La gran guerra valenciana: fortalezas y debilidades de la izquierda para conservar su gran bastión autonómico

A falta de ocho meses para las elecciones autonómicas y municipales, derecha e izquierda se preparan para una cita electoral que consideran clave para ganar fuerza de cara a los próximos comicios generales. En esta pugna son conscientes de que cada territorio cuenta. Sin embargo, hay uno al que todos prestan especial atención: la Comunidad Valenciana, el que fuera feudo histórico del Partido Popular, donde la izquierda gobierna en coalición desde hace siete años. 

El tripartito conformado por PSOE, Compromís y Podem, bautizado como el Govern del Botànic, acabó con veinte años de dominio conservador en 2015. Una mayoría revalidada en el año 2019, lo que convirtió a la autonomía presidida por Ximo Puig en el bastión más importante de Pedro Sánchez.

La izquierda aspira a renovar, por tercera vez, esta alianza. Sin embargo, la convivencia de las tres fuerzas dentro del Govern no es, precisamente, idílica. La dimisión de la exvicepresidenta Mónica Oltra (Compromís) el pasado mes de junio ha evidenciado las fracturas dentro de la coalición. Oltra (que esta misma semana ha acudido a declarar tras su imputación por el caso de los abusos de su exmarido) tomó la decisión sin consensuarlo previamente con Puig. Desde Compromís hacen responsable al presidente valenciano de su caída.

A esto se le suma la difícil situación de Podem, al que las encuestas sitúan en el borde electoral para obtener representación. Un porcentaje, el del 5%, que los morados deben alcanzar si quieren garantizar la continuidad del proyecto del Botànic en la Comunidad Valenciana. En el año 2019 la formación obtuvo el 7,9% de los votos, pero se quedó fuera del Ayuntamiento de València, lo que estuvo a punto de provocar la salida de Joan Ribó (Compromís) del consistorio.

El PSPV: "Puig va a continuar como presidente"

Las tres formaciones son conscientes de que se necesitan mutuamente para que el Ejecutivo sobreviva. Pero, a día de hoy, cada uno hace sus propios cálculos electorales. En el PSOE valenciano se sienten fuertes de cara a la cita electoral. Según fuentes socialistas, en las encuestas internas que manejan se refleja que Ximo Puig tiene buena valoración entre los ciudadanos. "Cae bien", sostienen.

Además, presentan como fortaleza el tirón municipalista. Se apoyarán mucho en sus alcaldes, ya que, recuerdan, gobiernan en 52 de los 65 municipios con más de 20.000 habitantes. "Nuestros alcaldes están muy consolidados, habrá efecto arrastre", indican fuentes del PSPV..

Y hacen este vaticinio: "Puig va a continuar como presidente, lo que no sabemos con qué correlación de fuerzas". Ahí se detienen las fuentes para explicar el panorama a su izquierda: "Compromís aguanta bien a pesar de los de Mónica Oltra, la marca Compromís resiste". Donde se ven más problemas es en Podemos, que forma parte del Gobierno a tres en la Comunidad Valenciana. "La gran incógnita está en si logrará el 5%", apuntan desde el PSOE, aunque también recuerdan el efecto "movilizador" que tienen siempre los morados en las campañas.

A su derecha, a pesar de que la batalla será difícil, ven a un PP con un candidato "poco conocido", Carlos Mazón. Además, dicen que a los populares les puede pasar factura el enfrentamiento que hay entre él y la aspirante a la Alcaldía de Valencia, María José Catalá. Y las encuestas que manejan señalan que ya no es fuerte el efecto Feijóo.

Baldoví se prepara para sustituir a Oltra como candidato

La dimisión de Oltra forzó un cambio de liderazgos en Compromís obligando a apostar por otras figuras como la de Aitana Más, actual número dos del consistorio valenciano. Sin embargo, las fuentes consultadas por infoLibre dan por hecho que Joan Baldoví será el próximo candidato a la presidencia de la Generalitat. Es el único parlamentario de Compromís en el Congreso y en la formación creen que tiene un perfil destacado que puede igualar e, incluso, incrementar el resultado de 2019.

