OpenLux

Sandra Ortega utiliza sociedades en Luxemburgo para sus inversiones inmobiliarias en Francia, Portugal y Alemania

Sandra Ortega Mera, en una imagen de 2013.

Al contrario de lo que ocurre con otros españoles que tienen sociedades en Luxemburgo, en el caso de Sandra Ortega Mera no hay dudas sobre el origen lícito de su dinero. La mujer más rica de España no está procesada por delitos de corrupción como Rodrigo Rato o Adrián de la Joya, ni apareció en la lista Falciani como Jaime Botín, protagonistas de entregas anteriores de la serie OpenLux que está publicando infoLibre. Forbes calcula que Sandra Ortega tiene un patrimonio de 5.600 millones de euros, especialmente gracias a ser la dueña del 5,05% de las acciones de Inditex, el gigante mundial de la moda que crearon sus padres. Una fortuna que no impide que recurra a sociedades radicadas en semiparaísos fiscales para reducir la factura fiscal de algunas de sus inversiones. Es el caso de Luxemburgo, desde donde ha realizado en los últimos 14 años inversiones inmobiliarias en Francia, Portugal y Alemania. Y también de Delaware, donde su grupo empresarial ha creado hasta 13 sociedades diferentes para gestionar sus activos inmobiliarios en Estados Unidos.

infoLibre ha tenido acceso a la documentación sobre las sociedades luxemburguesas de Sandra Ortega en el marco de la investigación periodística denominada OpenLux, impulsada por el periódico francés Le Monde y por la organización internacional Organized Crime and Corruption Reporting Project (OCCRP). infoLibre, socio colaborador en España de OpenLux, está publicando una serie de reportajes con las informaciones más relevantes descubiertas tras analizar la identidad de las 1.558 personas vinculadas con España que declaran ser beneficiarias de una o más sociedades en Luxemburgo [puedes leer aquí una explicación general sobre OpenLux y aquí tienes el dossier con las entregas anteriores de la serie].

37 SOCIEDADES TRAS UN EDIFICIO EN PARÍS

La matriz del grupo empresarial de Sandra Ortega se llama Rosp Corunna SL y sus dos filiales más importantes son Ferrado Inmuebles SL y Rosp Corunna Participaciones Empresariales SL. El holding fue creado a principios del año 2000 por Rosalía Mera, fundadora del imperio textil Inditex junto a su exmarido Amancio Ortega, y estuvo al frente del mismo hasta que falleció en 2013. Su hija Sandra, que había sido la principal asesora de su madre durante años en Rosp Corunna, cogió entonces las riendas.

El análisis de la documentación de OpenLux realizado por el OCCRP y sus socios desveló dos grandes pautas a la hora de crear sociedades en Luxemburgo. En muchos casos se utilizan como puerta de entrada en la UE de activos que se habían mantenido en paraísos fiscales más tradicionales. Y también es frecuente usarlas para invertir en bienes inmuebles de otros países, especialmente en Francia. La última incursión de Sandra Ortega en el Gran Ducado es un ejemplo paradigmático de esto último.

El 1 de agosto de 2014, Ferrado Inmuebles SL y Grupo Asyad –propiedad del multimillonario saudí Osama Al Sayed– firmaron un contrato para adquirir la totalidad de las acciones de las compañías francesas SC George V 301 y SC George V 302. Ambas eran las dueñas de un edificio junto a los Campos Elíseos, en una de las zonas más caras de París, con boutiques de lujo, oficinas y 94 plazas de aparcamiento. El inmueble estaba valorado en 135 millones de euros.

Documento de la empresa SC George V 302 donde se informa sobre su adquisición por parte de Ferrado Inmuebles y el grupo Asyad en 2014.

Para la compra y gestión del inmueble, Sandra Ortega y su socio saudí montaron una estructura societaria que tiene a día de hoy dos compañías en Luxemburgo y 35 filiales en Francia. En la cúpula están las firmas 30 AGVH 1 Sàrl y 30 AGVH 2 SA –el nombre obedece a que el inmueble está en el número 30 de la Avenue George V y que se va a destinar a un hotel–, ambas con sede en el Gran Ducado y que fueron las que adquirieron el inmueble en París en 2014. Las vendedoras del edificio, por cierto, también eran dos empresas de Luxemburgo. La razón de este trasiego societario es obvia: abaratar al máximo la factura fiscal por la compraventa.

