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    <title><![CDATA[infoLibre - Guerra de los Balcanes]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/temas/guerra-de-los-balcanes/]]></link>
    <description><![CDATA[infoLibre - Guerra de los Balcanes]]></description>
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      <title><![CDATA[Bosnia y Herzegovina, un ejemplo de neocolonia europea en pleno siglo XXI]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/bosnia-herzegovina-ejemplo-neocolonia-europea-pleno-siglo-xxi_1_2113747.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/fc352151-c3a3-407b-b96c-2d7ad5e5d78c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bosnia y Herzegovina, un ejemplo de neocolonia europea en pleno siglo XXI"></p><p>En diciembre de 1995 aconteció en Estados Unidos el principio del fin de <a href="https://www.infolibre.es/temas/guerra-bosnia/" target="_blank" >la guerra bosnia</a>. La firma de los Acuerdos de Dayton permitió que finalizase el violento conflicto que durante los últimos tres años había asediado al país -y especialmente a su capital, Sarajevo- durante el desmembramiento de la Antigua Yugoslavia. Sin embargo, treinta años después de aquel tratado, y pese a la gran cobertura internacional que tuvo, Bosnia y Herzegovina <strong>sigue sin ser un país independizado</strong>.  </p><p>Tras los acuerdos, se integraron en <a href="https://www.infolibre.es/temas/bosnia-herzegovina/" target="_blank" >la nación balcánica</a> dos entidades políticas muy diferentes entre sí: la República Srpska (o República Serbia de Bosnia) y la Federación de Bosnia y Herzegovina. Los territorios, enfrentados durante la guerra, no vivieron ningún proceso de estabilización ni reconciliación, sino que fueron unidos “a la fuerza” en el país americano. Por tanto, la tensión sigue protagonizando la vida social y política bosnia, lo que se traduce en una inestabilidad que<strong> imposibilita el crecimiento</strong> del país.</p><p>Además, debido a estos acuerdos, Bosnia no elige a su máxima autoridad política, sino que esta tarea está a cargo de la <a href="https://www.infolibre.es/temas/union-europea/" target="_blank" >Unión Europea</a> desde 1995. La figura del Alto Representante Internacional tiene, entre sus amplias competencias, lo que se conoce como “poderes de Bonn”, esto es <strong>imponer y modificar leyes</strong> o despedir a cargos elegidos sin necesidad de contar con el visto bueno de la población o del Gobierno de la nación. “Es un agente extranjero al frente de un país, impuesto por la comunidad internacional, que no responde ante ningún poder democrático. No tiene que rendir cuentas ante nadie.”, asegura el periodista e historiador Sergio Rabinal. </p><p>Rabinal, experto en la Antigua Yugoslavia, cuenta a <strong>infoLibre</strong> que todos los tutores que ha tenido el país han sido <a href="https://www.infolibre.es/temas/alemania/" target="_blank" >alemanes</a> o austríacos. El actual, el conservador alemán Christian Schmidt, “ha generado una crisis política y legal con la República Srpska por su uso de los poderes de Bonn”. El pasado mes, el vicepresidente del Consejo de Ministros y Ministro de Comercio Exterior y Relaciones Económicas del país balcánico, Staša Košarac, envió a Schmidt <strong>un</strong> <strong>casco de las SS nazis</strong> junto a una carta titulada <em>Carta al ocupante</em>. El “regalo” rezaba: "Es hora de que te marches de este país al que nunca debiste haber venido", firmaba Košarac, vinculado a la parte serbia. Esta parte del país ha mostrado su rechazo a la presencia extranjera desde su imposición treinta años atrás. </p><p>La República Srpska, que se autodenomina Estado <strong>independiente</strong> y que lleva años luchando por serlo de manera legal, ha sido incapaz de conseguirlo por la negativa de la máxima autoridad alemana. </p><p>Lo que parecería una buena solución para finalizar con estas tensiones políticas, y que permitiría cumplir la función principal de “implementar la paz y la estabilidad” de este máximo cargo, choca con <strong>los intereses económicos</strong> que la UE, y especialmente Alemania, tiene en el territorio.  “A Alemania, como una potencia postindustrial, le interesan las minas. Sobre todo las explotaciones de litio. Y aquí está la clave, estas supuestas explotaciones <strong>están en la zona serbia</strong>, la zona de la República Srpska”, asegura Rabinal.</p><p>Además, el negocio del sector automovilístico también está en juego. La débil economía bosnia basa <strong>la mayoría de sus exportaciones</strong> en productos como chasis, carrocerías, motores, asientos, etc. para Alemania, país que lidera el puesto de venta de coches en Europa por su popularizada calidad. Los aranceles que el país de la UE impone para este tipo de productos es del 0%, mientras que para frutas, verduras y otros alimentos <a href="https://oec.world/es/profile/bilateral-country/deu/partner/bih" target="_blank">llega a ser del 15%</a>.</p><p>Pese a su importante aportación al mundo automovilístico, la capital del país es <a href="https://es.euronews.com/my-europe/2024/12/20/sarajevo-se-convierte-en-la-tercera-ciudad-mas-contaminada-del-mundo" target="_blank">una de las ciudades más contaminadas del mundo</a> por el uso de coches antiguos y los recursos como la quema de carbón o madera para soportar el frío invierno. "Nadie está tomando medidas", aseguraba una vecina, entrevistada por el medio <em>Euronews</em>, y advertía de los graves problemas de salud que provoca en el país. En 2024, el país tutorizado por la UE ocupó el puesto <a href="https://datosmacro.expansion.com/paises/bosnia-herzegovina" target="_blank">91 de 196</a> en el ranking de PIB per cápita, lo que indica un nivel de pobreza considerable.</p><p>El país balcánico, sobre todo la subdivisión de la Federación de Bosnia y Herzegovina, está alineado, sin embargo, con los intereses de la UE y lleva años <strong>solicitando su anexión</strong> a la misma. Desde la invasión rusa de <a href="https://www.infolibre.es/temas/ucrania/" target="_blank" >Ucrania</a> ha aumentado esa demanda por el miedo a su vecina Serbia y a la propia República Srpska, antiguos enemigos durante la guerra y posicionados políticamente con China y Rusia. La UE, por su parte, sigue denegando el acceso al país, aunque en 2024 rebajó sus exigencias de entrada. “Es más una motivación política que un proyecto”, asegura Rabinal. </p><p>Bosnia es parte de la llamada “ruta de los Balcanes Occidentales”, una de las principales <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/ruta-balcanes-pesadilla-migratoria-emergen-mafias-trafican-personas_1_2113694.html" target="_blank"><strong>rutas migratorias</strong></a><strong> </strong>para personas que intentan llegar a Europa. Su frontera con Croacia, miembro de la UE, provoca que la escalada de violencia contra las personas migrantes para impedir su entrada sea alentada desde Bruselas, con la presencia de <a href="https://www.consilium.europa.eu/es/policies/western-balkans-route/" target="_blank">agencias propias como Frontex</a>, una empresa de “seguridad fronteriza” conocida por vulnerar con frecuencia los derechos humanos. </p><p>Las organizaciones humanitarias en el terreno han documentado “devoluciones en caliente, violencia física y sexual, encarcelamiento, robo e intimidación” o incluso “psicotrópicos en las comidas en los centros de internamiento”, tal y como <a href="https://www.elsaltodiario.com/fronteras/ruta-balcanes-violencia-fronteriza-europea#" target="_blank">publicó </a><a href="https://www.elsaltodiario.com/fronteras/ruta-balcanes-violencia-fronteriza-europea#" target="_blank"><em>El Salto</em></a>. Una de ellas es el movimiento <strong>No Name Kitchen</strong>, que trabaja exclusivamente en las zonas fronterizas de los Balcanes y el Mediterráneo, brindando ayuda humanitaria a refugiados frente a los abusos cometidos indirectamente desde las instituciones. <a href="https://bloodyborders.org/" target="_blank">Los testimonios que recogen</a> son abundantes.</p><p>El país americano no solo sirvió de anfitrión para la firma de los Acuerdos de Dayton, sino que su influencia continúa presente junto a la de la Unión Europea en <strong>las decisiones políticas </strong>del país balcánico. </p><p>En 2024, el entonces presidente de la República Srpska Milorad Dodik anunció que comenzaría los trabajos para redactar un acuerdo de desvinculación pacífica para integrar el territorio en la vecina Serbia. La respuesta internacional fue rápida. <a href="https://www.descifrandolaguerra.es/bosnia-y-herzegovina-una-solucion-de-dos-estados/" target="_blank">Estados Unidos comunicó</a>: "Es una acción peligrosa, irresponsable y anti-Dayton, que pone en riesgo la integridad territorial, la soberanía y el carácter multiétnico de Bosnia y Herzegovina. Estos son <strong>intereses clave de Estados Unidos</strong>. Estados Unidos los defenderá y protegerá, entre otras cosas, pidiendo cuentas a quienes los exponen a riesgos". Dodik fue sentenciado a un año de prisión y a seis de inhabilitación para el ejercicio de cargos públicos por desacato al alto representante.</p><p>La propuesta del entonces presidente respondía a una petición generalizada del autodenominado Estado independiente, que, con ideología ultranacionalista serbia, también está alineada geopolíticamente con China y Rusia. Este hecho es uno de los principales intereses que tiene la UE, y por extensión, EEUU, para incorporar a Bosnia en los 27. “El principal interés que puede tener la UE en incorporar a Bosnia puede ser avanzar posiciones geográficas e intentar<strong> limitar la posible influencia</strong> que pueda tener Rusia”, afirma Rabinal.</p><p>El experto asegura que otra de las imposiciones de los Acuerdos de Dayton es la posibilidad que tiene <a href="https://www.infolibre.es/temas/otan/" target="_blank" >la OTAN</a> de intervenir militarmente el país, usando su “fuerza de estabilización” si no se cumplen estos acuerdos: “Es <strong>una anomalía gigantesca</strong> dentro del buen funcionamiento democrático de un país treinta años después de que haya terminado el conflicto”, concluye Rabinal.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Dec 2025 05:01:03 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Alba Meseguer Alacid]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Bosnia y Herzegovina, un ejemplo de neocolonia europea en pleno siglo XXI]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bosnia Herzegovina,Guerra Bosnia,Alemania,Migraciones,Guerra de los Balcanes,Estados Unidos]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Sobre los safaris humanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/a-la-escucha/safaris-humanos_129_2097192.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/3f026ef6-d53b-4c23-8888-cbdaa74e16ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobre los safaris humanos"></p><p>Me parece tan terrible, tan descarnado, que me cuesta imaginar cómo todas esas personas que pagaron por irse de<strong> cacería humana</strong> a los Balcanes han podido seguir con sus vidas sin un ápice de remordimiento. Cómo han podido meterse en la cama después, han organizado comidas familiares, han celebrado cumpleaños y bodas sin que esas imágenes les atormenten, sin que<strong> su conciencia les martillee</strong>.</p><p><strong>Safaris humanos</strong>. Es a lo que iban. Ricos muy ricos que, en el aburrimiento de sus vidas, decidieron entretenerse yendo a una zona de guerra a matar con sus rifles objetivos humanos. Las tarifas rondaban los <strong>90 mil dólares</strong>: se organizaban para irse en grupos de 5 ó 6 personas en cada viaje. Los colocaban en edificios altos para que tuvieran mejores vistas de sus objetivos, civiles, personas como usted y como yo que vivían atemorizados ya por una guerra en su país y por unos francotiradores que los veían como ganado humano. Pero su crueldad era aún más inhumana: aceptaban <strong>pagar tarifas extras</strong> de esos 90 mil dólares si mataban a niños. Como lo están leyendo.</p><p>Iban allí por diversión y por una satisfacción personal. Es lo que cuentan quienes fueron testigos de aquella atrocidad. <strong>¿Satisfacción personal? </strong>¿Dónde está la satisfacción de alguien con un poco de conciencia y de alma tras matar a sangre fría a alguien por pura diversión, de forma aleatoria, porque sí? ¿Cómo puedes seguir viviendo con eso? ¿Cómo vuelves al día siguiente a tu existencia de rico sin que esa imagen<strong> te atormente de por vida</strong>?</p><p>Escuchaba el testimonio de unos padres que vieron cómo su hija caía abatida por la bala de uno de esos <strong>desalmados</strong>. El desgarro de unos padres que el mismo francotirador tuvo que ver desde la mirilla de su rifle. <strong>Y que no hizo nada</strong>.</p><p>Los testigos cuentan que esto pasó durante meses, en un periodo de casi un año. Y que a esos <strong>safaris humanos </strong>se apuntaron ricos de todas partes, no sólo italianos. Había <strong>ingleses, alemanes, franceses</strong>… Gente que volvió a sus vidas a seguir haciendo dinero y a seguir divirtiéndose vete tú a saber con qué. Gente con la que nos hemos podido cruzar por la calle o no, porque no serán los de pisar la acera, ni nada. Si la pisaran, si vivieran en la misma realidad que usted y que yo, se darían cuenta de que <strong>son unos monstruos</strong>.</p><p>Pero hay más desalmados en todo esto. Quienes recibían ese dinero por parte de esos cazadores: <strong>los soldados serbobosnios</strong>. Tenían cercada la ciudad de Sarajevo y mientras ese cerco se iba alargando en el tiempo, encontraron una forma de hacer caja: <strong>cobrar por matar</strong> al azar a esos civiles ya de por sí atemorizados.</p><p>Esas mismas personas han seguido haciendo lo que les divierte, matar. Seguramente <strong>matar animales</strong>, en safaris caros que se organizan en África. Han seguido con sus vidas como si aquello no hubiese pasado. En estos <strong>tiempos deshumanizados</strong>, el futuro de la humanidad dependerá de nuestra capacidad de recordar lo que nos hace humanos.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Nov 2025 19:50:41 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Helena Resano]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra de los Balcanes,Guerra,Italia,Crímenes contra humanidad,Crímenes guerra]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[La Agrupación Europeísta presenta el ciclo 'Guerra y Paz' para analizar el nuevo orden mundial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/agrupacion-europeista-presenta-ciclo-guerra-paz-hegemonias-quebradas-hegemonias-ascendentes_1_2089036.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/d15bff73-2455-4490-8dd5-95c3dc202e8a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Agrupación Europeísta presenta el ciclo 'Guerra y Paz' para analizar el nuevo orden mundial"></p><p>La Agrupación Europeísta presenta el <a href="https://ateneodemadrid.com/evento/ciclo-guerra-y-paz/"  ><em>Ciclo Guerra y Paz</em></a><em>. Hegemonías quebradas, hegemonías ascendentes, </em>en el que pretenden poner luz sobre el orden geopolítico actual.  Después de una primera jornada, dedicada al arte de la guerra y la lucha por la paz, está convocado un nuevo encuentro, que se dividirá en <strong>dos sesiones, las del 3 y el 24 de noviembre</strong>, en las que se analizará el escenario geopolítico mundial, para definir las relaciones internacionales que se están dando a día de hoy, marcadas por la guerra o los desacuerdos comerciales entre las grandes potencias. Lo que marca estas jornadas, en palabras de <a href="https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/rey-doctrina-mota-derecho-ciudadania_129_1576973.html"  ><strong>José Sanroma Aldea</strong></a>, también miembro de la Sociedad de Amigos de <strong>infoLibre</strong> e histórico dirigente de la ORT, es “el derecho a saber de la ciudadanía”.</p><p>Este nuevo ciclo se da con el apoyo de las Secciones del Ateneo y el RIE, cuyo presidente intervendrá en el Ciclo. Entre ambas sesiones se preguntarán si <strong>habrá una transición pacífica a un orden normativo multilateral pluripolar</strong> <strong>que se acate y que se cumpla.</strong> Ante esta incógnita, Sanroma asegura que lo que pretenden es descifrar cómo se están relacionando estos dos factores, la guerra y la paz, y cómo parece que esta relación avanza en nuestros días. </p><p>En el ciclo intervendrán Georgina Higueras, periodista y escritora experta en Relaciones Internacionales y Asia; Julio Rodríguez, ex Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) y Jesús Nuñez, experto en geopolítica, economista  y columnista en infoLibre, con Isadora Barrado como moderadora. El primer encuentro tendrá lugar en la Sala Pérez Galdos a las 18:30 de este lunes.</p><p>Sanroma fundó junto a varias personas más este grupo para contribuir a mejorar la calidad del debate público, con información de calidad y plural. Lo hicieron en el Ateneo de Madrid, como símbolo de “la necesidad que tiene la cultura política de los españoles de darse arraigo y continuidad”. Lo que ven ahora es que su fundación tiene incluso más sentido. “Tanto la <strong>información pública como el debate político</strong> <strong>han seguido degradándose</strong> y al mismo tiempo las cuestiones claves de nuestro presente son más trascendentales”, asegura Sanroma. </p><p>Con estas jornadas quieren poner el foco en cómo la ciudadanía se relaciona con estos dos fenómenos. Si se informara correctamente y verazmente de ellos, la sociedad española <strong>no estaría tan dividida como se encuentra ahora</strong>, explica Sanroma. También asegura que “probablemente una enorme mayoría apoyaría las dinámicas de paz si pudiera aprender cómo hacerlo”. Sanroma relaciona esto con el derecho a saber, que presenta como “antídoto de la ignorancia ante el peligro” o a las mentiras que acompañan a las guerras.</p><p>“Derecho a saber es el derecho a que cada episodio hecho noticia se interprete por los medios de comunicación, en su contexto, en sus antecedentes, en sus previsibles consecuencias”, asegura Sanroma.</p><p>El ciclo presentará “docenas de interrogantes”. Se hablará de la neutralidad que para Sanroma está representada entre dos potencias, <a href="https://www.infolibre.es/internacional/prevista-reunion-trump-xi-corea-aranceles-tiktok-taiwan-fentanilo_1_2088047.html"  >EEUU y China</a> y “la parte del mundo que no son estos dos colosos modernos es más grande”, por ello es importante “reflexionar hoy sobre las posibilidades de la neutralidad”, que no puede ser contestada “con la simple amenaza del aniquilamiento”.</p><p>Durante el ciclo también estará presente la Unión Europea, “Europa es un actor importante en el mundo y debe serlo aún más. La Unión Europea está abocada a ser un actor global”, estas eran las palabras de Javier Solana como Alto Representante de la UE, recuerda Sanroma, que asegura que la pregunta que hay que hacerle hoy a la Unión Europea es “si es una <strong>potencia políticamente autónoma de Estados Unidos</strong> o si es una potencia políticamente subordinada a Estados Unidos”. </p><p>Otra de las sesiones, fuera de esa dicotomía entre Guerra y Paz, será la del <strong>15 de diciembre y versará sobre la memoria e historia de la guerra</strong> y del derecho internacional humanitario. “No iremos muy atrás en el tiempo ni muy lejos en el espacio”, avisa Sanroma, porque con “las guerras balcánicas, las caucásicas y las libradas en Oriente Medio”, ya hay materia suficiente.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Oct 2025 11:33:53 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Eva Rodríguez]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra,Guerra Kosovo,Guerra Vietnam,Guerra Bosnia,Crímenes guerra,Guerra de los Balcanes,Unión Europea,China,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Canarias se ha convertido en un ’hub’ de la cocaína, los narcos la ‘congelan’ allí antes de meterla en la Península”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/economia/canarias-convertido-hub-cocaina-narcos-congelan-introducirla-peninsula_1_1953226.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/1598dfab-a05a-4f01-8397-c9261c1ca142_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Canarias se ha convertido en un ’hub’ de la cocaína, los narcos la ‘congelan’ allí antes de meterla en la Península”"></p><p>Pocas personas en España disponen de una visión global del crimen organizado como la del teniente coronel Óscar Remacha. Responsable del área de Narcotráfico en la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, coordinó algunos de los últimos grandes golpes contra el cártel de los Balcanes y contra clanes gallegos. El jefe de la principal fuerza de choque del instituto armado en la guerra contra el narco en España detalla el escenario actual, no sólo en la Península Ibérica, sino también el internacional.</p><p><strong>¿Cómo funcionan las grandes cooperativas que dominan el tráfico de cocaína a nivel mundial?</strong></p><p>Fundamentalmente, lo que hacen los narcotraficantes es hacerse dueño de un dominio. Dominio de la provisión de cocaína en un lugar determinado, dominio de la entrada en un país, del transporte, del almacenaje, la distribución... Cada uno se especializa. El que consigue tener esos contactos y ese control de todas las subcontratas puede organizar las operativas de narcotráfico para los inversores, que quieren poner en un determinado punto del planeta la sustancia estupefaciente. Estos brókers, que así les llamamos, son los interesantes, los poderosos, porque son capaces de colocar la droga en cualquier punto. El jefe únicamente pondrá el dinero y tendrá su estructura de distribución.</p><p><strong>Se habla del cártel de los Balcanes como la mayor organización la actualidad. ¿Puede describirla?</strong></p><p>El cártel de los Balcanes es la denominación para una serie de grupos organizados que tienen la infraestructura y dominan determinadas zonas relacionadas con el tráfico, especialmente de cocaína, aunque no sólo. Nacen a raíz de la guerra de los Balcanes. Algunos son extremadamente violentos e intentan hacerse con el poder en ciertas zonas. En España tienen sucursales, delegados, que les facilitan la recogida de una droga que piden al bróker para que la coloquen, por ejemplo, en el puerto de Málaga. El responsable del clan que está en Málaga busca toda la logística, la salida y demás. Ésa es la estructura. Son diferentes grupos, y las guerras interclanes vienen dadas porque unos quieren imponer su dominio en un territorio a base de amenazas, violencia y asesinatos.