Elecciones catalanas 27-S

El PP agita un posible pacto con el PSOE en Cataluña como arma de desgaste electoral

El PP agita un posible pacto con el PSOE en Cataluña como arma de desgaste electoral

El Partido Popular ha decidido que uno de los ejes de su discurso en esta campaña electoral que culminará en las elecciones catalanas del 27 de septiembre sea el de agitar la idea de un posible pacto con los socialistas para plantar cara a Artur Mas y a las formaciones partidarias de la independencia. "Pactos constitucionalistas", señalan desde la dirección nacional de la formación que preside Mariano Rajoy. Pero esta estrategia tiene letra pequeña. Los conservadores están convencidos de que Pedro Sánchez no quiere oír ni hablar de ningún tipo de acuerdo con ellos –si hubiera alguna duda ha quedado muy claro esta legislatura– y, en este contexto, el fin último de este tipo de invitaciones es que queden "en evidencia", insisten las mismas fuentes consultadas por infoLibre.

"Que se retraten, que expliquen  por qué no quieren acordar nada con nosotros y por qué, en cambio, sí han cedido sus votos a partidos populistas o independentistas, como Podemos o la CUP, para evitar que gobernara el Partido Popular donde habíamos sido la formación que más votos habíamos recibido", señala un miembro del Comité Ejecutivo Nacional de esta formación en alusión a los pactos posteriores a las elecciones municipales y autonómicas del pasado mayo. Es el discurso de la estabilidad frente a la incertidumbre

Mociones en comunidades y ayuntamientos

Pero esta invitación al pacto o al acuerdo no es la única herramienta de desgaste que el Partido Popular va a desplegar para dibujarse como la opción que mejor garantiza la unidad de España y el respeto a la ley en Cataluña. El área de política local y autonómica del PP, en manos de Javier Arenas, acordó la semana pasada la presentación de mociones en defensa del Estado de Derecho y la cohesión de España en las comunidades y en los ayuntamientos. 

En Génova son conscientes de que estos debates serán más fáciles en las comunidades y ayuntamientos en los que gobiernan, pero, en todo caso, su idea es mantenerlos vivos no sólo para esta campaña de las catalanas, sino para la de las generales, donde cuentan con que la situación en Cataluña esté también muy presente. 

En este tipo de iniciativas también quieren que los socialistas se retraten. ¿Tan difícil es apostar por la cohesión y la unidad de España y por garantizar la convivencia y la concordia entre todos los españoles? ¿Tan difícil tiene el PSOE apoyar esto? ¿O no lo apoya porque lo propone el PP?", se pregunta una diputada en conversación con este diario. "El PP en cuestiones territoriales no lo tiene nada claro", sentencia la misma fuente.

"¿Unidos ganamos?"

El propio presidente del Gobierno confirmó este lunes esta estrategia tras reunirse con los diputados y senadores de su partido en el Congreso de los Diputados. Tras esta cita, en la que señaló a los suyos que existen mecanismos para evitar una ruptura de España, Rajoy definió como "verdaderamente incomprensible la actuación del PSOE en estos momentos". Y vio "lamentable que haya pactado con los independentistas" para quitar al PP alcaldías como la de Catelldefels y Badalona, ambas en Barcelona.

También señaló que "es bueno" que los partidos estén "unidos en la defensa de los principios fundamentales", pero que "no es fácil unirse con quien regala alcaldías a partidos extremistas e independentistas para que no gobierne el Partido Popular". Así reaccionó cuando los periodistas le preguntaron por el tuit que había publicado la noche anterior en su perfil de esta red social acompañado de una foto en la que aparecían, entre otras personas, él, su candidato a la Generalitat de Catalunya, Xavier García Albiol, y, en segundo plano, Pedro Sánchez. "En la estación del #AVE en #Lleida. Unidos ganamos #PlantemosCara", podía leerse. Ambos líderes políticos habían coincidido en el andén de la estación de Lleida cuando regresaban a Madrid.

Intentando quitar importancia al "Unidos ganamos" de su tuit, un mensaje que había levantado ampollas en los partidos de la oposición, el jefe del Ejecutivo sostuvo que "ese tuit no tiene nada que ver". Pero el mensaje ya había quedado claro. De ello se habían encargado desde primera hora de la mañana dos de los vicesecretarios de su formación.

"Si Pedro Sánchez deja las ambigüedades podemos ir juntos a un gobierno alternativo o plantear opciones alternativas para que todos los catalanes podamos dejar de lado estos últimos años de fracaso del Gobierno de Artur Mas", había sostenido la vicesecretaria de Estudios y Programas del PP y número dos de la candidatura por la provincia de Barcelona,  Andrea Levy en una entrevista al espacio de Antena 3 Espejo Público. Espejo Público

Levy añadió que el PSC había pactado en más de treinta ayuntamientos con los independentistas, permitiendo que "esos ayuntamientos se sumen a Municipios por la Independencia".

A la misma hora, el vicesecretario de Comunicación, Pablo Casado, cargó en TVE contra el "discurso sectario" del PSOE. Dijo que "tiene las patas cortas" porque "no es sincero". Según sostuvo, algunos diputados socialistas le han comentado que el pacto no es posible "porque sus bases no lo aceptarían". No obstante, él consideró que los votantes socialistas antes de que su partido cote con la CUP, ERC o con Podemos preferirían "que hubiera pactos constitucionalistas", informa Europa Press.

La situación en el País Vasco en 2009

Casado añadió que en Europa no se entiende que "un partido socialdemócrata", como el PSOE, "diga que nunca va a pactar con el partido del Gobierno". En contraposición, citó que su partido, el PP, no tiene ese "complejo" y como muestra recordó que ya pactaron con el PSE en 2009, por ejemplo, para que Patxi López fuera investido lehendakari. Los 13 escaños que obtuvo la lista encabezada por Antonio Basagoiti fueron la llave para desalojar a los nacionalistas.

La semana pasada, el ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, recordó este pacto en una entrevista que concedió a la cadena Cope.

Un acuerdo de cinco puntos

La semana pasada, en un desayuno en Madrid, y en presencia de Rajoy, Albiol anunció que iba a proponer al PSC y a Ciudadanos un acuerdo de cinco puntos de cara a las elecciones. El primero de ellos es dejar por sentando que nadie va a iniciar el proceso "ruptura"; el segundo, el reconocimiento de la pluralidad social, económica y cultural de Cataluña; el tercero, la voluntad de seguir avanzando dentro del proyecto de España; el cuarto, la solidaridad y la corresponsabilidad fiscal y el quinto el bloqueo de las estructuras de Estado creadas en los últimos años por el Gobierno de Cataluña.

Fuentes del PP de Cataluña sostienen que las cartas ya han sido remitidas a los respectivos candidatos.

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