Caso Serrano

El sumario del 'caso Serrano': un informe policial detalla el "engaño" del juez de Vox a Industria para lograr los 2,48 millones

Francisco Serrano, dos veces candidato de Vox a la presidencia de la Junta, en una foto de archivo tomada en el Parlamento de Andalucía, institución que ahora Serrano abandona.

El juez Francisco Serrano, dos veces candidato de Vox a la presidencia de la Junta de Andalucía y su primer portavoz parlamentario tras la irrupción del partido, deja su escaño. Lo hace acorralado por la investigación judicial abierta tras destapar infoLibre un caso de posible fraude de subvenciones y estafa de 2,48 millones [ver aquí el dosier del caso]. Adiós –político– al azote de las paguitas, al justiciero que iba a limpiar la política andaluza y a romper los clichés de la corrección progre. Pero su marcha no borra sus actos, que siguen bajo la lupa de la Justicia. El sumario que estaba en manos del magistrado instructor Miguel Pasquau, de la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), pasará ahora a manos de un juzgado de instrucción de Sevilla, en turno de reparto. Pero el contenido seguirá siendo, a la espera de ver la dirección que imprime al caso el nuevo instructor y qué novedades incorpora, una seria amenaza para el juez Serrano, ya condenado por prevaricación en 2011. Y ese contenido incluye un informe policial, concretamente el atestado nº 1162/20 dirigido a la Fiscalía, que concluye que el que fuera líder andaluz de Vox engañó deliberadamente al Ministerio de Industria para obtener para su empresa Bio Wood Niebla 2,48 millones, dinero que nunca fue devuelto, para una fábrica de combustible ecológico que nunca llegó a culminar.

Se trató, según el informe policial, de un engaño elaborado, complejo, que se valió de la inclusión en la solicitud de la ayuda de documentación basada en falsedades destinada expresamente a convencer al Ministerio de Industria de dos mentiras. ¿Cuáles? 1) Que Bio Wood Niebla poseía la maquinaria industrial necesaria para la producción masiva de pellets. 2) Que Bio Wood Niebla tenía a su disposición suelo para desarrollar el proyecto en Niebla (Huelva). Ni lo uno ni lo otro, pese a que así lo declaró Serrano para obtener la ayuda, era cierto, como reitera a lo largo de sus más de 100 páginas un informe del Grupo de Blanqueo de Capitales y Anticorrupción de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional, incluido en el sumario del caso y al que ha tenido acceso este periódico. A pesar de que ni la maquinaria existía ni los suelos estaban adjudicados ni cedidos a la empresa, esta logró la ayuda tras convencer de ello a Industria. Y lo hizo en tiempo récord: Bio Wood Niebla fue constituida en marzo de 2016, solicitó la ayuda en mayo, le fue concedida en noviembre e ingresada en diciembre.

infoLibre trató de recabar este martes la versión de Serrano, sin respuesta. Tampoco Enrique Pelegrín respondió a los requerimientos informativos de este periódico.

Una maquinaria inexistente

Una idea se repite en el informe policial: las máquinas supuestamente aportadas en la constitución de la empresa por Serrano, a través de su despacho de abogados, y por su socio Enrique Pelegrín nunca existieron. Ambos declararon ante notario, en la constitución de la empresa, estar en posesión por legítimo título de tres granuladoras y un secadero de biomasa que sumaban un valor de 1.238.000 euros, es decir, el 99,43% del valor de la empresa. Pero dichas máquinas, como ya publicó este periódico en octubre, nunca fueron aportadas [ver aquí]. El informe policial recalca cómo Serrano y su socio en realidad sólo aportaron unas facturas-proforma, es decir, previas a la adquisición del bien.

El notario de Sevilla Álvaro Sánchez lo dio por bueno y acreditó en escritura oficial la posesión de los bienes por parte de la empresa. "En lugar de facturas, lo que aparece adjuntado en la escritura [notarial] es una copia de la carta de pago, modelo 600 de la Agencia Tributaria, por importe de 1.245 euros, correspondiente a la constitución de una sociedad con un capital social de 1.245.000 euros", señala el informe policial, que considera la actuación del notario "como mínimo una negligencia".

La falsa aportación de maquinaria es clave para el supuesto fraude. La concesión y el cobro de la ayuda fueron sólo posibles porque Bio Wood Niebla declaraba tener un capital social de 1.245.000 euros. ¿Por qué? Porque la orden de los préstamos del Ministerio de Industria impedía que las empresas nuevas recibiesen más del triple de sus fondos propios [ver aquí]. Es decir, con 1,24 millones era posible recibir 2,48 millones. Pero no hubiera sido posible si la empresa hubiera tenido como fondos propios, digamos, 7.000 euros. Que era lo que en realidad tenía.

Facturas proforma

A juicio de la UDEF, las escrituras de constitución de la empresa "fueron aceptadas en el ministerio, no dudando los técnicos del programa Reindus [el programa de las ayudas] de la existencia de las factura, toda vez que el notario daba fe de las mismas y se habían abonado los impuestos".

