Sinhogarismo

#LaNocheSinHogar: empezar la casa por el tejado, un modelo de integración que sí funciona

Madrid participa este sábado en la mayor iniciativa internacional en apoyo y solidaridad con las personas que viven en la calle: el evento The World's Big Sleep The World's Big Sleep Out. En más de 50 ciudades de todo el mundo, entre ellas Nueva York, Londres, Nueva Delhi, Brisbane, Dublín, Bruselas, Oslo y Santiago de Chile, miles de personas dormirán en la calle con el objetivo de situar el fenómeno del sinhogarismo en el foco de atenciónsinhogarismo. En el caso de España, la capital acoge en Matadero La Noche Sin Hogar, organizado por Hogar Sí Fundación, un evento único conducido por la periodista de Helena Resano, presentadora de laSexta y columnista de infoLibre, que contará con la participación de números grupos y autores musicales como Marlango, Andrés Suárez, La La Love You y Despistaos, entre otros. Junto a ellos, también participarán los actores Miguel Ángel Muñoz y Elena Ballesteros, que contarán un cuento de buenas noches, y el reportero Jalis de la Serna, que dará visibilidad al sinhogarismo a través de un debate.

El director general de Hogar Sí, José Manuel Caballol, define La Noche Sin Hogar como un reto en cuatro dimensiones: “Individual, ciudadano, social y de comunicación”. “Con él, se busca movilizar a las personas por una causa tan urgente como olvidada. Un reto social, que busca trasladar esta problemática a todas las esferas sociales, empresariales y políticas. Porque la erradicación de este fenómeno en nuestro país, lejos de ser un objetivo utópico, es un fenómeno con el que se puede acabar desde una respuesta integral y colectiva”.

El artículo 47 de la Constitución del 78 dice que “todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada” y, sin embargo, hay entre 31.000 y 40.000 personas en situación de sinhogarismo sinhogarismo en España, de las cuales 8.000 viven de forma estable en la calle, según las cifras con las que trabajan las entidades sociales españolas, aunque podrían ser muchas más debido a la falta de datos y la dificultad para cuantificar esta realidad social. Miles de personas cuya esperanza media de vida es 20 años menor respecto al resto de la población, consecuencia de las precarias condiciones en las que viven, y que cada día tienen que hacer frente a la invisibilización, a la exclusión social y a la negación de sus derechos básicos.

A estas dificultades se suman las cada vez más comunes agresiones motivadas por la aporofobia: el 47% de personas sin hogar afirman haber sido víctimas de, al menos, un incidente o delito de odio y casi un 25% han sufrido agresiones de carácter físico basadas en la intolerancia y el desprecio, tal y como refleja el informe del Observatorio HATEnto, impulsado por la organización sin ánimo de lucro Hogar Sí Fundación.

En cuanto al sinhogarismo femenino, las mujeres no representan ni el 12% de las personas que están sin hogar en la capital, según el VIII Recuento de personas sin hogar en la ciudad de Madrid elaborado en 2016. No obstante, la Asociación Realidades denuncia que estos datos distan mucho de ser ciertos pues las mujeres se encuentran en otras manifestaciones del sinhogarismo que son más difíciles de detectar y de cuantificar. “Si se tiene en cuenta el número de mujeres que viven en una vivienda insegura (bajo amenaza de desahucio, acogida por familiares/amistades, subarrendamiento, ocupación ilegal) o bajo amenaza de violencia machista por parte de su pareja o familia, es mucho mayor que el de los hombres”, aseguran desde la asociación. Además, ellas son más propensas a vivir situaciones de miedo, degradación, exclusión e indefensión, es decir, las mujeres sufren con mayor dureza las condiciones en las que se encuentran las personas que viven en la calle.

En ese mismo artículo de la Carta Magna española también se hace referencia al papel de las instituciones al señalar que “los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación”. Un compromiso que contrasta con la información que maneja la EAPN (European Anti Poverty Network), que señala que el presupuesto total destinado a vivienda se ha recortado un 75% en los últimos 8 años y sitúa a España como uno de los países de la Unión Europea con menor porcentaje de vivienda pública y social.

