La tesis de Pedro Sánchez

Algunas ideas básicas para saber qué son los plagios en las tesis

El presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez.

La polémica en torno a los trabajos universitarios de los políticos, que esta semana le ha costado el puesto a la ministra de Sanidad, Carmen Montón, ha alcalzando al presidente del Gobierno después de que Albert Rivera insinuase la existencia de plagio en la tesis doctoral de Pedro Sánchez, defendida en 2012 y cursada en la madrileña Universidad Camilo José Cela. 

Este jueves, Moncloa tomó la decisión de digitalizar y hacer accesible para todo el mundo el contenido de la tesis del presidente, con el propósito de poner fin a las especulaciones. La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, confirmó la decisión en los pasillos del Congreso. La tesis sólo se podía consultar hasta ahora solicitando la lectura del único ejemplar que se guarda en formato físico en la biblioteca de la universidad, que por otra parte ya ha confirmado la "normalidad" del trabajo.  infoLibre repasa, de la mano de académicas, las especificidades de los trabajos de posgrado y despeja las principales dudas en torno a lo que significa el plagio.

  ¿Qué significa plagio?

Marilar Aleixandre es catedrática en Biología por la Universidad de Santiago de Compostela (USC) e investigadora en el campo de la Educación. Ha participado en una treintena de tribunales para evaluar tesis doctorales. En conversación con este diario, la bióloga y escritora se manifiesta crítica con el modelo universitario que funciona en el país y habla incluso de "prácticas clientelares". A su entender, no existe "suficiente protección" de cara al "principio de mérito y capacidad". Aleixandre reconoce haber detectado casos de plagio a lo largo de su carrera, bajo el pretexto de que "mucha gente plagia" o con la excusa de que "hay una presión muy grande para publicar". Para la académica, no obstante, "la mayoría de la gente que está en la universidad son personas que invierten muchas horas en hacer las cosas bien".

En cuanto a los márgenes que definen lo que significa plagio, no existen reglas escritas, sino que es el criterio de cada profesional el que marca los límites. "Entiendo por plagio usar un párrafo de un trabajo de otra persona y ponerlo en un trabajo tuyo", señala Aleixandre. En su opinión, "si tiene más de 40 palabras tiene que ir con otro sangrado diferente, que se pueda distinguir en el artículo quién dice qué". Si el plagio no es textual pero afecta a ideas ajenas, "hay que atribuirlas correctamente". 

Eloísa del Pino es doctora en Ciencia Política por la Universidad Complutense de Madrid (UCM). A preguntas de este medio, la politóloga e investigadora comenta que ha participado en más de diez tribunales y admite que no se le ocurre "pensar que alguien que presente una tesis la vaya a plagiar". Se trata de un tipo de trabajo, subraya, que requiere de "muchos años de trabajo y quien lo dirige goza de prestigio". Al fin y al cabo, observa, "es alguien académico, sabe que hay unas reglas respecto al plagio y no se las va a saltar". 

Para Del Pino, plagiar significa "reproducir o usar una idea de alguien, o frases textuales, sin decir en ningún sitio que esas ideas no son tuyas, sino de otro autor", lo que supone "un robo intelectual". La manera de atribuir la cita, asevera, suele ser "en el propio texto o a pie de página". Aunque matiza: "Si son ideas que socialmente se conocen, no sería necesario ser tan preciso". En todo caso, añade la investigadora, "si el alumno no sabe bien cómo se cita, porque hay que tener en cuenta que es su primer trabajo académico, el director de tesis le enseña cómo hacerlo".

Según reveló LaSexta este jueves, los textos que el diario ABC identifica como copiados en la tesis de Sánchez sí aparecen referenciados a pie de página o en la bibliografía.

  ¿Existe el autoplagio?

Las hipótesis respecto al supuesto plagio de Sánchez apuntan también a otro tipo de copia: la propia. Para Marilar Aleixandre, aquello que se denomina autoplagio sí es otra forma de copia. Aleixandre participa en comités científicos de revistas especializadas en Ciencias Didácticas, como Science Education, donde según relata vivió un episodio de autoplagio por el que se vetó durante años a una persona. "Envió un artículo previamente publicado en otro lado y no sólo se rechazó, sino que esa persona fue colocada en lista negra para que no pudiera enviar más artículos a la revista durante un periodo de tiempo", narra.