</p><p><strong>¿Dónde quedan los colombianos en este nuevo panorama?</strong></p><p>No dejan de operar. Ellos siguen teniendo aquí sus negocios. Poco a poco han ido ganando terreno los clanes de los Balcanes, pero los colombianos continúan en España. Dentro de la estructura logística o de la operativa de los balcánicos, los colombianos son los proveedores y los que facilitan la salida de la cocaína de Sudamérica. Ahora tienen un papel menor por la presencia de los cárteles de los Balcanes.</p><p><strong>¿Cómo salen los grandes alijos desde América Latina?</strong></p><p>El principal propietario de gran parte de la cocaína que se produce y que sale hacia Europa es el clan del Golfo, que tiene sucursales en distintos países. Dispone de su propia infraestructura para transportarla por tierra, o mediante avionetas, a los puntos de acopio en Sudamérica, para posteriormente sacarla por el puerto de Guayaquil, en Ecuador, donde tiene una célula que controla el lugar y capacidad de <em>contaminar </em>contenedores con destino a Países Bajos, Bélgica y España. Otra opción es Brasil. El Primeiro Comando da Capital tiene allí sus propios proveedores y su logística para almacenar la cocaína procedente de Bolivia y de Colombia, y sacarla hacia Europa, en contenedores, a través de Santos, en veleros o en pesqueros que transbordan en mitad del Atlántico. También pueden depositar la droga en África y posteriormente, en pequeños barcos, introducirla en Europa.</p><p><strong>Una vez que está en el mar, ¿cómo es la travesía hasta que llega a Europa?</strong></p><p>Tenemos diferentes modalidades. Igual que vemos que la droga llega a España en contenedor, también lo vemos en embarcaciones rápidas o pesqueros que se aproximan a la costa. Pueden cargarla en un pesquero en Sudamérica que va por el sur de Cabo Verde hasta África Occidental, donde se descarga y almacena. Posteriormente puede llegar a Europa con un velero que suba hacia las Islas Canarias, desde donde salen embarcaciones rápidas para recoger esa cocaína y almacenarla, o pueden acercarse hasta allí en embarcaciones rápidas. De hecho, se interceptó una con cinco toneladas de cocaína cerca de Cabo Verde. Otra modalidad es la de un velero que carga cerca de Brasil, Venezuela o el Caribe, y viene hasta costas españolas, y es en las costas españolas donde salen las lanchas rápidas. Es lo que hacen los clanes gallegos, que tienen esa infraestructura de toda la vida y recogen la droga de los veleros. Canarias se está convirtiendo en un <em>hub</em> de donde salen las embarcaciones para rescatar la mercancía, de un pesquero o de un velero. Recogen la mercancía, la almacenan allí, <em>congelándola </em>durante un tiempo hasta introducirla en la Península, bien con lanchas rápidas que son repostadas por el camino, bien en coches con dobles fondos o incluso en otro velero que salga hacia las costas españolas.</p><p><strong>¿Qué papel tienen los narcos gallegos en esos viajes a África?</strong></p><p>Los gallegos no están saliendo desde allí, pero sí están usando sus lanchas rápidas para llegar hasta allá abajo [el sur de Cabo Verde]. Lanzan las <em>gomas</em> [lanchas] al mar desde el sur de Portugal y desde allí inician la travesía hacia Canarias. Son los especialistas, y esa parte del servicio la subcontratan ellos. Ponen las embarcaciones y los pilotos, que son expertos en el manejo de esas embarcaciones, y hacen la travesía. El sur de Portugal es desde donde lanzan las embarcaciones al agua. A pesar de que están en un proceso de reforma legislativa para actuar de una forma más dura contra estas embarcaciones, a día de hoy no deja de ser más fácil moverlas por las costas portuguesas.</p><p><strong>Ustedes acreditaron uno de esos viajes hacia Portugal en la operación Nazaré. ¿Quién estaba detrás?</strong></p><p>Es un clan histórico de gallegos, de distintas generaciones, con sus lanchas e infraestructura para localizar mercancía. Vimos movimientos sospechosos de gente relacionada con ellos, de aprovisionamiento de gasolina y hacia Portugal. Las autoridades portuguesas identificaron una lancha rápida, la interceptaron con una cantidad de droga, y observamos que detrás estaba el clan gallego del que teníamos sospechas. Se creó un equipo conjunto y demostramos que los líderes de esa partida eran los gallegos, que habían organizado el transporte, los pilotos, habían repostado las embarcaciones y pensaban traer esa cocaína hacia Galicia.</p><p><strong>Hablemos de Dubái. Se dicen que es el gran refugio de los capos de la cocaína...</strong></p><p>Dubái es un emirato con mucho dinero. Si tienes dinero, puedes vivir muy bien. Los grandes narcotraficantes con un poder adquisitivo importante, que llevan tiempo traficando y tienen mucho dinero, se mudan allí. Nuestra obligación es demostrar que se han dedicado al narcotráfico, y cuando llegamos a ese punto, colaborar con las autoridades de Dubái y proceder a su detención. Eso es lo que se hizo en la operación Faukas y en la operación Adriática. Tenemos buena relación con la policía de Dubái y, cuando identificamos a líderes de grupos organizados que residen en el emirato y se benefician de su actividad delictiva, contactamos con ellos, los localizan, se emite la orden y ellos lo detienen. La colaboración es buena.</p><p><strong>¿Dónde se cierran los grandes negocios criminales hoy en día?</strong></p><p>El que tiene más riesgo de ser detenido intenta moverse poco. Si se cree seguro en algún sitio, intenta que otros vayan a verle, pero esas reuniones tienen que producirse. Aunque utilizan grandes medidas de seguridad y comunicaciones encriptadas, el hecho de que hayamos conseguido acceder a esas comunicaciones les dificulta el hablar entre ellos. Por eso necesitan tener reuniones físicas. Dubái puede ser un punto, pues los grandes líderes están allí, y prefieren que sean sus lugartenientes los que les vayan a ver para darles las indicaciones. Eso también sucede en Turquía y en España, adonde también acuden los cárteles colombianos que vienen a ver a sus células en España.</p><p><strong>Ustedes han identificado a capos en Dubái que fueron detenidos pero salieron de prisión.</strong></p><p>El proceso de extradición es largo. Nos ocurre igual en España, con requisitoriados por otros países que acaban en libertad. Ellos tienen su propia normativa y a veces [los detenidos] salen. Entiendo que no es una voluntad del país detener a alguien para dejarle en libertad, pero el proceso se hace largo. Yo confío en que finalmente, cuando concluya el procedimiento, volverán a arrestarlos para enviarlos a los países que los reclaman.</p><p><strong>Parece que algunos han cambiado el emirato por Turquía.</strong></p><p>El cambio lo achaco a operaciones como Faukas, porque han visto que ni siquiera en Dubái están tranquilos y buscan otro sitio. Pero en Turquía también los detienen. Los países refugio ya no son tantos, y ninguno está permitiendo que estos delincuentes se asienten y sigan delinquiendo.</p><p><strong>Hablemos de narcosubmarinos. Cada vez se ven con más frecuencia en España.</strong></p><p>El uso de semisumergibles para traer grandes cantidades de cocaína está en auge. Es algo que hace años se empezaba escuchar. Se encontró un prototipo debajo del puente de Rande [en Vigo], algo que estaban probando, y nos parecía imposible, inviable. Pues hoy en día es una realidad. Hemos visto uno en 2019, otro el año pasado, y evidentemente hay más. Así que estamos alerta ante este <em>modus operandi</em>. Es arriesgado para ellos, sobre todo para los tripulantes, pero también muy rentable. La inversión en semisumegibles tampoco es tan elevada, y pueden transportar gran cantidad de sustancia estupefaciente sin ser detectados. Debemos tenerlos en la mira y trabajar para interceptarlos.</p><p><strong>Sin embargo, parece que seguimos sin poder detectarlos, algo que sí consiguen en América.</strong></p><p>Tú no puedes plantear una vigilancia en el Atlántico permanentemente desde el aire. Se está evolucionando y trabajando para tener medios que permitan esa detección lo antes posible. Es un problema de identificación. Necesitas cierta información, un indicador de zona para empezar a buscar. Y los medios aéreos tienen que mejorar. Están pensados para vigilar embarcaciones que —vamos a suponer— puedan atacar el país, son medios de defensa aérea del Ejército del Aire, y no se piensa en un semisumergible. Habrá que evolucionar.</p><p><strong>Uno de los casos mediáticos fue el del </strong><em><strong>Poseidón</strong></em><strong>, que descargó en la ría de Arousa.</strong></p><p>Supimos que había un semisumergible cerca de las costas, no sabíamos dónde, pero sí que iba a ser descargado. Intentamos localizarlo. No fue posible hasta que apareció semihundido. Ahí lo rescatamos y abrimos una investigación que dio con quien había participado en la descarga y la recogida de esa mercancía, que había salido con las lanchas. No se pudo localizar la sustancia, pero sí demostrar que había sido esta organización la que la había recogido.</p><p><strong>¿Cómo operaba esa organización?</strong></p><p>Esta organización tiene capacidad logística para extraer la droga y almacenarla, que no es poco. Tiene sus contactos en Sudamérica, donde los contratan para esa recogida. Posteriormente se la entregarán a quien le indiquen desde Colombia. El líder realizaba viajes frecuentes a ese país para contactar con la organización que preparaba el envío de cocaína hacia España.</p><p><strong>Sin embargo, en este caso también han quedado libres.</strong></p><p>Tenemos muchas evidencias de su participación, damos por hecho que un semisumergible no trae nada legal pero, si no tenemos la droga, es difícil que esas personas ingresen en prisión.</p><p><strong>Meses atrás dieron un golpe contra supuestos nuevos narcos gallegos que disponían de grandes mansiones en la provincia de Pontevedra.</strong></p><p>Nos centramos en intentar detener a aquellas personas de las que desde hacía muchísimos años se sabía... de ahí su poder económico. Tantos años sin que nadie les pusiera una mano encima les dio mucho dinero. Eran difíciles, objetivos muy complicados. Medidas de seguridad, reuniones en mitad del monte, no utilizaban los teléfonos. Eran muy estrictos y eso nos dificultaba mucho todo. No podía ser que estas personas llevaran más de 15 años traficando, enriqueciéndose de forma tremenda, alguna de ellas más de 25 años en el narcotráfico, sin que nadie les pudiese echar el guante. Así que decidimos ir a por ellos. Sabíamos que iba a ser difícil, pero finalmente se consiguió. Las mansiones son señal del tiempo que llevaban traficando. Y tenían sus propias empresas, sus estructuras de blanqueo. No sólo fue importante el dinero que se intervino, prácticamente a una sola persona, tres millones de euros, sino también  las cuentas, propiedades, empresas... Ha sido un golpe duro, aparte de por la droga, por la parte económica, que es lo que hace que se debilite la actividad de esos grupos.</p><p><strong>Pese a todo, parece que siguen disfrutando de sus mansiones...</strong></p><p>Habrá que esperar a que haya sentencia. Nosotros hemos hecho el trabajo policial, y lo normal es que al final, si hay condena, se intervengan esas propiedades y se saquen a subasta para invertir los fondos en reinserción, prevención o en el Tesoro Público, para beneficiar a toda la sociedad.</p><p><strong>El retraso en esas cuestiones no es para nada ejemplarizante.</strong></p><p>Lo entiendo. A nosotros también nos pasa. Después de los esfuerzos, ver que [el narco] siga disfrutando de su piscina y su mansión... Las tienen bloqueadas, no pueden deshacerse de ellas, y esperemos que al final del proceso puedan venderse y se revierta en algo beneficioso para la sociedad.</p><p><strong>La situación global en el tráfico de cocaína es preocupante. ¿Hacia dónde camina?</strong></p><p>Espero que no vaya <em>increscendo</em>. Es cierto que cuanta más producción haya, más posibilidades tenemos de que nos llegue la sustancia. Nuestro empeño es que no llegue a España, e incluso más allá, que no llegue a Europa. Nuestro empeño es investigar a las redes españolas, pero también ir más allá, al origen y al destino de esas sustancias. También la parte económica, con los líderes que no tocan la droga. Si a la cabeza pensante la dejamos con dinero, seguirá trabajando. Tengo la esperanza de que no vaya a peor.</p><p><strong>Cada vez llega más droga en contenedores. ¿Cuáles son los </strong><em><strong>modus operandi</strong></em><strong>?</strong></p><p>El uso de contenedores para la introducción de cocaína desde Sudamérica y Europa es el principal <em>modus operandi</em>. Se ha incrementado exponencialmente, sobre todo por la corrupción en los países de origen. Es relativamente fácil para las organizaciones <em>contaminar </em>los contenedores. El volumen del tráfico de contenedores es tan grande que es casi imposible controlarlos todos. Los narcotraficantes conocen esa debilidad del sistema. Hay que poner en la balanza la seguridad y el comercio porque, si paralizas envíos, van a otro puerto. Las organizaciones se están especializando, <em>contaminando</em> a personal, no necesariamente de las fuerzas de seguridad, sino a trabajadores del puerto. Corrompen a las personas que facilitan la extracción. El propio negocio de mercancías les permite usar empresas con solvencia y peso que corrompen para exportar la cocaína. Otras veces la empresa no es conocedora.</p><p><strong>¿Qué organizaciones dominan los grandes puertos españoles?</strong></p><p>No tenemos el mismo escenario que en otros puertos de Europa, por suerte. Y no son las mismas organizaciones. En determinados puertos, la entrada de sustancias está dominada por clanes de los Balcanes. Mocro Maffia no hay tanta, por suerte, porque hemos visto que deriva en situaciones de violencia extrema. Seguimos teniendo algún clan colombiano con control de algunos de los puertos españoles. Pero principalmente es el cártel de los Balcanes el que se está haciendo con el control. Nuestro temor es que, como hay varias organizaciones en los puertos, eso pueda derivar en enfrentamientos entre clanes por el control de los muelles.</p><p><strong>...Que estallen guerras entre ellos. </strong></p><p>Eso sucede, bien por una falta de lealtad entre las diferentes organizaciones que subcontratan los servicios, bien porque quieran dominar el puerto y sacar de enmedio a otros grupos. O te vas, o te mato. O porque me has robado dinero o mercancía, o porque quiero que te quites de enmedio. Intentan convencer a los rivales con malas artes para que se retiren.</p><p><strong>¿En qué factores incidiría para mejorar en esta lucha?</strong></p><p>El éxito en la lucha contra el narcotráfico depende de la cooperación internacional. Intercambio de información entre los países, intercambio judicial. No podemos dedicar esfuerzos, dinero y personal para que todo se desmonte porque no se puede casar judicialmente lo que hay en cada país. Hay que ver las investigaciones desde el punto de vista global y desarticular todo el entramado. Si no, de nada vale coger a los tripulantes de un velero con cinco toneladas —aunque sí es importante que no lleguen a Europa, y eso hay que seguir haciéndolo—. Hay que ir más allá, dar un paso grande: ver de dónde salieron esas cinco toneladas, quién ha organizado el transporte, quién va a ser el destinatario, quién va a distribuirlo, dónde, y empezar a trabajar.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Mar 2025 09:00:22 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Víctor Méndez (Narcodiario)]]></author>
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      <media:title><![CDATA[“Canarias se ha convertido en un ’hub’ de la cocaína, los narcos la ‘congelan’ allí antes de meterla en la Península”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Investigación,Narcodiario,NarcoFiles,Cocaína,Galicia,Colombia,Ecuador,Guerra de los Balcanes,Guardia Civil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lecciones de la batalla (IV): Guerra llama guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/en-transicion/lecciones-batalla-iv-guerra-llama-guerra_129_1303235.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/7a766be1-1983-4b61-bd9c-8bc39033d437_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lecciones de la batalla (IV): Guerra llama guerra"></p><p>Mientras<strong> en Ucrania la guerra se prolonga </strong>y se confirman los indicios de que será una conflagración larga y terrible, hay otras noticias que llaman nuestra atención y hacen que el campo de batalla vaya quedando en segundo plano. Algunas tienen que ver con la misma guerra, pero desde sus consecuencias —la inflación, la crisis energética, los problemas con el grano…—; otras son domésticas y señalan las miserias nacionales de cada cual. Finalmente, existe otro grupo, que son aquellas noticias que la propia guerra ha producido por contagio. <strong>Sí, la guerra es contagiosa.</strong></p><p>La guerra <strong>contamina el lenguaje y contagia al pensamiento</strong>. Uno de los efectos difusos de la guerra es que es capaz de contaminar el lenguaje, tornando en jerga bélica metáforas, ejemplos y expresiones habituales en los medios de comunicación y el debate público. Pueden hacer la prueba ojeando cualquier periódico o escuchando cualquier emisora de radio o televisión cuando quieran. <strong>Todo esto va generando un clima de conflicto</strong> que hace que esa guerra que ya nos parecía imposible, como decíamos hace unas semanas <a href="https://www.infolibre.es/opinion/columnas/en-transicion/despertamos-guerra-seguia_1_1293221.html" target="_blank">aquí</a>, vuelva de forma sibilina a infiltrarse en nuestra manera de expresarnos, lo que es tanto como decir en nuestra forma de entendernos y pensarnos. </p><p>Por otro lado, <strong>el estallido de una guerra automáticamente dispara los presupuestos en defensa y armamento </strong>de los países de su entorno, como está pasando ya en la Unión Europea, y da mayor protagonismo a estos asuntos en el conjunto de la política nacional. </p><p>Junto a esto, y al calor de una contienda de enormes dimensiones y consecuencias desconocidas como la de Ucrania,<strong> otros conflictos emergen o recobran fuerza</strong>. Es el caso de <strong>Kosovo y su lío con Serbia</strong> por las matrículas de los coches (<a href="https://elpais.com/opinion/2022-08-15/historia-de-un-dialogo-inconcluso.html" target="_blank">aquí</a> lo explica la politóloga experta en Europa del Este Ruth Ferrero), que en el fondo esconde años de tensiones por el reconocimiento de la soberanía territorial. El detonante es la oficialización en territorio kosovar de matrículas emitidas en Serbia tras unos años de negociaciones. El acuerdo que se alcanzó en 2016 venció en septiembre de 2021, pero ha sido ahora, casi un año después, y en plena escalada de violencia en Ucrania, cuando se ha recrudecido. Aunque este conflicto no tiene nada que ver con la guerra de Ucrania, la situación de inestabilidad en Kosovo y Bosnia—Herzegovina aumenta su temperatura en momentos donde el lenguaje de la guerra impregna la conversación pública. <strong>No perdamos de vista los Balcanes, cuya paz esconde aún mucho por resolver.</strong></p><p>Tampoco es ajena a este clima <strong>la reaparición con fuerza de Taiwan</strong> como pieza clave de las relaciones con China (se puede ver <a href="https://www.nytimes.com/es/2022/08/09/espanol/china-taiwan-ejercicios.html" target="_blank">aquí</a> una síntesis del conflicto). Taiwan ha sido siempre objeto de<strong> tensiones entre Washington y Pekín</strong>, desde que en 1949 los soldados y funcionarios del Kuomintang se refugiaran allí una vez Mao les había ganado la guerra. Desde entonces, ha habido momentos críticos, si bien desde mediados de los 90 no se habían registrado nuevos episodios hasta la visita de Pelosi a la isla hace unas semanas. ¿Hubiera acudido Nancy Pelosi a esa polémica gira en la isla taiwanesa si China no estuviera jugando el papel de apoyo a Rusia que ha asumido en la guerra de Ucrania? Sea como fuere, es fácil observar cómo este enfrentamiento a sangre y fuego <strong>enrarece las relaciones entre Rusia y China frente a un Occidente nuevamente liderado por EEUU</strong>, volviendo a hacer de Taiwan un foco de conflicto.</p><p>La guerra siempre ha llamado a la guerra. Si<strong> la Primera Guerra Mundial, por ejemplo, se activó y extendió conforme viejas rencillas</strong> estallaban por simpatía de unas a otras —del polvorín balcánico a la pugna imperialista por las colonias, de la vieja confrontación entre Francia y Alemania a la no menos antigua tensión entre Rusia y Turquía—,<strong> la Segunda Gran Guerra empezó en Europa y acabó ampliando su terreno de operaciones del Atlántico al Pacífico</strong> porque lo que pasaba en el Viejo Continente exacerbó la competencia entre Japón y EEUU.  </p><p>Los combates en Ucrania producen crisis colaterales en otros lugares del mundo. <strong>Las tropas francesas se alejan del Sahel</strong>, donde ahora el yihadismo es combatido por mercenarios rusos del grupo Wagner. <strong>Rusia, China, Irán y Venezuela realizan ejercicios militares conjuntos</strong> en este último país, como una muestra simbólica de que se ha armado un bloque geoestratégico que hermana nacionalismos eslavos, capitalismo de Estado asiático y expansionismo chiita. Son cosas que aparentemente no tienen que ver entre sí, pero acaban relacionándose en la gran malla global. </p><p>Cuidado, pues. Guerra llama guerra. </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Aug 2022 17:42:08 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Cristina Monge]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Lecciones de la batalla (IV): Guerra llama guerra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra en el este de Europa,Guerra de los Balcanes,Kosovo,Serbia,Bosnia Herzegovina,China,Rusia,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La tercera sería la última de las guerras mundiales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/tercera-seria-ultima-guerras-mundiales_129_1222774.