No es que no existieran las máquinas. Es que, según el informe policial, ni siquiera existían facturas propiamente dichas. Sólo había unas facturas-proforma, que declaraban una intención de comprar, no una compra realizada. Y que habían sido emitidas por un empresario conocido del socio de Serrano.

Una sociedad, luego otra

El informe de la Policía Nacional –que abrió la investigación a raíz de una denuncia en comisaría del vicepresidente de Facua, Rubén Sánchez,actualmente parte en la causa como acusación popular– señala que la aportación de la maquinaria fue "fraudulenta", en realidad "un artificio para similar una solvencia inexistente, con la única finalidad de obtener fondos públicos, sin que se hayan destinado al objeto para el que fueron entregados", es decir, para la construcción de una fábrica en Niebla. El documento policial recalca que la maquinaria cuya aportación se fingió en Bio Wood Niebla ya había sido antes aportada para ampliar el capital, también en falso, en otra sociedad con los mismos socios, Bio Wood Andalucía. Eso fue en enero de 2016.

¿Por qué se prescindió de esa sociedad y se montó dos meses después Bio Wood Niebla para el mismo proyecto? Según la Policía, el motivo es que cuando intentaron inscribir el aumento patrimonial de Bio Wood Andalucía derivado de la supuesta aportación de maquinaria, la hoja de esta empresa en el Registro Mercantil estaba cerrada por no haber depositado las cuentas anuales. Por eso, según la Policía Nacional, Serrano y el que era su socio, Enrique Pelegrín, montaron una nueva empresa, Bio Wood Niebla, y repitieron la maniobra de imputarle la maquinaria. Lo hicieron, además, utilizando las mismas facturas-proforma, según señala el informe policial tomando como base la declaración del notario.

La firma de Serrano

Tras la constitución de la empresa en marzo ante el notario de Sevilla, Bio Wood Niebla solicita la ayuda a Industria en mayo. La solicitud está firmada por Francisco de Asís Serrano Castro, como recalca el informe.

¿Qué dice la solicitud? El presupuesto es de 3,5 millones de euros. La financiación propia debía ascender a 1,02 millones, mientras la pública –la del ministerio– sumaría 2,48 millones. Sonaba bien. La empresa comenzaría a producir en julio de 2017. La cifra de negocio del ejercicio iba a ser de 4,28 millones. La memoria, un documento de 61 páginas firmado por Serrano, decía: "Empezaremos a tener pedidos por alrededor del 75% de la producción máxima en septiembre de 2017, 4.600 toneladas de pellets". Previsiones más que optimistas. Y que no se han cumplido. Baste recordar que la fábrica es hoy poco más que una mole inútil en mitad del campo y el dinero no ha sido devuelto [ver aquí].

Pero de la previsión optimista pasamos a otro terreno. El del "engaño", por utilizar la terminología de la Policía nacional en el atestado. La página 11 de la memoria dice: "El apoyo de los socios [Serrano y Pelegrín] se muestra en la elevada aportación de capital social con que se ha constituido la empresa, que es de 1.245.000 euros". Es decir, se incide en la falsedad de las máquinas. La inclusión en la memoria del proyecto de la maquinaria es clave porque, "al ser [el equipo] propiedad de los socios y estar aportado a la sociedad, no se incluía en el presupuesto a financiar". Se trataba, según el presupuesto presentado, del "inmovilizado material de la empresa".

Un supuesto peritaje

El Ministerio de Industria, entre que recibió la solicitud (mayo de 2016) y pagó la ayuda (diciembre de 2016) hizo algunas gestiones. La más destacable: pidió a Bio Wood Niebla un "informe de experto independiente" que "acredite la valoración a precios normales de mercado" de la maquinaria. Aquí el informe policial detalla una complicación en el engaño.

Hay que situarse. Serrano y su socio ya tenían su empresa con un capital artificialmente inflado, gracias a una maquinaria aportada en falso y dada por buena por el notario, con unas simples facturas proforma, todo ello según el atestado policial. Gracias a ese capital inflado, optaban a una subvención millonaria, que ya habían solicitado, recalcando cómo el "apoyo de los socios" quedaba demostrado por aquella maquinaria. Y entonces, Industria pregunta por el valor de esas máquinas.

Bio Wood Niebla, es decir, la empresa del juez Serrano, encargó entonces un "supuesto peritaje" a una empresa de ingeniería, expone la Policía Nacional. El nombre del informe parece claro: "Informe de tasación pericial de maquinaria de planta de pellets de Bio Wood Niebla". Pero la Policía Nacional, que tomó declaración al responsable de la compañía, comprobó que –atención– "el tasador elaboró su informe sin ver la maquinaria" y "nunca verificó la existencia de los bienes". Entre otras cosas porque la maquinaria no era tal. Eran meras facturas-proforma emitidas por otra empresa, cuyo responsable también ha sido interrogado por la Policía Nacional. El propio responsable de la empresa que elaboró el "peritaje" declaró, según la Policía Nacional, que él "no hizo una tasación, sino una valoración al respecto de si las facturas proforma [...] estaban a valor de mercado". Así se consiguen 2,48 millones de euros.