El hecho de que cada vez haya más personas para las que vivir en la calle es una realidad no solo deja al descubierto la incapacidad de las autoridades competentes para dar solución a este problema sino también la necesidad de un cambio en la forma de prevenir e intervenir el sinhogarismo, justo lo que propone el programa Housing First

Las mujeres sufren con mayor dureza las condiciones en las que se encuentran las personas que viven en la calle. HOGAR SÍ FUNDACIÓN

Acceso a una vivienda permanente y sin condiciones 

A principios de la década de los 90, el psicólogo Sam Tsemberis fundó en Estados Unidos el movimiento Pathways Housing First, que más adelante inspiraría al Gobierno de Finlandia para poner en marcha en 2007 un revolucionario proyecto para reducir el número de personas sin hogar. ¿La novedad? El programa planteaba un giro radical del razonamiento clásico de la integración, basado en el modelo “en escalera”, y proponía el acceso a una vivienda, permanente y sin condiciones, no como una meta sino como la casilla de salida. Más de una década después, el número de personas viviendo a la intemperie se ha reducido en un 35%. A la vista de los resultados, el Gobierno finlandés se ha propuesto que no haya nadie durmiendo en las calles del país nórdico para el año 2027. Países como Canadá, Portugal, España, Francia, Bélgica o Dinamarca entre otros, lo han replicado y adaptado obteniendo un éxito similar.

Este modelo llegó a España hace cinco años de la mano de la entonces conocida como Fundación RAIS, ahora Hogar Sí Fundación, con la idea de ejercer de complemento del sistema de atención para personas en situaciones de exclusión residencial especialmente complejas. Desde entonces, hay 335 personas menos viviendo en la calle. En la actualidad cuentan, junto con la Asociación Provivienda, con 295 viviendas en 16 municipios y confían en que más municipios se sumen al programa en los próximos meses. El programa se mantiene gracias a subvenciones y contratos públicos y a través de las donaciones de los socios de la asociación.

Christian pasó más de una década viviendo en la calle antes de entrar en el programa de Hogar Sí. Ahora comparte con infoLibre el recuerdo de esos años: “Mi día a día se basaba en una sensación de no saber qué, no saber cuándo, no saber absolutamente nada sobre qué podría depararme el futuro. No hay daño mas grande que el no saber”. El hecho de tener acceso a una vivienda lo ha cambiado todo para él: “disponer a diario de una ducha, comida caliente y poder lavar mi ropa me permite ser una persona como Dios manda, como cualquiera que te cruzas por la calle”.

La solución de viviendas Housting First de Hogar Sí va dirigido a personas con una larga trayectoria en situación de sinhogarismo, aquellas que llevan tres o más años viviendo en la calle, que tengan un problema de salud mental, algún tipo de adicción y/o una discapacidad. Son los servicios sociales y otras organizaciones que trabajan con estas personas las que ponen en contacto a los interesados en participar en el programa con la organización, explica el responsable de comunicacion de Hogar Sí Fundación, Francisco Lores, en declaraciones a infoLibre. Los interesados deben cumplir una serie de requisitos para poder entrar en el sorteo aleatorio de una vivienda.

Una vez dentro del programa, la fundación facilita al participante el acceso a una vivienda permanente que no está condicionada a que se someta a algún tipo de tratamiento o proceso de cambio si ella no quiere. Además, la entidad proporciona ayuda personalizada a cada participante. Todo ello permite crear un espacio de seguridad que permite que la persona se recupere y genere vínculos con la comunidad.

A cambio, el participante se compromete a: recibir al menos una visita por semana del equipo de la asociación; aportar el 30% de sus ingresos, en caso de no tener, el programa cubrirá el alquiler y las necesidades básicas; mantener unas reglas básicas de convivencia; y, realizar entrevistas de evaluación.

Christian asegura que “al llevar tanto tiempo viviendo en la calle, el periodo de adaptación ha sido muy difícil pero, poco a poco, lo estoy consiguiendo”. A continuación añade: “El apoyo que me ha dado es muy importante, demasiado. Les estoy agradecido”.

Una experiencia social inédita 

Matadero de Madridabrirá ste sábadosus puertas para acoger una experiencia social inédita en España. La Noche Sin Hogar comenzará a las 19.30 horas aproximadamente con las actuaciones de los grupos musicales y autores que quieren contribuir con su música a esta iniciativa cultural y solidaria. A continuación, tendrán lugar debates y otras sorpresas hasta casi llegada la medianoche, momento en el que se procederá a la lectura del cuento de buenas noches, tras la cual se organizará la dormida al raso. El despertar está programado para las 6 de la mañana, hora a la que se ofrecerá un desayuno.

Desde la organización Hogar Sí, recomiendan a los asistentes llevar un saco de dormir y esterilla, ropa de abrigo y, en caso de lluvia, un chubasquero y paraguas, pues no habrá zonas cubiertas. También advierten de que no están permitidas las tiendas de campaña ni las colchonetas. 

Todo lo recaudado se destinará a combatir el sinhogarismosinhogarismo gracias a la colaboración destacada de la Obra Social la Caixa y Pryconsa, además de otras empresas como Deloitte, Inbest, Latham Watkins y Grupo Vips, la encargada de ofrecer los desayunos a todas las personas que hayan dormido al raso. El evento también cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid y la colaboración de otras muchas empresas, universidades y entidades sociales que han hecho posible esta iniciativa.

   

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