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/3adffeef-accb-42ae-8b9b-54e3bab8e442_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La tercera sería la última de las guerras mundiales"></p><p>No es imaginable que <strong>dirigente político </strong>alguno esté dispuesto a desencadenar una<strong> nueva guerra mundial</strong>. No hay lugar para un <strong>Hitler </strong>del siglo <strong>XXI</strong>, por mucha necesidad de dominio que algunos tengan, por muchos ensueños de <strong>glorias pasadas</strong>. No es imaginable, pero no se puede descartar completamente.</p><p>El mundo lleva décadas viviendo en una compleja <strong>estabilidad militar</strong>, que durante los años de la llamada <strong>Guerra Fría </strong>fue un <strong>equilibrio del terror</strong>. Las potencias que alcanzaron la posesión del <strong>arma atómica </strong>se aseguraron solo una cosa: la <strong>posibilidad real </strong>de <strong>exterminar </strong>la vida en el planeta, una eventualidad tan <strong>terrorífica </strong>que más valdría ser víctimas antes que supervivientes en un planeta convertido en un cementerio radioactivo orbitando en torno al sol. </p><p>Esa capacidad de <strong>destrucción </strong>dejó claro que las potencias atómicas no podían <strong>enfrentarse directamente</strong>, así que la preservación de las áreas de influencia resultantes de la <strong>Conferencia de Yalta</strong> se daba la mano con el deseo de extenderlas, por parte de <strong>soviéticos </strong>y <strong>estadounidenses</strong>, a costa de conflictos localizados que no implicaran guerrear en sus respectivos territorios. </p><p><strong>Corea </strong>en los primeros años cincuenta y <strong>Vietnam </strong>en los sesenta y setenta fueron traumáticas experiencias para los Estados Unidos. <strong>Hungría </strong>en los cincuenta, <strong>Checoslovaquia </strong>en los sesenta y, particularmente, <strong>Afganistán</strong>, desde 1979 a 1989, fueron la réplica de intervencionismo militar del régimen moscovita. </p><p>Antes, desde <strong>1959</strong>, la victoria de los guerrilleros de <strong>Fidel Castro </strong>y la rápida llegada de los soviéticos a la <strong>Cuba </strong>revolucionaria provocaron el conflicto más <strong>agudo </strong>entre las dos superpotencias. A pesar de lo grave que fue la crisis de <strong>Berlín</strong>, en <strong>1961</strong>, el descubrimiento de las rampas de <strong>misiles </strong>en la isla caribeña fue el episodio de mayor <strong>tensión atómica </strong>que el mundo ha vivido hasta hoy. </p><p>Tras la retirada de los misiles, en contra de la opinión del líder cubano, quien se enteró por la prensa, la tesis de la existencia de un “<strong>enemigo interior</strong>” (los propagadores de “<strong>una nueva enfermedad</strong>”: el <strong>comunismo</strong>) dio pie a la instauración de un largo rosario de <strong>Dictaduras de Seguridad Nacional</strong> en <strong>América Latina</strong>. Los procesos de <strong>liberación </strong>nacional, en territorios de los antiguos imperios europeos, de <strong>África </strong>al <strong>Extremo Oriente </strong>pasando por <strong>India</strong>, fueron igualmente espacios de lucha entre los dos grandes modelos existentes.<strong> La Guerra de los</strong> <strong>Balcanes</strong>, entre 1991 y 2001, puso fin a un país tan singular como la<strong> República Federativa de Yugoslavia</strong>, que se había mantenido unida durante el gobierno del mariscal <strong>Tito</strong>. </p><p>La muy cruenta guerra balcánica fue el peor proceso bélico desde el fin de la II Guerra Mundial en <strong>Europa</strong>, con casi <strong>doscientas mil víctimas mortales</strong>. Muchos creímos firmemente que nunca más habría una experiencia bélica así en suelo europeo. Ahora, no obstante, ante una nueva guerra en el continente, la pregunta de si la invasión rusa de Ucrania puede ser la chispa que encienda la <strong>III Guerra Mundial </strong>está en muchas bocas, en muchos editoriales, en muchos análisis de coyuntura política, económica y militar. </p><p>Los dos actores geopolíticos centrales, desde <strong>1945 </strong>hasta <strong>1991</strong>, fueron los Estados Unidos y la URSS. Ahora, claro, hay un <strong>tercer actor</strong>, que bien podría ser ya la primera potencia económica, aunque no militar: <strong>China</strong>. ¿Podemos estar en puertas de una<strong> Segunda Guerra Fría</strong>?</p><p>Lejos queda la Primera y la carrera militar por el control del mundo. La época en que mandaba quien tenía más armamento, más soldados y podía causar más destrucción en menos tiempo. Tener unas fuerzas armadas potentes y modernas y disponer de una fuerza naval capacitada para controlar los mares eran los dos propósitos fundamentales de las grandes potencias del siglo XX. Ahora, en la era digital y tecnológica, el armamento, por sofisticado que sea, ya no lo es todo. Ahora importa el<strong> control </strong>vía satélite de los <strong>datos</strong>, de la <strong>comunicación</strong>, de la <strong>desinformación</strong>, del <strong>bloqueo económico </strong>y <strong>comercial</strong>, y eso está rediseñando el nuevo mapa del poder en el mundo. Desde luego no está claro quién manda en él, como décadas atrás eran los dirigentes de Washington y Moscú.  </p><p>Es por ello que el Consejo Europeo de Relaciones Exteriores ha presentado el nuevo atlas de poder planetario, con el objetivo de "comprender mejor las acciones y estrategias" de los Estados, y "<strong>encontrar la forma de coexistir de manera más pacífica</strong>".</p><p>Hace tres décadas, <strong>Francis Fukuyama</strong> proclamó el fin de la historia, tras el triunfo definitivo del <strong>liberalismo </strong>económico y político, una vez derrotados sucesivamente los <strong>totalitarismos fascista </strong>y <strong>comunista</strong>. Entendía que una historia de dos siglos de enfrentamientos había terminado y que una vez superados definitivamente, el liberalismo sólo podría tropezar en adelante con <strong>enemigos menores</strong>, de origen <strong>nacionalista </strong>o <strong>religioso</strong>.</p><p>Poco después, <strong>Samuel Huntington</strong>, en buena medida como respuesta a Fukuyama, dictaminó que los actores políticos principales del siglo XXI serían las <strong>civilizaciones </strong>y los principales conflictos serían los <strong>choques entre ellas</strong>. Para Huntington, los estados-nación seguirían siendo los actores más poderosos del panorama internacional, pero los principales conflictos de la política global ocurrirían entre naciones y grupos de naciones pertenecientes a diferentes civilizaciones. Ese choque de civilizaciones, decía, dominará la política global y marcará los frentes de batalla del futuro. Las líneas de fractura entre civilizaciones serán casi todas <strong>religiosas </strong>y <strong>culturales</strong>. El 11 de septiembre neoyorquino de 2001 pareció la prueba del nueve de esta teoría: <strong>Occidente contra el Mundo Islámico</strong>. </p><p>No obstante,<strong> Edward Said</strong> —de nacionalidad norteamericana y origen palestino— advirtió pronto contra la tentación de refugiarnos en las simplificaciones tranquilizadoras: la cruzada, el bien contra el mal, la libertad contra el miedo, etc. Para Said la tesis del Choque de Civilizaciones solo era un truco para <strong>reforzar </strong>el orgullo defensivo de <strong>Occidente</strong>, cuando lo necesario era —y es, en mi opinión— realizar "<strong>una interpretación crítica de la desconcertante interdependencia de nuestra época</strong>".</p><p>En ese desconcierto estamos viviendo. Cada acción de un actor provoca reacciones de los otros. Qué hace <strong>Putin</strong>, cómo reaccionan los Estados Unidos y la<strong> Unión Europea</strong>, qué responde China. Qué pasa con el cerco creciente de las sanciones a Rusia, que sucede con el <strong>gas</strong>, con el <strong>trigo</strong>, el <strong>maíz</strong>, el <strong>aceite </strong>o el <strong>petróleo</strong>. Qué ocurre con los componentes electrónicos, con el comercio y la navegación marítima. Qué se hace y cómo se atiende a la <strong>crisis humanitaria</strong>, qué va a ser de los <strong>refugiados</strong>. Por qué estos sí y otros no gozan de la atención debida. Efectivamente, estamos ante la desconcertante interdependencia de nuestra época. </p><p>Sí tenemos, pese a todo, una certeza: si por una <strong>irresponsable </strong>y <strong>trágica acción </strong>consciente alguno de los actores decidiera el uso del armamento nuclear; o si se produjera un fatídico error tecnológico, un accidente catastrófico, entraríamos en una <strong>nueva </strong>guerra mundial, la <strong>tercera</strong>, sí, y también la <strong>última</strong>.</p><p>___________________________________________</p><p><em><strong>Joan del Alcàzar </strong></em><em>es</em><em><strong> </strong></em><em>catedrático de Historia contemporánea de la Universitat de València.</em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Mar 2022 19:26:26 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Joan del Alcàzar]]></author>
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      <media:title><![CDATA[La tercera sería la última de las guerras mundiales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra fría,Segunda Guerra Mundial,Estados Unidos,Unión Soviética,Vladimir Putin,Ucrania,Rusia,Guerra en el este de Europa,Guerra de los Balcanes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Política frente al caos, la impresionante recreación de ‘Los últimos tres días’ (de Milošević)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/continuara/politica-frente-caos-impresionante-recreacion-ultimos-tres-dias-milosevic_1_1219406.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/52c83114-51f7-48e2-8371-f6e8af416668_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Política frente al caos, la impresionante recreación de ‘Los últimos tres días’ (de Milošević)"></p><p><em>Los últimos tres días</em> es una serie corta que se adentra valientemente en la fisura provocada por <strong>las guerras de la antigua Yugoslavia</strong>. Lo hace a través de una recreación densa, sólida, con peso, de las jornadas en las que <strong>Slobodan Milošević</strong> se atrincheró en su residencia ante su inminente detención.</p><p>Filmin aloja esta magnífica miniserie de cinco episodios de unos cuarenta y cinco minutos cada uno. La plataforma acaba de ser elegida<strong> la mejor iniciativa cultural digital de España en 2021</strong>, en votación realizada por<strong> 358 personalidades</strong> de todos los campos de la cultura, convocadas por la Fundación Contemporánea. </p><p>Entre su amplia oferta de ficción europea es poco frecuente poder acercarse a una producción televisiva serbia. En este caso resulta especialmente estimulante, ya que se trata de una impecable propuesta que tiene la osadía de revisitar <strong>un pasado traumático reciente</strong>. Los hechos narrados se remontan a <strong>veintiún años atrás</strong>.</p><p>Tras contribuir decisivamente a que Yugoslavia se desangrara y se <strong>desintegrara </strong>en varias guerras atroces, Milošević <strong>perdió las elecciones generales serbias </strong>del año <strong>2000</strong>. Su <strong>intento de pucherazo</strong> fue desarticulado por la protesta ciudadana. El exmandatario quedó en un limbo sin sentido, atrincherado en una villa en <strong>Belgrado</strong>, cada vez más protegido por una guardia militarizada de leales.</p><p>El nuevo gobierno de <strong>Zoran Djindjic</strong> se vio atrapado por este <strong>despropósito</strong>, a la vez que presionado por <strong>Estados Unidos</strong> y la <strong>comunidad internacional </strong>para entregar a Milošević al <strong>Tribunal Internacional de La Haya</strong>, que había solicitado su detención. El miedo a nuevas situaciones violentas paralizaba a un gobierno que no podía mirar por más tiempo hacia otro lado. </p><p>Este es el punto en el que comienza la historia. A partir de él, la acción se sitúa principalmente en <strong>la residencia-bunker</strong> de Milošević. En su interior reina un ambiente insano. Acompaña al expresidente su esposa, su mitad, <strong>Mirjana Markovic</strong>, conocida como la<strong> Lady Macbeth serbia</strong>. </p><p>Juntos desde la juventud, con orígenes <strong>acomodados </strong>ambos y tragedias familiares en sus biografías, unieron sus vidas y sus estrategias desde el principio. Ella era hija de una <strong>partisana </strong>que luchó contra los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial y fue asesinada después, se sospecha que por sus propios compañeros. Los padres de Milošević <strong>se</strong> <strong>suicidaron </strong>juntos cuando él tenía <strong>20 años</strong>. </p><p>En la serie, Mirjana está imponentemente interpretada por la actriz <strong>Mirjana Karanović</strong>, protagonista entre numerosos títulos de dos películas del cineasta serbio <strong>Emir Kusturica</strong>, ganadoras las dos de la Palma de Oro del Festival de Cannes, <em><strong>Papá está de viaje de negocios</strong></em> y <em><strong>Underground</strong></em>. También había trabajado previamente con el creador de esta serie, <strong>Bojan Vuletić</strong>.</p><p>Actriz y director han compuesto juntos un personaje tremendo, que genera enorme <strong>tensión </strong>constantemente. Por dar un dato de la persona real tras el personaje, <strong>la viuda de Milošević </strong>es buscada como inductora del asesinato de su padrino de boda, <strong>Ivan Stambolić</strong>. El que ya había sido presidente de Serbia osó enfrentarse en unas elecciones contra su marido y <strong>desapareció </strong>mientras hacía deporte corriendo. Su cadáver fue encontrado<strong> tres años después</strong> y ella huyó a <strong>Rusia</strong>, con su <strong>hija</strong>, donde se le concedió el estatus de <strong>refugiada </strong>y se cree que vive hoy. </p><p>Junto a ella, <strong>Boris Isaković</strong> interpreta a Milošević. Isakovic es uno de los principales intérpretes en el film bosnio de 2020 <em><strong>Quo vadis, Aida?</strong></em> sobre la brutal <strong>matanza de Srebrenica</strong>, en la<strong> guerra de Bosnia de 1995</strong>. Es una pena que en esta serie, por lo demás de producción muy correcta, las prótesis en su rostro no lleguen a estar bien cubiertas por el maquillaje.</p><p>Sobre su personaje, Vuletić explica en una entrevista en <a href="https://www.nacional.hr/bojan-vuletic-od-mladih-ne-treba-kriti-traumaticnu-proslost-s-milosevicem/" target="_blank">Nacional Neovisni News Magazin</a>: “Milošević es a la vez un <strong>hombre corriente</strong>, un padre y un marido. Un expresidente y un negociador. (…) La vida de otras personas vuelve a depender de sus decisiones. Todo está entrelazado, lo público, lo secreto, lo privado y lo general. Por eso esta historia tiene todos los elementos de una <strong>tragedia de Shakespeare</strong>”. </p><p>Ambos actores recrean la versión del director y guionista de la serie, quien se documentó sobre los hechos y los personajes, pero no quiso hablar directamente con los testigos sino elaborar una versión personal artística. Como el propio Vuletić afirma: “<strong>La mayor preparación fue sin duda la experiencia que todos vivimos como ciudadanos durante la década de 1990</strong>, fue insustituible”. Señala además que los propios testigos de la casa en la que se refugiaba Milošević no se ponen de acuerdo sobre lo que pasó.</p><p>Pese al <strong>oscuro retrato</strong> de Milošević y su familia, no resulta maniqueo su perfil psicológico, sino complejo. “Hemos ganado, ¿verdad? Hemos ganado” se dice la pareja protagonista de forma que resume la patología del <strong>fanatismo</strong>. La realidad se reajusta o se retuerce si es necesario hasta que encaja en un pensamiento rígido. </p><p><em><strong>La familia</strong></em><strong> </strong>es el título original de la serie. La completan los dos hijos de la pareja. <strong>Marija </strong>se encuentra presente en la casa, idolatra a su padre y se convierte en una bomba de relojería. <strong>Marko</strong>, el hijo, no acompañaba a sus padres aquellos días, se comunicó por teléfono con la casa. Se había convertido en <strong>una de las personas más odiadas de Serbia</strong>. Contrabandista, corrupto, relacionado con la mafia y violento, se premiaba con todos los lujos. Se jactaba de haber destrozado dieciocho Ferraris en accidentes. </p><p>La acción se centra tanto en el grupo de la casa, en la que además de la familia pululan <strong>miembros del partido comunista</strong>, servicio y personal armado, como en la sala de crisis del gobierno. Allí, los ministros tratan de acometer la misión del arresto de la mejor manera posible en <strong>un país que no podía permitirse más violencia</strong>. En ambos emplazamientos se produce un drama intenso. </p><p>Por parte del gobierno, no hace falta recordar a cada participante real para reconocer ciertas dinámicas. Entre ellas, <strong>la dificultad de garantizar la lealtad de cuerpos militares</strong> que pasan de un régimen con el que habían llegado a complicidades a uno nuevo. O la inacción de algunos líderes en situaciones urgentes personificada en estos días por el presidente de la República Federal de Yugoslavia, <strong>Vojislav Koštunica</strong>.</p><p>Emerge como protagonista el elegido para negociar la entrega de Milošević. En la serie es la representación de <strong>la inteligencia y la adaptabilidad</strong>. En la vida real, <strong>Čedomir Jovanović</strong> no tenía aún<strong> treinta años</strong> cuando se le encomendó la misión. Había sido una de las caras destacadas de <strong>las protestas estudiantiles</strong> contra Milošević, y fue <strong>víctima </strong>de varios ataques y atentados antes y después de esta operación. </p><p>Como en casi toda serie política, los<strong> medios de comunicación</strong> juegan un <strong>papel destacado</strong>. En esta crisis, las informaciones que se transmitieron a los ciudadanos fueron <strong>contradictorias </strong>y llenas de intoxicaciones. Las distintas posiciones de los periodistas en una emisora televisiva ejemplifican esta conflictiva cobertura en la serie.</p><p>Y, además, <em>Los últimos tres días</em> muestra cómo vivieron los hechos algunos<strong> ciudadanos de a pie</strong>. Entre todos ellos se establece la dialéctica entre dos Serbias. Una delirante, peligrosa, ya prácticamente muerta pero aún capaz de dañar. La otra es<strong> el nuevo país que trata de surgir</strong>, abrumado por el pasado y reclamando trazar un camino nuevo. </p><p>Visualmente, la serie elige una <strong>fotografía fría</strong>, con textura, coherente con la historia y la época. La cámara refuerza por momentos la <strong>angustia psicológica</strong>, en ocasiones dando vueltas en torno a personajes que conversan, otras pegándose a los habitantes de la casa que pasean por un sofocante pasillo circular. Puntualmente se recurre a <strong>grandes angulares</strong> deformantes que refuerzan la anormalidad de los comportamientos. </p><p>Vuletić tenía en la cabeza al planear la serie revisar este conflictivo pasado, buscando un momento <strong>significativo </strong>de aquel tiempo que le sirviera para que <strong>los jóvenes que no vivieron los hechos</strong> se hicieran preguntas y se acercaran a la historia reciente. Es muy probable que el mismo efecto se produzca en una parte de la audiencia española.</p><p>El director explica la controversia generada por la serie: “En Serbia, el debate principal sobre la serie fue <strong>si había suficiente distancia</strong> como para abordar estos temas. La madurez de una sociedad y la distancia temporal no se miden por el número de muertos, sino por el número de nacimientos que tienen derecho a conocer su pasado inmediato. (…) <strong>Estos jóvenes serán los pilares de la sociedad dentro de diez años</strong> y no se les debe ocultar el pasado traumático”.</p><p>La serie es <strong>magnífica </strong>por sí misma y como ejemplo del poder del audiovisual para refrescar<strong> la memoria histórica</strong>. Y de paso, despertar la necesidad de indagar más en episodios que en su propio momento no se pudieron <strong>conocer </strong>en su complejidad. Casi siempre la prensa termina añadiendo piezas al puzle y con ello permite a los guionistas una aproximación mejor contextualizada.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Feb 2022 12:54:47 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Piedad Sancristóval]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Política frente al caos, la impresionante recreación de ‘Los últimos tres días’ (de Milošević)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Series televisión,Serbia,Guerra de los Balcanes,Guerra Bosnia,Bosnia Herzegovina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El tribunal de La Haya confirma la cadena perpetua contra Ratko Mladic, el 'carnicero de Srebrenica']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/tribunal-haya-confirma-cadena-perpetua-ratko-mladic-carnicero-srebrenica_1_1198697.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/30a08b63-cda8-4db8-890e-dfd2e993b2ef_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El tribunal de La Haya confirma la cadena perpetua contra Ratko Mladic, el 'carnicero de Srebrenica'"></p><p>Un <strong>tribunal internacional de La Haya</strong> ha confirmado este martes<strong> la cadena perpetua contra el exgeneral serbobosnio Ratko Mladic</strong>, bautizado como el <em>carnicero de Srebrenica</em> por su responsabilidad en el genocidio cometido en julio de 1995 en esta localidad, según informa Europa Press. </p><p>Mladic, de 78 años,<strong> fue condenado en 2017 por genocidio y crímenes contra la Humanidad</strong>, entre otras razones por la matanza de 8.000 niños y hombres musulmanes en Srebrenica y el asedio de Sarajevo. Sin embargo, tanto la defensa como la Fiscalía recurrieron el fallo, en el primero de los casos para reclamar la absolución.</p><p><strong>El genocidio de Srebrenica </strong>está considerado la peor atrocidad ocurrida en suelo europeo desde el Holocausto, símbolo de las barbaries perpetradas en los Balcanes durante la década de los noventa. Además de por esta matanza, <strong>Mladic también fue condenado por los 40 meses de asedio sobre Sarajevo</strong>, el trato inhumano a presos en campos de detención y la toma de soldados de la ONU como rehenes.</p><p>Los magistrados han concluido en apelación –con un único voto particular– que Mladic no ha sido capaz de justificar ningún atenuante en relación a la sentencia previa, considerando por tanto que <strong>no cabe otra opción que reafirmar una pena sobre la que ahora resta conocer dónde la cumplirá</strong>. Defienden también la validez del proceso llevado a cabo en primera instancia.</p><p>Durante este segundo juicio, se ha vuelto a examinar la matanza de Srebrenica y la responsabilidad que tuvo en ella Mladic, que llegó a alegar que las tropas bajo su mando querían evacuar a civiles por razones humanitarias. Los jueces concluyen que hubo <strong>una acción intencionada de exterminio</strong> y que el general estuvo al tanto y con un contacto "regular" con sus tropas, rechazando que su ausencia de Srebrenica pudiese eximirle de algo.</p><p><strong>Diez años después de su arresto</strong></p><p>El juicio recaía en el Mecanismo Residual Internacional de los Tribunales Penales, que asumió los casos que <strong>aún tenía pendientes el TPIY tras su cierr</strong>e. Las vistas debían haber comenzado en mayo de 2020, pero fueron aplazadas inicialmente por la salud de Mladic y, después, por la pandemia de covid-19, y no empezaron hasta agosto.</p><p>El exgeneral serbobosnio permaneció prófugo de la Justicia durante 16 años antes de ser detenido en 2011. Tras los aplazamientos de la última parte del proceso judicial sobre él, el veredicto no se ha conocido por tanto hasta una década después de su arresto.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Jun 2021 15:16:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
