LA NUEVA LEGISLATURA

“Somos un partido noqueado”: crece la alarma en el PP pero nadie plantea todavía la sucesión de Feijóo

Pons, Bendodo, Sémper, Feijóo y Gamarra

“Somos un partido noqueado”. Así se sincera un dirigente territorial del Partido Popular sobre los días que viven los conservadores a las puertas de la futura fallida investidura de Alberto Núñez Feijóo. Una formación que se mueve en un magma de contradicciones, frustraciones y desconciertos. 

Los populares vivieron otro episodio de turbación el martes en el Pleno del Congreso con el discurso de Borja Sémper utilizando el euskera cuando la posición del partido era contraria. Muchos dentro del partido siguen sin entender este movimiento, que se suma a otros patinazos como no amarrar el apoyo de Vox cuando se presentó Cuca Gamarra a presidir la Mesa de la Cámara Baja.

Dentro del PP hay voces que se lamentan en público y en privado por la imagen que dio Sémper. Y es que muchos reconocen que tenía que haber sido un día para acorralar al PSOE en el Congreso y sacarle los colores por supuestas cesiones al independentismo. En cambio, el Partido Popular lo desaprovechó y vio como toda la Cámara le decía al portavoz popular que estaba “haciendo el canelo”, como él mismo definió 24 horas a los que querían utilizar las lenguas cooficiales.

"Incomprensión" con la dirección, pero sin asalto a la vista

Otra de las sensaciones que hay entre muchos cargos del PP es de “incomprensión”: no se ven grandes aciertos en la nueva dirección ni se entienden muchos de los movimientos. Por ello, hay mucha expectación respecto al discurso que dé Núñez Feijóo el día de la investidura. No obstante, como indica una alta fuente del PP, el partido “no está en llamas”. Esto se traduce en que nadie tiene en mente ahora mismo una operación para desalojar al expresidente de la Xunta del despacho principal de Génova 13.

Aunque todos miran a Juanma Moreno (Andalucía) y a Isabel Díaz Ayuso (Madrid), en estas dos comunidades no hay ningún trasiego en sus aparatos contra el gallego a corto plazo. Estos dos territorios apostaron por él para hacer caer a Pablo Casado y consideran que tiene la suficiente autoridad moral para continuar en el cargo. “Venimos de una situación muy delicada. Lo de Ayuso y Casado fue un episodio bastante complicado. Feijóo entró por la puerta grande. No estamos para guerras ahora mismo”, resume un alcalde.

Los populares, según varias fuentes, se aferran a dos posibles escenarios. El primero pasaría por una repetición electoral, que es la pantalla por la que apuesta en estos momentos Génova 13, que cree que podría superar los resultados de las pasadas elecciones generales gracias al voto útil y ante una situación de inestabilidad política. El otro escenario que manejan muchos en el PP es que Pedro Sánchez logre la investidura pero que la legislatura sea “corta”. 

"Es muy difícil metabolizar el 23J"

Al PP se le nota, como señala un dirigente territorial, que no ha salido del “batacazo del 23 de julio”: “Fue un golpe muy duro en la línea de flotación de autoestima del partido. Eran muchas las esperanzas depositadas en Feijóo. Teníamos en las manos el cambio de Gobierno. No hemos levantado cabeza, se le nota al líder hasta físicamente. Hoy ya es fehaciente que no podemos gobernar. Esto es una cosa bastante difícil de metabolizar”.

Esta sensación de cierta depresión se mezcla con otra de “rabia”, como indica un parlamentario. Muchos cargos en el PP no logran traducir cómo ha logrado subir en votos Pedro Sánchez respecto a hace cuatro años “con todo lo que ha hecho”: “Es el peor presidente de la historia”. 

Por eso, en la intimidad los populares critican la última semana de campaña del Partido Popular en las elecciones del 23 de julio y se buscan culpables en el círculo más cercano a Núñez Feijóo. No goza de buena prensa en el partido la fórmula de trabajar con tres cabezas: Cuca Gamarra, Miguel Tellado y Elías Bendodo. Lo resume así otra fuente popular: “Era un equipo para gobernar, no para gestionar la oposición”.

Además, en el PP vuelve a aflorar un debate entre sus dirigentes: ¿cómo debe ser la relación con Vox? Hace este análisis un cargo territorial: “Mucha gente no nos votó el 23 de julio por el miedo a la ultraderecha. El PSOE ha logrado que se identifique al Partido Popular con Vox. Es bastante complicado, es muy difícil alejarse de Santiago Abascal cuando lo necesitas. Es un matrimonio malavenido pero necesario para mantener la herencia”. 

"Confusión" sobre Junts: "Ahora hablamos, ahora no"

También hay “confusión”, como señalan algunas fuentes populares, respecto a Junts: “Ahora vamos a hablar, ahora no”. Esto ha provocado tensión especialmente con el Partido Popular de Cataluña, que lo ha dejado patente a través de su líder, Alejandro Fernández, que es una persona de la órbita de Pablo Casado. Se ha vuelto a revolver con el discurso de Sémper. A través de un mensaje en X lo dejaba claro: “Hay un concepto muy útil en el tenis para cualquier ámbito de la vida: evitar los errores no forzados”.

Hablar las lenguas cooficiales no es “hacer el canelo”

Se repiensa mucho estos días sobre la relación con el PNV, que se creía en el partido que sería mucho más fácil ante una posible investidura. Uno de los discursos más duros en el Congreso contra Sémper vino precisamente del diputado jeltzale Joseba Agirretxea. Esto divide a los populares, ya que algunos creen que se debería cultivar más este acercamiento, en tanto que otros indican: “Parece que les estamos mendigando el voto”. No ha servido para nada ni la reunión secreta que mantuvo el propio Feijóo con el líder del EBB, Andoni Ortuzar. 

Los populares tenían la sensación de que todo iba a ser “diferente” con la llegada de Feijóo, pero la situación actual difiere mucho del panorama diseñado hasta la noche del 23 de julio. El sector duro de José María Aznar y Esperanza Aguirre empuja hacia un discurso mucho más duro y ha forzado que el actual presidente del PP convoque a marchas forzadas un acto el próximo domingo, a 48 horas de su intento de investidura, para protestar contra una posible ley de amnistía del PSOE y de Sumar en favor del independentismo. Génova 13 busca una gran foto en la calle, aunque también hay riesgos como que capitalice todo el protagonismo Isabel Díaz Ayuso (como pasó en el balcón de la sede del partido durante la noche electoral).

La derecha mediática también está apuntando ya a muchas decisiones de Génova 13 y empiezan a pedir cabezas a Núñez Feijóo, al que todavía no señalan directamente como pasó con Pablo Casado. Federico Jiménez Losantos, al que todos escuchan y temen en los círculos del PP, calificó de “humillación” lo sucedido en el Congreso con las lenguas cooficiales. Según él, el PP tiene un “problema real” porque el expresidente de la Xunta “es muy malo como jefe de personal”. Y le lanzó un mensaje muy directo: tiene que “despedir” a los “sorayos” Borja Sémper, Esteban González Pons, Cuca Gamarra y Elías Bendodo. “La campaña fue un desastre, tienen que asumir responsabilidades. Da la impresión de que quiere rodearse de mediocridades”, sentenció en las ondas.

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