El giro a la derecha en Andalucía

La pugna por parcelas de poder marca el Gobierno de PP y Cs en Andalucía

Composición del nuevo Gobierno de la Junta de Andalucía.

El Gobierno andaluz aún no ha echado a andar, pero los partidos que lo integran ya se vigilan por el rabillo del ojo. Se vio este mismo lunes. Poco después de que el presidente anunciara en San Telmo los 11 miembros de su gabinete, dos menos de los que había, Albert Rivera presentaba a sus 5 consejeros en el Parlamento. Se hace evidente que el Ejecutivo que lidera Juanma Moreno (PP), el primer presidente no socialista de la autonomía, se asienta sobre un equilibrio de poder complicado. Una de las piezas integrantes del Gobierno, Ciudadanos (21 diputados), está disputando al PP (26) el liderazgo conservador en España, en una batalla entre Rivera y Pablo Casado en la que Andalucía es uno más de sus escenarios. Añade tensión el que haya un segundo socio, Vox, con la llave de todas las grandes decisiones para intentar hacer valer sus 12 diputados desde el Parlamento. La situación es curiosa: el PP tiene dos socios, uno de gobierno (Cs) y otro de legislatura (Vox), que se niegan a hacerse la foto juntos. ¿Cómo se gobierna cuando dos de los tres miembros de la alianza no se hablan entre sí? Les tocará responder a esa pregunta a Moreno y a sus 11 consejeros, cuyos nombramientos anunció este miércoles. Son 6 hombres y 5 mujeres, 6 del PP y 5 de Ciudadanos. Todos tomarán posesión este martes. Estas son las claves del nuevo Ejecutivo, que nace marcado por la lucha de poder entre sus dos integrantes, PP y Cs. De la propia composición del Gobierno al reparto de Canal Sur, pasando por la existencia de un hombre fuerte por cada partido –Elías Bendodo en el PP, Juan Marín en Ciudadanos–, todo apunta a un Ejecutivo tensado por la rivalidad electoral entre sus miembros. infoLibre repasa en siete puntos las claves del primer Gobierno andaluz de derechas.

  1. Primera coalición y estreno de Cs

El nuevo Gobierno, que aún debe aprobar sus decretos de estructura y nombrar un portavoz, es el primero de coalición entre PP y Cs, partido que debuta en un ejecutivo autonómico, y también el primero determinado por la ultraderecha en la democracia española. Al mismo tiempo es un posible molde para futuras alianzas de derechas tras las municipales y autonómicas de mayo. En el Gobierno andaluz no hay figuras del PP andaluz que se hayan destacado por su apoyo durante las primaras a Pablo Casado. Hay que recordar que Moreno apoyó en aquel proceso a Soraya Sáenz de Santamaría.

A excepción de la incorporación del entrenador de baloncesto Javier Imbroda, de Cs, el Ejecutivo de Moreno (Barcelona, 1970) no destaca por nombres conocidos de la sociedad civil, como en su día el de Pedro Sánchez. Moreno admitió que había recibido noes por razones "personales" y "profesionales". Juan Marín, líder de Ciudadanos en Andalucía, será vicepresidente, acumulando competencias que han llegado a dar para tres consejerías diferentes: Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local. Nunca un vicepresidente andaluz acumuló tantas responsabilidades, que Marín intentará traducir en poder.

El consejero de Presidencia será Elías Bendodo, de la máxima confianza de Moreno, líder del PP de Málaga, que tendrá que dejar la presidencia de la Diputación. Economía cae en manos de Rogelio Velasco, catedrático de Teoría Económica, independiente aunque reclutado por Luis Garicano (Cs). Hacienda será del popular Alberto García Valera, que fue director general de Tributos con Mariano Rajoy. Tras la moción de censura que aupó a Pedro Sánchez, García Valera fichó por la consultora Ernst and Young, desde donde asesoraba fiscalmente a sus clientes acerca de impuestos que él mismo había diseñado.

El exseleccionador Javier Imbroda, de Ciudadanos, ocupará Educación. Doctor en Educación, es hermano de Juan José Imbroda, presidente de la ciudad autónoma de Melilla (PP). Jesús Aguirre (PP), médico de atención primaria y exsenador, queha dudado públicamente de la idoneidad de un modelo de sanidad universal y gratuita, se hará cargo de Salud y Familias.