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      <media:title><![CDATA[El tribunal de La Haya confirma la cadena perpetua contra Ratko Mladic, el 'carnicero de Srebrenica']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra de los Balcanes,Tribunales,Serbia,Ratko Mladić]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una OTAN desorientada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/otan-desorientada_1_1177869.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Hemos visto estas últimas semanas declaraciones de dirigentes europeos sobre<strong> el estado de la OTAN</strong> que nos llevan de nuevo a la reflexión sobre la existencia y los cambios de rumbo de esta organización a la luz de los acontecimientos que se están sucediendo en sus confines.</p><p>Una reciente entrevista del presidente Macron al semanario británico <em>The Economist</em> <strong>ha levantado ampollas </strong>en algunas cancillerías europeas al declarar que “la OTAN está en muerte cerebral” y que es hora de que Europa despierte, pues no se puede confiar ya en los Estados Unidos para defender a los países europeos de la Alianza. Se ha echado de menos <strong>una reacción “tuitera” de Trump</strong> pero ha aparecido otra, en forma de insulto, de parte del presidente turco <a href="https://www.huffingtonpost.es/entry/erdogan-a-macron-examina-tu-propia-muerte-cerebral_es_5de135f1e4b0d50f32a1214c" target="_blank">Erdogán</a> (“hazte mirar tu muerte cerebral”). La opinión del mandatario francés se une, una vez más, a la expresada por la canciller alemana <strong>Angela Merkel </strong>en mayo de 2018, cuando declaró que “la época en que podíamos confiar en Estados Unidos se acabó”.</p><p>Las decisiones de la Administración Trump están mostrando desde hace tiempo que la estrategia norteamericana sigue <strong>unos derroteros distintos</strong> de los intereses de la Unión Europa, como lo demuestra la retirada del acuerdo nuclear con Irán, en mayo de 2018 (con amenazas de sanciones a los países europeos que inviertan allí) y la más reciente e inesperada retirada de tropas del noreste de Siria, abandonando así a sus aliados kurdos y dejándolos a merced de la ira de Turquía, uno de los países militarmente más fuertes de la OTAN. Ambos países, EEUU y Turquía, han ido por libre en el avispero sirio sin consultar con los demás aliados presentes en la zona que forman la coalición contra el Daesh. El resultado inmediato es que Rusia ha quedado ahora mismo como el único interlocutor internacional sobre el terreno. <strong>Un buen regalo</strong> para quien se había convertido en la razón de ser de la OTAN tras la caída del muro de Berlín. ¿Qué credibilidad le queda ahora a la Alianza en el ámbito internacional? ¿Qué fiabilidad cuando su principal motor, político y militar, los EEUU (22% del presupuesto), <strong>mira cada vez más al Pacífico</strong>?</p><p>Añadamos a esto la desmedida beligerancia de Trump con Irán que ha venido suscitando desconfianza en las grandes potencias mundiales y que recientemente ha naufragado en su intento de construir una coalición naval, la <em>Operación Centinela</em>, en el estrecho de Ormuz. Un dirigente que va <strong>como pollo sin cabeza </strong>por el tablero internacional –dejando gotas de sangre– es normal que genere desconfianza entre sus socios y aliados, que temen que pueda llevarles a un conflicto. Añadamos también que Turquía, que está atacando las posiciones kurdas con la bendición de los EEUU, provocando centenas de muertos y heridos entre la población civil y más de cien mil desplazados, ha llegado a un acuerdo con Rusia (aliado de Bashar Al Asad) para vigilar la zona de seguridad en la frontera turco-siria, con la advertencia de Putin de que <strong>no deben enfrentarse</strong> a las tropas gubernamentales sirias.</p><p>Turquía, parte beligerante en la zona, <strong>podría ser atacada</strong> por cualquiera de las otras partes en el conflicto, bien mediante operaciones bélicas directas o con ataques terroristas. Como miembro de la OTAN, ¿podría Turquía apelar al artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte? Para quien no lo sepa o no lo recuerde, ese artículo establece que un ataque contra un Estado miembro (incluidas sus fuerzas, buques y aeronaves) es considerado un ataque contra todos, por lo que la parte atacada debería recibir la asistencia de las demás. Y abunda en ello el art. 6 a), cuando menciona específicamente “...<strong>contra el territorio de Turquía</strong>”. En ese supuesto, la política revanchista de Erdogán respecto a los kurdos podría desencadenar un conflicto de imprevisibles consecuencias si la OTAN entrara formalmente en él. Socios inestables como son ahora mismo los EEUU y Turquía, dirigidos por personas imprevisibles con rasgos autoritarios, debilitan una Alianza que tal vez deba replantearse el repliegue al ámbito europeo y, en todo caso, iniciar un debate sobre su existencia y su futuro.</p><p>Pero, con todas sus debilidades e incoherencias en el plano político y las políticas erráticas de algunos de sus dirigentes, la OTAN, nos guste o no, no tiene a día de hoy <strong>un sustituto para la seguridad y defensa </strong>de Europa y las estructuras y capacidades puestas a disposición de la defensa europea, como la PESCO, la Agencia Europea de Defensa (EDA) y el Fondo Europeo de Defensa<strong> están aún lejos de reemplazarla</strong>. El esfuerzo de la nueva <strong>Comisión Von der Leyen</strong>, junto con el liderazgo franco-alemán (Merkel deja el listón alto en esta materia), deberá enfocarse hacia un aumento del compromiso presupuestario europeo en materia de seguridad y defensa una vez sea efectivo el <em>Brexit</em>. Si contamos con que países OTAN no integrantes de la Unión Europea, como los EEUU, Turquía y previsiblemente el Reino Unido (que acaba de bloquear el aumento de presupuestos de la EDA y del Centro de Satélites por apenas 500.000 €), son precisamente los que siguen políticas más alejadas de la común europea de seguridad y defensa (PCSD), no le va a quedar más remedio a la UE que dotarse, cada vez con más urgencia, de medios propios para garantizar su seguridad y actuar con autonomía estratégica. En este sentido, parece que la UE<strong> va tomando conciencia </strong>y el gasto previsto en defensa para los años 2021-2027 aumentará sensiblemente, según una propuesta de la Comisión pendiente de aprobación por los Estados miembros.</p><p>El presidente Trump ha conminado a sus aliados europeos, en varias ocasiones, a aumentar los presupuestos nacionales de defensa para una mayor contribución a la fortaleza de la Alianza. Es bien sabido que lo que en el fondo está pidiendo es que<strong> se compre más material de guerra</strong> norteamericano con independencia de que se ponga o no a disposición de la OTAN. La compra reciente de misiles rusos S400 por parte de Turquía prueba que un aumento en el gasto de defensa nacional no revierte necesariamente en el fortalecimiento de la defensa común de los aliados. EEUU ya les ha advertido de que su uso es <strong>incompatible con la OTAN</strong> y Turquía no dudará en utilizarlos si fuera preciso en Siria y contra el PKK kurdo. Ese aumento en el gasto militar no contribuye, evidentemente, a la defensa colectiva aliada, antes bien, como señala Nicolas Gros-Verheyde, de Bruxelles2, puede ser contrario a los intereses de los miembros OTAN, especialmente los que lo son también de la UE. Hemos visto hace unos días<strong> una celebración de poca pompa y muy corta</strong> en el 70º aniversario de una Alianza en la que ahora reina la desconfianza mutua y la tensión entre algunos de sus líderes.</p><p>La OTAN, que parecía huérfana de su razón de ser tras la caída del Muro, encontró rápidamente en los años 90<strong> un campo de acción y justificación</strong> en los Balcanes, a lo que se añadiría años más tarde su intervención en Afganistán (ISAF, enero 2002) donde áun sigue presente. Con una capacidad de mutación asombrosa, la Organización parece estar buscando permanentemente<strong> clientes en el extrarradio </strong>para seguir viviendo. Padece el síndrome del taxi, dispuesta a subir a quien primero levante la mano, como acertadamente señaló hace años <strong>Rafael Bardají</strong>, del GEES. El panorama internacional es más cambiante de lo que nos gustaría y nada asegura que la Alianza sobreviva a los retos geoestratégicos del siglo XXI.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Dec 2019 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Miguel López]]></author>
      <media:title><![CDATA[Una OTAN desorientada]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Guerra de los Balcanes,Recep Tayyip Erdogan,OTAN,Donald Trump,Emmanuel Macron]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Belgrado 20 años después de los bombardeos de la OTAN: “Europa siempre nos ha maltratado”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/belgrado-20-anos-despues-bombardeos-otan-europa-maltratado_1_1170430.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/ad737f64-2beb-4315-88e2-0119d4d077a8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Belgrado 20 años después de los bombardeos de la OTAN: “Europa siempre nos ha maltratado”"></p><p>Han pasado dos décadas pero el esqueleto derruido de los antiguos ministerios de Defensa de <strong>Yugoslavia</strong> y <strong>Serbia</strong> continúan tal y como se quedaron la madrugada del 30 de abril de 1999, después de que la aviación de la <strong>OTAN</strong> los demoliese con sus bombas. Es el recordatorio de una ofensiva que la mayoría de los serbios ven como una agresión histórica, y que significó el final de la <strong>guerra de Kosovo</strong>, iniciada tres años antes.</p><p>Desde una garita un soldado vigila el recinto, y una pancarta en cirílico dice: “Ministerio de Defensa y del Ejército de Serbia”. Es la única reseña que anuncia lo que significa ese tropel confuso de cemento y ladrillos rojos hundidos y perforados. A la escena, propagandística de por sí, el Ayuntamiento de <strong>Belgrado</strong> ha decidido colocarle en la fachada una enorme lona publicitaria con la imagen de varios militares tras la bandera nacional y la frase “Solo puede hacerlo quien no conoce el miedo, ¡adelante!”, atribuida a <strong>Vojvodas Živojin Mišić</strong>, considerado un héroe tras participar en guerras como las de finales del siglo XIX contra los turcos.</p><p>La operación <strong>Fuerza Aliada</strong>, como se llamó a la campaña de bombardeos, fue la segunda gran maniobra de guerra de la OTAN desde su creación —la primera se produjo en 1995 durante la <strong>guerra de Bosnia</strong>—, y la justificó alegando que el entonces presidente serbio, <strong>Slobodan Milošević</strong>, estaba llevando a cabo una campaña de limpieza étnica contra los albaneses de la provincia autónoma de <strong>Kosovo</strong>. Aun así, cuando el que fuera secretario general del organismo militar transnacional, <strong>Javier Solana</strong>, ordenó los ataques sobre lo que quedaba de Yugoslavia (Serbia y Montenegro), lo hizo sin el consentimiento del <strong>Consejo de Seguridad de la ONU</strong>, una decisión que suscitó controversia y acusaciones de <strong>crímenes de guerra</strong> por la muerte de civiles en, al menos, 90 incidentes. Posteriormente también se supo que la Alianza Atlántica había llegado a utilizar uranio empobrecido en varias de las más de 23.500 bombas que arrojó, escudándose en la inexistencia de un texto que prohibiese expresamente su uso.</p><p>  </p><p> Una lona publicitaria cubre los restos del antiguo ministerio de Defensa de Yugoslavia. En ella se lee: “solo puede hacerlo quien no conoce el miedo, ¡adelante!”. ALBERTO MESAS</p><p>Como sucede en todos los conflictos las cifras cambian en función de quién las aporta, pero reuniendo los datos oficiales de ambos contendientes e <a href="https://www.hrw.org/reports/2000/nato/Natbm200.htm" target="_blank">informes como el de la ONG Human Rights Watch</a>, en los casi 80 días que duró el asedio aéreo (del 24 de marzo hasta el 11 de junio) <strong>murieron entre 1.200 y 5.000 civiles</strong>, casi 500 soldados yugoslavos y más de 100 policías, y tres periodistas chinos. También perdieron la vida dos soldados estadounidenses en un accidente de helicóptero que en ese momento no estaba en combate. Los heridos de la población civil rondaron los 10.000 y los que huyeron a zonas alejadas del combate o <a href="https://www.unhcr.org/en-lk/excom/standcom/3ae68d19c/kosovo-refugee-crisis-independent-evaluation-unhcrs-emergency-preparedness.html" target="_blank">buscaron refugio en otros países</a> se contaron por decenas de miles.</p><p>Esto último es lo que le pasó a <strong>Čedomir</strong>, el propietario de un puesto callejero itinerante de comida típica que él mismo prepara, en el barrio de Stari Grad (el centro de Belgrado). Es sábado y su sobrina <strong>Ljerka</strong>, una adolescente de 17 años, está en la tienda y accede a hacer de traductora al inglés. “Lo intentaré, pero no habléis muy rápido”, advierte.</p><p>Čedomir cuenta cómo poco más de una semana después de que empezasen a caer las bombas tuvo que cruzar la frontera de <strong>Rumanía</strong>: “Mi padre era electricista en una empresa de reparación de aviones, un día llegó y sus jefes les dijeron a todos que ya no podían trabajar allí porque corrían peligro. Decían que los aviones estaban bombardeando fábricas como esa y que tenían que cerrar”. Efectivamente, después de los primeros días eliminando objetivos militares, la OTAN pasó a destruir infraestructuras económicas y estratégicas como puentes, edificios gubernamentales, plantas de industria pesada y energética o sedes de medios de comunicación.</p><p>“Entonces vivíamos en Savamala [en la orilla oriental del río Sava], yo tenía 12 años […] Mi hermana, que era enfermera, y mi madre, que cuidaba a mi abuela, se quedaron en Belgrado, pero a mi hermano pequeño y a mí nos mandaron con mi padre a Timisoara [al oeste de Rumanía]”. Allí, explica, su padre no tardó en encontrar trabajo en un taller de autobuses hasta que, casi tres meses después, regresaron: “Nos enteramos de que la guerra había terminado y queríamos volver a casa cuanto antes, pero mi padre desconfiaba [...] llamó a un montón de parientes y amigos hasta convencerse”.</p><p>Apenas un año después de la intervención transatlántica otra ONG, <strong>Amnistía Internacional</strong>, <a href="https://www.amnesty.org/en/documents/eur70/018/2000/en/" target="_blank">publicó un informe</a> en el que acusaba a la OTAN de haber cometido crímenes de guerra durante la<em> Operación Aliada</em>, que en opinión del organismo violó el derecho internacional. Entre otras actuaciones, criticaba el bombardeo sobre las sedes de la radio y la televisión de Belgrado, donde murieron casi 20 civiles. Una semana después del dosier, el <strong>Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia</strong> <a href="http://www.icty.org/en/press/final-report-prosecutor-committee-established-review-nato-bombing-campaign-against-federal" target="_blank">contraatacó con otro texto</a>. A través de la ex fiscal jefe suiza <strong>Carla del Ponte</strong>, la Corte de La Haya promulgó un análisis jurídico elaborado por expertos que exculpaba completamente a la OTAN de haber cometido irregularidades en las ofensivas aéreas y la eximía de responsabilidades penales por la muerte de civiles. No obstante, diez años después de la intervención transnacional, del Ponte publicó un libro en el que tildaba de controvertida la intervención de la OTAN.</p><p><strong>Nacionalismo y odio</strong></p><p>No es fácil encontrar en Belgrado a un serbio dispuesto a manifestar su opinión real acerca de la guerra y el conflicto kosovar. Muchos se excusan diciendo que ha pasado mucho tiempo y hay que dejarlo correr, o que eran jóvenes y no recuerdan bien lo que sucedió, otros rescatan ambiguas evasivas antibelicistas como “la guerra estuvo muy mal” o “es mejor para todos que haya paz”. Quizá porque hace calor y por los soportales donde ha aparcado no transita mucha gente <strong>Ranko</strong>, un taxista belgradense que ya conducía el suyo cuando Yugoslavia todavía eran seis repúblicas, se abre a decir lo que piensa.</p><p>A pesar de mostrarse apático hacia la política y asegurar que nunca ha votado, tiene interiorizado ese argumento del ellos frente al nosotros, de la Serbia que solo se defendió del agravio kosovar y por ello fue víctima de la injerencia militar extranjera: “[en 1998] Kosovo llevaba muchos años provocando y burlándose de Serbia, y luego los terroristas del <strong>UÇK</strong> empezaron a atacarnos […] Nosotros solo queríamos un país unido y sin enfrentamientos, pero entonces llegó Europa a bombardearnos [...] Me da igual lo que crean los putos albaneses y que Europa los haya reconocido. Ellos son de Serbia y siempre formarán parte de Serbia, aunque no les guste”.   </p><p> Una pancarta delante del Parlamento de Serbia (antiguo Parlamento de Yugoslavia) acusa a la guerrilla albanesa UÇK de haber secuestrado y asesinado a civiles serbios. ALBERTO MESAS</p><p>Es verdad que a principios de los 90 el UÇK, el autodefinido Ejército de Liberación de Kosovo, comenzó a crecer, a comprar armas de contrabando en <strong>Albania</strong> y a consumar ataques contra comisarías y autoridades yugoslavas en Kosovo, pero Ranko obvia, no se sabe si por interés o desconocimiento, los años anteriores de hostigamiento contra albaneses kosovares instigado por Serbia —cierre de medios en lengua albanesa, despidos masivos en empresas e instituciones públicas, prohibición de cátedra a profesores...—. Al hablar de la guerra de Bosnia tampoco cuenta cómo los líderes político y militar serbobosnios (<strong>Ratko Mladić</strong> y <strong>Radovan Karadžić</strong>, <a href="https://www.infolibre.es/noticias/mundo/2019/03/20/sentencia_haya_radovan_karadzic_srebrenica_sarajevo_guerra_bosnia_93084_1022.html" target="_blank">condenados a cadena perpetua en La Haya por crímenes de guerra y contra la humanidad</a>) ejecutaron en torno a 8.000 bosnios musulmanes por razones étnicas, un antecedente sobre el que la OTAN cimentó su intervención.</p><p>Dudoso futuro de Serbia y Kosovo en la UE</p><p>Pese a la desconfianza general de la sociedad y el rechazo frontal —y en ocasiones violento— de algunos grupos, como el <strong>Partido Radical Serbio</strong> del ultranacionalista  <strong>Vojislav Šešelj</strong>, hace unos años el Gobierno serbio inició los trámites para entrar en la <strong>Unión Europea</strong>. Bruselas concedió 2025 como la fecha aproximada del ingreso serbio, pero le exigió a su Gobierno que completara ciertos objetivos en los ámbitos económico o de conquistas sociales para que llegue a producirse la incorporación. Entre esas metas está la que Serbia jamás ha aceptado: el reconocimiento de Kosovo como un país independiente y soberano. Este es el mayor escollo y donde Europa incide con más vehemencia para que ambos territorios logren un acuerdo mediante el diálogo. Sin embargo, en los últimos meses la tensión no ha parado de intensificarse por episodios como la <a href="https://www.infolibre.es/noticias/mundo/2019/03/14/guerra_comercial_serbia_kosovo_cambian_bombas_aranceles_balcanes_yugoslavia_92879_1022.html" target="_blank">imposición kosovar de aranceles a productos serbios</a>, o su amago de crear un ejército propio; comportamientos que alejan sistemáticamente de Europa a las dos naciones.</p><p>Kosovo <strong>proclamó unilateralmente su independencia</strong> en el año 2008, e inmediatamente países como Estados Unidos, la gran mayoría de los países de la UE y las antiguas repúblicas que conformaban Yugoslavia, excepto Bosnia y Herzegovina, reconocieron esa independencia. Por supuesto Serbia se niega a hacer esa concesión y continúa considerando a Kosovo como una de sus provincias autónomas junto a Vojvodina (al norte). Debido a posibles similitudes con la situación en <strong>Cataluña</strong>, España tampoco ha llegado a reconocer jamás a Kosovo como un país independiente.</p><p>Ranko es tajante sobre el tema del ingreso de Serbia en la UE: “La Unión Europea es un timo, allí los jefes son Alemania y Francia y los demás países obedecen [...] Aquí hay muchas cosas que no funcionan bien, hay mucha corrupción, pero la UE no nos va a solucionar nada [...] Nosotros <strong>no queremos saber nada de Europa</strong>, ¿para qué?, Europa siempre nos ha maltratado”.