'Caso Patrick Bruel': ocho mujeres ya habían denunciado al cantante por violencia sexual en 2019

Patrick Bruel en el escenario del Forest National, en Bruselas, Bélgica, el 14 de mayo de 2019.

Vianey Lorin y Marine Turchi (Mediapart)

En el caso de Patrick Bruel, la avalancha de denuncias y señalamientos por presuntos agresiones sexuales tiene ahora un único punto de referencia: la fiscalía de Nanterre (Hauts-de-Seine).

Desde el 18 de mayo, esta jurisdicción —competente por el lugar de residencia del cantante (Neuilly-sur-Seine)— centraliza los procedimientos en curso o archivados en diferentes fiscalías de Francia: las tres investigaciones preliminares abiertas en París; el procedimiento por violación de Ophélie Fajfer, archivado en Nanterre en 2022; las denuncias con constitución de parte civil presentadas a mediados de mayo; y, próximamente, la abierta en Saint-Malo por violación (ver último apartado).

En cuanto al procedimiento archivado en 2020, en el que habían testificado varias masajistas empleadas en establecimientos de lujo, se ha incorporado a la nueva investigación en Nanterre, según nuestra información.

Las cuatro abogadas de las demandantes han acogido con satisfacción esta acumulación de procedimientos. Corinne Herrmann, abogada, junto con Sonia Kanoun, de varias demandantes, entre ellas Flavie Flament, considera que esto pone de relieve “la serie de expedientes” contra Patrick Bruel y permite a los magistrados “buscar un posible modus operandi”, “sacar a la luz las pequeñas sutilezas que pueden convertirse en pruebas”.

Iris Biehler, abogada de Julia* y de Anne, que se constituyeron en parte civil tras testificar en el proceso archivado en 2020, espera también que esta investigación permita esta vez “tener en cuenta las similitudes” de los testimonios “como un elemento de cargo determinante”.

Jade Dousselin, la abogada de Daniela Elstner, cuya denuncia por intento de violación presentada en París el 12 de marzo será trasladada a Nanterre, “espera, evidentemente, que la fiscalía revise su informe de 2019, pero sobre todo que retome con la misma celeridad que la fiscalía de París las investigaciones en curso”.

Myriam Guedj Benayoun, la abogada de Ophélie Fajfer, relata el “alivio” de su clienta y su “determinación para que se haga justicia”. “Para ella es una señal importante, significa que la justicia ha considerado necesario reexaminar su denuncia a la luz de los nuevos elementos de este caso.”

Por su parte, Patrick Bruel niega todas las acusaciones y goza de la presunción de inocencia. Sus abogados, Christophe Ingrain y Céline Lasek, indicaron a Mediapart que el cantante niega cualquier “coacción” y “violencia” y que, aunque “a veces intentaba seducir”, “cuando le decían que no, nunca iba más allá”.

Ocho mujeres se declararon víctimas en 2019

En 2019, la misma fiscalía de Nanterre ya había investigado las acusaciones de agresiones sexuales contra el cantante, que hoy tiene 67 años. En total, nueve mujeres habían presentado su testimonio ante la justicia, de las cuales ocho denunciaron hechos de los que habrían sido víctimas entre 2000 y 2019. Una lo había hecho en una carta anónima, que por lo tanto no pudo ser utilizada; después testificaría en Mediapart. Una novena mujer había relatado las confidencias de una compañera masajista. Cuatro de los hechos denunciados no habían prescrito, a priori.

La investigación se inició tras la denuncia de una masajista del hotel Radisson Blu de Porticcio (Córcega del Sur). Durante su declaración, la joven de 25 años contó que el cantante se habría negado a ponerse la ropa interior desechable que se utiliza habitualmente durante los masajes, y luego la toalla que la cubría, con el pretexto de que hacía demasiado calor. Mientras le masajeaba las piernas y las nalgas, él le habría pedido “que bajara hasta la raja del culo”, y luego, durante el masaje del vientre, que bajara las manos hacia su pubis. La joven se habría negado y le habría explicado que tenía pareja, a lo que Patrick Bruel habría respondido, según su relato: “Ah, además eres seria, mejor así, porque el sexo antes del concierto no es recomendable, habría cantado mal”. La fiscalía de Ajaccio abrió una investigación preliminar por exhibicionismo y acoso sexual.