Tres curtidas parlamentarias del PP, Carmen Crespo –que era portavoz en la cámara–, Marifrán Carazo y Patricia del Pozo –próxima a Javier Arenas–, se harán cargo de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible; Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio; y Cultura y Patrimonio Histórico, respectivamente. Cs sitúa en Empleo, Formación y Trabajo Autónomo a Rocío Blanco, directora de la Tesorería General de la Seguridad Social en Málaga, y en Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación a Rocío Ruiz, parlamentaria por Huelva y profesora de instituto.

 

2. Un gobierno o dos compartimentos

Aunque entre ambos partidos hay una diferencia de menos de 90.000 votos(749.275 del PP frente a 659.631 de Cs) y sólo 2,48 puntos (de 20,75% a 18,27%),el partido de Moreno ha hecho valer su condición de partido más votado de la derecha. No sólo se queda con la jefatura del Gobierno y 6 de las 11 consejerías, sino que ocupa responsabilidades de marcado relieve como Presidencia, Hacienda, Salud y Fomento. Elías Bendodo (Málaga, 1974) será el factótum de Moreno en Presidencia. Se pondrá al frente de los consejillos (reuniones de los viceconsejeros para preparar los consejos de gobierno, lo que con Manuel Chaves hacía Gaspar Zarrías) y llevará el contacto habitual con Ciudadanos en el comité de enlace. A Moreno, amigo personal de Bendodo, le ha convencido el papel del líder del PP en Málaga durante la negociación del Gobierno. Este lunes Bendodo fue el único consejero de Moreno que se presentó en la rueda de prensa para anunciar los nombramientos. No será uno más. Será el consejero. Hasta la fecha Bendodo había tenido la alcaldía de Málaga como principal propósito político, vía taponada por la negativa a retirarse del actual regidor, su compañero Francisco de la Torre, que con 76 años volverá a presentarse en mayo.

Juan Marín, líder de Ciudadanos en Andalucía, será vicepresidente. O súper vicepresidente, más bien. Su área acumula mucho poder, aunque tiene algo detotum revolutum. El propio nombre de la consejería es difícil de aprender: Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local. Por las manos de Marín pasará el dinero para publicidad de Turismo Andaluz, las medidas contra la corrupción, las políticas migratorias y la violencia de género. Sus competencias le dan para la gira política amable (Turismo), para el perfil de mano dura (Regeneración) y para la interlocución con los municipios (Administración Local). Está por ver cómo se relacionan e interactúan Bendodo y Marín, y cuál es la relación de este con Moreno. Hasta ahora Marín se ha resistido a la más mínima subordinación.Tras las elecciones Marín llegó incluso a reclamar el cargo de presidente, aunque nadie lo veía más que como una pose negociadora. Juan Marín (Sanlúcar de Barrameda, Cádiz, 1962), tras una legislatura apoyando al PSOE de Susana Díaz con un pacto de legislatura, se convierte en la figura de Cs con más responsabilidad institucional. Tendrá despacho en un ala de San Telmo, sede de la presidencia.

Hacienda queda en manos del PP. Aunque ha sido una cartera codiciada por los dos socios, al no asumirla Cs evita tener que negociar directamente presupuestos con Vox, hito que será clave en la legislatura. Ciudadanos, un partido todavía con una incipiente estructura territorial, sí asume competencias que abren su gestión a amplios sectores sociales: comunidad educativa, autónomos, asociaciones, ONG... Y además se reserva rumbo económico en la figura de Rogelio Velasco.

Moreno se puso como tarea esta martes pilotar un Ejecutivo unido, no dos compartimentos estanco, uno de su partido y otro de Cs. "Ahora estamos en estos comienzos, pero a partir de ya, en esta semana, el Gobierno es uno", afirmó. Experiencias recientes en Andalucía como la del cogobierno PSOE-IU ilustran sobre la necesidad de una acción coordinada en ejecutivos de coalición. En aquella experiencia de bipartito de izquierdas (2012-2015), los dos socios desplegaban agendas políticas que a menudo chocaban, tenían disparidad en las prioridades y llegaban a contradecirse públicamente, dando continuamente munición a sus adversarios.