</p><p>  </p><p> Un monumento en el Parque Tašmajdan de Belgrado recuerda a los niños muertos durante los bombardeos de la OTAN. A.M.</p><p>Con respecto a la hipotética entrada de Serbia en la OTAN, el pasado marzo el Instituto Europeo de Asuntos Exteriores publicó una encuesta cuyos datos son contundentes. Según el sondeo <strong>casi el 80% de los serbios se opone al ingreso</strong> en la Alianza transnacional. Del mismo estudio se desprende que más del 60% no está dispuesto a aceptar una disculpa oficial del organismo, cuya actuación tildan de “campaña al servicio de los intereses de Estados Unidos y Occidente”. Por el momento la incorporación de Serbia a la Organización continúa en el aire, algo que desea más el Gobierno que la población.</p><p>En 20 años han cambiado muchas cosas en Belgrado, se han asentado multinacionales como McDonald's o Starbucks, se han erigido edificios modernos de compañías extranjeras y se ha trabajado en su promoción, ofreciéndola al turismo como una capital europea moderna. Sin embargo, y tal y como sucedía a finales de los años 90, el nacionalismo excluyente hacia los albaneses continúa, muchos serbios exhiben pegatinas en sus coches con la frase <strong>"Kosovo es Serbia"</strong>, en los mercadillos se siguen vendiendo <em>souvenirs</em> que hacen referencia a una Yugoslavia unida y a una Serbia con Kosovo en su territorio, y los principales periódicos generalistas siguen hablando y recordando la guerra desde las crónicas de desfiles militares y las fotos con banderas de la patria; y lo hacen porque, aunque hayan pasado 20 años, la intención es que no se olvide nunca.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 May 2019 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Belgrado 20 años después de los bombardeos de la OTAN: “Europa siempre nos ha maltratado”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bosnia Herzegovina,Bruselas,Cataluña,Crímenes contra humanidad,Crímenes guerra,Estados Unidos,Europa,Grupos terroristas,Guerra Bosnia,Guerra de los Balcanes,Guerra Kosovo,Guerrillas,Kosovo,ONU,Javier Solana,Amnistía Internacional,Unión Europea,España,Human Rights Watch,Rumanía,Serbia,Racismo,OTAN,Tribunal Internacional de La Haya,McDonald's,Ratko Mladić,Radovan Karadžić]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[El veredicto de Karadzic reabre las fisuras entre Bosnia y Herzegovina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/veredicto-karadzic-reabre-fisuras-bosnia-herzegovina_1_1168565.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/486ac200-5c6a-4627-8501-8560b3c6ced1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El veredicto de Karadzic reabre las fisuras entre Bosnia y Herzegovina"></p><p>La <a href="https://www.infolibre.es/noticias/mundo/2019/03/20/sentencia_haya_radovan_karadzic_srebrenica_sarajevo_guerra_bosnia_93084_1022.html" target="_blank">condena a cadena perpetua</a> que ha recibido este miércoles el ex líder serbobosnio <strong>Radovan Karadzic</strong> por genocidio, crímenes de guerra y de lesa humanidad ha reabierto las fisuras étnicas en Bosnia y Herzegovina, donde muchos serbobosnios le siguen considerando un héroe. "Muchos en esta región pensaron, cuando se creó el tribunal de La Haya, que traería verdad. Pero con el paso del tiempo eso se ha perdido porque este tribunal <strong>ha usado un enfoque discriminatorio</strong>", ha criticado en declaraciones a la prensa <strong>Milorad Dodik</strong>, el representante serbio en la Presidencia tripartita del país.</p><p>En la misma línea, el presidente del Parlamento de la entidad serbia de Bosnia, la República Srpska, <strong>Nedeljko Cubrilovic</strong>, ha acusado al Mecanismo Residual para Tribunales Penales Internacionales, responsable del fallo, de actuar de forma "parcial" con el objetivo de "proclamar a los serbios y sus líderes como únicos culpables de la guerra civil". El jefe del Partido Democrático Serbio, que Karadzic fundó antes de la guerra (1992-1995), ha tildado la sentencia de <strong>"política, infundada y escandalosamente injusta"</strong>. El tribunal de La Haya pretende continuar con "la satanización del pueblo serbio", ha denunciado <strong>Vukota Govedarica</strong>. En apoyo de Karadzic también se han manifestado otros criminales de guerra condenados por la Justicia internacional. "Es evidente que este veredicto ha sido emitido por gente incompetente que no tiene ninguna calidad moral", ha dicho el líder del Partido Radical Serbio, <strong>Vojislav Seselj</strong>.</p><p>En el extremo opuesto, el integrante bosniaco de la Presidencia tripartita, <strong>Sefik Dzaferovic</strong>, ha considerado que "un criminal de guerra ha recibido un castigo merecido con el que hoy las víctimas y todo el mundo civilizado pueden estar satisfechos". Además, el líder bosniaco ha querido enfatizar que el veredicto contra Karadzic no se dirige contra toda la comunidad serbobosnia, sino contra quienes intentaron hacer realidad el plan del ex líder serbio <strong>Slobodan Milosevic</strong> para crear la "Gran Serbia", según informa el portal de noticias Balkan Insight.</p><p>El miembro croata de la Presidencia tripartita, <strong>Zeljko Komsic</strong>, ha estimado que el fallo contra Karadzic es tan solo el nivel mínimo de Justicia para sus víctimas. "Es un testimonio escrito y una lección para las generaciones venideras de que ningún crimen quedará sin castigo", ha enfatizado. En un tono similar, la presidenta croata, <strong>Kolinda Grabar-Kitarovic</strong>, ha valorado que, si bien "el veredicto no puede devolver las vidas de las decenas de miles de víctimas y aliviar el dolor de sus familias y de los supervivientes, debe servir como un aviso permanente".</p><p><strong>Aplauso internacional</strong></p><p>Desde la comunidad internacional, el relator especial de Naciones Unidas para la Prevención del Genocidio, <strong>Adama Dieng</strong>, ha celebrado la condena contra Karadzic porque evidencia que "la rendición de cuentas prevalecerá sobre la impunidad". No obstante, Dieng ha advertido de que "la Justicia por sí sola no traerá una verdadera reconciliación de las comunidades divididas por la violencia". "El cambio real en la sociedad solo puede venir de la reflexión, la aceptación y de un esfuerzo colectivo para seguir adelante", ha indicado.</p><p>El experto de la ONU ha pedido a los líderes regionales "que combatan la retórica divisiva con palabras de compasión y empatía hacia el dolor de las víctimas, no solo de sus comunidades étnicas o religiosas, sino especialmente de los miembros de otras comunidades". Dieng ha avisado de que "<strong>la negación y el revisionismo están alimentando la inestabilidad regional</strong> y socavando las relaciones de vecindad". Desgraciadamente, ha lamentado, "algunos líderes e instituciones de la región aún no han demostrado tener el coraje de apoyar la rendición de cuentas por los crímenes del pasado". "El señor Karadzic no es un héroe, es un criminal", ha aseverado. "Los verdaderos héroes son los supervivientes y testigos de los crímenes cometidos por él", que "han demostrado una enorme valentía al ir a los tribunales para declarar y no perder nunca la esperanza de que se haría Justicia", ha destacado.</p><p>El relator especial se ha defendido que "la rendición de cuentas constituye <strong>un elemento esencial en la construcción de un futuro más pacífico y estable</strong> en la búsqueda conjunta de la verdad y de una verdadera reconciliación para Bosnia y Herzegovina y toda la región". La <strong>Unión Europea</strong>, que respeta "plenamente" la decisión judicial, ha instado igualmente a los líderes regionales a "apoyar" la sentencia. "La Justicia penal internacional no solo contribuye a poner fin a la impunidad sino a alentar una mayor confianza y reconciliación", ha señalado el Servicio Europeo de Acción Exterior en un comunicado.</p><p>Por su parte, <strong>Parampreet Singh</strong>, subdirectora del equipo de Justicia Internacional de Human Rights Watch (HRW), ha celebrado que "veinte años después el largo camino hacia la Justicia para quienes sufrieron la brutalidad de Radovan Karadzic ha llegado a su fin". <strong>Stefan Simanowitz</strong>, portavoz para Europa de Amnistía Internacional, ha estimado que tras este fallo "ya no puede haber ninguna sombra de duda de que es culpable de los crímenes más graves bajo el Derecho Internacional que se han cometido en suelo europeo desde la Segunda Guerra Mundial". "Envía un potente mensaje al mundo", ha enfatizado.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Mar 2019 07:48:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
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      <media:title><![CDATA[El veredicto de Karadzic reabre las fisuras entre Bosnia y Herzegovina]]></media:title>
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      <title><![CDATA[La nueva 'guerra' entre Serbia y Kosovo: 20 años después cambian las bombas por aranceles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/nueva-guerra-serbia-kosovo-20-anos-despues-cambian-bombas-aranceles_1_1168328.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/6a5c00c3-4278-4913-85a6-3908ab7189bc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La nueva 'guerra' entre Serbia y Kosovo: 20 años después cambian las bombas por aranceles"></p><p>Desde finales del año pasado la tirantez latente entre <strong>Serbia</strong> y la provincia de <strong>Kosovo</strong> se ha reanimado por la decisión de esta última de aumentar el gravamen de productos serbios, que pasará del 10 al 100%. Una medida puramente ideológica destinada a castigar a <strong>Belgrado</strong> por no reconocer a la provincia como un país soberano —Kosovo autoproclamó su independencia en 2008—, y para demostrarle que controla plenamente y sin injerencias todo su territorio. Inmediatamente después, la <strong>Unión Europea</strong> instó a la región a que revocase la decisión que, entre otras cosas, infringe el <strong>Acuerdo Centroeuropeo de Libre Comercio</strong> (CEFTA, por sus siglas en inglés), pero el Gobierno kosovar se mantuvo en su posición justificándolo como un gesto de presión.</p><p>En Kosovo, la inmensa mayoría de la población es de ascendencia albanesa y musulmana —casi dos millones—, frente a una pequeña minoría, al norte, de serbokosovares que profesan el cristianismo ortodoxo —unos 100.000—. Serbia, que se opuso con vehemencia a los aranceles, argumentó que la subida de impuestos afectaría negativamente a dicha minoría, consumidora en gran medida de las manufacturas que produce Belgrado. El dictamen del aumento arancelario fue anunciado justo un día después de que la Asamblea General de la <strong>Organización Internacional de Policía Criminal</strong> (Interpol) rechazara la candidatura para su ingreso, una resolución festejada por Serbia, que no consiente que su provincia irredenta forme parte de ningún organismo internacional. <strong>Rusia</strong>, que también posee conflictos soberanistas en su territorio con <strong>Chechenia</strong> y <strong>Dagestán</strong>, se apresuró a cargar contra <strong>Pristina</strong> hablando de un plan donde, según dice, subyace la <strong>"limpieza étnica"</strong> de los serbokosovares.</p><p><strong>Vuelve el fantasma de las guerras balcánicas</strong></p><p>A la decisión económica se le agregó, apenas un mes después, el interés de Kosovo por vertebrar un ejército propio, algo que resucitó los temores pretéritos de un nuevo enfrentamiento violento. El plan de la provincia, aprobado por el Parlamento con la ausencia de los 13 diputados de la minoría serbia, consiste en invertir en torno a 300 millones de euros a lo largo de varios años para convertir a las <strong>Fuerzas de Seguridad de Kosovo</strong> (FSK) en un ejército nacional inspirado en el <strong>Ejército de Liberación de Kosovo</strong> (UÇK, por sus siglas en albanés), que operó en la región en la década de los 90 y cuyo líder, <strong>Hashim Thaçi</strong>, es hoy el jefe del Ejecutivo kosovar.</p><p>  </p><p> Varios soldados del grupo terrorista Ejército de Liberación kosovar (UÇK) durante la guerra de Kosovo. E. P.</p><p>El presupuesto se está destinando, principalmente, a reclutar futuros soldados —se quiere pasar de 2.000 activos a 5.000 y 3.000 reservistas, según medios serbios—, adiestrarlos, constituir un Ministerio de Defensa y rearmar a las FSK, que ahora disponen de armas ligeras, con elementos de artillería e, incluso, un sistema de misiles antiaéreos. De nuevo, a la Unión Europea no le gustó nada la idea y llamó a la distensión. Por su parte la OTAN, que desde 1999 mantiene en Kosovo una <strong>fuerza militar internacional</strong> (KFOR, por sus siglas en inglés), la tildó de “inoportuna”. En el Kremlin tampoco se aplaudió la noticia y Belgrado confesó directamente que la intervención armada es una de las posibilidades que el Gobierno serbio considera —Serbia cuenta con un ejército que ronda los 30.000 efectivos—.</p><p>Sin embargo, en la escena internacional Kosovo cuenta con un poderoso defensor de su táctica: <strong>Estados Unidos</strong>. En Washington no tardaron en felicitar a Thaçi por lo que consideraron una “contribución a la paz y la seguridad en la región”, una reacción poco sorprendente teniendo en cuenta que Estados Unidos entrenó a las FSK cuando fueron creadas. Aun así, la propia Constitución kosovar no contempla la creación de un ejército, por lo que habría que modificarla; un trámite para el que son imprescindibles los votos de los 13 legisladores de la minoría serbia.</p><p>Difícil ingreso en la UE</p><p>El declive económico, en una zona históricamente deprimida, se agudizó tras las guerras yugoslavas, por lo que tanto Serbia como Kosovo llevan años intentando ganarse el ingreso en la Unión Europea. No obstante, el club europeo tiene reticencias sobre aceptar a las dos naciones y subordina su entrada a la consecución de varias reformas en los ámbitos económico y de derechos civiles y calidad democrática; pero sobre todo, lo que Europa persigue es que ambos erradiquen su hostilidad mutua —un antagonismo que se remonta cientos de años y que se recrudeció a finales de los años 80, debido a la política recentralizadora de <strong>Slobodan</strong> <strong>Milošević</strong>—.</p><p>Hace algunos meses, la UE fijó 2025 como el año en que Serbia podría entrar en el grupo. Estrasburgo ya lleva más de un lustro intentando que los dos aspirantes a formar parte del grupo comunitario trabajen conjuntamente para llegar a consensos que logren la superación de una enemistad prácticamente inveterada. No obstante, Serbia abandonó sus promesas de normalización diplomática cuando el pasado julio su presidente, el conservador <strong>Aleksandar Vučić</strong>, rehusó viajar a Bruselas para mantener una reunión con Thaçi.</p><p><span id="datawrapper-chart-fqsGO"></span></p><p>Ese mismo verano, sin embargo, se produjo un acercamiento que arrojó como resultado una propuesta vista por muchos como un disparate, ya que la solución que ofrecieron Belgrado y Pristina para poder convivir sin una animadversión tan manifiesta fue una <strong>redefinición de la frontera</strong> entre ambos. Con este remedio ambos gobiernos pretendían hacer ingeniería social para que la minoría de serbios que viven al norte de Kosovo quedasen integrados en Serbia y la minoría de kosovares que viven al sur de Serbia volviesen a pertenecer a territorio de Kosovo. Vučić, incluso, adelantó que si se llevaba a cabo el nuevo dibujo fronterizo reconocería a Kosovo como un país independiente, quedando definitivamente zanjadas todas las disputas, ya que una de las condiciones <em>sine qua non</em> que establece Bruselas para esa hipotética incorporación pasa precisamente por dicho reconocimiento.</p><p>Protestas masivas en Serbia</p><p>Otro de los elementos desestabilizadores de la región lleva teniendo lugar en el corazón de Serbia desde el pasado 8 de diciembre. Cada sábado, desde hace ya 14 semanas, miles de serbios marchan por las calles de Belgrado para protestar contra el Gobierno, al que <strong>acusan de ser autoritario y de socavar libertades fundamentales</strong> como la de prensa. Paradójicamente, el mayor impulso que recibieron las manifestaciones vino del propio presidente, que al principio aseguró que no cedería a las peticiones de los manifestantes “incluso si hubiera cinco millones de personas en la calle”. Entendidas esas palabras como una provocación, el sábado siguiente a la comparecencia de Vučić, cientos de miles de serbios volvieron a la calle con una pancarta en la que se podía leer <strong>"Uno entre cinco millones"</strong> y que se ha convertido en el lema del malestar.</p><p>  </p><p> Una de las marchas que cada sábado, desde principios de diciembre, tiene lugar en Belgrado para protestar contra el Gobierno serbio. EFE</p><p>Aunque los carteles donde se llama "ladrón" o "dictador" al presidente son numerosos y habituales en las concentraciones, según medios de comunicación locales la popularidad de Vučić no se ha visto damnificada y su formación, el <strong>Partido Progresista Serbio</strong> —de ideología conservadora—, continúa conservando más del 50% de la intención de voto, tal y como reflejan múltiples encuestas.</p><p>Las tensiones étnicas y los nacionalismos que provocaron las guerras yugoslavas en los años 90 continúan vivas en Serbia 20 años después. Aunque organizaciones transnacionales como la Unión Europea, la ONU o la OTAN —que <strong>participó en el el conflicto del lado de Kosovo</strong>— no pierden de vista la región e intentan mediar para desinflamar los roces, decisiones políticas como la imposición de aranceles o el deseo de rearme generan incertidumbre en un esceneario internacional que recuerda la violenta descomposición de los Balcanes.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Mar 2019 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[]]></author>
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      <media:title><![CDATA[La nueva 'guerra' entre Serbia y Kosovo: 20 años después cambian las bombas por aranceles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Chechenia,Estados Unidos,Guerra de los Balcanes,Guerra Kosovo,Interpol,Kosovo,Manifestaciones,ONU,Protestas sociales,Rusia,Serbia,OTAN,Conflictos diplomáticos,Tratado de Libre Comercio,aranceles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni Cataluña es Eslovenia ni España es Yugoslavia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/cataluna-eslovenia-espana-yugoslavia_1_1165224.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/89695504-b5a5-4e66-b2a8-39acf8e90754_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni Cataluña es Eslovenia ni España es Yugoslavia"></p><p>El president de la Generalitat, <strong>Quim Torra</strong>, planteó este fin de semana <strong>emular a Eslovenia</strong> en su proceso independentista, en el acto de presentación del <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2018/12/08/puigdemont_apela_unidad_del_independentismo_presentacion_del_consell_per_republica_bruselas_89671_1012.html" target="_blank">Consell per la República</a>. "Ya no hay marcha atrás y estamos dispuestos a todo para vivir libres. Hagamos como ellos [...] La vía eslovena es nuestra vía", dijo. Las palabras del president, que venía de ser recibido en Ljubljana por el jefe del Ejecutivo esloveno, Borut Pahor, han provocado este lunes múltiples reacciones políticas, que van <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2018/12/10/casado_reclama_aplicacion_inmediata_del_155_cataluna_vox_pide_detener_encarcelar_torra_89691_1012.html" target="_blank">desde pedir una aplicación inmediata del 155 en Cataluña</a>, tal y como propone el PP, hasta solicitar la detención y prisión preventiva de Torra, como pide Vox.</p><p>No obstante, ni los contextos histórico, legal y sociopolítico de la independencia de Eslovenia <strong>tienen nada que ver con una hipotética escisión de Cataluña</strong> del resto de España. Para empezar, las leyes federales de Yugoslavia amparaban procesos electorales en cada uno de sus países integrantes. Y mientras que la Cataluña de 2018 es una región con autonomía dentro de un Estado democrático, la Eslovenia de finales de los 80 y principios de los 90 estaba sujeta a un sistema comunista de partido único que legislaba desde <strong>Belgrado</strong> (Serbia).</p><p>Sobre la comparación que Torra, el experto en política internacional de la Universitat Oberta de Catalunya Ernesto Pascual opina que las situaciones que ha intentado vincular “<strong>no son comparables</strong> […] lo único que puede ser comparable es el deseo de una parte de la población catalana que quiere que Cataluña se constituya en un Estado independiente”. “Esta declaración es la de un presidente que no está siendo el de todos los catalanes”, agrega.</p><p><strong>Una consulta legal y con garantías</strong></p><p>Cuando Eslovenia decidió organizar el plebiscito para formalizar su soberanía, Yugoslavia arrastraba lustros de decadencia tras la muerte de su expresidente <strong>Josip Broz, Tito, </strong><em>Tito, </em>emblema de la resistencia partisana contra los nazis en la <strong>II Guerra Mundial</strong>. También hay que tener en cuenta el <strong>supremacismo que Serbia</strong> intentaba difundir e imponer dentro de su propio territorio —Kosovo y Vojvodina— y en el resto de federaciones, sobre todo después de que en las primeras elecciones generales en cada federación el Partido Comunista perdiera fuerza en detrimento de líderes nacionalistas locales, como fue el caso de Eslovenia.</p><p>Así, el 23 de diciembre de 1990 Eslovenia llevó a cabo la consulta sobre su independencia, con arreglo a la ley y un censo electoral y un registro de votantes verificados. La participación <strong>superó el 90%</strong> —el <a href="https://www.infolibre.es/tags/temas/cataluna_ante_1_o.html" target="_blank">1-O</a> catalán recabó un <strong>42%</strong>, según los datos de la Generalitat— y de ese porcentaje el <strong>88%</strong> de electores votó a favor. Pasados seis meses, el 25 de junio de 1991, el Parlamento esloveno ratificó la separación con un <strong>94%</strong> de diputados a favor —la <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2017/09/06/directo_pleno_del_parlament_catalan_abre_las_con_ley_del_referendum_punto_mira_69230_1012.html" target="_blank">ley del referéndum</a><strong>obtuvo el apoyo por mayoría absoluta</strong> de los diputados independentistas—.