Acuerdo de investidura

La nueva mesa de diálogo y la consulta pactadas por PSOE y ERC se someterán al “marco jurídico-político”

Pere Aragonés y Gabriel Rufián, tras la aprobación del acuerdo con el PSOE.

Fernando Varela

El acuerdo suscrito por PSOE y ERC en el marco de la investidura de Pedro Sánchez compromete a ambos partidos “a impulsar la efectividad de los acuerdos que se adopten a través de los procedimientos oportunos”. Y establece que “las medidas en que se materialicen los acuerdos serán sometidas en su caso a validación democrática a través de consulta a la ciudadanía de Cataluña, de acuerdo con los mecanismos previstos o que puedan preverse en el marco del sistema jurídico-político”.

El PSOE hizo público este jueves el contenido del acuerdo al mismo tiempo que Esquerra anunciaba su visto bueno a la investidura. Su contenido es la base de la negociación política para tratar de hallar una solución al conflicto en Cataluña así como el desbloqueo de la legislatura después de casi un año de parálisis.

El texto del pacto fija también un “calendario transparente” para las reuniones que celebrarán la Generalitat y el Gobierno de España. Esa mesa “iniciará sus trabajos en el plazo de quince días desde la formación de Gobierno de España y establecerá plazos concretos para sus reuniones y para presentar sus conclusiones”. El Consell Nacional de ERC validó por una amplia mayoría (96,5%) el acuerdo y se abstendrá en la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno.

El documento adopta “el compromiso de crear una mesa de diálogo, negociación y acuerdo entre Gobiernos, que partirá del reconocimiento y legitimidad de todas las partes y propuestas y que actuará sin más límites que el respeto a los instrumentos y a los principios que rigen el ordenamiento jurídico democrático”.

La mesa estará formada por dos delegaciones paritarias  y “con los miembros que ambas partes decidan”. En ella tendrá lugar un “diálogo abierto sobre todas las propuestas presentadas”. “Todas las partes aportarán con libertad de contenidos sus propuestas detalladas sobre el futuro de Cataluña. Y”, tal y como reclamaba ERC, “se valorarán, debatirán y argumentarán las posiciones al respecto de cada propuesta”.

Esquerra y el PSOE han acordado también que la mesa de diálogo se coordine “con otros espacios de diálogo institucionales y parlamentarios ya existentes, que deberán potenciarse”. Entre otros, la Comisión Bilateral Generalitat-Estado recogida en el Estatuto de Autonomía de Cataluña y la mesa de partidos existente en el Parlament de Cataluña.

Ambas formaciones parten “del reconocimiento de que existe un conflicto de naturaleza política en relación al futuro político de Cataluña”. “Como cualquier conflicto de esta naturaleza, sólo puede resolverse a través de cauces democráticos, mediante el diálogo, la negociación y el acuerdo, superando la judicialización del mismo”.

Republicanos y socialistas constatan estar “ante la oportunidad de desbloquear y encauzar el conflicto político sobre el futuro de Cataluña y establecer las bases para su resolución” basándose en la voluntad de diálogo de ambas partes “para alcanzar un acuerdo que nos permita superar la situación actual”.

“El reconocimiento de esta oportunidad” permite “explorar y abordar la apertura de una nueva etapa basada en el diálogo efectivo, abierto y sincero y apostar por el reconocimiento y entendimiento institucional”.

‘La Declaración de Pedralbes’

El texto del acuerdo recoge y concreta las principales ideas de la Declaración de Pedralbes, firmada en diciembre del 2018 por Sánchez y el president de la Generalitat, Quim Torra. Entre ellas el reconocimiento de la existencia de un conflicto político, la necesidad de encontrar una solución negociada y la voluntad de someterla a consulta de la ciudadanía, todo ello con respeto al marco jurídico-político.

Esquerra confirmó su decisión de facilitar la investidura de Sánchez mediante la abstención de sus trece diputados en el Congreso en plena ofensiva de Junts per Catalunya, de Quim Torra y la CUP para cuestionar esta decisión. Torra anunció por la mañana, después de reunirse con Pere Aragonès,  coordinador de Esquerra y número dos del Govern, que no tiene intención de validar el acuerdo. 

El presidente de la Generalitat trasladó a Aragonès que el acuerdo “no tiene el visto bueno del Govern ni lo asume como tal”. Torra pidió explicaciones a Aragonès sobre el pacto y le dejó claro que “no se puede negociar nada con el Gobierno español al margen de los acuerdos del Govern”. El dirigente republicano, por su parte, pidió al president defender juntos la autodeterminación en la mesa de negociación con el Estado.

Y la portavoz de Junts en la Cámara Baja, Laura Borràs, insinuó que la discrepancia entre ambas formaciones, unida a la inhabilitación de Torra, puede dar lugar a la convocatoria una vez más de elecciones anticipadas en Cataluña.

Pere Aragonès fue el encargado de defender la decisión de facilitar la investidura y desbloquear la legislatura española. Esquerra quiere llevar a la mesa paritaria que se pondrá en marcha entre el Gobierno y el Govern catalán su apuesta por el diálogo, la defensa de un referéndum y el fin de la vía judicial.

El vicepresidente de la Generalitat valoró que ERC asuma riesgos con este pacto para lograr “beneficios para el conjunto del país”. “Con este acuerdo asumimos un riesgo, pero abrir caminos para hacer política vale la pena", afirmo en su intervención al final del Consell Nacional del partido.

La decisión de ERC de facilitar la investidura se produce apenas unas horas antes de que la Junta Electoral Central (JEC) estudie este viernes si tramita el acta de eurodiputado del presidente de Esquerra Republicana (ERC), Oriol Junqueras, y si inhabilita al presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, tras ser condenado por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. Durante la reunión el organismo arbitral prevé analizar los escritos presentados por el PP y Ciudadanos pidiendo que no se otorgue la credencial a Junqueras por estar condenado por sentencia firme por el Tribunal Supremo.

La abstención de ERC (13 escaños), unida a la de EH Bildu (5), que previsiblemente aprobarán los militantes de la formación abertzale en la consulta interna convocada por su dirección, acerca casi definitivamente a Sánchez a la investidura en una jornada en la que también se confirmó el voto favorable de Compromís, Teruel Existe y Nueva Canarias (NC) y el voto en contra del PRC de Miguel Ángel Revilla. Apenas 24 horas antes del inicio del debate de investidura, que la presidenta del Congreso convocó este jueves para las nueve horas del sábado, el candidato socialista cuenta ya con los votos favorables del PSOE (120), de Unidas Podemos (35), PNV (6), Más País (2), Compromís (1), Teruel Existe (1) y NC (1). En total, 166 votos. En contra tiene confirmados 164: los diputados del PP (88), Vox (52), Ciudadanos (10), Junts (8), CUP (2), UPN (2), Foro Asturias (1) y el PRC (1). Si el BNG (1) al menos se abstiene, daría igual lo que votase Coalición Canaria (1).

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