EL TABLERO POLÍTICO

El Gobierno busca reactivar al electorado joven y feminista como dique de contención a la derecha

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ante la bancada del PP

Quienes frecuentan la Moncloa admiten que desde hace algunas semanas se respira allí un cierto aire de desasosiego. Convencidos de que tanto la gestión de la pandemia, primero, como las consecuencias económicas de la guerra de Ucrania, después, han permitido desplegar políticas exitosas de protección a la ciudadanía, en el Gobierno no terminan de encajar que el ascenso en las encuestas del PP de Feijóo se acabe convirtiendo realmente en una tendencia. 

Que la llegada del político gallego al liderazgo de la oposición ha alterado la partida es un hecho incuestionable incluso en el seno del Ejecutivo y por eso se ha elevado el tono público contra los populares en las últimas semanas. Pero en el entorno de Pedro Sánchez saben que el cuerpo a cuerpo con la oposición no será suficiente. Una de las principales conclusiones comunes a todas las encuestas es que existen amplias capas del electorado progresista desmovilizadas. Y por eso el Gobierno pone el foco en las mujeres y en los jóvenes por considerarlos claves en el dique de contención al ascenso de las derechas. Y hay datos que sustentan esa tesis. 

La directora general del Instituto de la Juventud (Injuve), María Teresa Pérez, cree que, en general, “gran parte de nuestra juventud es más consciente de las desigualdades que otras generaciones” y recuerda que, según el Informe de Juventud en España 2020, “la mayoría de jóvenes reconocen que persiste la discriminación de género y que supone un problema en España (el 82,7% de mujeres y el 68,7% de hombres). Y no solo se interesan en lo relativo al género, porque 4 de cada 5 jóvenes están preocupados por las cuestiones vinculadas con el medio ambiente y casi la mitad sienten una inquietud máxima por la sostenibilidad del planeta”. Y eso, para la directora del Injuve, choca de frente con el discurso de Vox: “La extrema derecha está intentando convencer a la sociedad de que la violencia no tiene género o que el cambio climático no existe fomentando un retroceso gravísimo pero la ciudadanía no es tonta y no va a permitir que le roben derechos ni que vuelvan a borrar sus horizontes de futuro”. 

Marta Marcos, politóloga y socióloga en GAD3, saca varias conclusiones del estudio pormenorizado de las encuestas: “Los jóvenes de hoy en día, en contraste con los adultos, tienden a participar menos de la política a través del voto. El voto joven sigue siendo un problema para los partidos más tradicionales, algo que han sabido capitalizar bien Vox o Podemos”. En su opinión, el PSOE “está tratando de dirigirse directamente a ellos con iniciativas concretas con la idea de recuperar la faceta más progresista que viene inaugurada en esa renovación generacional que inició con su nuevos ministros, pues viven un momento de crisis en la que el voto masculino y de mayor edad puede castigarles”.

"Un gobierno joven y con más mujeres"

De hecho, cuando hace casi un año Pedro Sánchez decidió llevar a cabo una profunda renovación de su Consejo de Ministros los relevos se presentaron como la conformación de un gobierno “más joven y con más mujeres”. Los cambios configuraban en sí mismos el mensaje de que el presidente aspiraba a insuflar nuevos aires a la legislatura con un Ejecutivo “más cercano” a la ciudadanía. Sin embargo, para Marta Marcos hay alguien que, entre el electorado más joven, está consiguiendo claramente llevarse el ascua a su sardina: “Sin ninguna duda, VOX ha sabido captar el votante joven que tradicionalmente ha votado en menor medida que la población adulta, pero que también es más complicado mantener. El lenguaje de este partido es sin filtros: es una cuestión sencilla, especialmente emocional, que se alimenta del descontento y de un sentimiento de orgullo nacional”.

