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Fuera de foco

Silvia Nanclares: "Daría vacaciones forzosas a la gente de Frontex"

Una mujer con el deseo de ser madre al borde de cumplir los cuarenta. Ese es el personaje de ficción tras el que se esconde la muy real Silvia Nanclares (Madrid,1975), autora de Quién quiere ser madre(Alfaguara, 2017). Su primera novela es una historia autobiográfica sobre la aventura del proceso de intentar quedarse embarazada, las frustraciones asociadas a él —pero no solo—, la urgencia biológica, la toma de contacto con la industria de la reproducción asistida... Pero, ante todo, sobre el aprendizaje y la honestidad con uno mismo cuando nuestros sueños más primarios nos retan. La escritora trabaja e investiga, además, en la órbita de la literatura, el mundo editorial y la llamada cultura libre, desarrollando e impulsando proyectos colectivos como Helvéticas, Escuela de Escritoras o #bookcamping, de los que fue fundadora

Nanclares tiene un estilo muy personal en el que autoficción y humor se mezclan para tratar de entender y narrar la realidad. La autora ha participado en libros colectivos como CT o la Cultura de la Transición, ha publicado títulos como el álbum ilustrado Al final (Kókinos, 2010) junto al dibujante Miguel Brieva o El sur. Instrucciones de uso (Autoediciones Bucólicas, 2012), y ha colaborado con medios como el Periódico Diagonal (ahora El Salto) o en eldiario.es. Como escritora profesional, "descanso" es una palabra poco habitual en el vocabulario de Nanclares, que este verano deberá prepararse para ser capaz de compaginar a su regreso 35 horas de trabajo semanales con el tiempo necesario para llevar a buen puerto un volumen de relatos y escribir su segunda novela, que ya está en marcha. 

Pregunta. En verano, ¿descanso o trabajo?

Respuesta. Me encantaría decir solo descanso, pero como ser escritora profesional es casi imposible, casi todas las personas que escribimos tenemos que dedicar parte de nuestro verano a hacernos algún encierro que arranque o remate algún proyecto literario entre manos.

P.¿Un rincón para refugiarse del mundanal ruido?

R. Algún lugar cerca de la reserva natural de Muniellos, en Asturias. Allí la naturaleza te da la medida de lo absurdas que son a veces nuestras neurosis urbanas.

P. ¿Cuál es el momento de las vacaciones con el que sueña?

R. El primer día de vacaciones, ¡es como si fuera tu cumpleaños! Te acuerdas de que no tienes obligaciones, entregas, reuniones, mails que contestar... El paraíso, vamos.

P. Ahora toca hablar del más temido…

R. ¡El día en que te quedas sin presupuesto para más planes y aún quedan muchos días por delante! (Soy de Madrid, no tengo pueblo ni casa en la playa ni perrito que me ladre.)

P. ¿A quién dejaría sin vacaciones?

R. Más bien daría vacaciones forzosas a la gente de Frontex, la institución que regula las fronteras de la Unión Europea y que está convirtiendo las entradas a Europa en espacios de violencia extrema e inhumanidad.

P. ¿Se lleva algún Cuadernillo Rubio, algunos deberes para septiembre?

R. Sí, el de mi propio trabajo por avanzar. Un volumen de relatos largamente acariciado y la segunda novela en curso. Toda una utopía...

P. ¿Hay algo que le quite el sueño en estos meses?

R. La cantidad de libros por leer, pelis por ver, la necesidad de tiempo para no hacer... Y tan poco verano.

P. ¿Qué le espera a la vuelta?

R. Compaginar mi trabajo de 35 horas semanales con el tiempo necesario para escribir. Una empresa titánica. Pero sarna con gusto...

 

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