  3. Andalucía oriental

Todos los presidentes andaluces hasta la fecha habían tenido su mayor vinculación política y biográfica con Andalucía occidental: Rafael Escuredo (1982-1984), Rodríguez de la Borbolla (1984-1990), Manuel Chaves(1990-2009), José Antonio Griñán (2009-2013) y Susana Díaz (2013-2018). Fuera de Andalucía es poco sabido, pero hay una pugna, a veces soterrada y otras explícita, entre las áreas este y oeste. Hasta la fecha Sevilla ha sido la provincia con mayor peso político en San Telmo. Ya no. Ahora es Málaga, que junto a Granada y Almería integran una Andalucía oriental donde a menudo se escucha que Sevilla es la niña bonita de la Junta,. Además del presidente Moreno, tienen relación con Málaga Bendodo (Presidencia), Imbroda (Educación) y Blanco (Empleo). A ellos se suman la granadina Marifrán Carazo (Fomento) y la almeriense Carmen Crespo (Agricultura). Rogelio Velasco (Economía) ha cubierto parte de su trayectoria académica en Málaga y Granada. Aunque también hay tres consejeros con relación con Sevilla, Málaga inclina esta vez la balanza a su favor.

Moreno asegura que no ha tenido que pagar ningún peaje y que ha tenido "manos libres" para hacer su Gobierno, sin atender a cuotas territoriales. De hecho, dejasin consejeros a Jaén, una provincia siempre mimada por el PSOE en el reparto de poder. La tierra de Gaspar Zarrías y de Micaela Navarro se queda sin presencia en el Consejo de Gobierno. El PSOE siempre ha intentando satisfacer a todas las provincias, una forma de proceder que –según sus críticos– limitaba la importancia del mérito. El nuevo presidente afirmó que no había atendido a esa clave. En cualquier caso, le ha salido un gobierno con acento malagueño y marcadamente oriental, una novedad en la autonomía andaluza. Y no le da miedo subrayarlo. La primera reunión de su Consejo de Gobierno tendrá lugar el sábado en Antequera (Málaga), centro geográfico de Andalucía y ciudad histórica del autonomismo.

  4. Hombres fuertes

Sin contar con el presidente, hay 6 hombres y 5 mujeres. Por lo tanto, el Gobierno andaluz está dentro de el equilibrio exigido legalmente, un mínimo del 40% para cada género entre los consejeros [artículo 18.3 de la Ley de Gobierno de Andalucía]. Ahora bien, el de Moreno es un Ejecutivo en el que los hombres desempeñarán las responsabilidades de mayor peso. Ellos ocupan la presidencia, la vicepresidencia y la Consejería de Presidencia, timón del día a día del Ejecutivo. También Economía y Hacienda, las de mayor relieve económico. Y las de mayor presupuesto, Sanidad y Educación, también son de hombres. El orden del propio listado que distribuyó la Junta de Andalucía situaba primeros a los seis hombres y después a las cinco mujeres. Ese es el orden de prelación, que previsiblemente se observará también en la disposición de la mesa del Consejo de Gobierno.

Carmen Crespo deja la portavocía parlamentaria del PP, que será ocupada por Loles López, también secretaria general del partido en Andalucía. En Cs se queda como portavoz parlamentario Sergio Romero. La presidenta del Parlamento sí es una mujer, Marta Bosquet (Cs). Los dos principales referentes de la oposición, al menos por el momento, serán mujeres: Susana Díaz (PSOE) y Teresa Rodríguez (Adelante Andalucía).

  5. El punto de partida de la auditoría

La primera tarea que se ha puesto el Gobierno andaluz es una "auditoría" de la Junta de Andalucía. Sobre la base de su resultado, Moreno y su equipo quieren diseñar un recorte de la llamada "administración paralela". El presidente afirmó que en dos meses quiere tener el resultado de dicha auditoría, al menos en lo tocante a las estructuras más ineficientes. Ya con el traje de presidente puesto, afirmó que no va buscando "corruptelas", sino zonas ineficientes y "opacas".