</p><p>El Partido Comunista de Yugoslavia nunca estuvo de acuerdo con los planes separatistas de Eslovenia y, ante el escenario de su aprobación en el Parlamento, desde Serbia —cuyo presidente era el nacionalista <strong>Milošević</strong>— se decidió movilizar al Ejército Popular Yugoslavo para que aplacase el independentismo.</p><p>El Ejército esloveno también se activó, iniciándose así la <strong>Guerra de los Diez Días</strong> en la que más de 15 eslovenos, en torno a 50 militares federales y una docena de extranjeros murieron en los combates. Y unas 300 personas de ambos bandos resultaron heridas. Lo más parecido a una incursión del Estado en Cataluña tuvo lugar tras la <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2017/10/11/consejo_ministros_respuesta_puigdemont_70563_1012.html" target="_blank">aplicación del artículo 155</a> de la Constitución, en octubre de 2017, por el que el Gobierno tiene la potestad legal de intervenir una autonomía.</p><p>Ernesto Pascual ve aquí también ve una diferencia significativa ya que, a diferencia de Cataluña, “la población eslovena <strong>tenía armas y formación militar</strong>”. Además, la federación eslovena “tenía unas protofuerzas armadas” y llegó a pertrecharse “con misiles tierra-aire”.</p><p>  </p><p> Tanques yugoslavos en el puesto fronterizo de Rožna Dolina (al oeste del país).</p><p>Otra circunstancia fundamental en el proceso separatista de Eslovenia radica en el <strong>rápido reconocimiento internacional</strong> que empezó a tener desde un primer momento. Países como Alemania reconocieron muy pronto a Eslovenia como un país soberano. Después, otros como Estados Unidos, o la propia Unión Europea se sumaron a la legitimación —ésta lo hizo, en parte, para intentar frenar un conflicto armado cerca sus fronteras—.</p><p>La fugaz guerra terminó con la mediación de la UE en <strong>Brijuni</strong> (un archipiélago croata) en julio de 1991, donde Eslovenia aceptó postergar unos meses el procedimiento de independencia a cambio de que el Gobierno central retirase sus tropas. Casi al mismo tiempo que Eslovenia, Croacia también manifestó intenciones soberanistas. En este país Serbia tenía muchos más intereses, ya que una parte muy importante de la población del país es serbia —la República Srpska, al norte—. Uno de los motivos por los que la contienda en territorio esloveno duró tan poco fue que las fuerzas proserbias se estaban preparando para la posterior incursión en Croacia. Y es que el conflicto en Eslovenia supuso el inicio de las <strong>guerras balcánicas</strong>.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Dec 2018 08:26:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Ni Cataluña es Eslovenia ni España es Yugoslavia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bruselas,Cataluña,Eslovenia,Guerra,Guerra de los Balcanes,Independencia,Independentismo,Kosovo,Unión Europea,Referéndum,Serbia,Artículo 155 de la Constitución,Quim Torra]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Comité Olímpico presiona a España para que pase por el 'aro' de Kosovo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/comite-olimpico-presiona-espana-pase-aro-kosovo_1_1164284.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/023d085d-9dff-46f6-9927-a0ebec9fe457_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Comité Olímpico presiona a España para que pase por el 'aro' de Kosovo"></p><p>Desde que <a href="https://www.infolibre.es/tags/lugares/kosovo.html" target="_blank">Kosovo</a> autoproclamó su independencia de <a href="https://www.infolibre.es/tags/lugares/serbia.html" target="_blank">Serbia</a> en el año 2008, España <strong>se ha posicionado abiertamente en contra</strong> de reconocer a la provincia serbia como un país soberano. Aquella decisión unilateral del país balcánico supuso entonces que la mayoría de países europeos lo viese como algo positivo para un territorio que durante décadas había sido castigado por los centralismos yugoslavo y serbio. La negativa de España, junto a la de otros países europeos como Grecia, Chipre, Rumanía y, lógicamente, Serbia; responde a los <strong>propios problemas internos</strong> que acarrean las <strong>cuestiones vasca y catalana</strong>.</p><p>Ahora, el <a href="https://www.infolibre.es/tags/temas/juegos_olimpicos.html" target="_blank">Comité Olímpico Internacional</a> (COI) —que admitió el ingreso de Kosovo en 2014— ha anunciado que presionará para dejar a España <strong>sin poder organizar eventos deportivos internacionales</strong> a menos que garantice que los participantes kosovares puedan acudir exhibiendo con normalidad su himno y su bandera. Esta medida se ha tomado después de que en el <strong>campeonato mundial de kárate</strong>, celebrado la semana pasada en Madrid, se le prohibiera a los deportistas de aquel país utilizar sus símbolos identitarios en la competición. Además se les negó que el nombre de su nación apareciese en los chándales y en los marcadores.</p><p>La amenaza del COI fue verbalizada hace unos días por el subdirector general, <strong>Pere Miró</strong>, en la página <a href="https://www.insidethegames.biz/articles/1072170/ioc-tell-international-federations-not-to-award-events-to-spain-unless-government-provides-guarantees-on-kosovo-participation" target="_blank">insidethegames.biz</a>: "Si el Gobierno español no está en condiciones de garantizar el acceso, no solo a Kosovo, sino a todos los atletas que quieran competir, debemos advertir a todas las federaciones internacionales que, hasta que esto se resuelva, no deben realizar competiciones internacionales allí", manifestó. Así, el próximo jueves el Comité remitirá una carta a las federaciones deportivas de múltiples países con instrucciones específicas de no concederle a España la organización de cualquier competición deportiva: "Por favor, antes de otorgar cualquier competencia, asegúrense de tener todas las <strong>garantías de que todos los atletas serán bienvenidos en España</strong>", recomienda Miró.</p><p><strong>El intento de Kosovo para ganarse a España</strong></p><p>El gobierno autónomo kosovar ha lanzado una estrategia para intentar cambiar la postura de España con respecto a su independencia. El plan se basa, por un lado, en desligar completamente su situación nacional y territorial con la de <a href="https://www.infolibre.es/tags/temas/independentismo.html" target="_blank">Cataluña</a> y, por otro, de intentar atraer inversión española.</p><p>De este modo Kosovo insiste en no pronunciarse sobre el independentismo catalán y <strong>afirma que apoya al Gobierno central</strong> ya que, entienden, no se pueden comparar los escenarios balcánico y español. Además, está en contacto con empresarios españoles para intentar vertebrar una cooperación económica entre ambos países que acabe flexibilizando la postura de Moncloa.</p><p>Negociaciones complicadas</p><p>Hasta ahora, la postura oficial de la diplomacia española dicta que <strong>no se reconocerá a Kosovo como nación hasta que no lo haga Serbia</strong> —país al que pertenece como provincia—. Desde hace tiempo la <a href="https://www.infolibre.es/tags/instituciones/union_europea.html" target="_blank">Unión Europea</a> ha intentado, con bastante poco éxito, que Belgrado y Pristina se sienten a dialogar para llegar a un acuerdo sobre las <strong>tensiones étnicas y territoriales</strong> que padecen para zanjar desacuerdos y facilitar la adhesión de ambos a la UE.</p><p>Tras múltiples disensiones, el pasado octubre la noticia fue que el presidente serbio, <strong>Aleksandar Vučić</strong>, y su homólogo kosovar, <strong>Hashim Thaçi</strong>, habían llegado a un acuerdo para superar el conflicto. La fórmula, no obstante, resultó muy polémica ya que se pretendía hacer <strong>un intercambio de territorio</strong> entre ellos. Al norte de Kosovo hay una región donde la gran mayoría de sus habitantes son de ascendencia serbia y cristiana ortodoxa; lo mismo ocurre al sur de Serbia, donde una circunscripción aglutina una clara mayoría de kosovares musulmanes. La idea, en principio, era que el territorio kosovar se integrase en Serbia y el de Serbia en Kosovo. En la comunidad internacional no ha gustado nada esta solución y hablan de otra forma de <strong>limpieza o reorganización étnica</strong>, eso sí, muy diferente de la que se produjo durante las <a href="https://www.infolibre.es/tags/temas/guerra_los_balcanes.html" target="_blank"><strong>guerras de los Balcanes</strong></a>.</p><p>Unos días después la hostilidad volvió a la región balcánica cuando el Parlamento de Kosovo aprobó la <strong>creación de un ejército propio</strong> (Serbia aún no ha reconocido la independencia de Kosovo y, por tanto, sigue siendo una provincia), a lo que Vučić respondió inmediatamente avisando de que <strong>podría enviar allí al ejército Serbio</strong> si la medida se llevaba a cabo. En la UE saltó la alarma y la alta representante comunitaria para Asuntos Exteriores, <a href="https://www.infolibre.es/tags/temas/conflictos_diplomaticos.html" target="_blank">Federica Mogherini</a>, llamó al orden a ambos contendientes en favor del entendimiento mutuo para la posible futura entrada en la Unión.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Nov 2018 07:27:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[]]></author>
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      <media:title><![CDATA[El Comité Olímpico presiona a España para que pase por el 'aro' de Kosovo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cataluña,Guerra de los Balcanes,Independencia,Independentismo,Juegos Olímpicos,Kosovo,Unión Europea,España,Serbia,Conflictos diplomáticos,Deportes]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Bosnia y Herzegovina: Cien mil muertos son suficientes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/bosnia-herzegovina-cien-mil-muertos-son-suficientes_1_1163256.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>22 años después de la guerra, Bosnia y Herzegovina ha celebrado hace una semana sus octavas elecciones generales con el foco internacional puesto en una campaña que podría definirse como la regresión a los años noventa del siglo pasado. <strong>Retórica belicista</strong>, compra de armamento, invocación a <strong>héroes y criminales</strong> que resucitaba los sueños más delirantes de Milosevic, Karadzic y Tudjman sobre el etnos y la tierra. Como si el balance de más de 100.000 muertos, casi dos millones de refugiados y la devastación material y moral de este pequeño país no hubieran dejado suficiente cicatriz. Los extremismos más opuestos se daban la mano haciendo sonar los tambores de la guerra por el <strong>“interés vital nacional”</strong>. Interés que en Bosnia y Herzegovina lo abarca prácticamente todo.</p><p>Al margen del nudo en el estómago que produce ver cómo los herederos de los hacedores de la guerra, casi tres décadas después, desgarran lo que queda de este maltrecho Estado, lo que a pocos les debería suscitar dudas es que el miedo y el mantra del <strong>etnonacionalismo</strong> ha sido el mejor aliado para que nada cambie. Fue el precio de <strong>una paz mal resuelta</strong> que tiene atrapada a la nación en un enrevesado sistema de pesos y contrapesos étnicos que dejó el Acuerdo de Dayton (1995). “En muchos países se puede constatar hoy que la <em>identidad</em> <em>del ser</em> prevalece sobre la <em>del hacer</em>. La primera se adorna a veces con una retórica que roza la caricatura, insistiendo de forma desmesurada en el pasado nacional, la tradición, la pertenencia, el mito; la segunda, en lugar de expresarse, mediante proyectos reales o realizables, permanece casi siempre mal definida, es decir, insignificante”. La máxima del escritor balcánico más mediterráneo, Predrag Matvejevic, en el año 1993 sigue definiendo a la perfección el <em><strong>modus vivendi</strong></em> de la Bosnia y Herzegovina de <em>Post Dayton</em> pero también nuestro tiempo postmoderno más allá de los Balcanes.</p><p>No es de extrañar que, con los primeros resultados escrutados -­que casi una semana después de las elecciones <strong>siguen sin conocerse plenamente</strong>-, la pregunta más común en las calles de Bosnia y Herzegovina ha sido cuándo iban a levantar los visados de trabajo en Alemania.  Porque el hastío, la sed de justicia social y el <strong>abandono</strong> del país sobre todo por parte de la <strong>gente joven y preparada</strong> es una realidad. También es cierto que, a pesar del agotamiento, ha habido <strong>un 54% de participación</strong> en estas elecciones, una cifra nada desdeñable. Y lo es porque poca esperanza hay en la democracia que le ofrece el nudo gordiano de Dayton a los ciudadanos de Bosnia y Herzegovina.</p><p>Con una estructura sin precedentes en el continente europeo, Bosnia y Herzegovina se presenta como <strong>un Estado sin forma institucional </strong>definida, fragmentado entre una Federación bosnio-croata, dividida a su vez en diez cantones, con sus correspondientes gobiernos, y la Republika Srpska, étnicamente integrada casi en su totalidad por serbobosnios, además del Distrito autónomo de Brcko. En este entramado de subniveles gubernamentales, el Estado se rige por una Constitución, que también emana de <strong>Dayton</strong>, y cuyo marco contextual representa el paradigmático caso de <strong>una nación sin pueblo</strong>, pues se compone de bosniacos, serbios, croatas u otros, pero no de bosnios. Del país multiétnico a un Estado etnificado, cuyo destino desde el final del conflicto lo dirigen los mismos. Los partidos nacionalistas, cimentados en el poder a modo de etnoclases que empujan hacia fuera cualquier <strong>cambio en clave ciudadana</strong>.</p><p>La buena noticia después de esta vuelta electoral es que se ha roto la alianza que ha representado el mayor peligro para la integridad del país desde el final de la guerra. El nacionalismo del presidente de la Republika Srpska, Milorad Dodik y el del líder nacionalista croata Dragan Covic, convertidos en los mayores socios para mantener a sus votantes fidelizados con permanentes proclamas de que son el pueblo amenazado, y con vínculos desde el exterior para solidificar su <strong>discurso secesionista</strong>. Covic ha sido derrotado por el progresista Zeljko Komsic, líder de una alianza de izquierdas (Frente Democrático) que defiende la <strong>unidad territorial de Bosnia</strong> y Herzegovina, especialmente de cara a las vecinas <strong>Serbia y Croacia</strong>.</p><p>Komsic ya estuvo en la presidencia en dos legislaturas pasadas, y como ocurrió entonces, los votos de más que han ido a parar a este sarajevita que luchó en la guerra y fue reconocido con el Lirio de Oro del Ejército de Bosnia y Herzegovina proceden de los votantes bosniacos. Votos que el nacionalismo croata ve como un ejemplo de mano larga de la <strong>política musulmana</strong> en la Federación.</p><p>Con su socio tocado y hundido, Dodik sí ha saltado los obstáculos para convertirse en el miembro serbio de la presidencia colegiada, a pesar de soltar soflamas a diario contra el Estado. Su primer gesto con la nación es el anuncio de la <strong>construcción de un muro de dos metros</strong> alrededor de su sede en la que habrá una enorme bandera de la Republika Srpska. Ni las <strong>promesas</strong> incumplidas de miles de puestos de trabajo, ni la privatización de la sanidad, ni las pensiones, ni siquiera las protestas de los veteranos de guerra le han arrebatado la mayoría al partido bosniaco SDA, con la elección de Sefik Dzaferovic como miembro bosniaco de la presidencia. Bakir Izetbegovic no se ha vuelto a presentar a la presidencia porque no puede repetir mandato.</p><p>Son unas elecciones más pero <strong>no todo sigue igual</strong>. Sí, hay más de un 9% de votos que han sido invalidados, se ha hablado de muertos que han aparecido en los listados electorales y tras los resultados que, una semana después, siguen siendo preliminares, el <strong>mercadeo de escaños</strong> está ya en las agendas, pero la atmósfera es diferente. En la Republika Srpska y en la Federación, miles de ciudadanos se manifiestan pacíficamente en las calles día tras día pidiendo a una voz “<strong>¡Justicia!</strong>” para sus hijos, y ya no se dividen entre serbios, croatas y musulmanes. En el parlamento de la Republika Srpska entran nuevos rostros, decididos a buscar el diálogo, como Drasko Stanivukovic, de apenas 25 años, que ha barrido en votos a figuras asentadas del actual gobierno. En la Federación, esos bosniacos que han votado a Komsic no lo han hecho por fastidiar a Covic y a su pueblo como afirma, sino porque buscan <strong>una alternativa sin siglas étnicas</strong>. En Mostar lo ha hecho miles de croatas. En Sarajevo tomarán posesión de su escaño Sasa Magazovic y Pedja Kojovic, dos serbios dispuestos al consenso. “Ante la invasión de odio, la propagación del miedo y la amenaza de nuevos conflictos, nos presentamos con una campaña de amor. Creemos en Bosnia y Herzegovina unida que tiene en la <strong>diversidad su hermanamiento</strong>”, dice Kojovic que entre las filas de su formación “Nuestro partido” tiene al oscarizado director Danis Tanovic.</p><p>Porque tres décadas después, Bosnia y Herzegovina debe dejar de ser el único Estado del Consejo de Europa que <strong>discrimina manifiestamente a sus ciudadanos</strong>. Así lo dictaminó el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos en la sentencia Sejdic-Finci de 2009, y a posteriori, en las de Zornic (2014) y Pilav (2016). Todas vienen a reflejar el freno que sigue representando para el Estado la etnificación extrema de su modelo institucional en el que las <strong>etnias son superiores</strong> a todos los demás, pues sólo los miembros de las mismas <strong>pueden concurrir</strong> a los órganos centrales del Estado, véase la presidencia y la Cámara alta del Parlamento; y, de otra parte, sólo pueden concurrir a esos cargos desde las entidades en las que residen. Una fórmula que choca de frente con el Convenio Europeo de los Derechos y las Libertades, que paradójicamente en Bosnia y Herzegovina tiene rango constitucional.</p><p>Los apelantes llevan más de una década, y dos elecciones generales, esperando que se haga justicia su sentencia ante la <strong>mirada inerte de la Unión Europea</strong>, hoy la única garante de la paz en este su pequeño protectorado. Pero el sistema diseñado para que nada cambie parece agrietarse. Desde dentro. Desde el <strong>tímido clamor</strong> de las calles de Banja Luka, Mostar, Tuzla, Sarajevo. Desde el desafío de ciudadanos como los señores Sejdic y Finci, uno representante del pueblo roma y el otro de la comunidad judía. El cambio llega del cambio generacional, que no sale en masa a las elecciones porque ha crecido en la vorágine del discurso nacionalista de sus gobernantes pero que cree que <strong>100.000 muertos son más que suficientes</strong>. Del pueblo más pobre de Europa. Y que sin embargo le dio una lección de humanidad cuando ésta le dio la espalda a finales del siglo pasado. De los ciudadanos de Bosnia y Herzegovina. </p><p>_______</p><p><strong>Esma Kucukalic</strong> es periodista y doctora en Derecho por la Universidad de Valencia.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Oct 2018 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Esma Kucukalic]]></author>