Patrick Bruel fue interrogado durante una hora en septiembre de 2019 sobre esa declaración en Châlons-en-Champagne (Marne), donde actuaba en aquel momento en un concierto. Negó cualquier gesto o comentario inapropiado, añadiendo: “Solo me atraen las mujeres que me desean.” Además, había solicitado que se tomara declaración a dos personas en el marco del procedimiento: la productora ejecutiva de su gira y su vestuarista, que fue interrogada en 2020, mostrándose sorprendida por las acusaciones y asegurando no haber “visto nunca ninguna actitud ni oído comentarios negativos tras un masaje” durante la gira de 2019.

La revelación de este procedimiento en Le Parisien había llevado a varias mujeres a denunciar hechos similares.

Es el caso de Julia*, masajista en el Villa Duflot, en Perpiñán (Pirineos Orientales). Esta mujer de 29 años presentó una denuncia en septiembre de 2019 para denunciar una agresión sexual que habría tenido lugar dos meses antes durante un masaje en ese hotel spa de cuatro estrellas. La fiscalía de Perpiñán abrió una investigación preliminar y tomó declaración al personal del hotel y a los allegados de la denunciante.

Su testimonio presenta numerosas similitudes con el de la masajista de Córcega: la negativa a cubrirse con una toalla con el pretexto del calor, comentarios inapropiados y una petición de masaje en “el interglúteo”, cuando este detalle aún no había aparecido en la prensa. El artista también le habría tocado las nalgas durante el masaje. Al finalizar la sesión, le habría pedido que guardara silencio y habría guardado su número de teléfono como “Julia IGPB”, por “Julia interglúteo de Patrick Bruel”, afirma ella.

Interrogado por la policía en noviembre de 2020, Patrick Bruel negó haberse quitado la toalla y haber hecho comentarios inapropiados. Indicó que simplemente le había pedido a Julia que presionara “fuerte entre las nalgas”, y refutó cualquier gesto inapropiado. También indicó que había memorizado el número con la mención “Masaje HP”, por Hand Powerful.

Luego, Julia, que testificó por videoconferencia en Mediapart, presentó una nueva denuncia con constitución de parte civil.

Lo rechacé dos veces, no hubo consentimiento

Séverine, fisioterapeuta

No es la única masajista que ha acudido a la justicia: en pocas semanas  lo han hecho otras cinco. Una de ellas relata hechos que habrían tenido lugar en 2008, cuando tenía 26 años y ejercía en un hotel de lujo en Cannes (Alpes Marítimos). Al parecer, Patrick Bruel le pidió que le masajeara los genitales y “entre las nalgas”. Ella no presentó denuncia.

Otra más denuncia hechos similares que habrían ocurrido en Saint-Barthélémy, en las Antillas, en 2011. Además, según ella, el artista se habría pegado contra ella, con una erección, agarrándole las muñecas. Presentó una denuncia a pesar de que los hechos ya habían prescrito. También una mujer había testificado sobre hechos que le habría contado una compañera en un centro de talasoterapia en La Baule (Loira Atlántico), en 2000.

Al ser preguntado sobre la declaración de la masajista de Cannes, Patrick Bruel respondió que no recordaba ese masaje, pero negó haber solicitado un masaje genital, indicando: “No tengo esa costumbre”. En cuanto a las acusaciones de la masajista de Saint-Barthélémy, el artista volvió a declarar que no recordaba el suceso, pero negó cualquier gesto o comentario inapropiado, indicando en varias ocasiones: “No hago ese tipo de cosas.”

Séverine, que declaró en Mediapart, conoció a Patrick Bruel en el año 2000, a la salida de su concierto en Grenoble (Isère). A los investigadores les contó que el cantante, al enterarse de que era fisioterapeuta, le pidió un masaje en su habitación.

Según su relato, cuando ella le pidió que se quedara en ropa interior, Patrick Bruel se tumbó desnudo y, al terminar el masaje, “empezó a acariciarle el muslo, subiendo la mano hacia el pecho”. A continuación, le habría pedido que le hiciera una felación. “Yo era joven, vulnerable, impresionable; cedí”, explica a los investigadores, afirmando que a continuación él le “quitó los vaqueros” y “la penetró, sin protección”. En 2019, al término de su declaración, no presentó denuncia. Sin embargo, en declaraciones a Mediapart, cuenta que durante ese proceso, “comprendió que lo que había vivido era una violación”: “Lo rechacé dos veces, no hubo consentimiento.”

Al ser interrogado por la policía, Patrick Bruel respondió que no tenía “ningún recuerdo” y afirmó que “no pedía ese tipo de cosas”, añadiendo: “Y si la relación es consentida, es posible que la profesión [de fisioterapeuta] [sea] un pretexto.”

