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Jornada de lucha feminista

Las mujeres plantan cara al renacimiento del “discurso patriarcal” de la derecha a siete semanas de las elecciones

Fernando Varela

“Somos imparables. Feministas siempre”. La pancarta de la manifestación convocada en Madrid por la Comisión 8 de Marzo hizo honor al tamaño de la movilización impulsado por las mujeres en la capital pero también en decenas de localidades de toda España, así como a la jornada de huelga feminista que llamó a las mujeres a mostrar que, sin ellas, “se para todo”.

Una marea morada coronada por globos del mismo color echó a andar al filo de las siete de la tarde desde Atocha y se extendió como una inmensa mancha de aceite hacia la plaza de Cibeles, la Gran Vía y la Plaza de España. “De norte a sur, de este a oeste, la lucha sigue, cueste lo que cueste”, corearon decenas de miles de voces, cientos de miles segun algunos cálculos, en una jornada, en palabras de Justa Montero, portavoz de la comisión organizadora, pensada para introducir el debate feminista “en todos los espacios privados y públicos”. La Delegación del Gobierno cifró la participación entre 350.000 y 375.000 personas. Hace un año, cuando gobernaba el PP, el mismo organismo calculó la participación en 170.000 personas. En Bacelona, fuentes oficiales indicaron que habían participado 200.000 personas en la marcha.

En el punto de llegada, mucho antes de que la cola de la manifestación estuviese cerca, la organización dio lectura a un manifiesto cargado de reivindicaciones en relación con la violencia machista, la lógica patriarcal de la sociedad, la diversidad sexual, la discriminación laboral, el derecho al aborto desde los 16 años, contra la xenofobia y el racismo y por la visibilidad del trabajo doméstico y de cuidados. Con un mensaje final de contenido político: “Nos enfrentamos a quienes hacen su política desde la mentira y el desprecio a las mujeres”.

Fiesta, reivindicación y también, a siete semanas de las elecciones generales del 28 de abril, tiempo para los discursos políticos. La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, presente en la concentración con una camiseta con el lema “Mujeres, Iguales y Libres”, echó en cara a las fuerzas de la derecha que piensen que el feminismo es “cosa de cuatro radicales”. "Ahora están descolocados. No están aquí y no los esperamos", subrayó. A su lado, Begoña Gómez, la esposa del presidente del Gobierno, y una representación sin precedentes del Gobierno que incluyó a las ministras Nadia Calviño (Economía), Isabel Celaá (Educación), Dolores Delgado (Justicia), Reyes Maroto (Industria) y Magdalena Valerio (Trabajo) y a los ministros Fernando Grande-Marlaska (Interior) y Luis Planas (Agricultura).

También en Madrid la portavoz de Unidos Podemos en el Congreso, Irene Montero, arremetió contra “el trío de Colón”, en referencia a PP, Ciudadanos y Vox, a los que se les “va a frenar blindando derechos”, pronosticó. “Las mujeres que salen hoy a las calles van a llenar las urnas el 28 de abril de movimiento feminista".

Los sindicatos hablan de "hito histórico"

La huelga previa a as movilizaciones en la calle constituyó un nuevo récord. UGT y Comisiones Obreras hablan de “hito histórico”, un año más, y aseguran que al menos seis millones de personas secundaron este viernes los paros feministas convocados en el marco del 8M. UGT calcula cifras por encima de la histórica movilización del año pasado. Y CCOO aporta datos de empresas: más de 600 asambleas y más de 2.000 adhesiones de comités de empresa, juntas de personal y secciones sindicales. Este sindicato habla de un seguimiento del 80% en la universidad, del 61% en los institutos de Secundaria y Formación Profesional, y del 42% en los centros de Educación Infantil y Primaria.

Con una movilización especialmente llamativa, igual que el año pasado, por parte de las comunicadoras, movilizadas contra los estereotipos sexistas que reproducen los medios del comunicación, su marginación salarial y funcional y la mala praxis informativa —desde el punto de vista del género— que en muchas ocasiones se sigue produciendo a la hora de enfocar las noticias.

Una idea central en todas partes ha sido la movilización contra “la ofensiva ultraderechista y patriarcal”. El ascenso de Vox y su alianza con el PP y Ciudadanos en Andalucía y sobre todo la posibilidad de que el 28 de abril sumen escaños suficientes para hacerse con el Gobierno de España espoleó la protesta y alentó los lemas más combativos contra el discurso que cuestiona las políticas de igualdad, sobre todo, las medidas puestas en marcha en los últimos años para combatir la violencia machista.

Algunas manifestantes llevaron su protesta contra las ideas que defiende la derecha a las puertas de sus sedes o a las inmediaciones de sus actos. Media docena de activistas feministas corearon consignas ante la sede de Ciudadanos en Madrid, gritando contra la gestación subrogada —los conocidos como vientres de alquiler— y denunciando que el feminismo que defiende este partido no las representa. Justo después de que el presidente de Cs, Albert Rivera, hiciera una declaración ante los medios con motivo del 8 de marzo junto a varias dirigentes del partido, un grupo de jóvenes empezaron a corear lemas en la entrada de la sede, en la calle Alcalá. “Vuestro feminismo no nos representa” es la frase que más repitieron, criticando así el “feminismo liberal” que reivindica Ciudadanos. Tres dirigentes del partido naranja salieron a la calle a debatir con las manifestantes, que evitaron la discusión.