"Desconocemos mucha información para tomar decisiones", afirmó. Fuentes conocedoras del funcionamiento de la Cámara de Cuentas, que según Moreno podría ser la responsable de la auditoría, afirman que es un plazo imposible de cumplir. El presidente no garantizó que dicha auditoría se hará con recursos de la administración andaluza, aunque dijo que es su deseo. No se descarta pues que pueda salir a licitación, lo cual dilataría aún más los plazos. Mientras llega la auditoría, Moreno pretende dar un golpe de efecto con la bonificación al 99% del Impuesto de Sucesiones, incluidas las herencias de más de un millón de euros.

El Gobierno nace marcado por las urgencias. Inevitablemente es un escaparate de la triple alianza PP-Cs-Vox que propugna Pablo Casado en la estela del modelo de José María Aznar. Sus primeros cien días coincidirán prácticamente con la precampaña y la campaña de las elecciones municipales y autonómicas. En ese periodo el Gobierno –si quiere cumplir el acuerdo de medidas urgentes de PP y Cs– debe aprobar un decreto para "centralizar" la "administración paralela", un proyecto de reforma del Estatuto para suprimir los aforamientos y planes de mejora de la sanidad, la educación y las políticas migratorias, entre otras medidas.

  6. Canal Sur a medias

Es pronto para saber qué agencia o fundación reducirá o cerrará el Gobierno, si lo hace. Pero ya se sabe que, antes de cerrar nada, abrirá un "ente". Es la palabra, "ente", que da nombre al nuevo organismo que prevé crear el Ejecutivo liderado por Moreno para que dependa del mismo Canal Sur. El presidente admitió que el objetivo es que Radio Televisión de Andalucía (RTVA) no dependa de un solo partido, sino que sea una responsabilidad compartida. "Vamos a crear un ente compartido entre los dos partidos que sustentan el Gobierno del que van a colgar entidades muy importantes" como la RTVA, de modo que las decisiones que se adopten al respecto sean "colegiadas", afirmó. Se trata, añadió, de que "la RTVA no esté en manos de un dirigente del PP o de Ciudadanos", sino que las decisiones que se adopten sean "conjuntas", al igual que "los objetivos que se marquen".

Canal Sur ha sido objeto de queja frecuente del PP desde el inicio de sus emisiones, en 1989, hace ya treinta años. En tiempos de Javier Arenas fue objeto prioritario de la estrategia de oposición. El PP ha denunciado politización de la cadena y ha prometido dar mayor control a los profesionales. Su gestión de distintas televisiones autonómicas y de TVE no avalan este compromiso. Está por ver si el nuevo "ente" avanza hacia una mayor independencia o hacia un reparto del control político.

  7. La sombra de Vox

Entre PP (26 parlamentarios) y Cs (21) suman 47 escaños, a 8 de la mayoría absoluta. Para impulsar la agenda política del Gobierno serán claves los 12 diputados de Vox, que tiene un pacto de legislatura con el PP al margen del acuerdo del PP con Cs. Dicho acuerdo recoge medidas como el apoyo a la educación segregadora por sexos, la aprobación de una norma que desvirtúe la Ley de Memoria Democrática y una política migratoria que dé prioridad a los que respeten "nuestra cultura occidental". También el acuerdo Vox recogía una "Consejería de Familia", que finalmente no será tal. Habrá una Consejería de Salud y Familias –en plural–, que pilotará Jesús Aguirre.

Competencias sensibles para Vox como política migratoria y violencia de género quedan en manos de Ciudadanos, el integrante de la alianza con el que la formación de ultraderecha tiene más desacuerdos. El partido naranja también gestionará Igualdad. Moreno se estrena además con un gesto autonomista, al convocar el primer Consejo de Gobierno para el sábado en Antequera, escenario del conocido como Pacto de Antequera de 1978, considerado el punto de arranque del proceso autonómico andaluz. Vox, que no cree en la autonomía andaluza ni en ninguna otra y aboga por la desaparición de todas ellas a medio-largo plazo, recibió este lunes la composición del Gobierno de Moreno silencio. Ni un tuit de sus principales dirigentes estatales ni de su portavoz en Andalucía, Francisco Serrano.  

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