Los testimonios ya no se limitaban a Francia. También en Suiza, una masajista voluntaria había presentado una denuncia. Los hechos que denuncia habrían tenido lugar en el festival Paléo, en Nyon, en julio de 2019. Una vez más, el artista se habría tumbado desnudo en la camilla de masaje, se habría quitado la toalla que le cubría las nalgas y habría pedido un masaje en las nalgas, en la parte interna de los muslos y, una vez boca arriba, desde la parte baja del abdomen hasta el pubis.

Al ser interrogado por los investigadores sobre este testimonio, Patrick Bruel negó haber retirado la toalla colocada por la masajista y haber pedido un masaje hasta el pubis.

SMS calificados de “chantaje” por la estrella

En otoño de 2019, otra mujer, excantante, también envió su testimonio al fiscal tras leer los artículos de Le Parisien: Anne denuncia un intento de violación en 2010, cuando tenía una cita en el domicilio de Patrick Bruel para hacerle escuchar sus maquetas (leer su relato aquí).

Aunque procede de una familia conocida, no presentó denuncia de inmediato: dudaba y temía las consecuencias para ella y su entorno. Informó a dos amigos comunes, suyos y del cantante, de los hechos que denunciaba y de su intención de presentar denuncia. Al parecer, estos intentaron “disuadirla”.

Uno de ellos, Philippe B., la habría “animado a llegar a un acuerdo amistoso, dando a entender que era posible un acuerdo económico” y la habría “incitado a hacer una propuesta por escrito”, afirma ella a Mediapart —lo que el interesado niega. Anne le responde que podría estar abierta a la idea de una mediación económica, dadas las consecuencias para ella. “Estaba perdida: nos encontrábamos en el angustioso contexto del confinamiento, eran las dos de la madrugada, había bebido. Tenían el escenario ideal de la mujer sobornable”, justifica hoy.

Philippe B. transmitió en su momento esos mensajes a Patrick Bruel y a su abogado. Fueron el núcleo del procedimiento. Interrogada por los investigadores, Anne explicará que “caí lamentablemente en la trampa” de ese amigo común.

Philippe B., por su parte, nunca fue interrogado. Este hombre entregó a los investigadores una simple declaración, en la que indica que Anne le había “relatado un comportamiento de carácter sexual supuestamente inapropiado” por parte de Patrick Bruel y que ella reclamaba “una compensación económica para que este asunto no se divulgara”, pidiéndole que “desempeñara el papel de mediador”.

En una declaración ante la policía, el cantante negó haber agredido a Anne y denunció un “chantaje” económico, asegurando que ella le había pedido que financiara un piso para su hija.

La abogada de Anne, Iris Biehler, indica que en 2020 su clienta se encontraba “aislada, en pleno confinamiento, muy vulnerable” y que, “unas semanas después de ponerse en contacto con la policía por teléfono”, ella había “admitido considerar, bajo la influencia de un amigo común, una mediación económica si el Sr. Bruel reconocía los hechos y se disculpaba, con el único fin de proteger su nombre”. “Tuvo que dar explicaciones sobre estos hechos en su momento, y podrá volver a explicarse ante un juez”, añade su letrada. Para la penalista, este argumento de la sobornabilidad “tiende a desacreditar a las mujeres que deciden presentar una denuncia y, en el fondo, a hacerlas pasar por mentirosas, cuando en este caso eso no cambia nada respecto a la veracidad de su relato”.

Un archivo que sigue siendo “incomprensible”

En la fiscalía de Nanterre, cuando se trata de cerrar un caso en el que se imputan múltiples hechos a un mismo presunto autor, la práctica habitual es proceder a un archivo global, y no por denunciante. En este procedimiento, se optó por un archivo general por delito insuficientemente tipificado, es decir, por falta de pruebas.

La abogada Iris Biehler considera que esta valoración “quizá careció de individualización para cada una de las denuncias, algunas de las cuales se referían a hechos prescritos”. Lamenta que el archivo no haya sido “explicado ni motivado” y que “siga siendo incomprensible para las víctimas”.

La penalista lamenta también que “la pluralidad de testimonios, con relatos que presentan similitudes preocupantes en lo que respecta a las masajistas” “aparentemente no haya sido un elemento tenido en cuenta para ser procesado”.