Pero el asunto cambia en el caso concreto de las tesis doctorales. Aunque para la escritora el "autoplagio es también un problema", lo cierto es que es "requisito en muchas universidades tener varios artículos publicados", de manera que "se pudo haber publicado un capítulo antes y esto no es autoplagio".

Eloísa del Pino es más laxa en cuanto a su opinión sobre el autoplagio. "No solamente es una tontería, sino que hay dos modalidades de tesis: la clásica, que es hacer como un libro, y la más reciente, por artículos". Esos artículos, continúa, "tienen que estar publicados para que el trabajo se pueda considerar una tesis". Esto sucede así desde el impulso del real decreto ley que en 2011 reguló las enseñanzas oficiales de doctorado. "La legislación actual te permite el autoplagio", señala la investigadora, quien agrega que "si te autoplagias mucho sueles poner una nota al pie, pero tampoco es demasiado importante". A su entender, "cualquier científico honesto, a no ser que esté politizado, no puede decir que sea un pecado".

  ¿Las universidades usan programas para detectar plagios?

Las expertas consultadas por infoLibre confirman que es habitual el uso de herramientas para detectar plagios, como el programa Turnitin. "Coges un trabajo, lo vuelcas y es un software que te dice el porcentaje de coincidencias", comenta Aleixandre.

Según la información que publica este jueves el diario El Español, "la primera investigación preliminar de la universidad" sobre la tesis de Sánchez no detectó plagio, observando solamente un 15% de coincidencias con otros textos. Para Aleixandre, "un 15% es poco" e incluso parece un porcentaje de coincidencia "lógico".

  ¿Qué pasa con el marco teórico?

Lógico, explica la investigadora, porque "en las tesis, especialmente en ciencias sociales, hay una parte de marco teórico donde es frecuente recoger ideas previas". Esto, subraya, "no es criticable en absoluto, sino que es indispensable". El alumno, a través de esa parte donde se plasma el estado de conocimiento actual de la materia a tratar, debe "demostrar que está al día de la bibliografía". El matiz que añade Aleixandre aterriza de nuevo sobre las citas: "Lo que hay que ver es cómo está citado".

Demostrar la familiaridad con el campo, sostiene, es fundamental pero dejando claro de quién provienen las ideas previas.

  ¿Es habitual publicar un libro después de la tesis?

Tras la defensa de su tesis, Pedro Sánchez publicó un libro basado en la misma. Lo llamativo es que el libro está firmado por dos personas: él mismo y el economista Carlos Ocaña, mano derecha del socialista Miguel Sebastián en el Ministerio de Industria. Tras los rumores de que Ocaña había escrito originalmente el trabajo académico de Sánchez, el economista ha enviado un comunicado en el que afirma haber colaborado con el socialista en la publicación del libro La nueva diplomacia económica española (Delta, 2013). El libro "está basado en la tesis del presidente del Gobierno y yo me limité a escribir partes de algunos capítulos", detalla Ocaña, quien además ha señalado que su aportación "fue la incorporación de cuestiones que no se abordaban directamente en la tesis o que podían servir de ejemplo para explicar algunas ideas del texto universitario".

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Marilar Aleixandre relata que "tener una tesis y un libro relacionado con ella es normal" y de hecho significaría "que la tesis tiene suficiente calidad para toda ella, o parte, formar parte de un libro". Esto, añade, "no es criticable, sino al contrario, puedes y debes tener publicaciones que se deriven de la tesis".

Eloísa del Pino puntualiza que "hoy por hoy no es obligatorio" que una tesis se publique posteriormente como libro. La investigadora entiende que "pueda haber gente que tenga reparos en publicar su tesis, porque por ejemplo el día que la defiendes te hacen críticas, de forma vehemente además, porque es parte de la liturgia". Por ello, comenta, es común "que luego quieran mejorarla y publicarla como libro en editorial".

Si la publicación posterior es idéntica a la tesis original, observa, "lo normal es que no aparezca otro autor, pero tampoco es del todo anormal". Del Pino asegura que depende de si ha colaborado a la hora de establecer correcciones o si ha formado parte de la aportación central. "Si ha colaborado con el alumno y no lo firma, sería raro", sostiene la politóloga.

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