¡Por favor!

Jose Maria Barrionuevo Gil

¡Por favor...! Que no nos venga ningún presidente de partido o de gobierno a decirnos que su partido es el “único partido” (sic, y no hace muchos días) que se preocupa y trabaja a favor de cubrir las necesidades del pueblo y no cumple con el trabajo tan prometido y comprometido de quitarnos de encima la “ley mordaza”, cuyo peso siempre nos cae encima a los mismos, que sufrimos de sus rigores, mientras unas amistades más peligrosas se van de rositas.

¡Por favor...! Que aparte de leyes y más leyes, como dicen muchos y muchas, hasta ahora no nos hayamos enterado de que existe la UCO, cuyos servicios están quedando patentes y además saben muy bien dónde pisa y a quién, con distinción y muy discriminadamente.

¡Por favor...! Que los que nos metieron en guerra y malvendieron las viviendas sociales a grupos inmobiliarios, más que buitres, y convirtieron la hacienda pública en protectora de chiringuitos, vengan a calentarnos el coco con la bonanza sempiterna de su siempre prometida falsa protección, porque España no iba bien y tenían que “esperar a que se hundiera, para que ellos la levantaran” con sus limpias manitas, y a manotazos, claro.

¡Por favor...! Que no nos vengan medios con los altamente y exquisitamente jubilados con diálogos humorísticos, servidos por alguna televisión, y que siempre cierran la faena con el rejón torero, tan español, de que ahora “España está fatal”, porque somos nosotros, después de tantas mentiras y  tantas benevolencias de las leyes o de sus administradores, los que no estamos para demasiadas bromas, porque las bromas se deben repartir entre amiguetes y no para pontificar falsamente.

¡Por favor...! Que no nos venga nadie a decirnos que “en lo fundamental no ha cambiado”, porque, quizás, nos demos cuenta de que siempre nos mintió y que, a estas alturas, nos sigue mintiendo, y sigue siendo un saco de verdades, porque sólo se le han escapado muy pocas.

¡Por favor...! Que ya estamos hasta el gorro, porque no nos lo podemos quitar, por el rigor más que acalorado y calenturiento de tan poca educación y trato barriobajero, tan de estilo tabernario de muchas de sus señorías en los cenáculos de los elegidos en listas cerradas, sobre todo de mollera.

¡Por favor...! Que nadie siga luchando y persistiendo por el ínclito bipartidismo, aunque lo revistan y camuflen de alianzas variopintas y nos muestren su inteligencia admitiendo que los tiempos maniqueos ya son historia y que la realidad política es muchísimo más diversa que la que se empeñan algunos en perpetuar y que siempre polarizó esta sociedad tan troquelada por las falsas historias, que ya nos resultan de muy mal gusto y de muy triste memoria.

¡Por favor...! Que muchos que se dedican a la política no nos den lecciones de excelencia y escurran el bulto cuando su poca preparación y educación ciudadana deja mucho que desear para ser considerados padres de la patria

¡Por favor...! Que todo el mundo se sienta tan importante y tan inteligente, como para participar, y con ganas, en las elecciones, que constituyen oportunidades únicas que las leyes “tan sabiamente nos han dejado”, para que la ciudadanía podamos participar, y no nos permitamos el lujo de perder otros cien años de democracia y nos pueda seguir cayendo, en consecuencia, una dictadura del pensamiento único, no sólo política, sino también económica y social, que nos siga engañando infantilmente y manteniendo, no sólo los prejuicios, sino también las enormes desigualdades que saltan a la vista en esta sociedad cada vez más desestructurada.

¡Por favor...! Que la justicia, sin mayúsculas, no se deje llevar de alarmantes supuestos ni se deje guiar por lazarillos de toda condición, siendo las más de las veces ésta baja y mala, por el hecho de alardear de ser ciega, y que deshonra las instituciones.

¡Por favor...! Que muchos que se dedican a la política no nos den lecciones de excelencia y escurran el bulto cuando su poca preparación y educación ciudadana deja mucho que desear para ser considerados padres de la patria (con minúscula, porque nos la están dejando a la altura del betún).

¡Por favor...! Que ya es hora de que nadie se dedique a la política si no tiene un trabajo al que pueda regresar tras su ejercicio público, con todos sus derechos, cotizaciones y parabienes, porque la nación, por esa consanguinidad tan patriótica que todas sus señorías defienden, como una gran casa común, no se convierta en una gran mansión para “elegidos” y menos en una casa de tratos y conveniencias personales, afectando más peligrosamente a la gente del pueblo...

Somos así de educados, diciendo “¡Por favor...!”, porque nuestro amigo Antonio Huertas Moreno, profesor de Filosofía, autor deSexo, lenguaje y pensamiento así como  de Andante con brío, nos insistió en que no dijéramos palabrotas, “porque hablar bien no cuesta un huevo y se queda cojonudamente”.

______________________

Jose Maria Barrionuevo Gil es socio de infoLibre.

Jose Maria Barrionuevo Gil

Más sobre este tema
stats