Sánchez condena los incidentes de Cornellà: “Son inaceptables y no deben repetirse”

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante el pleno en el Congreso de los Diputados

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha condenado con contundencia los incidentes ocurridos este martes en Cornellà, que ha calificado de “inaceptables”. A través de un mensaje en redes sociales, el jefe del Ejecutivo ha advertido de que “no deben repetirse” y ha defendido la imagen de España como “un país plural y tolerante”, frente a lo que considera el comportamiento de “una minoría incívica”.

Sánchez ha trasladado además su “apoyo” a los deportistas afectados por lo sucedido y ha aplaudido a quienes, “con su respeto”, contribuyen a reforzar los valores de convivencia tanto dentro como fuera del ámbito deportivo.

Este episodio ha provocado también una reacción unánime y contundente en todo el Ejecutivo. El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, ha ido más allá al advertir de que “quienes hoy callan serán cómplices”, insistiendo en la necesidad de seguir trabajando por una sociedad “tolerante y respetuosa con todos”. En la misma línea, la directora general de Igualdad de Trato, Beatriz Carrillo, ha solicitado a la Fiscalía que investigue si los cánticos pueden constituir un delito de odio.

A su véz el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes ha condenado “con la máxima firmeza” unos hechos que considera “absolutamente inaceptables” y alejados de la mayoría de la afición. Por su parte, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, ha señalado directamente a “grupos ultras jaleados por la política ultra” y ha reiterado que “el odio y el racismo no tienen cabida en el deporte ni en nuestra vida”, advirtiendo de nuevo de que “quien calla es cómplice”.

Fuera del Ejecutivo, las reacciones también han sido mayoritariamente de condena. La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, ha calificado de “lamentable y condenable” lo ocurrido en las gradas, en una línea compartida por formaciones como ERC o Podemos.

Distinta ha sido la posición de Vox. Su secretario general, Ignacio Garriga, ha evitado censurar directamente los hechos y ha enmarcado su respuesta en un discurso centrado en la inmigración y la seguridad, con una enumeración de críticas que no aludían de forma explícita a los cánticos registrados en el estadio.

Por su parte, el expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha atribuido los cánticos islamófobos y xenófobos a la “agenda españolizadora del PSC”, señalando así una lectura política de lo sucedido en el RCDE Stadium de Cornellà.

El rechazo a lo sucedido en Cornellà también se ha extendido más allá del ámbito político, con pronunciamientos desde el tejido social y deportivo. La Unión de Comunidades Islámicas de Cataluña ha expresado su “más firme indignación” y ha reclamado medidas “para prevenir y sancionar” este tipo de conductas. En un comunicado, la entidad ha instado a las fuerzas de seguridad a identificar a los responsables y ha pedido a autoridades y organismos deportivos una “condena firme” que evite cualquier banalización de los hechos.

Por su parte, el RCD Espanyol ha condenado “enérgicamente” los comportamientos racistas, al tiempo que ha considerado “injusto” que se señale de forma generalizada a su afición.

“Musulmán el que no bote”: el fascismo se cuela en las gradas de la Selección española antes del Mundial

“Musulmán el que no bote”: el fascismo se cuela en las gradas de la Selección española antes del Mundial

En el plano internacional, la Egyptian Football Association ha lamentado lo ocurrido, aunque ha subrayado que estos incidentes “no afectarán en absoluto a las sólidas relaciones” entre ambas selecciones.

A las condenas institucionales y sociales se han sumado también voces del ámbito deportivo. El delantero del FC Barcelona y de la selección española, Lamine Yamal, ha calificado los cánticos como “una falta de respeto intolerable” y ha tildado a sus responsables de “ignorantes y racistas”. El jugador, que se ha pronunciado en redes sociales, ha recordado su condición de musulmán y ha subrayado que, aunque los insultos no fueran dirigidos personalmente contra él, “no dejan de ser algo intolerable”.

En la misma línea, el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha definido lo ocurrido como un “bochorno colectivo intolerable” que no representa los valores del deporte. Además, ha señalado la contradicción de que algunos de los autores de los cánticos racistas ovacionaran posteriormente al propio Yamal, evidenciando —a su juicio— la incoherencia de ese comportamiento.

Más sobre este tema
stats