Cristina Monge es politóloga y presidenta de Más Democracia y comparte el diagnóstico sobre el caladero de votos que la extrema derecha ha encontrado en la juventud. “No lo tiene fácil el Gobierno entre los más jóvenes. Primero porque, a menudo, el voto joven tiene que ver más con el descontento o la frustración que con la ideología. Y en el terreno del cabreo muchos de ellos se ven referenciados en Vox. Y luego porque no se llega a los jóvenes solo por anunciar, por ejemplo, una bajada de tasas universitarias. Se llega con un tipo de lenguaje, de mensajes y de referentes”, plantea Monge, que añade que “es un mantra de la izquierda” lo de movilizar a jóvenes y a mujeres.

La presidenta de Más Democracia y colaboradora de infoLibre cree que, aunque la desmovilización de la izquierda es un problema evidente, en el caso de las mujeres no es especialmente significativo y son otros factores los que influyen. “Esta semana se ha aprobado una Ley del Aborto histórica por los avances que contiene pero ha estado envuelta de sonoras polémicas en torno a las bajas por la regla o la prostitución. Y al final lo que se traslada a la conversación pública es eso”, señala. Y por eso, advierte al Ejecutivo de Pedro Sánchez: “Suelen dar por sentado que, por el hecho de ser Gobierno, tienen ganado ese espacio de la conversación pública. Y no es así”. 

Políticas para la juventud

Desde el Gobierno se esfuerzan en repetir que la práctica totalidad de las principales políticas implementadas están atravesadas por “un claro compromiso de mejorar la vida de la gente que más dificultades tiene, como son las mujeres y las jóvenes”. Recuerdan, por ejemplo, que la reforma laboral ya ha supuesto la subida de 20 puntos de la contratación indefinida entre los más jóvenes, que en el último plan de choque por la guerra de Ucrania se han destinado 2.700 millones de euros en la empleabilidad de mujeres y jóvenes y que los fondos europeos también están centrados en la protección de ambos. “No es que digamos que lo vamos a hacer, es que ya lo estamos haciendo y son políticas que impactan positivamente en la vida de la gente”, remarcan desde el Gobierno. 

La directora del Injuve destaca que “los jóvenes, junto a las mujeres, fueron los más perjudicados de la crisis financiera y fueron los colectivos que no lograron reponerse del todo”. Y que en contraste con aquella situación este Gobierno ha decidido afrontar las nuevas crisis de manera opuesta: “Se han articulado medidas de emergencia que han cambiado el paradigma político con el que se miraba a la juventud. Se han prorrogado contratos de alquiler, se han extendido los ERTE, se han ofrecido microcréditos, se han prohibido los cortes de suministros básicos y un nuevo derecho como el Ingreso Mínimo Vital, así como el Plan de Garantía Juvenil Plus y o el incremento de las becas universitarias”. 

En los Presupuestos de 2022 la inversión relacionada con políticas por la juventud es la mayor de toda la serie histórica: 12.500 millones de euros para políticas juveniles como el impulso de la formación profesional, el bono joven de alquiler o el bono cultural joven. “Y hay una medida específica que ha beneficiado concretamente a mujeres y jóvenes: la subida del SMI”, rememora María Teresa Pérez, que aún así admite que la legislatura todavía debe dar muchos más frutos: “Quedan pendientes leyes fundamentales para mejorar la vida de los jóvenes y de las mujeres como son la Ley Trans, la Ley Solo Sí es Sí o la Ley de Familias que ampliará los permisos de maternidad y paternidad, apoya la corresponsabilidad y la conciliación y ofrece una renta por crianza para que la juventud pueda aspirar a formar una familia”.

La directora del Injuve, de Unidas Podemos, cree además que “es el momento de abordar el debate de la reducción de la edad para votar como están haciendo en muchos otros países de nuestro entorno. A los 16 años se pueden tomar decisiones clínicas, abortar, ser madre o trabajar. Es incongruente que no puedas elegir a los responsables políticos que legislan sobre tu vida. Y sería una oportunidad inmejorable para demostrar a los jóvenes que confiamos en su capacidad de decisión, que no les infantilizamos ni somos paternalistas, que forman parte de nuestra sociedad como actores de pleno derecho”, concluye. 

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