Las cloacas del Estado

Rajoy se desvincula de 'Kitchen' y entra al cuerpo a cuerpo con Bárcenas: "No creo que tuviera cintas"

El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy.

Su declaración era el plato fuerte de la duodécima sesión del juicio del caso Kitchen, la supuesta operación parapolicial para hacerse con información comprometedora para el PP en Gürtel que pudiera tener el extesorero Luis Bárcenas. Y se despachó en poco más de media hora. El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy se desvinculó por completo en la Audiencia Nacional del operativo que está siendo juzgado y entró al enfrentamiento directo con el viejo contable de la formación, a quien acusó de mentir. Negó haber destruido en una trituradora, como Bárcenas señaló en sede judicial, una hoja de la caja B del partido. Y rechazó que el extesorero pudiera tener grabaciones comprometedoras: "No creo que tuviera grabaciones, porque si las tuviera las habría dado a conocer como hizo con otros muchos documentos".

Es la tercera vez que Rajoy comparece en la Audiencia Nacional. Antes, lo hizo en la pieza principal de la Gürtel y en la de papeles de Bárcenas. El exlíder del Ejecutivo y del PP nunca ha figurado como investigado en Kitchen, donde los indicios contra él son indirectos y a través de terceras personas. De hecho, García-Castellón ni siquiera le llamó a declarar como testigo en el procedimiento. Pero su nombre ha sobrevolado la causa en todo momento. Sobre todo, a raíz del informe de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía que dio impulso a esta pieza separada del caso Tándem, donde se deslizaba que alguien llamado El Asturiano tendría conocimiento de la operación.

El investigador principal de esta causa, el inspector jefe de Asuntos Internos Gonzalo Fraga, confirmó durante la primera semana de testificales que El Asturiano y El Barbas eran motes con los que algunos de los acusados se referían al expresidente del Gobierno: "Es Mariano Rajoy". Y por ahí arrancó, precisamente, el interrogatorio. "¿Yo me llamo Mariano Rajoy y cada uno me llama como quiere. Por tanto, pregúntele a ellos", se limitó a decir el exlíder del PP cuando le preguntó sobre esos apodos la abogada del PSOE, Gloria de Pascual, a cuyas cuestiones ha respondido con monosílabos una y otra vez.

La letrada ha sido, precisamente, la encargada de abrir la sesión. Y no lo ha tenido fácil. La presidenta del tribunal, la magistrada Teresa Palacios, ha estado al quite para evitar cualquier pregunta que se saliera del perímetro marcado. "Los hechos de la acusación no incluyen eso. Por favor, reconduzcamos el interrogatorio", ha interrumpido una y otra vez Palacios. De Pascual ya sabía que el tira y afloja iba a ser continuo. "Hoy voy a protestar por todo", dijo esbozando una ligera sonrisa. "Retire esa impertinencia", contestó de inmediato la presidenta del tribunal.

Las interrupciones fueron continuas. Incluso, cuando la abogada trataba de preguntar por Gürtel, la caja B del partido o, incluso, por algunas afirmaciones que hizo Bárcenas, que ejerce la acusación en el juicio, el pasado lunes durante su comparecencia como testigo. Y eso que Kitchen se centra, precisamente, en una supuesta operación parapolicial para destruir información comprometedora para la formación conservadora en Gürtel. Pese a ello, la letrada fue lanzando, una a una, todas las cuestiones que llevaba apuntadas. Y el expresidente del Gobierno, a su manera y a trompicones, fue respondiendo.

Sobre el audio que el extesorero dijo tener en un pendrive que desapareció del taller de su mujer, en el que supuestamente se escucharía a Rajoy destruyendo un papel de la caja B y hablando de dicha "contabilidad extracontable", el exlíder del Ejecutivo dijo que todo eso era "absolutamente falso". De hecho, puso en duda la existencia de dichas grabaciones, que solo habría escuchado el extesorero pero a las que aludían en sus conversaciones los comisarios implicados. "No creo que las tuviera, porque si las tuviera las hubiera dado a conocer como dio a conocer otros muchos documentos", ha señalado a preguntas del abogado de Podemos.

El expresidente no dudó en ir al cuerpo a cuerpo con su extesorero. Dijo que su relación había sido "puramente profesional" y no le ocupaba "demasiado tiempo". "No era una persona de mi confianza", lanzó. Negó que hubieran mantenido desde el partido "contactos" con Bárcenas "para influir" en sus declaraciones judiciales. O que lo hubieran "presionado, amenazado o intimidado". Y cuando le preguntaron por el intercambio de llamadas y mensajes con el extesorero en marzo de 2013, cuando ya se habían desvelado los papeles de Bárcenas, llegó la amnesia: "No recuerdo ese mensaje", "No tengo ni la más remota idea ni recuerdo para nada que se haya producido ese mensaje"

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Sí que recordaba, sin embargo, el famoso SMS de "Luis, sé fuerte" enviado en enero de 2013. "De ese me he acordado porque en los últimos quince años se ha publicado casi todos los días", ha lanzado. Sin embargo, ha renegado de otro enviado en febrero de ese mismo año, el de "Luis, nada es fácil, hacemos lo que podemos". "¿Ese mensaje lo manda usted?", le han preguntado. "No", ha respondido. Además de estos, también se le ha expuesto un mensaje que le hizo llegar Bárcenas en la tarde del 14 de marzo de 2013: "Tú sabrás a lo que estáis jugando, yo dejo de tener cualquier compromiso contigo y con el partido". "Ni me suena", ha dicho. "¿Cambió la relación de Bárcenas con el partido tras ese mensaje?", le han preguntado. "Cambió cuando yo tuve la seguridad y conciencia de que tenía 48 millones de euros en Suiza", ha respondido. En resumen, cuando comprobaron que no era "trigo limpio".

Durante la instrucción, el comisario jubilado llegó a asegurar ante el juez que intercambió algunos mensajes con Rajoy relacionados con la operación. E, incluso, aportó un número de teléfono. Se confirmó que dicho contacto fue registrado por el PP y que estuvo dado de alta durante un periodo coincidente con el tiempo que el conservador ocupó La Moncloa. Pero para cuando se quiso seguir indagando, el magistrado Manuel García-Castellón cerró la instrucción. Durante el interrogatorio se ha preguntado al expresidente del Gobierno, precisamente, por esta cuestión. Y, de nuevo, lo ha negado. "Ni varios ni ningún mensaje", ha asegurado a preguntas del abogado de José Manuel Villarejo, un comisario jubilado al que dijo no haber conocido "nunca".

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