Los propios investigadores subrayaban la importancia de estas coincidencias entre los testimonios. Su informe precisa que Patrick Bruel “no podía explicar” que algunas de las masajistas “mencionaran peticiones de masajes entre los glúteos, cuando este detalle, ni el término, aparecían en el artículo citado por el imputado”. Durante su declaración, el cantante había estimado, en efecto, que el artículo de Le Parisien podría haber influido en los testimonios.

Al ser consultada, la fiscalía de Nanterre no quiso hacer comentarios.

Varios alcaldes piden a Patrick Bruel que cancele sus conciertos

Varios alcaldes, de diferentes tendencias políticas, consideraron el miércoles 20 de mayo que el cantante debería “retirarse” hasta que la justicia se pronuncie, y renunciar a los conciertos previstos en sus ciudades en el marco de su gira. Es el caso del alcalde de París, Emmanuel Grégoire, pero también de los alcaldes de Marsella, Salon-de-Provence, Reims, Nancy o Brest.

Al otro lado del Atlántico, se han cancelado tres conciertos de Patrick Bruel previstos para diciembre de 2026 en Quebec, según anunció el 19 de mayo la agencia de eventos Gestev, encargada de la organización. La empresa explica que ha tomado esta decisión “teniendo en cuenta el contexto actual y la imposibilidad de garantizar la promoción”.

El artista tiene previsto iniciar, el 16 de junio, una gira de aniversario de cincuenta y cinco fechas en cuarenta y siete ciudades y cuatro países con motivo de los 35 años de su álbum Alors regarde. Una petición lanzada por el colectivo Salon féministe y respaldada por un centenar de artistas y asociaciones pide la cancelación de los conciertos. Ha recogido ya más de 27.000 firmas.

Varios procedimientos abiertos en Francia y Bélgica

En la fiscalía de Saint-Malo (Ille-et-Vilaine), hay abierto un procedimiento por violación desde septiembre de 2024, tal y como reveló Mediapart aquí. La denunciante acusa al cantante de haberla violado con ocasión del Festival de Cine Británico de Dinard, en 2012. “A día de hoy, mi fiscalía sigue ocupándose de este caso, lo que no excluye cualquier intercambio con la fiscalía de Nanterre”, nos indica el fiscal de Saint-Malo. Según nuestra información, debería ser transferido próximamente a Nanterre.

En la fiscalía de París se han abierto tres investigaciones judiciales desde el mes de marzo, a raíz de denuncias o acusaciones presentadas por mujeres que ya habían testificado anteriormente en Mediapart: la denuncia de la directora general de Unifrance, Daniela Elstner, en la que denuncia un intento de violación en 1997 en el festival de Acapulco, así como dos denuncias de violación que habrían tenido lugar en 2000 y 2008.

El 12 de mayo, la fiscalía de Nanterre recibió dos denuncias con constitución de parte civil, reveladas por Mediapart: una masajista de Perpiñán denuncia una agresión sexual en 2019 y una excantante acusa a Patrick Bruel de haber intentado violarla en 2010. Ambas ya habían testificado en el procedimiento archivado en 2020.

La fiscalía de Nanterre también ha decidido reabrir un procedimiento que había archivado en 2022, el de Ophélie Fajfer, quien acusa a Patrick Bruel de haberla violado en 2015 en L’Isle-sur-la-Sorgue, cuando ella solo tenía 19 años (testificó en la revista Elle).

Por su parte, la presentadora Flavie Flament presentó una denuncia por violación ante la decana de los jueces de instrucción de París. Su abogada solicita “que este expediente se incorpore al procedimiento de Nanterre”, lo que aún no se ha hecho de manera formal. A esto se suma una denuncia presentada en Bélgica el 24 de marzo por la responsable de prensa Karine Viseur, que denuncia una agresión sexual en 2010.

Acusaciones que Patrick Bruel niega rotundamente. Se le aplica la presunción de inocencia en estos procedimientos.

Caja negra

Este artículo se actualizó el 20 de mayo a las 22:24 con los llamamientos de varios alcaldes para que Patrick Bruel cancelara su concierto en sus ciudades.

*Nombre ficticio.

El 4 de mayo, Mediapart se puso en contacto con los dos amigos comunes de Anne, la denunciante, y de Patrick Bruel. El primero no respondió. El segundo, Philippe B., nos indicó: “Niego rotundamente las palabras que se me atribuyen, que no se corresponden con la realidad. No deseo comentar conversaciones privadas, ni pronunciarme sobre acusaciones que implican a terceros. Les agradezco que respeten mi vida privada y que no mencionen mi apellido ni me citen en su posible publicación”.

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Traducción de Miguel López

 

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