El rey advierte a la Generalitat catalana: "Fuera de la ley sólo hay imposición"

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Unidad, convivencia y respeto a la ley. Estos fueron los ejes del discurso pronunciado por Felipe VI en el Congreso de los Diputados en la conmemoración del aniversario de las elecciones generales del 15 de junio de 1977. El rey no citó en ningún momento a Cataluña ni los planes de su presidente, Carles Puigdemont, pero a los presentes en el hemiciclo no les cupo duda de que gran parte de su mensaje iba dirigido a la situación en esta comunidad autónoma. 

"Ningún camino que se emprenda en nuestra democracia puede −ni debe− conducir a la ruptura de la convivencia, al desconocimiento de los derechos democráticos de todos los españoles o a la negación de los valores esenciales de la Europa a la que pertenecemos. Y menos aún, un camino que divida a los españoles o quiebre el espíritu fraternal que nos une", subrayó el monarca en una sesión en la que su padre, Juan Carlos I, fue uno de los grandes ausentes.

El respeto a las normas es para el rey "una defensa" de los derechos de los ciudadanos. Porque "dentro de la ley es donde cobran vigencia los principios democráticos, donde se deben encauzar los antagonismos y resolver los desacuerdos y las diferencias mediante el diálogo, mediante el debate". Y "fuera de la ley", según "nos enseña la historia", dijo, "sólo hay arbitrariedad imposición, inseguridad y, en último extremo, la negación misma de la libertad".

Mientras, los diputados del PDeCAT habían mostrado unos carteles con la imagen de una urna y el lema "16 juny 1977-1 de octubre de 2017", recordando la fecha prevista para la convocatoria del referéndum independentista en Cataluña.

El rey consideró que hay que asumir "la diversidad territorial de España con orgullo y coherencia" reconociendo reconociendo "que la diversidad está en nuestra historia y define nuestra propia identidad nacional; y que los sentimientos se deben respetar y comprender, nunca ignorar, enfrentar o dividir". "De esa manera, la Constitución del 78 proclamó su voluntad de proteger a todos los pueblos de España en el ejercicio de sus culturas y tradiciones, de sus lenguas y de sus instituciones; y reconoció el autogobierno de sus nacionalidades y regiones, que son también patrimonio de todos los españoles", añadió.

La dictadura, "una inmensa tragedia"

El arranque de su intervención fue dedicado a reivindicar a las personas que se unieron por "un mismo espíritu" guiados por la idea de que "nadie en España debía ser enemigo de nadie".

"Una sociedad, cuando reconoce la valía y la ejemplaridad de quienes merecen la gratitud de sus compatriotas, se honra a sí misma. Y son muchas las personas a las que les debemos esa gratitud. Están en la mente y en el recuerdo de todos. Los diputados y senadores elegidos en las elecciones del 15 de Junio tenían ante sí una responsabilidad histórica: dar la respuesta política a nuestros errores del pasado y superar las diferencias entre los españoles, convencidos de que la Guerra Civil y la dictadura eran, como se afirmó entonces en estas Cámaras, una inmensa tragedia sobre la que no cabía fundar el porvenir de España", consideró.

Los diputados de Podemos, PNV y el PDeCAT no aplaudieron el discurso del monarca. 

El protocolo

Felipe y Letizia, presidieron este miércoles la sesión solemne de las Cortes Generales para celebrar el 40 aniversario de las elecciones de 1977, en las que se eligió el Congreso y el Senado de la Legislatura Constituyente.

Los reyes fueron recibidos a pie de coche por los presidentes del Gobierno, Mariano Rajoy; el Congreso, Ana Pastor; el Senado, Pío García Escudero, el Tribunal Constitucional, Juan José González Rivas; y el Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes.

Antes de entrar en el Palacio por la Puerta de los Leones, Felipe y doña Letizia saludaron a los vicepresidentes y secretarios que forman la Mesa del Congreso y la del Senado, y posaron en la escalinata para una fotografía de familia con los diputados y senadores de las Cortes Constituyentes.

Una vez en el vestíbulo de la reina, los reyes saludaron a los miembros de la Junta Directiva de la Asociación de Exparlamentarios de las Cortes Generales, y se fotografiaron junto a la placa en memoria de quienes representaron a los españoles en las Cámaras legislativas.

Después, se dirigieron al Salón de Pasos Perdidos para saludar a los ministros, al jefe del partido mayoritario de la oposición, Pedro Sánchez, a los presidentes de las comunidades autónomas, y los portavoces de los grupos parlamentarios en el Congreso y el Senado. En este Salón tuvo lugar la ceremonia de entrega de insignias conmemorativas a los parlamentarios que formaron parte de las Cortes Constituyentes.

Contra la medalla a Martín Villa

El grupo parlamentario confederal de Unidos Podemos vio "inaceptable" que, entre los premiados estuviese el exministro Rodolfo Martín Villa. Con anterioridad a este cita, habían reclamado a la Mesa del Congreso que se le excluyera de la celebración.

En ese escrito, el grupo recalcaba que Martín Villa  no merecía el homenaje que le iba a brindar la Cámara.

A su juicio, quien fuera ministro de Relaciones Sindicales (1975-1976) y de Interior (1976-1979) "fue responsable político de numerosos casos de represión ejercida sobre sectores de la población que reivindicaban el advenimiento de las libertades democráticas en nuestro país".

Citaban en concreto los sucesos de Vitoria del 3 de marzo de 1976, "la carnicería que ocasionó la muerte de cinco obreros y heridas a otros 150 en la Iglesia de San Francisco de Asís".

Fue precisamente por ese episodio por lo que la jueza argentina María Servini emitió en 2014 una orden internacional de busca y captura contra Martín Villa, en el marco de un proceso general por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura franquista, informa Europa Press.

Y, además, Unidos Podemos y sus confluencias juzgan "inaceptable" conceder una medalla conmemorativa de las elecciones democráticas de 1977 a quien "en su condición de ministro concedió ese mismo año la Medalla al Mérito Policial al torturador Roberto Conesa, conocido popularmente como Billy el Niño".

Pedro Sánchez, como el expresidente del Gobierno José María Aznar, siguió el acto desde la tribuna de invitados.

Iglesias: "¡Viva la democracia!"

A las 12.30 horas arrancó la sesión solemne en el hemiciclo. Los reyes entraron directamente al salón de sesiones y escucharon la interpretación del himno nacional. Terminado el himno, parlamentarios del Partido Popular gritaron un "¡Viva el rey!", a lo que Pablo Iglesias, líder de Unidos Podemos, respondió con un "¡Viva la democracia!".

Tras los discursos, los reyes, junto a los presidentes de las altas instituciones del Estado y los ponentes constitucionales, se dirigieron al vestíbulo del edificio de ampliación III de la Cámara baja para inaugurar la exposición "40 años de las primeras elecciones democráticas".

Unidad, convivencia y respeto a la ley. Estos fueron los ejes del discurso pronunciado por Felipe VI en el Congreso de los Diputados en la conmemoración del aniversario de las elecciones generales del 15 de junio de 1977. El rey no citó en ningún momento a Cataluña ni los planes de su presidente, Carles Puigdemont, pero a los presentes en el hemiciclo no les cupo duda de que gran parte de su mensaje iba dirigido a la situación en esta comunidad autónoma. 

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