Ciudadanos quiso por la tarde estar presente en la manifestación. La mayoría de las dirigentes nacionales del partido, lideradas por Inés Arrimadas, acudieron con una pancarta reivindicando que el “feminismo es libertad” y teniendo que hacer frente a las imprecaciones de algunas manifestantes que les reprocharon las defensa que Cs hace, precisamente en nombre de la libertad, de los vientres de alquiler y la legalización de la prostitución. Allí la portavoz nacional del partido criticó al "feminismo caduco" que sólo "cambia palabras" y aseguró representar al feminismo "moderno", "más inclusivo y tolerante" que no quiere "criminalizar a todos los hombres".

El PP se desmarcó de las movilizaciones. Y su líder, Pablo Casado, decidió trasladar al interior de una guardería de Castellón una comparecencia ante los medios que inicialmente iba a realizar fuera del recinto, debido a la protesta protagonizada por unas 200 mujeres que se concentraron en el lugar y corearon consignas como “Pablo Casado es el patriarcado” o “Casado machista, estás en nuestra lista”.

El mundo se para

El mundo se para sin las mujeres, reivindicaban las manifestantes. Un buen ejemplo de ello se vivió en el Parlamento vasco: la Cámara tuvo que suspender el pleno al no estar presente el mínimo de 38 parlamentarios fijado por el reglamento. Las únicas parlamentarias que no se sumaron a la huelga fueron las del Partido Popular.

Y por si alguien tenía dudas de lo fundado de las razones para salir a la calle, en plena jornada reivindicativa un hombre de 81 años asesinó en el madrileño distrito de Ciudad Lineal a su mujer, de 63, con una escopeta de caza antes de suicidarse. Se trata de la décima víctima mortal de la violencia machista en España en lo que va de año: una mujer asesinada por semana.

La manifestación de Madrid fue, con la de Barcelona, la más numerosa, pero no la única. En prácticamente todas las capitales de provincia se celebraron iniciativas reivindicativas a las que se sumaron organizaciones feministas, de estudiantes, sindicatos, dirigentes políticos y numerosos colectivos.

En Andalucía, más de 20.000 personas, según los sindicatos CCOO-A y UGT-A, participaron en las distintas manifestaciones y concentraciones convocadas en todas las provincias en la mañana de este viernes, una jornada en la que están previstas más de 139 acciones reivindicativas. Una de las más numerosas fue la de Sevilla capital, en la que los asistentes, mayoritariamente mujeres y también algunos niños y hombres, han coreado lemas como “Sindicalistas somos feministas” o han cantado versiones de “A quién le importa”.

Marchas, cánticos, performances, piquetes informativos y mensajes reivindicativos tiñeron de color morado las calles de València y otros puntos de la Comunitat Valenciana. En Castilla-La Mancha las concentraciones sucedieron por todas las capitales de provincia.

En Valladolid miles de personas, también la mayoría estudiantes, recorrieron las calles del centro para reivindicar el feminismo, la igualdad de género, un reparto justo de las tareas del hogar o frente a la “doble explotación” de las mujeres, la brecha salarial y su precariedad laboral.

En Navarra hubo también manifestaciones en distintas ciudades. La más numerosa en Pamplona que se concentró en la plaza del Castillo. Muchas de las mujeres de todas las edades participaron en la movilización con colores, pancartas o paraguas morados, para mostrar su adhesión a la concentración.

En Bilbao, más de 30.000 mujeres se manifestaron para exigir "un nuevo pacto social" y para "superar las relaciones jerárquicas". En San Sebastián, miles de personas, en su gran mayoría mujeres y muchas de ellas con prendas moradas, se concentraron para respaldar la "lucha feminista".

En Galicia también se desarrollaron movilizaciones en diferentes ciudades, la más numerosa en Santiago, donde miles de mujeres colapsaron el centro de la capital gallega. En un ambiente festivo, las manifestantes recorrieron las calles compostelanas al grito de consignas como “Revolta feminista, por todas as mulleres, por todos os dereitos” o “Aquí está o feminismo galego en pé”.

En Asturias, las plazas de los principales ayuntamientos de la región fueron el escenario escogido por las plataformas feministas para celebrar la huelga feminista. Miles de personas se dieron cita a las 12.00 horas en Oviedo, Avilés, Gijón y Mieres.

En Baleares se celebraron concentraciones ciudadanas, de periodistas y estudiantes. La manifestación de estudiantes discurrió desde la Plaza del Tubo hasta la Delegación del Gobierno en Baleares bajo el lema “Contra la violencia machista, la justicia patriarcal y la opresión capitalista”.

En La Rioja, una concentración, convocada por UGT, CCOO, USO y STE Rioja, reclamó la igualdad real y efectiva mientras los estudiantes recorrieron las principales calles del centro de Logroño. En Cantabria, los sindicatos CCOO y UGT cifraron el seguimiento de la huelga en un 63%.

Y, en Zaragoza, la Coordinadora de Organizaciones Feministas de Zaragoza celebró una performance en la plaza del Pilar bajo el título 'Reventando el cuento', para "desmitificar la figura de sumisión" de las mujeres y reivindicar sus derechos.

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