Los Premios infoLibre reivindican el valor del periodismo que sólo depende de sus lectores

Pasaban ya las 20.00 horas cuando Daniel Basteiro, director de infoLibre, se puso este jueves ante los micrófonos del Ateneo de Madrid. En el interior del edificio, el rojo de la moqueta abrazaba al morado que destilaba el Día contra la Violencia Machista. La primera gala de los Premios infoLibre, con la colaboración de Fundación La Caixa, dio comienzo con la música de Andreas Prittwitz como telón de fondo y con invitados como la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, y los ministros Miquel Iceta y Margarita Robles, así como la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, el secretario de Estado de Comunicación, Francesc Vallès, y los diputados Gabriel Rufián (ERC), Miguel Gutiérrez (Cs), Aina Vidal (En Comú Podem) y Jaume Asens (Unidas Podemos). También estuvieron presentes el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, los secretarios de Estado Enrique Santiago y Nacho Álvarez, la diputada de Más Madrid Mónica García, la portavoz de Podemos, Isa Serra, el secretario general de UGT, Pepe Álvarez y el secretario general de CCOO, Unai Sordo.

"Qué ganas teníamos de reencontrarnos con nuestros socios y socias después de la pandemia", confesó el director de infoLibre. Sus palabras se tiñeron enseguida, casi como una suerte de resorte automático, por los principales acontecimientos del día: la aprobación este jueves de los Presupuestos Generales y la renovación del Pacto de Estado contra la Violencia de Género. Noticias de consenso.

Entre el público, las caras de columnistas de infoLibre como Daniel Bernabé y Quique Peinado se mezclaban con los rostros anónimos de los socios y lectores que dieron calor a la ceremonia. El primer premio fue entregado por Evangelina Casullo, Chief Digital Officer de infoLibre, y Luis Arroyo, columnista de nuestro diario, al socio César Moya, firma habitual en la sección Librepensadores. Moya, ingeniero jubilado de Iberia, subió al escenario para reivindicar la labor del periodismo en la construcción de una "sociedad más reflexiva y más crítica". 

Le siguió el premio Cultura, concedido a Juan Diego Botto. El artista, a quien el rodaje de su nuevo largometraje le impidió asistir a la gala, dedicó a través de un vídeo palabras de agradecimiento a infoLibre, un medio que reconoció seguir desde sus inicios. Un diario "valiente, independiente y que hace preguntas incómodas al poder", subrayó el actor. En su nombre, recibió el premio Cristina Rota, madre del galardonado y productora de Una noche sin luna, de la mano de Ramón Lobo y Helena Resano.

El premio de Igualdad fue a parar a los brazos de la atleta Ana Peleteiro y la entrega corrió a cargo de Miquel Iceta y del director de tintaLibre, Ramón Reboiras. La deportista gallega admitió sentir una especial ilusión ante los reconocimientos que trascienden de su faceta deportiva: "Eso significa que mis padres lo han hecho bien", presumió. 

La trabajadora social Sonia Jalda emocionó a todos los presentes con sus palabras en representación del colectivo Traballadoras das Residencias de Galicia (Trega). El agradecimiento a infoLibre tuvo, en realidad, un nombre concreto: Manuel Rico, director de investigación del diario y autor del libre ¡Vergüenza! El escándalo de las residencias (Planeta, 2021). Él mismo entregó el premio acompañado por Yolanda Díaz. Jalda mencionó no sólo a sus compañeras, sino a los familiares que sostienen con sus manos las vidas de sus mayores "mientras esperan unos recursos sociales a los que tienen derecho, pero que no reciben". Pero sobre todo, añadió, a "las personas mayores", porque nadie "sería nada sin su esfuerzo". 

"La conciencia nunca se jubila"

Jesús Maraña, director editorial de infoLibre, y la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, entregaron el premio principal, concedido al periodista Iñaki Gabilondo. Sobre el comunicador, Daniel Basteiro reconoció que "ya se ha dicho todo". Su trayectoria, abundó el conductor de la gala, lo ha convertido en un "referente" que ha marcado la carrera de tantos periodistas. "Representa el rigor y el sentido común, supo, como él mismo dice, hacer del periodismo un pozo profundo pero rebosante de nada más y nada menos que agua potable".

Gabilondo, quien recientemente anunció su retirada del periodismo, admitió que "en esta etapa de la vida los afectos se perciben con mayor sensibilidad". Elogió a Jesús Maraña, cuyo periodismo "circula por las rutas que debe transitar" y que ha dado lugar a un medio con una línea editorial con la que aseguró sentirse "absolutamente identificado". 

El morado, que hizo acto de presencia con la lectura de los nombres de las 37 mujeres asesinadas a consecuencia de la violencia machista en lo que va de año, tiñó también las palabras del periodista. Las voces que todavía hoy niegan la violencia machista, lanzó, están "llevando las cosas a un terreno que parece difícil calificar de ideológico: es una provocación". 

Gabilondo reivindicó la "libertad grande", frente a aquella tan manida que se ha convertido en pura "bisutería". Aunque ya no desde la primera línea del frente, Gabilondo selló una promesa: la de seguir ahí como lector, porque aunque "hay una corriente de nostalgia del autoritarismo, la conciencia nunca se jubila".

Al periodista siguió la intervención de Meritxell Batet. El lazo violeta que la arropaba ofrecía algunas pistas del que sería su discurso: es preciso "repetir con tenacidad y constancia lo imprescindible que es desterrar la violencia machista de esta sociedad". No se puede permitir, añadió, que las mujeres "sean asesinadas, violentadas o sientan miedo por el mero hecho de ser mujeres". Ni que en una sociedad democrática su vida sea "menos libre por el hecho de ser mujeres". 

Con sus premios, Batet aseguró que infoLibre hace "labor a su identidad y se fija un listón para sus próximas ediciones". El diario, añadió, tiene el mérito de "aportar siempre periodismo grande y democracia a este país". 

Que corra la voz

La clausura del acto corrió a cargo de Jesús Maraña. "Hay premios que en realidad son agradecimientos y complicidades", reconoció. El periodista reivindicó los principios que su redacción lleva casi una década tratando de llevar por bandera: "El buen periodismo y la práctica del oficio con honestidad, contrastando los datos y renunciando a competir en la guerra del click". Si la prioridad, añadió, es "simplemente el negocio o la práctica del sectarismo, el periodismo está muerto".

Visiblemente emocionado, el director editorial quiso, sobre todo, poner en valor la "pasión y el amor por el oficio" y distinguir "lo esencial de lo accesorio".  "Hace ya nueve años que pusimos en marcha infoLibre con la convicción de que un medio solo puede ser libre si depende de sus lectores. Nuestro mayor agradecimiento es a las socias y socios", remató Maraña, con una sentida mención a la fidelidad de una de las primeras: Almudena Grandes. "Gracias y por favor, corran la voz", concluyó.

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