Fuentes de la coalición valencianista no creen que la resolución de la imputación de Oltra (están seguros de que será desimputada o en su caso absuelta) llegue antes de las municipales y autonómicas. Sin embargo, dejan la puerta abierta a que la exvicepresidenta se incorpore "de la manera que ella quiera" cuando todo se resuelva. En ese sentido plantean que Oltra sea la número uno de Compromís por València en las elecciones generales del próximo año, lo que culminaría su encaje en el proyecto de Yolanda Díaz.

Lo que sí descartan, a priori, es formar una alianza con Podem como sí fraguaron en 2015. Los valencianistas ofrecen a los morados integrarse en sus listas como independientes, pero nada más. Una posibilidad que la dirección estatal rechaza, como ya contó infoLibre. Ante la posibilidad de perder el Govern tras esta decisión, desde Compromís aseguran que una alianza con los de Ione Belarra generaría un cisma que, eventualmente, acabarían pagando en las urnas.

Conservar la Alcaldía de València es una prioridad también para Compromís. Esta misma semana Joan Ribó ha confirmado que será, de nuevo, candidato. Su avanzada edad y la falta de entendimiento con la vicealcaldesa, Sandra Gómez (del PSPV), eran algunos de los obstáculos para que repitiera. Sin embargo, desde la coalición valencianista creen que Ribó tiene un "tirón electoral" que deben aprovechar.

Podem asegura que superará la barrera del 5%

Por su parte, desde Podem admiten que su situación no es la ideal, pero confían en superar esa barrera del 5%. Así lo indican, según fuentes de la formación, las encuestas que maneja el Govern. Esos sondeos también reflejan el desgaste de Compromís tras la dimisión de Oltra. En ese sentido las voces consultadas lamentan que su formación no está capitalizando esa caída, sino que esos votos se van, mayoritariamente, a la abstención. Los morados creen que el perfil "más nacionalista" de Baldoví sobre el de Oltra puede provocar que Compromís pierda puntos respecto a 2019.

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Todo apunta a que Héctor Illueca, actual vicepresident, será el candidato, aunque él todavía no lo ha decidido, señalan desde su entorno. Desde la formación descartan que Pilar Lima, actual coordinadora de Podem y María Teresa Pérez, coportavoz nacional del partido, den el paso ya que, a juicio de estas fuentes, "sería un error". Donde sí volverán a presentarse, pese a los malos resultados de 2019, es en València ciudad. La candidata que suena con más fuerza es Chelo Póveda, que cuenta con un perfil "parecido al de Carmena", según Podem.

La relación con su actual socio electoral, Esquerra Unida del País València, tampoco es buena. Los morados critican los movimientos de su portavoz, Rosa Pérez, y creen que está buscando su sitio en las listas de Compromís. "El ambiente está enrarecido en la coalición", admite una de las voces consultadas. Está por ver si ambas formaciones se presentan conjuntamente, como sí hicieron en 2019, o por separado. Los morados creen que dependerá de cuál sea "la inercia estatal".

Desde Podem creen que el Botànic tiene posibilidades de repetirse, pero solo si las tres formaciones están coordinadas. Aseguran que Puig se ve fuerte, pero añaden que "con eso no vale". Los morados confían en movilizar a los suyos durante la campaña, aunque lamentan que Illueca no sea un candidato especialmente conocido ya que llegó al Govern hace solo un año tras la dimisión de Rubén Dalmau.

A falta de ocho meses para las elecciones autonómicas y municipales, derecha e izquierda se preparan para una cita electoral que consideran clave para ganar fuerza de cara a los próximos comicios generales. En esta pugna son conscientes de que cada territorio cuenta. Sin embargo, hay uno al que todos prestan especial atención: la Comunidad Valenciana, el que fuera feudo histórico del Partido Popular, donde la izquierda gobierna en coalición desde hace siete años. 

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