del ministerio público tras la segunda denuncia de Unidas Podemos constituye el primer paso de la investigación. Y abre uno de los grandes interrogantes del asunto: el de si la justicia logrará acreditar si, como sostiene la denuncia, existe una organización o "estructura criminal" tras los tuits y whatsapp que, valiéndose de informaciones y vídeos falsos e incluso ficticios documentos oficiales, están siendo difundidos por usuarios afines a la extrema derecha. La Fiscalía, que no ha facilitado ninguna información, tiene pendiente pronunciarse sobre una denuncia anterior formulada también por Unidas Podemos y que afecta a un subinspector de Policía que concurrió como candidato de Vox por Madrid (el número 16) en las elecciones autonómicas de 2019. 

Pero la batalla no se limita al ámbito de la investigación policial o judicial. Este miércoles, y durante la sesión de control al Ejecutivo, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, involucró directamente a Vox en la escalada de mentiras o fake news: "No son anónimos, son bulos promovidos por personalidades de su propio partido". Lo dijo en respuesta a la pregunta de un diputado del partido de Santiago Abascal sobre las ayudas destinadas a medios de comunicación.

Marlaska desgranó varios de los bulos cuya autoría, sin citar nombres, atribuyó a "personalidades" de Vox: que "este Gobierno quiso introducir la eutanasia y por la vía de los hechos la está aplicando con los mayores", que hay "una jauría comunista que vigila las redes" o que hay "campos de concentración para recluir a asintomáticos".

El primero de los mencionados tiene como autora a Macarena Olona. Utilizando el término eutanasia no en la acepción genuina de muerte voluntaria sino en la que introdujeron los nazis para camuflar el exterminio de discapacitados mentales y físicos, la portavoz adjunta de Vox acusó el lunes al Gobierno de aplicarla "de la manera más feroz" en las residencias de ancianos.

Este martes, Olona lanzó un nuevo ataque, este a la prensa, al preguntarse en sede parlamentaria, cómo se va a decidir qué informaciones son verídicas y cuáles bulos. Ese paso, se respondió a sí misma, se haría "a través del ministerio de la verdad que han creado de manera paraestatal y en el que empresas destacadas –Newtral y Maldita, es decir, el señor Ferreras, la señor Pastor o el señor Roures– son la Gestapo que vigila la verdad oficial". La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) rechazó de inmediato y "una vez más, los ataques de Vox a periodistas y medios de comunicación públicos y privados", en lo que supone –ha dicho– "un intolerable intento de coartar el libre ejercicio del periodismo".

Pero averiguar y decidir si lo que está corriendo por las redes es verdad o un bulo que busca "imputar falsamente al Gobierno de la Nación actuaciones irregulares", como se lee en el escrito de la Fiscalía a modo de resumen de la denuncia de Unidas Podemos, es justamente el objetivo de la investigación recién abierta. 

Días atrás, fuentes policiales consultadas por infoLibre apuntaron a que es más probable llegar al inicio de un bulo si su contenido se inscribe en el campo de las seudociencias que si posee un carácter netamente político. "El que vende hierbas que dicen curar el coronavirus es más fácil de localizar, mientras que en el otro caso se pueden incluso estar utilizando conexiones de otros países", dijo la fuente. Otros expertos creen, en cambio, que todo lo que sucede en Twitter es susceptible de rastreo. "En Twitter se ve todo", afirma Julián Macías, responsable de redes sociales de Podemos. En WhatssApp seguir el hilo a través del laberinto resulta más difícil, concede él mismo. Pero no es imposible: "En WhatsApp es imposible saber cómo empieza y se difunde un bulo, aunque en caso de ser delito la empresa debería dar esta información a las autoridades para saber quién fue la persona que inició la difusión".

La denuncia presentada por Unidas Podemos y que sustenta las diligencias incoadas aporta datos sobre la difusión de un vídeo y unas fotos que mostraban bolsas de cadáveres de un hospital de Ecuador y ataúdes apilados tras el naufragio de 2013 en la isla italiana de Lampedusa. En ambos casos, los mensajes de texto y de voz que acompañaban las imágenes las presentaban como si hubieran sido tomadas en hospitales españoles durante la pandemia. Nada de eso ni de los restantes bulos que circulan por la red surgen como consecuencia de iniciativas individuales y espontáneas, sostiene el grupo confederal. Por eso la denuncia habla de una "estructura criminal" que busca aumentar la alarma social con noticias falsas sobre el coronavirus y desestabilizar así al Gobierno.

Expandir informaciones falsas, destacaba la denuncia presentada el 6 de abril por los diputados Enrique Santiago y Martina Velarde, "no tiene otra intencionalidad que injuriar, calumniar y desestabilizar la institucionalidad y los servicios públicos sanitarios de España", para lo cual se utilizan "recursos criminales, no escatimando recursos para utilizar políticamente el dolor de las familias que están perdiendo a sus seres queridos con esas imágenes que faltan gravemente a la verdad". Por ello, pide que se incoen diligencias de carácter penal de forma "urgente" para esclarecer los hechos y, en su caso, sancionar a los responsables, ya que considera que es "del todo incomprensible que las conductas relatadas queden impunes".

Fechada este martes 14 de abril, la respuesta del ministerio público a Unidas Podemos lleva la firma de la fiscal de sala coordinadora de criminalidad informática, Elvira Tejada. El escrito menciona de forma expresa una cuenta de Twitter –@palcampomevoy– a la que se refería la denuncia y desde la que se difundieron los bulos. La fotografía del perfil de esa cuenta es la de un joven con barba que ha sido extraída de un anuncio alojado en Ebay sobre una loción que ayuda a que esa barba crezca. El único dato biográfico que este lunes por la tarde desvelaba ese perfil se condensa en el siguiente aserto: "Razonable y español... o sea, de Vox".

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