Seis años después, todavía no hay justicia. Tampoco reconocimiento. Sin embargo, los familiares de los fallecidos en las residencias de la Comunidad de Madrid durante el covid no desisten y, año tras año, siguen recordando lo que fue “una matanza”. Este sábado, Marea de Residencias ha convocado un acto en la madrileña plaza de Juan Goytisolo a las 12:00 horas. Allí, se realizará una performance para “romper el muro de cristal del olvido”. Con ello, quieren denunciar la crueldad de unos protocolos que dejaron morir a 7.291 personas. Algo que la justicia todavía no ha subsanado.
Es una protesta, sí, pero también mucho más, según cuentan al otro lado del teléfono. “Es recordar. Para nosotras la memoria es lo más importante. Sabemos que nuestra lucha es algo muy difícil, pero creemos que una batalla ganada es poder seguir recordando lo que pasó y que nadie lo olvide”, explica Carmen López Llorente, portavoz de Marea de Residencias. “Cada año, queremos recordar que no vamos a tirar la toalla y que seguiremos persiguiendo la justicia que todavía no ha llegado. Vamos a estar ahí”, añade.
Contarán con la ayuda de las actrices Ana Fernández, ganadora de un Goya, y Andrea Guardiola, que pondrán su voz al servicio de la memoria y recitarán varios poemas, todos ellos con una raíz principal: el edadismo. Es precisamente esto lo que, señalan, ha hecho que sus reivindicaciones tuvieran menos impacto en la opinión pública.
Justo después, uno de los familiares, miembro de Marea de Residencias, leerá un manifiesto para reclamar la reparación de las familias, en forma de justicia y reconocimiento por lo sucedido. Después de ello, la plaza se sumirá en el silencio más absoluto durante un minuto en honor de aquellos que fallecieron en las residencias durante el covid.
Los ‘Protocolos de la Vergüenza’
7.291. Es el número de mayores que fallecieron en las residencias de la Comunidad de Madrid durante la pandemia. Un número que se ha vuelto grito en manifestaciones, símbolo de resistencia y antídoto contra el silencio. Un número que la presidenta de la región, Isabel Díaz Ayuso, ha tachado de “inventado” por unas plataformas a las que ha llamado “resentidas”.
Los llamados Protocolos de la Vergüenza, revelados por infoLibre, se crearon en el seno de su gobierno. Carlos Mur, en ese momento director de Coordinación Sanitaria de la Comunidad de Madrid, firmó un plan de actuación que establecía unos criterios de exclusión que llevaron a lo que, desde Marea de Residencias, califican de “barbarie”.
Según esos criterios, se impidió que los usuarios de residencias fuesen trasladados a los hospitales si tenían covid o estaban enfermos por otros motivos. Solo había una excepción: que las personas tuvieran la posibilidad de ir a un centro privado.
La investigación judicial también continúa, aunque a paso lento. No fue hasta diciembre de 2025 cuando varios responsables fueron imputados: Francisco Javier Martínez Peromingo, exalto cargo del Gobierno de Ayuso y uno de los ideólogos de los protocolos; Carlos Mur y Pablo Busca, responsable del SUMMA 112. Los dos últimos ni siquiera acudieron a la cita. El primero reconoció que los protocolos eran “discriminatorios”.
“No fue un error, fue algo que se hizo a conciencia, se reconoció desde el minuto uno: donde iba a haber más vulnerabilidad iba a ser en las residencias. Por las propias características de los espacios, era el sitio más peligroso. Sin embargo, sabiendo esto, se les negó la ayuda”, resume Carmen López.
Objetivo: el cansancio
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Después de todo y a pesar de las críticas acumuladas, la presidenta Ayuso ganó las elecciones de 2021 con mayoría absoluta. En 2023 sucedió lo mismo. Algo "doloroso" para las familias y que desde Marea de Residencias achacan a que la ciudadanía "no conoce o no quiere conocer" lo que pasó. “Es absolutamente necesario que haya justicia, porque la sociedad no sabe lo que realmente se ha hecho con estas personas. No puede ser que quien no quiera saberlo no se entere”, reiteran desde la plataforma.
Tampoco la justicia ha estado de parte de los familiares. Las investigaciones contra los responsables tienen constantes demoras, notificaciones que nunca llegan y, en términos de investigación, tampoco se ha llegado a mucho. “Lo que quieren es que nos cansemos, que nos aburramos y que pasemos. Retuercen nuestro dolor en la Asamblea de Madrid diciendo que hemos pasado página. Es imposible pasar página de esto, porque cuando se muere un ser querido de esta forma, eso no se olvida nunca”, asegura la portavoz.
Pero no son solo ellos. “Estamos hablando siempre de una cifra de 7.291 personas que murieron dentro de las residencias, pero es una cifra oficial del portal de transparencia. Nosotras creemos que se están quedando cortas. No hablamos de los que fallecieron en hospitales porque fueron derivados tardíamente por decisiones políticas. Y en realidad la cifra oficial es 9.468. Es escalofriante”, sostiene Carmen López Llorente.
Seis años después, todavía no hay justicia. Tampoco reconocimiento. Sin embargo, los familiares de los fallecidos en las residencias de la Comunidad de Madrid durante el covid no desisten y, año tras año, siguen recordando lo que fue “una matanza”. Este sábado, Marea de Residencias ha convocado un acto en la madrileña plaza de Juan Goytisolo a las 12:00 horas. Allí, se realizará una performance para “romper el muro de cristal del olvido”. Con ello, quieren denunciar la crueldad de unos protocolos que dejaron morir a 7.291 personas. Algo que la justicia todavía no ha subsanado.