Azul II

Pako Martí

-Venga ya Juan. Que te has dado de hostias y navajazos con medio barrio de Triana.

-Cierto.

Curro Cortés era el único torero de plata o banderillero declaradamente gay que conocía Azul, y conocía a unos cuantos. Llegó a Berlín en 2020, cansado de las cogidas, de banderillear 120 corridas al año o lo que da un resultado de más de 200 toros y de follarse a toreros cobardes. Lo acompaóo en ese viaje de ida Juanito Cuenca, mozo de espadas de diversas figuras del toreo y camello versátil en su tiempo libre, que era bastante. Ambos eran fieles colegas en su barrio de Triana y lo seguían siendo en Berlín

-Olé mi niña ¿qué pasa? ¿Que te has dado de hostias con alguien? Llevas la blusa manchada de lo que parece sangre.

-¿Darse de hostias?, apuntó Juanito.

-No hace ni diez minutos que acaba de rebanarle el cuello con su navajita a un neoburgués que iba a por ella, bueno, a por su coño moreno y el cretino no sabía que no lo tenía “pa farolillos”.

Azul esbozó una media sonrisa de esas que hieren el alma. No era el primer tipo que intentaba abusar de ella. Tampoco al que hería o mataba. Sus movidas iban con el pack y en su mayoría inevitables por su curro, excesivamente bien pagado en el Berghain. 20.000 euros al mes libres de impuestos y 10.000 declarados con contrato de confidencialidad incluido. No se aceptaban propinas.

-Bueno, es lo que hay. Sírvenos cuando te parezca dos tequilas dobles reposados y tómate tú otro. Se me está haciendo el día largo y quiero difuminar un poco la noche.

-Lo que tú digas, bonita. Tequilas reposados clase Azul para Azul y sus colegas. Será por dinero.

Curro soltó una carcajada estridente y sirvió los caros tequilas.

 Como buen puntillero profesional, Curro le preguntó a Azul sobre las cuestiones técnicas del navajazo y de su contexto.

-Oye, niña, ¿te han visto darle el puntillazo al tipo? Alguien me comentó hace ya tiempo que las cámaras de seguridad de esa calle habían dejado de funcionar y nadie se ha molestado en repararlas, ¿te suena?

- Sí, Curro. Solo tienes que fijarte adónde apuntan.

- ¿Y adónde apuntan?

- Al puto cielo. Es público y notorio por toda la peña malvada y ruin de la zona. Alguno de ellos se tomó la molestia en desenfocarlas para actuar con mayor impunidad y parece que a nadie le importa una mierda. Lo más probable es que se las cargaran cuando las desenfocaban y dejaron de grabar.

Juanito Cuenca, tras apurar el segundo chupito de tequila reposado, apuntaló el argumento de Azul.

-En esa zona suele dar palizas a emigrantes un grupo neonazi, los 'Jung&Stark' se hacen llamar. Profesionales de las hostias. Los he visto actuar en alguna que otra ocasión. Tal vez hayas tenido suerte y te has cargado a uno de ellos.

Como en un flashback, Azul reseteó la somanta de puñetazos que se dio hacía cinco años con un fascista del Núcleo Nacional Sevillano en una manifestación por la libertad de expresión en el campus Hispalense. El tipo acabó en el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla con una conmoción cerebral de la que le quedaron secuelas de movilidad. A Azul la atendieron en el mismo centro por un navajazo en el brazo que le propinó otro fascista a traición. Cuatro puntos de sutura.

Como en un flashback, Azul reseteó la somanta de puñetazos que se dio hacía cinco años con un fascista del Núcleo Nacional Sevillano en una manifestación por la libertad de expresión en el campus Hispalense

-Tal vez, Juanito, tal vez. Otra ronda, Curro.

-Joder, Curro, debe de ser bueno este tequila que no te tumba ni a tiros.

- A 450 pavos la botella, Juanito. Para mis amigos lo mejor.

-Pues deben de estar a punto de caer los 400 pavos. Te va a salir caro el navajazo de esta noche, Azul.

-Tranquilo, Juan. Peor habría sido estar tirada o muerta en la acera donde quedó el hijoputa.

-Ya te digo.

Con un: “En cuando te volvamos a ver te matamos”, uno de los cabecillas del Núcleo Nacional Sevillano abandonó el Hospital Virgen del Rocío por la entrada de urgencias. Azul sabía perfectamente que aquella amenaza iba a misa. A la semana siguiente compró un pasaje de avión con destino a Londres-Heathrow. Sus padres apoyaron la decisión y financiarían su posgrado en Oxford.

A punto de caer la segunda botella de tequila, Juanito Cuenca tuvo una de sus habituales epifanías.

-Os juro por la gloria de mi madre que no sé qué leches hacemos en este país de nazis resucitados.

-A ver, Juan: a pesar de nuestras pintas y del alemán de emmental que hablamos, Azul se saca 30.000 pavos al mes en el Berghain, tú con tus 'bisnes' y cambalaches, mes por otro unos 20.000, ¿no?

Juanito afirmó taciturno con el gesto.

-Vale. Y a mí me caen otros 20.000 después de impuestos. Creo que nos renta bastante este puto país de nazis de tercera generación. Peor estaríamos en España y Azul probablemente muerta.

-Joder con el bareto de mierda. Ganas más pasta que banderilleando en plazas de primera. ¿No necesitas un socio, Curro?

-Dale una vuelta, Juan, no todo sale de la barra, y acabaros los chupitos que me espera mi novio.

Curro Cortés se atusó el flequillo entrecanado a lo Rock Hudson. Su metro ochenta, su cuerpo estilizado y su rostro agitanado de líneas finas y elegantes le encantaban. Su novio, un berlinés con pintas de macarra y malcarado, dominaba la punta de la barra del bar como si fuese su oficina. Calzaba una Beretta 80 Cheetah igual que la de Curro.

Azul, Curro Cortés y Juanito Cuenca finiquitaron la noche y las dos botellas de tequila reposado. Berlín cerraba su puerta.

______________

Pako Martí es socio de infoLibre

Pako Martí

Más sobre este tema
stats