      <media:title><![CDATA[Bosnia y Herzegovina: Cien mil muertos son suficientes]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Bosnia Herzegovina,Derechos humanos,Discriminación,Guerra Bosnia,Guerra de los Balcanes,Unión Europea,Serbia,Derechos civiles,Nacionalismo,Croacia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las rivalidades étnicas marcan las elecciones en Bosnia-Herzegovina y dejan al país suspendido en la incertidumbre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/rivalidades-etnicas-marcan-elecciones-bosnia-herzegovina-dejan-pais-suspendido-incertidumbre_1_1163093.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/05914d37-2d4e-4772-8297-953a2e95db11_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las rivalidades étnicas marcan las elecciones en Bosnia-Herzegovina y dejan al país suspendido en la incertidumbre"></p><p><a href="https://www.infolibre.es/tags/lugares/bosnia_herzegovina.html" target="_blank">Bosnia-Herzegovina</a> ha celebrado elecciones generales este domingo enfrascada en la espesura de los nacionalismos, el descrédito político y el desafecto institucional. Las herramientas burocráticas de los <a href="https://www.infolibre.es/noticias/opinion/2014/02/12/primavera_bosnia_13457_1023.html" target="_blank">Acuerdos de Dayton</a>, que pusieron fin a la guerra en 1995, dispuestas para intentar acotar la fragmentación cultural y confesional del país, chocan con la rigidez étnica y religiosa que divide a serbobosnios, bosniocroatas y bosniacos (las tres etnias sobre las que está construido el sistema político local).</p><p>Los algo más de tres millones de bosnios inscritos en el censo electoral estaban llamados a designar a los representantes de la <strong>Presidencia tripartita</strong> —que rota cada ocho meses entre los representantes de cada una de las tres etnias—, los diputados del <strong>Parlamento estatal</strong>, los de las asambleas de las dos entidades territoriales que integran Bosnia-Herzegovina (la <strong>República Srpska</strong>, de mayoría serbia, y la <strong>Federación</strong>, compuesta por bosniocroatas y bosniacos o musulmanes), los del distrito federal de <strong>Brcko</strong> (al noreste del país y con estatus especial y gobierno propio), y los representantes de los 10 cantones que constituyen la Federación musulmano-croata. Cada una de dichas entidades, además, posee su propia Constitución.</p><p>  </p><p> Mujeres bosnias acuden a votar en las elecciones presidenciales y legislativas del domingo. EFE</p><p>Al cierre de las urnas, la <a href="https://www.izbori.ba/index.html?aspxerrorpath=/Default.aspx" target="_blank">Comisión Electoral Central</a> (CIK, por sus siglas en serbocroata), informó de que la participación había <strong>superado el 53%</strong> (en torno a 1,7 millones de votantes) y, unas horas más tarde y de acuerdo con el escrutinio del <strong>43,4%</strong> de los votos, entre los 15 candidatos que aspiraban a la presidencia de las tres divisiones la victoria ha sido para los <strong>nacionalismos serbio y musulmán</strong> en la República de Srpska y el lado musulmán de la Federación respectivamente, y para el candidato moderado de centroizquierda en la parte croata.</p><p><strong>Milorad Dodik</strong>, que revalida el cargo con el 55,1% de los apoyos en la facción <strong>serbobosnia</strong>, ha declarado que su victoria “es tan pura como una lágrima”. En el lado <strong>bosniocroata</strong> las previsiones daban como vencedor al nacionalista <strong>Dragan Čović</strong>, pero el 49,4% de los votos han respaldado al moderado <strong>Željko Komšić</strong>, que atesora la esperanza del diálogo y los consensos para desenquistar la situación administrativa que lastra el funcionamiento institucional bosnio desde hace varios años. “No toleraremos la interferencia exterior en los asuntos internos de Bosnia”, aseveró Komšić tras conocerse los primeros resultados. Por su parte, en el lado musulmán, el 37,9% de los sufragios le otorgan el triunfo al nacionalista <strong>Šefik Džaferović</strong>, que defiende el centralismo de Bosnia y la retirada de competencias y autonomía al resto de identidades dentro del país.</p><p><strong>Lejos de la entrada en la UE y la OTAN</strong></p><p>Bosnia ha basado su Gobierno en la organización étnica desde Dayton y las tres divisiones —que además responden a distintas confesiones: cristianos ortodoxos, católicos y musulmanes—, con algunos territorios en régimen especial y autonomía, están vinculadas entre ellas por un <strong>débil gobierno central</strong>. No obstante, esta configuración es similar a la que existía en la federación bosnia de <strong>Yugoslavia</strong>.</p><p>Desde 2016 las disputas entre los partidos bosniocroatas y bosniacos por la <strong>ley electoral</strong> han impedido que se renueve una de las dos cámaras que integran el Parlamento de la Federación bosnia. Sin esa cámara no se puede establecer el gobierno federal y sin éste es imposible investir un ejecutivo estatal para el conjunto de Bosnia; por lo que la <strong>crisis institucional</strong> es latente y solo está contenida por una resolución de urgencia del <strong>Tribunal Constitucional</strong>, que directamente eliminó los puntos problemáticos de la ley y, por tanto, la base legal para constituir el Parlamento federal.</p><p>Antes de estas elecciones —las octavas desde <strong>la guerra</strong> y las primeras desde la desregulación—, la directora del CIK, <strong>Irena Hadžiabdić</strong>, alertó de que el país estaba “entrando en un período electoral sin regulaciones claras y en contra de las normativas internacionales”. En la <a href="https://www.infolibre.es/tags/instituciones/union_europea.html" target="_blank">Unión Europea</a>, donde Bosnia-Herzegovina pretende entrar, son conscientes de las disfuncionalidades administrativas del país y coincidieron con el CIK al asegurar que, a menos que se encuentre una solución al conflicto por las reglas de votación, las instituciones de la Federación podrían dejar de funcionar.</p><p>En 2006 hubo un intento fallido de reformar la constitución para desahogar la <strong>esclerosis administrativa</strong> del país, agilizar el sistema judicial y luchar contra una <strong>corrupción</strong> que, en algunos sectores públicos, es endémica. En 2013, la falta de avances en reformas de semejante calado llevó a <strong>Bruselas</strong> a suspender una ayuda de <strong>47 millones de euros</strong> para los candidatos a la adhesión en la UE, por lo que su entrada quedó suspendida indefinidamente.</p><p>Una campaña de apelación al nacionalismo</p><p>A pesar de que desde Europa se insta al consenso entre etnias para avanzar hacia objetivos comunes, la campaña electoral, una vez más, ha estado basada en el nacionalismo y la movilización del voto apelando a la <strong>identidad cultural</strong>.</p><p>La <a href="http://www.infolibre.es/tags/temas/guerra_los_balcanes.html" target="_blank">guerra de Bosnia</a> también ha sido tema recurrente durante la campaña para intentar exaltar y fidelizar el voto. El candidato del Partido Democrático Serbio (SDS), <strong>Vukota Govedarica</strong>, llegó a admitir en un mitin que quería parecerse a su fundador, <a href="https://www.infolibre.es/noticias/mundo/2016/03/24/radovan_karadzic_condenado_por_genocidio_srebrenica_46797_1022.html" target="_blank">Radovan Karadžić</a>, que fue presidente de la República de Srpska durante la guerra y está condenado por el <strong>tribunal de La Haya</strong> a 40 años de cárcel por <strong>crímenes contra la humanidad</strong>.</p><p>  </p><p> Una valla electoral pide el voto para el candidato musulmán Šefik Džaferović. EFE</p><p>El mes pasado en <strong>Vlasenica</strong> (al noreste de la zona serbobosnia) apareció una valla electoral con las fotos del alcalde del municipio junto al excomandante del ejército serbio de Bosnia, <a href="https://www.infolibre.es/noticias/mundo/2017/11/22/cadena_perpetua_para_carnicero_bosnia_comandante_responsable_del_genocidio_musulman_yugoslavia_72232_1022.html" target="_blank">Ratko Mladić</a>, condenado por el mismo tribunal a <strong>cadena perpetua</strong> por delitos similares a los de Karadžić.</p><p>El paro y el éxodo oscurecen el futuro de Bosnia</p><p>Muchos en Bosnia ven la solución de Dayton como un parche que no ha hecho sino enfermar al país con una administración desproporcionada —<strong>la mitad del PIB</strong> bosnio se emplea en alimentarla—, llena de duplicidades y donde el <strong>nepotismo</strong> y la corrupción son una práctica normalizada. En <strong>uno de los países más pobres del continente</strong>, la crisis económica ha dejado unas cifras de <a href="https://www.infolibre.es/tags/temas/desempleo.html" target="_blank">desempleo</a> desorbitadas —especialmente altas entre los jóvenes— y una creciente masa de ciudadanos que viven por debajo del <a href="https://www.infolibre.es/tags/temas/pobreza.html" target="_blank"><strong>umbral de la pobreza</strong></a><strong>.</strong></p><p>Según datos del <a href="https://www.infolibre.es/tags/instituciones/fmi.html" target="_blank">FMI</a> y el <a href="https://www.infolibre.es/tags/instituciones/banco_mundial.html" target="_blank">Banco Mundial</a>, el sueldo medio en Bosnia apenas supera los <strong>400 euros</strong>, la tasa de desempleo supera el <strong>30%</strong> —la juvenil el <strong>50%</strong>— y el <a href="https://www.infolibre.es/tags/temas/emigracion.html" target="_blank">éxodo</a> de bosnios que salen de su país para buscar trabajo —lo siguen haciendo mayoritariamente a Alemania, como en los años 80— es enorme. Aunque no hay datos oficiales, el FMI estima que entre 2006 y 2016 abandonaron Bosnia <strong>entre 200 y 400.000 personas</strong> (un decrecimiento poblacional del <strong>7%</strong>).</p><p>La exánime economía bosnia depende, en gran medida de la <strong>exportación de metalurgia</strong>, un sector que el Estado va desmantelando poco a poco. Otro pilar fundamental de la riqueza del país depende de las <strong>divisas </strong>que envían los emigrados a sus familiares. Sin embargo, estas remesas se van reduciendo porque, la envejecida población, hace que cada vez haya menos familiares a quienes enviarles dinero.</p><p> </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Oct 2018 13:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Las rivalidades étnicas marcan las elecciones en Bosnia-Herzegovina y dejan al país suspendido en la incertidumbre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Banco Mundial,Bosnia Herzegovina,Corrupción,Desempleo,Emigración,FMI,Guerra Bosnia,Guerra de los Balcanes,Iglesia católica,Ley Electoral General,Parlamento,Pobreza,Rusia,Tasa paro,Unión Europea,Islam,Recep Tayyip Erdogan,Serbia,Nacionalismo,Croacia,Xenofobia]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[Hoteles con vistas a guerras que nadie quiere ver]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/tintalibre/hoteles-vistas-guerras-nadie-quiere-ver_1_1160111.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/9d4d9b15-d4ad-404e-9609-79cdf74c1040_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hoteles con vistas a guerras que nadie quiere ver"></p><p>Cuando llegué al hotel Holiday Inn de Sarajevo, en abril de 1993, <strong>sentí miedo</strong>. Se escuchaban disparos, el centro de la ciudad olía a basura quemada. Aún no había aprendido lo esencial: diferenciar el sonido de una granada de mortero que sale de otra que entra. La fachada sur estaba marcada por el lenguaje de la guerra: miles de muescas de bala y agujeros causados por proyectiles.</p><p>Para acceder al aparcamiento subterráneo había que dar un rodeo por calles angostas antes de salvar los últimos metros por una acera entre volantazos. Se podía vivir en las habitaciones que daban al norte y en las esquinas del oeste y el este. Esa primera vez <strong>dormí en el lado bueno</strong>. Escogí la cama más alejada de la ventana. Los cristales estaban sujetos por tiras de cinta aislante. No había agua caliente y los cortes de electricidad eran constantes. Era mejor tener una estancia en los primeros pisos porque el ascensor solía estar averiado. Por la noche escuché <strong>el martilleo constante de las balas </strong>de un francotirador lejano. Soñé con él. Soñé que le disparaba.</p><p>El Holiday Inn fue la sede de los periodistas que cubrieron la guerra de Bosnia-Herzegovina, al menos en los primeros dos años. La vía que pasaba delante del edificio -de un amarillo chillón poco adecuado en una guerra- se la renombró “La avenida de los francotiradores”. Era el frente de la guerra.</p><p>No sé cómo funciona el mecanismo pero existe un efecto llamada. Unos periodistas se instalan en un hotel que permite trabajar con cierta seguridad y todos se mudan, a cuentagotas o en tropel. Muchos de los que se hospedaron en el Holiday Inn lo abandonaron en 1993 porque se volvió insufrible por la avaricia de los precios. Ganaron las casas particulares y los hoteles pequeños. Nuestro favorito era la Pensión Hondo. Desde su porche acristalado se veía el monte Dbelo Brdo, donde los artilleros serbobosnios disparaban a la ciudad. Ahí se trasladaron varios periodistas estadounidenses ilustres, entre ellos<a href="https://twitter.com/camanpour?lang=es" target="_blank"> Christiane Amanpour</a>.</p><p>Los hoteles y las guerras siempre han sido un matrimonio de conveniencia. Quizá todo empezó en la Guerra Civil española, o tal vez antes. El <a href="https://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/2016/07/29/hotel_florida_amanda_vaill_53064_1821.html" target="_blank">hotel Florida</a>, ya desaparecido, fue residencia de los principales corresponsales extranjeros que informaron sobre el cerco de Madrid. Allí estuvieron los celebérrimos <strong>Ernest Hemingway</strong>, <strong>Herbert Matthews</strong>, <strong>John Dos Passos</strong> y <strong>Martha Gellhorn</strong>, entre otros. No estaba tan en el frente como el Holiday Inn de Sarajevo, pero los obuses que estallaban en la Gran Vía pasaban por delante de sus ventanas. La crudeza de la lucha obligó a una mudanza al hotel Gran Vía, frente al edificio de Telefónica, desde donde transmitían. Unos pocos mantuvieron habitaciones en los dos.</p><p>No queda rastro de aquel Florida construido por Antonio Palacios, arquitecto del Palacio de Correos, ni un cartel en la plaza de Callao. Fue derribado en 1964 para levantar Galerías Preciados, hoy El Corte Inglés. En el hotel Gran Vía hay un cartel en la fachada que presume de Hemingway. Sólo es autobombo, no parte de la memoria histórica porque peca de exageración. La mayoría de las crónicas de Hemingway nacieron en Callao y en las barras de Chicote.</p><p>La guerra de Vietnam también tuvo sus hoteles míticos, como el Caravelle y el Majestic, aunque el más célebre es el Continental inmortalizado por <strong>Graham Greene</strong> en su novela <em><strong>El americano impasible</strong></em>. Fue el centro de las andanzas de su personaje, el periodista británico <strong>Thomas Fowler</strong>. Greene elevó también a los altares literarios al hotel Trianon (Olaffson) de Puerto Príncipe en su novela <em>Los comediantes</em>. Los hoteles literarios y los hoteles reales están unidos por el alcohol y una molesta sensación de fragilidad.</p><p>Ese espacio de lujo, a menudo en declive, es la última conexión con el mundo que queda atrás, una simulación de normalidad en medio de lo extraordinario. En los comedores se reúne la tribu dividida en sus etnias nacionales o de simpatía, para contarse batallitas, exagerar los méritos y ocultar las historias en las que se trabaja. El polaco<strong> Ryszard Kapuscinski </strong>tenía la manía de decorar su habitación con objetos, como piedras, para crear un hogar, el lugar al que siempre se quiere regresar.</p><p>El Commodore de Beirut fue campo de batalla entre los periodistas <strong>Tomás Alcoverro</strong> (La Vanguardia) e <strong>Ignacio Cembrero</strong> (El País). Coincidieron en los años ochenta, los más duros y peligrosos de la guerra civil. Se llevaban bien, tenían piso en el mismo edificio en el barrio suní de Hamra, hasta que la relación se torció. Cuentan que Alcoverro trató de adiestrar al loro del Commodore, que era el de referencia para todos los reporteros. Quería enseñarle a decir: “Cembrero, te odio”. Era una manera de proclamar su guerra privada. A tanto llegó el encono, que el periódico catalán aprovechó un viaje a Turquía de Lluís Foix para recabar información de primera mano. Alcoverro recogió al enviado en el aeropuerto de Beirut, una zona de secuestros, vestido de traje blanco y sombrero, y con un automóvil sin puertas. Foix le espetó: “<strong>He venido a comprobar si te has vuelto loco</strong>, y la primera impresión no es nada buena”.</p><p>Además del Commodore estaba el hotel Cavalier, el favorito de <strong>Maruja Torres</strong>, algo más recogido en las callejuelas de Hamra. En Jerusalén reina sobre todos los demás establecimientos el American Colony, el hotel de Juan Carlos Gumucio. En los años noventa mantuvo en él dos oficinas simultáneas: en el bar y en la librería de su amigo Munzer Fahmi, una de sus fuentes de noticias.</p><p>Semanas antes de que el dictador zaireño Mobutu Sese Seko perdiera su trono en 1997, Kinshasa se llenó de reporteros. Los de la televisión se concentraron en el céntrico hotel Memling, cerca de la embajadas de Francia y EEUU; los plumillas, los que escriben, en el Intercontinental, situado en la zona diplomática en las afueras. Son dos grupos que solían convivir mal. Los primeros, siempre a la carrera entre gritos y con sus cámaras al hombro; los segundos, con la pausa aristocrática que permitían los tiempos anteriores a la llegada de Internet y las redes sociales. Hoy todo está mezclado:<strong> unos galopan por un directo; otros, por un tuit</strong>. Las clases sociales se han difuminado. A día de hoy, todos picapedreros.</p><p><strong>Un oasis en la batalla</strong></p><p>Los hoteles en zona de guerra son un oasis en el que se come y duerme, y en ocasiones hasta se juega al tenis. En el bar del Intercontinental de Kinshasa se bebía whisky. Ahí conocí a un surafricano que decía llamarse Neil. Negaba ser un mercenario de la empresa Executive Outcomes, pero me suministraba una información sobre los movimientos de Laurent Kabila, y su significado estratégico, que mejoraron mis crónicas. Neil tenía un amigo aficionado a los dardos que hablaba poco. Le gustaba jugar contra mí porque ganaba siempre. Diez días antes de la caída de Mobutu aparecieron decenas de amigos de Neil que parecían sacados de un entrenamiento de rugby. La mañana de la huida del dictador no quedaba rastro de Neil ni del resto de los mercenarios. La suerte de Kinshasa estaba echada.</p><p>En enero de 1999, durante el asedio guerrillero a Freetown, la capital de <strong>Sierra Leona</strong>, el Cap Sierra era un nido de intrigas. Pocos periodistas, ningún cooperante extranjero, algunos oficiales de las fuerzas de pacificación de los países de África Occidental y decenas de prostitutas. Encontré a Neil vestido de piloto de combate. Llevaba un fusil de asalto. Dije: “Ahora te va a ser difícil convencerme de que no eres militar”. Había una docena de mercenarios, pilotos encargados de hacer volar unos helicópteros artillados con los que hacían frente a la guerrilla. Uno de ellos decía llamarse Fuentes, un francés de origen español. “¿No te acuerdas de mí? Soy tu compañero de dardos”. El País me alertó que uno de esos mercenarios era francés y <strong>había trabajado con los paramilitares colombianos</strong>. No quise escribir de Fuentes porque era mi seguro de salida. “Si esto se pone mal, tendrás un sitio en mi helicóptero”, decía. Meses después, Human Rights Watch les involucró en <strong>matanzas de civiles</strong>. No era su primera estancia en Sierra Leona.</p><p>Neil me contó que volaron con Mobutu hacia Gbadolite, en el norte de lo que entonces era Zaire. Antes de dejar el país, el hijo del dictador ordenó a sus soldados matar a los mercenarios. Huido el dictador hubo desbandada. Eso les salvó la vida. Cruzaron el río Bangui hacia la República Centroafricana. Allí fueron rescatados por las tropas francesas acantonadas en el país. Su historia ponía al descubierto el hecho de que trabajaban para varios actores: su empresa, los gobiernos a los que daban protección, las compañías de diamantes y Francia.</p><p>La memoria del Palestina</p><p>Los pocos periodistas extranjeros que entraron en Ruanda durante el genocidio de los tutsis vivían en el aeropuerto protegidos por los cascos azules. Toda la ciudad era una No Go Zone. El Hotel Mil Colinas, al que Hollywood dedicó la película <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film756411.html" target="_blank">Hotel Ruanda</a>, estaba fuera del alcance. Después se convirtió en la sede de los corresponsales que llegaron para narrar el postgenocidio, cuando las tropas hutus habían dejado el país en dirección a la actual República Democrática de Congo. Cuando llegué a Kigali en 1998 para cubrir el inicio de la sublevación de Kabila contra Mobutu, el Mil Colinas estaba repleto de blancos: periodistas, cooperantes, espías y curiosos. No había habitaciones. Acabé en el Chez Lando, bastante más modesto pero que reunía<strong> dos requisitos esenciales: luz y agua.</strong></p><p>El <strong>hotel Palestina de Bagdad</strong> está esculpido en la memoria de los periodistas españoles como el lugar en el perdió la vida el camarógrafo <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2018/04/08/homenaje_jose_couso_aqui_seguiremos_hasta_conseguir_que_tus_asesinos_los_mire_frente_justicia_81496_1012.html" target="_blank">José Couso</a>. El Ejército de EEUU decidió acallar la señal de la agencia Reuters que transmitía en directo la conquista de Bagdad. El proyectil mató al camarógrafo ucraniano Taras Protsyuk que se encontraba en la habitación 1503; Couso filmaba desde la 1403. Fue un crimen de guerra porque era sabido que en ese hotel estaban la mayoría de los periodistas extranjeros, entre ellos numerosos estadounidenses. Fue un aviso.</p><p>El Palestina y el Sheraton, situado enfrente, fueron los hoteles de los informadores que cubrieron la invasión y la post-invasión en 2003. Tras el inicio de la insurgencia, en el verano de 2003, <strong>los hoteles se convirtieron en objetivo rebelde</strong>. La seguridad entorno al Palestina y el Sheraton se volvió insufrible, hasta tres controles que se tomaban una hora. Algunos optamos por la mudanza al hotel Al Mansur, un antiguo Meliá situado al otro lado del río, junto al destruido Ministerio de Información de Sadam Husein. Sólo tenía un control que permitía la ficción de sentirse protegido.</p><p>Estaba a un kilómetro de la Zona Verde, sede central del poder de EEUU en Irak. Detrás, la calle Haifa donde la insurgencia se hizo fuerte en 2004. Por la noche se escuchaba el zumbido de los proyectiles en dirección a la sede del Califato norteamericano.</p><p>El otro gran hotel, el Al Rasheed, estaba dentro de la Zona Verde. Era de uso exclusivo para los militares y diplomáticos estadounidenses, y sus aliados. Allí me había hospedado 10 años antes, en enero de 1993, cuando George Bush padre se disponía a ceder la presidencia a Bill Clinton. Todos esperaban un ataque de despedida. Cumplió con el guión previsto.<strong> Uno de los Tomahawk explotó en el hotel</strong>. Buscaba un búnker en el que creían que se escondía Sadam Husein. Solo encontró a la recepcionista Amira, que perdió la vida junto a decenas de personas. Su retrato cuelga de una de las paredes del vestíbulo.</p><p>Desde que la mataron, miles de personas, y algunos de los culpables, han desfilado delante de esa foto. Nadie se pregunta por su historia. Y los que la conocen acumularon muertos de otras guerras que acabaron superponiéndose a los anteriores, <strong>como si fueran capas de memoria</strong>. Atrás quedan las personas, los hoteles, las historias. Después de todo, el periodista que viaja a guerras es un privilegiado: tiene un billete de vuelta.</p><p><em>*Este artículo está publicado en el número de verano de </em>tintaLibre<em>, a la venta en quioscos. Puedes consultar todos los contenidos de la revista haciendo clic aquí.</em><a href="https://www.infolibre.es/noticias/tinta_libre/portada/" target="_blank">aquí</a></p><p> </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Jul 2018 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Ramón Lobo]]></author>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Los Balcanes siguen clamando Justicia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/mediapart/balcanes-siguen-clamando-justicia_1_1148149.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/30a08b63-cda8-4db8-890e-dfd2e993b2ef_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los Balcanes siguen clamando Justicia"></p><p>“Todos sabíamos cuál sería el veredicto, nadie lo ignoraba”. El pasado 22 de noviembre, el tono del presidente serbio pretendía ser solemne, tras hacerse pública la sentencia que condenaba a <strong>cadena perpetua al antiguo jefe militar de los serbios de Bosnia Herzegovina</strong>, Ratko Mladić. Con su énfasis habitual, Aleksandar Vučić instaba al pueblo serbio “a mirar, desde ese momento, al futuro, con el fin de preservar la paz y la estabilidad en la región”, mientras fijaba un programa en apariencia bastante poco relacionado con la actualidad judicial candente: “Abrir más fabricas” gracias “al sudor del trabajo”.