En la parte baja de la estructura societaria creada por Ortega y Al Sayed están las compañías francesas. Una de ellas, Hôtel 30 AGV SAS, es la dueña directa del inmueble. De otras dos, Parkinvest Global SAS y Paris Parking Placement SAS, cuelgan en total hasta 30 sociedades civiles inmobiliarias (SCI). De acuerdo con la información del catastro francés, 27 de las 30 SCI declaran propiedades en el edificio de la Avenue George V. infoLibre trasladó a Sandra Ortega una serie de preguntas para saber si las SCI eran dueñas de las 94 plazas de aparcamiento, pero la empresaria no respondió a ninguna de las cuestiones planteadas, ni sobre esta inversión en París ni sobre el resto de las realizadas por Rosp Corunna a través de Luxemburgo (puedes consultarlas al final de esta información).

Una opacidad que se extiende al Registro Mercantil francés, ya que Parkinvest Global SAS y Paris Parking Placement SAS no presentan sus cuentas anuales desde el ejercicio 2017. Curiosamente, su propietaria indirecta en Luxemburgo –30 AGVH 2 SA– sí informó de que ambas compañías habían obtenido beneficios en 2019 por importe de 301.446 y 128.600 euros, respectivamente.

El inmueble albergará un hotel de lujo de Bulgari, cuya inauguración está prevista para este año, tal y como informó elDiario.es. El 15 de diciembre de 2020, Hôtel 30 AGV SAS tuvo que realizar una ampliación de capital de 90 millones de euros. Así que, de momento, la inversión en el edificio parisino ya está por 225 millones. Y aún no está operativo.

Sandra Ortega declara en el Registro de Titularidades Reales de Luxemburgo que es la beneficiaria del 40,16% de las dos sociedades que controlan la inversión en París desde el Gran Ducado. Su compañero de negocios saudí, Osama Al Sayed, es el dueño del 42,20%.

Declaración de beneficiarios últimos de la sociedad luxemburguesa 30 AGVH Sàrl.

FONDOS EN LUXEMBURGO

El resto de las inversiones de Rosp Corunna en sociedades de Luxemburgo –tanto ahora con Sandra Ortega como antes con su madre al mando– se produjeron por mediación de diferentes fondos.

En junio de 2015, Rosp Corunna Participaciones Empresariales SL metió 2,5 millones de euros en BTC Tres Sàrl, una sociedad creada en el Gran Ducado por el fondo de capital riesgo Black Toro Capital. En los últimos años, este fondo ha sufrido importantes traspiés en empresas como la firma de zapatos Marypaz, la marca de ropa Amichi o la cadena de heladerías La Menorquina. Tampoco corrió mejor suerte la inversión estrella de BTC 3 Sàrl, a través de otra filial luxemburguesa llamada BTC Uno Sàrl: la empresa Antibióticos de León, que pasó a denominarse ADL Bionatur Solutions tras fusionarse con la andaluza Bionaturis y convertirse en una de las biotecnológicas más importantes de España.

En marzo de 2021, Black Toro Capital salió de ADL Bionatur Solutions por la puerta de atrás después de quedar fuera de una ampliación de capital asumida por el fondo Kartesia. Antes había ejecutado un ERE y un ERTE a un tercio de la plantilla.

Tampoco han quedado demasiado satisfechos quienes pusieron dinero en un fondo en Luxemburgo del Deutsche Bank denominado DB Real Estate Iberian Value Added I SA SICAR, que inició su andadura en 2006 y logró captar 134,8 millones de euros. El fondo está ahora en la fase de venta de sus activos, puesto que tiene que estar liquidado como muy tarde en diciembre de 2022, pero ya a principios de 2019 el cabreo de los inversores con los gestores era lo suficientemente importante como para oponerse a que cobrasen determinadas comisiones.

Entre esos inversores estaban al menos diez empresas españolas. Una de ellas era Rosp Corunna Participaciones Empresariales SL. Pero Sandra Ortega no era la única famosa del grupo. También habían puesto dinero la familia Martínez Zabala, propietaria de Bodegas Faustino; Guillemo Mesonero-Romanos, ex presidente de Puleva y con socios variopintos como Javier López Madrid en una ingeniería o Juan Luis Cebrián en una petrolera, ambas ya quebradas; Micaela Valdéz Ozores, tía política de Esperanza Aguirre, o la familia Sarasola Jáudenes, uno de cuyos miembros –Borja– fue un estrecho colaborador de Ignacio González, expresidente madrileño detenido como presunto capo de una organización criminal que se enriqueció con el cobro de comisiones.