Y aquí hay que recordar que, según la investigación judicial y policial, Serrano y su socio se "apropiaron" de la totalidad del préstamo, gastando al menos 438.000 euros en cuestiones totalmente ajenas al proyecto [ver aquí]. Y que la fábrica sigue sin terminar. Los investigadores tratan de averiguar ahora si Serrano envió un millón de una de sus empresas a una filial de nueva creación antes de salir del proyecto en octubre de 2017 [ver aquí]. Ahí estaba la instrucción cuando este lunes, Serrano anunció que dejaba el acta, lo que le hace perder el aforamiento y envía el caso a los juzgados de Sevilla, el que ha sido su lugar de trabajo como juez de familia.

Juez y parte

Volvamos al "peritaje". "Lejos de ser un experto independiente que informe al ministerio de que las máquinas ni siquiera existen, elabora un informe redactado de tal manera que contribuye a mantener el engaño necesario para mantener la estafa", señala el informe policial. Y hay algo más. El informe policial recalca que el ingeniero agrónomo elegido como tasador fue "parte interesada en el proyecto", ya que llegó a ser contratado para el desarrollo del mismo. No obstante, no acabaron bien. El ingeniero demandó a los socios de Bio Wood Niebla, aunque la demanda fue desestimada.

Un detalle da idea del grado de implicación de Serrano. Fue el juez el que, según el informe policial, escribió al ingeniero en julio de 2017 acusándolo de incumplimiento de contrato. Esto choca con lo defendido siempre por Serrano, es decir, que una vez conoció las irregularidades en la obtención de la ayuda, antes de terminar 2016, rompió con Pelegrín y un segundo socio en la sombra, Javier López. No fue así. Mantuvo su vinculación accionarial y siguió implicado en el proyecto [ver aquí].

¿Puede Serrano alegar desconocimiento? La Policía Nacional tiene claro que no. Sus actos determinan "de manera fehaciente" su implicación, desde la primera atribución ante notario de la maquinaria a Bio Wood Andalucía hasta el ingreso del dinero para Bio Wood Niebla, pasando por la escritura notarial y la solicitud de la ayuda. "Todos los documentos [de la solicitud del dinero] llevan la firma electrónica de Francisco Serrano", algunos incluso con "firma manuscrita", señala el informe policial. La Policía Nacional considera inverosímil que Serrano pretenda "hacer creer" que "nada tuvo que ver en la falsa aportación de capital a Bio Wood Niebla", cuando fue protagonista directo de la misma.

El suelo de Niebla

El engaño de Serrano a la Administración no tenía como único elemento la maquinaria. Había más. También estaba el suelo. La memoria del proyecto presentado a Industria señalaba que "el suelo donde se construirá la fábrica ha sido cedido por el Ayuntamiento de Niebla" bajo una concesión administrativa de derecho de suelo de 30 años". Además, afirmaba que contaba con un "certificado" del Ayuntamiento que así lo corroboraba. Según acredita documentalmente la Policía Nacional, ni una cosa ni la otra son ciertas. El supuesto certificado es es un documento que, "lejos de certificar la concesión administrativa", se limita a informar de que el Ayuntamiento está "segregando" una parcela rústica, "tras lo que se iniciará el trámite para su adjudicación", según la Policía.

Los promotores aseguraron a Industria que tenían un derecho de uso de suelo, siendo falso, según el atestado policial. La parcela ni siquiera estaba aún segregada. Pero la memoria del proyecto de Serrano decía: "El Ayuntamiento ha aceptado la cesión". La alcaldesa de Niebla, la socialista Laura Pichardo, mostró ante los agentes, cuando declaró en febrero, su total incomprensión sobre la forma de proceder del juez y su socio: "No entiende cómo los promotores de la sociedad podían manifestar el 31 de mayo de 2016 que habían obtenido la concesión administrativa del derecho de suelo por 30 años, cuando apenas se había iniciado el procedimiento para la segregación [...]. No entiende cómo los promotores pueden manifestar que su escrito de 24 de mayo de 2016 [...] informando a Enrique Pelegrín del inicio de los trámites de segregación es un certificado que corrobora la supuesta concesión de suelo".

El atestado 1162/20 indica que los socios en Bio Wood Niebla "manifestaban" en mayo de 2016 "tener unos derechos sobre el suelo donde se ubicaría la supuesta planta de pellets que, en realidad, no obtuvieron hasta el 16 de mayo de 2019", es decir, casi dos años y medio después de haber obtenido los fondos públicos, si bien las obras empezaron antes. A juicio de la Policía Nacional, Serrano presentó ante Industria "diversos documentos" del Ayuntamiento de Niebla "de manera fraudulenta". Los promotores del proyecto faltaron a la verdad "dolosamente".

El informe policial clave del caso concluye que el juez Serrano prestó dinero de la ayuda de Industria a un promotor moroso

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