</p><p>El 29 de mayo de 2011, 10.000 personas se manifestaron por las calles de la capital serbia para denunciar el arresto del general Mladić, tras permanecer fugado 16 años. El miércoles, el veredicto fue retransmitido en directo por televisión, pero la condena apenas movilizó a 200 irreductibles por las calles de Belgrado.</p><p>Algo más de 20 años después del fin de la guerra de Bosnia Herzegovina, la Serbia de Aleksandar Vučić ¿está dispuesta a hacer <strong>tabla rasa del pasado</strong>? El nuevo hombre fuerte de Belgrado tiene razones para felicitarse por el cierre del Tribunal Penal Internacional para la exYugoslavia (TPIY), que se hará efectivo el 31 de diciembre. Los crímenes cometidos durante la trágica década de desintegración de la antigua Yugoslavia pasarán a ser entonces “caso cerrado” y no habrá marcha atrás.</p><p>Hace una década, el mismo Aleksandar Vučić pegaba carteles para mayor gloria de <strong>“Ratko Mladić, héroe serbio”</strong> y reclamaba calles con el nombre del exgeneral. Entonces, todavía dirigía, junto con Tomislav Nikolić, el Partido Radical de Serbia (SRS), una formación de ultraderecha que le llevó a convertirse diputado a los 23 años, en 1993. Durante la guerra de Bosnia-Herzegovina, el joven y temperamental nacionalista explicaba que <strong>“por cada serbio muerto”, había que matar a cien musulmanes</strong>.</p><p>Han pasado los años y el nuevo hombre fuerte de Serbia ahora dice que aquellas palabras no fueron sino un “exceso del lenguaje”. Después de la condena de Ratko Mladić, el grupo de Mujeres de Negro de Belgrado, militantes feministas antifascitas, denunciaban la responsabilidad de los actuales dirigentes de Serbia en las guerras de los 1990, toda vez que recordaban que “algunos compartieron las políticas que condujeron al genocidio”.</p><p>La víspera de conocerse el veredicto, los medios de comunicación serbios no dedicaban ni una sola línea a los hechos por los que Ratko Mladić había sido juzgado. Se limitaban a hablar de la <strong>mala salud del antiguo militar</strong>, ese “pobre viejo”, así como de las “injusticias” de las que serían víctimas los serbios. “Mladić va a morir en tres meses”, “el doctor Mengele de la Haya mata a Mladić”, “el tribunal de La Haya, el mayor campo de concentración de los serbios”, escribían los tabloides, “perros guardianes del régimen”, según palabras del periodista <em>freelance</em> Vukašin Obradović. Todos ellos hacían suyas las peores teorías del complot y la retórica de victimización tan apreciada por los nacionalistas, en lugar de referirse a los delitos encausados: genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra.</p><p>Pese a todo, por lo menos el juicio contra Ratko Mladić habrá conseguido la proeza de reunir una documentación considerable, que hará la delicias de los historiadores. En cinco años, han comparecido más de 300 testigos y se han presentado más 100.000 elementos de prueba. El antiguo general ha sido hallado culpable, por su aplastante responsabilidad de mando, cuando sus tropas entraron en el enclave bosnio de Srebrenica, el 11 de julio de 1995 y asesinaron en unos días a más de 8.000 hombres y adolescentes.</p><p>“Sin su acción, esta actividad criminal no se habría llevado a cabo de la misma manera”, dijo el juez. Como ocurrió en el juicio contra Radovan Karadžić, exjefe político de los serbios de Bosnia Herzegovina, sólo se ha confirmado la acusación de genocidio en el caso de Srebrenica; el resto de acciones se han calificado de <strong>crímenes de guerra o crímenes contra la humanidad.</strong></p><p>La sentencia, “la pena máxima” que reclamaban las víctimas, fue recibida entre lágrimas y gritos de alegría por los supervivientes de Srebrenica, quienes, como muchos en Bosnia Herzegovina, seguían en directo la retransmisión de la audiencia. Los representantes de las familias de víctimas y los miembros de la asociación de Madres de Srebrenica, presentes en La Haya, mostraron su satisfacción por la “importancia simbólica” del juicio, aunque <strong>lamentaron que no se reconociera el carácter genocida de las masacres cometidas en Bosnia Herzegovina </strong>desde 1992. No obstante, el primer ministro de Bosnia Herzegovina, Denis Zvizdić, recordó que la “pena impuesta no va a devolver la vida a las miles de víctimas, de civiles inocentes ni permitirá que las familias encuentre la paz”.</p><p><strong>El nacionalismo en Croacia y Serbia sigue intacto</strong></p><p>A la hora de hacer balance, ¿se puede decir que <strong>el TPIY ha cumplido con sus objetivos</strong>? El Tribunal –creado en 1993 mediante resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, cuando todavía no habían cesado los combates en Bosnia Herzegovina– debía juzgar a los dirigentes y a los instigadores de los crímenes de guerra principales, “los peces gordos” y no a los simples ejecutores. Al establecer los hechos, dictando sentencia e individualizando las responsabilidades en los crímenes cometidos,<strong> debía contribuir a la “reconciliación regional”</strong>, permitiendo que las diferentes sociedades de la región hagan frente a su pasado reciente y se disocien de las violencias perpetradas “en su nombre”.</p><p>En realidad, el largo proceso de búsqueda de los inculpados a menudo ha ido parejo a una interminable negociación. Mientras que la UE exigía la “cooperación plena y completa” de los países de la región con la TPIY, Croacia y Serbia aceptaban la entrega de sus ciudadanos a cambio de avances en el proceso de integración europeo, haciendo creer que la Justicia no era un fin por sí misma, sino un “mero precio que pagar”.</p><p><strong>Los Gobiernos de los dos países han financiado la defensa de los acusados</strong>, incluidos Ratko Mladić, en el caso de Serbia, mientras que los liberados –exculpados o una vez cumplida condena– han regresado, entre vítores, a sus respectivos países. De este modo, después de haber defendido a su pueblo durante la guerra, los acusados han pasado a convertirse en “víctimas voluntarias”, que aceptan con “valentía” las pruebas del juicio y la prisión.</p><p>Milorad Dodik, presidente de la República de Srpska, la entidad serbia de una Bosnia Herzegovina que sigue dividida, explicó tras darse a conocer el veredicto que el general Mladić era <strong>un “héroe”, que sería juzgado por la historia</strong> en vez de por los tribunales, mientras que Mladen Ivanić, miembro serbio de la presidencia tripartita del país, denunciaba la supuesta “parcialidad” del TPIY.</p><p>Este tipo de argumentos es el que repiten hasta la saciedad los nacionalistas desde que se hicieron públicos los primeros veredictos del Tribunal –por los nacionalistas serbios, pero también por los croatas cuando el condenado es uno de los suyos–. Claro que son los mismos hombres, o las mismas estructuras política,s que llevaron a Bosnia-Herzegovina a la guerra quienes ahora dirigen el destino del país. En un país de economía maltrecha, sólo la lógica de la división, refrendada por los acuerdos de paz de Dayton, mantiene en el poder a <strong>dirigentes nacionalistas totalmente irresponsables y muy corruptos</strong>.</p><p>En 2010, numerosas ONG de todos los países de los Balcanes pusieron en marcha una iniciativa para la creación de una “comisión Verdad y Reconciliación Regional” (REKOM), con el fin de tratar de contribuir a que emergiese una narración común de las guerras de los 90. Pese a contar con el apoyo de decenas de miles de firmas de responsables políticos o asociativos y de ciudadanos corrientes de todas las repúblicas surgidas tras la desmembración yugoslava, esta iniciativa no termina de ver la luz. Sobre todo porque <strong>los Gobiernos de la región prefieren contentarse con el cierre del TPIY</strong> para pasar página o, incluso, de nuevo para guardar <em>bajo siete llaves </em>las exigencias de Justicia.</p><p>Como destacaba el periodista serbio Dejan Ilić, las llamadas del presidente Vučić para mirar al futuro ocultan una realidad bastante más preocupante. <strong>No se ha establecido ninguna verdad común, compartida, sobre los crímenes cometidos </strong>durante las guerras. Su realidad sigue estando presente, sujeta a interpretaciones relativas y contradictorias. Y, por tanto, <strong>pueden volver a repetirse</strong>. _____________</p><p><strong>Traducción: Mariola Moreno</strong></p><p><em>Leer el texto en francés:</em></p><p><span id="doc_92636"></span></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Nov 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[J.-A. Dérens | L. Geslin | S. Rico (Mediapart), Mariola Moreno]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Los Balcanes siguen clamando Justicia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Genocidio,Guerra de los Balcanes,Justicia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cadena perpetua para el 'carnicero de Bosnia', el comandante responsable del genocidio musulmán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/cadena-perpetua-carnicero-bosnia-comandante-responsable-genocidio-musulman_1_1147904.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/a36410f9-83e9-4963-8dd7-77c7049f0e6f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cadena perpetua para el 'carnicero de Bosnia', el comandante responsable del genocidio musulmán"></p><p>El Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY) ha condenado este miércoles al ex comandante serbobosnio <a href="https://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1&cad=rja&uact=8&ved=0ahUKEwiklpC4idLXAhWHVhQKHU-rAuoQqUMIKTAA&url=http%3A%2F%2Fwww.elmundo.es%2Finternacional%2F2017%2F11%2F22%2F5a153b35268e3e773a8b45bb.html&usg=AOvVaw3cBP4Dn41oNAPVQfmRkejO" target="_blank">Ratko Mladic</a>, conocido popularmente como <em>el carnicero de Bosnia</em>, a <strong>cadena perpetua por el genocidio de la población bosniaca </strong>en Srebrenica, así como por los crímenes de guerra y de lesa humanidad cometidos durante el conflicto armado (1992-1995).</p><p>De los once cargos que pesaban contra Mladic, ha sido declarado<strong> culpable de diez de ellos, incluido el del genocidio de Srebrenica</strong>, el más importante. No obstante, se ha librado del cargo de genocidio por buscar el exterminio de la población bosniaca y bosniocroata.</p><p>El presidente del TPIY, Alphons Orie, que ha leído el veredicto, ha afirmado que Mladic <strong>intentó crear territorios "étnicamente limpios" de bosniacos</strong> (musulmanes) y bosniocroatas y le ha responsabilizado "personalmente" de lanzar una "empresa criminal" para aterrorizar a la población civil de Sarajevo durante el largo asedio a la capital bosnia.</p><p><strong>Extenso pliego de cargos</strong></p><p>Mladic estaba acusado de dos cargos de genocidio por la <a href="https://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=2&cad=rja&uact=8&ved=0ahUKEwjFm_LridLXAhWKbxQKHQAfBLsQFggyMAE&url=http%3A%2F%2Fwww.bbc.com%2Fmundo%2Fnoticias%2F2016%2F03%2F160324_como_fue_masacre_srebrenica_condenado_radovan_karadzic_dgm&usg=AOvVaw0nawuD0rQoRfI-vmsf7O0I" target="_blank">masacre de Srebrenica</a> -en la que los militares bajo su mando mataron a más de 8.000 niños y hombres bosniacos en los primeros días de julio de 1995-- y por promover la eliminación de los bosniocroatas y los bosniacos durante el conflicto armado.</p><p>También pesaban en su contra <strong>cinco cargos de crímenes de lesa humanidad</strong> -persecución, exterminio, asesinato, deportación y por actos inhumanos- y <strong>cuatro de crímenes de guerra</strong> -asesinato, terror, ataques ilegales contra civiles y toma de rehenes-.</p><p>En concreto, ha sido procesado por asesinato y por sembrar el terror con las fuerzas militares bajo su mando mediante el <a href="https://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=18&cad=rja&uact=8&ved=0ahUKEwiK86yLitLXAhXCVRQKHc6aB6wQFgh7MBE&url=http%3A%2F%2Fwww.libertaddigital.com%2Fcultura%2Fhistoria%2F2017-04-06%2F25-anos-asedio-sarajevo-1276596312%2F&usg=AOvVaw3znJZrt3v7jx3hA4HUUvrz" target="_blank">asedio de Sarajevo</a>, un sitio que se prolongó de mayo de 1992 a noviembre de 1995 y que incluyó el bombardeo del mercado de la capital bosnia, en el que<strong> murieron 66 civiles que intentaban conseguir alimentos.</strong></p><p>El general serbobosnio, de 74 años de edad, fue <strong>detenido en Serbia en mayo de 2011 tras haber pasado más de una década como fugitivo</strong>. Desde entonces, ha intentado numerosas tretas legales para frenar el proceso judicial en su contra, esgrimiendo, entre otras cosas, motivos de salud.</p><p>Sin embargo, la Fiscalía ha logrado impulsar el caso hasta sus últimas consecuencias. La acusación pedía cadena perpetua porque, según su escrito, no cabe duda de que Mladic <strong>perseguía la "destrucción física" de bosniocroatas y musulmanes bosnios.</strong></p><p>Un fallo histórico</p><p>La causa contra Mladic tiene una especial carga simbólica para la población bosniaca, que le considera el <strong>brazo ejecutor de la masacre de Srebrenica</strong>, un genocidio reconocido como tal por la comunidad internacional, por Naciones Unidas y por el TPIY, pero que Serbia y la República Srpska (la entidad serbobosnia de Bosnia) siguen negando.</p><p>También se sigue con atención entre la población serbobosnia, que le considera <strong>un héroe de guerra</strong>. El presidente de la República Srpska, Milorad Dodik, ha insistido en las últimas horas en que no debía ser condenado porque solo cumplió su deber "como patriota" y advirtió de que, si había una sentencia en su contra, "el mito seguirá creciendo".</p><p>El veredicto contra el general Mladic llega después de que en marzo de 2016 el TPIY, con sede en La Haya, condenara a <strong>40 años de prisión por genocidio y crímenes de lesa</strong> humanidad al antiguo líder de la República Srpska de Bosnia Radovan Karadzic.</p><p>Además, este fallo ha sido el último dictado por el TPIY, que dejará de funcionar el 31 de diciembre, tras más de 20 años en los que <strong>ha juzgado un total de 161 casos</strong>. Los recursos que queden pendientes, como el de Karadzic o el que pueda presentar Mladic, quedarán a cargo de un tribunal menor creado también por Naciones Unidas.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Nov 2017 10:22:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Cadena perpetua para el 'carnicero de Bosnia', el comandante responsable del genocidio musulmán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crímenes contra humanidad,Crímenes guerra,Guerra Bosnia,Guerra de los Balcanes,Religión]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Los hijos de la guerra novelan Bosnia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/hijos-guerra-novelan-bosnia_1_1144708.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/fd616cda-5c70-423d-983a-516db5feb5b3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los hijos de la guerra novelan Bosnia"></p><p>Resulta muy curioso que el treintañero novelista <strong>Goran Vojnovic</strong> haya definido recientemente a la <strong>antigua Yugoslavia</strong> como ya lo hiciera <strong>Winston Churchill</strong> en los años treinta del siglo pasado. En resumen, el escritor esloveno y el político británico han coincidido, con cerca de un siglo de diferencia, en que los Balcanes generan más historia de la que son capaces de asimilar. Así pues, en un intento de asumir esa convulsa y terrible Historia, con mayúsculas, Vojnovic (Liubliana, 1980) ha publicado <em>Yugoslavia, mi tierra</em> (Libros del Asteroide), una novela donde aborda el descubrimiento por parte de un niño de que su padre no sólo sigue vivo tras los conflictos de los años noventa, sino que figura como un criminal de guerra reclamado por el Tribunal de La Haya. En un relato fascinante y muy honesto, sincero y original, este hijo de la guerra recorre en 2006 <strong>Eslovenia, Croacia, Bosnia y Serbia </strong>en busca de un padre que el joven recuerda como un personaje bondadoso y cercano. Crecido en la versión de su madre, que oculta al hijo que el padre ha sobrevivido a la guerra, <em>Yugoslavia, mi tierra</em> se convierte en un viaje hacia el horror de aquellas guerras, en una tentativa de reconciliación con el pasado y de asunción del presente para seguir adelante.</p><p>La brillante novela de Vojnovic, traducida ya a varios idiomas, viene a sumarse a otras obras de ficción que en los últimos años han utilizado las terribles guerras yugoslavas como materia narrativa desde la perspectiva de unos autores que apenas eran unos niños durante el conflicto. Otros ejemplos muy significativos de esta mirada de las nuevas generaciones podrían ser <em>Postales desde la tumba</em> (Galaxia Gutenberg), de <strong>Emir Suljagic</strong>(Ljuvovija, 1975), que describe de modo escalofriante el asedio y la matanza de <strong>Srebrenica </strong>de 8.000 bosnio-musulmanes a manos de las tropas serbias en 1995; o<em> Las aguas tranquilas del Una</em> (La Huerta Grande), de <strong>Faruk Sehic</strong> (Bihac, 1970) considerado el referente de una generación mutilada. En una entrevista, Sehic retrató a su generación, la de los escritores de la antigua Yugoslavia nacidos en los años setenta, de un modo tajante y desolador. “Soy cronista de una era perdida, hundida, de un tiempo calcinado”.</p><p><strong>La mirada del extranjero</strong></p><p>Junto a esa visión hacia el pasado de los habitantes de la antigua Yugoslavia encontramos el enfoque de aquellos extranjeros conmovidos por aquellos conflictos, bien sean periodistas o narradores. Sería el caso de <strong>Alfonso Armada</strong>, uno de los reporteros españoles que mejor cubrió la <strong>guerra de Bosnia</strong> y que ha publicado <em>Sarajevo</em> (Malpaso), su regreso a la capital sitiada más de 20 años después, donde intercala sus crónicas para el periódico El País con el diario que escribió durante sus estancias en la antigua Yugoslavia. O serviría también de referente español la aclamada y premiada novela <em>La hija del Este</em> (Seix Barral), de <strong>Clara Usón</strong>, donde la autora recrea el suicidio de la joven hija de <strong>Ratko Mladic</strong>, quizá el más cruel de los jefes militares serbios, que al final fue entregado por las autoridades de Belgrado al <strong>Tribunal de La Haya</strong> y que sigue detenido en Holanda a la espera de la sentencia por numerosos crímenes de guerra.</p><p>Alfonso Armada distingue entre el enfoque de los propios bosnios o el de los extranjeros, aunque estos conocieran aquellas batallas de cerca, a la hora de enjuiciar las nuevas miradas. “Desde luego”, señala, “la implicación no es la misma, si bien la actitud de nuevos narradores, como Vojnovic o Sehic, podríamos decir que es menos sectaria o que está menos marcada por el odio. Existe quizá una voluntad de comprender las razones del otro. En cualquier caso, resulta muy saludable que no se olviden las distintas guerras de la antigua Yugoslavia, que abarcaron toda la década de los noventa y dejaron una huella muy profunda a los europeos de toda una generación. Buena prueba de esto la ofrecen editoriales españolas, como <strong>Libros del Asteroide o Periférica, </strong>que traducen y publican a autores balcánicos”.</p><p>Al igual que opinan otros autores españoles que han escrito sobre la antigua Yugoslavia, Armada cree que existen algunas razones que explican el interés perdurable por las conflagraciones en Croacia, Bosnia o Kosovo.  “En primer lugar, fueron conflictos en suelo europeo, el primero desde la <strong>Segunda Guerra Mundial</strong>”, comenta el actual director del suplemento cultural de ABC, “y en segundo término plantea ahora el debate sobre la responsabilidad de los padres, las culpas de la generación anterior. Por último, algunos nuevos narradores de países de la antigua Yugoslavia ofrecen una alta calidad literaria y persiguen que el estilo tenga la misma importancia que las tremendas historias que cuentan. También hay que reseñar que algunos relatos huyen al fin del maniqueísmo”.</p><p>Sin ninguna vinculación previa con los Balcanes, la escritora Clara Usón se quedó impresionada y fascinada cuando conoció la historia del general serbio <strong>Ratko Mladic y, sobre todo, el suicidio de su hija a los 23 años</strong> en plena guerra en los Balcanes. A partir de la ayuda de amigos y de la consulta de una amplísima documentación publicó en 2012 <em>La hija del Este </em>a partir de este suceso donde se traban los conflictos familiares y la historia colectiva. “No debería ser así, pero los hijos heredan mucha veces las culpas de los padres”, afirma la autora barcelonesa. Clara Usón, que en sus novelas ha abordado el tema de las relaciones familiares, también expresa su alucinación por esos casos de “padres ejemplares y abnegados, cariñosos con sus hijos” que en un ejercicio asombroso de dobles personalidades se convertían en mercenarios y francotiradores, directamente se transmutaban en asesinos.</p><p>Ahora bien, de regreso a Vojnovic y su <em>Yugoslavia, mi tierra</em>, el joven novelista esloveno dibujó hace poco una definición que puede servir para los protagonistas de cualquier guerra. En una entrevista con el diario El Correo, durante la promoción de su libro en España, manifestó: “Todos somos decentes en tiempos de la decencia, pero en las épocas indecentes  no puedes asegurar quién seguirá siendo decente y quién no. Si algo nos ha enseñado la<strong> guerra en Bosnia </strong>es que hasta la gente más normal se volvió loca”. Esta conclusión sirve como respuesta a los interrogantes que tantos europeos se plantearon durante la década de los noventa. <strong>¿Dónde estaba la gente normal en la antigua Yugoslavia? </strong>Pues o enloquecidos en el frente o exiliados en el extranjero o muertos en las cunetas.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 31 Aug 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Miguel Ángel Villena]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Los hijos de la guerra novelan Bosnia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bosnia Herzegovina,Guerra de los Balcanes,Literatura europea,Novela,Serbia,Croacia]]></media:keywords>
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