El fondo luxemburgués de Deutsche Bank realizó inversiones inmobiliarias en Portugal, a través de dos filiales. La primera era otra sociedad domiciliada en el Gran Ducado –QPL Lux Sàrl–, que adquirió el Penha Longa Hotel & Golf Resort, un cinco estrellas gestionado por Ritz-Carlton en la localidad de Sintra. La segunda era la compañía lusa Silcoge, donde tenía como socio a una de las principales promotoras inmobiliarias de Portugal (Grupo Sil), que llegó a tener en su cartera de activos una veintena de propiedades en el área de Lisboa. Tanto QPL Lux Sàrl como Silcoge estuvieron a punto de quebrar en 2012, pero finalmente lograron que los bancos refinanciaran sus cuantiosas deudas. En 2018 el fondo vendió el hotel de Sintra.

Rosp Corunna entró en el fondo cuando aún estaba dirigido por Rosalía Mera, que tenía el 86% de la sociedad patrimonial, mientras que su hija tenía el 14%. Pero desde la creación de Rosp Corunna, Sandra Ortega participó en la gestión del multimillonario patrimonio, y cualquier inversión sólo se realizaba si madre e hija estaban de acuerdo.

Un acuerdo que les llevó en aquella época a realizar inversiones en Luxemburgo a través de otros dos fondos, Alpina Real Estate I y Alpina Real Estate II, creados por el banco de negocios N+1, con el objetivo de comprar inmuebles en Alemania.

Rosp Corunna comprometió siete millones de euros en Alpina Real Estate I, mediante diversas aportaciones que se iniciaron en octubre de 2007. Los principales inversores fueron empresarios gallegos y catalanes, entre los que destacaban Francisco Rubiralta Vilaseca, fundador del imperio siderúrgico Celsa, y Epifanio Campo Fernández, accionista del Banco Gallego y Banco Pastor (ambos ya fallecidos).

Alpina Real Estate I constituyó seis filiales en Luxemburgo, que fueron las encargadas de adquirir edificios de oficinas en las ciudades alemanas de Munich, Stuttgart, Núremberg, Hamburgo y Fráncfort. El fondo fue liquidado a finales de 2016.

Con un planteamiento similar nació en 2010 Alpina Real Estate II, donde Rosp Corunna metió 4,25 millones de euros. Entre el resto de inversores estaba esta vez el diseñador gallego Florentino. El fondo constituyó cuatro filiales en Luxemburgo, que compraron edificios en Munich, Stuttgart y Hamburgo. La decisión de liquidar el fondo se produjo en 2017.

Estas son las cinco operaciones de Sandra Ortega –y en su día de Rosalía Mera– que se detallan en los documentos de OpenLux analizados por infoLibre: inversiones en cuatro fondos diferentes y una operación inmobiliaria mucho más cuantiosa para hacerse con un edificio en el centro de París.

Sandra Ortega (52 años) es una persona extremadamente discreta, apenas se pueden encontrar un par de imágenes de ella en los medios, la mayoría tomadas el día del funeral de su madre. Quienes la conocen aseguran que tiene una visión del mundo progresista, aunque no la haga pública como su progenitora, quien mostró en su día su rechazo a los recortes del Gobierno de Mariano Rajoy o al intento del PP de reformar la ley del aborto. Dedica desde hace décadas parte de su tiempo a la fundación Paideia Galiza, centrada en la ayuda a personas con discapacidad, y al cuidado de su hermano Marcos, que nació con parálisis cerebral. Está casada con quien era su novio de juventud y tienen tres hijos a los que han puesto nombres en gallego, algo no precisamente habitual entre los adinerados de aquella tierra.

Pero todo lo anterior no impide que, como tantos otros multimillonarios, la mujer más rica de España también acuda a semiparaísos fiscales como Luxemburgo o Delaware para reducir al máximo la factura fiscal de determinadas inversiones.

Las inversiones de Rosp Corunna, el holding de Sandra Ortega, a través de sociedades en Luxemburgo.

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