Trump convierte la Casa Blanca en un ring de artes marciales para celebrar su cumpleaños
Donald Trump ha ordenado construir en el jardín sur de la Casa Blanca una enorme estructura de acero coronada por un arco de 600 toneladas para celebrar un evento de artes marciales mixtas el día de su cumpleaños. Este domingo, la residencia del presidente estadounidense acogerá el primer evento deportivo profesional de toda su historia: una jornada de combates que, sobre el papel, busca conmemorar el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, aunque para esa efeméride aún quedan tres semanas.
Está previsto que se celebren siete peleas de artes marciales mixtas, todas masculinas, y una de ellas estará protagonizada por el luchador de nacionalidad española Ilia Topuria, que se enfrentará al estadounidense Justin Gaethje en peso ligero. Presenciarán los combates en vivo unos 4.000 militares, además de la familia del presidente, miembros de su gabinete, congresistas y donantes. La gran mayoría de los famosos invitados ha rechazado asistir. Un poco más lejos, decenas de miles de espectadores seguirán el evento a través de las pantallas que la organización está instalando en los alrededores de la Casa Blanca.
Para terminar de dar solemnidad a las peleas, el pesaje tendrá lugar en el Memorial de Lincoln, donde se alza la estatua de mármol de casi seis metros de altura del expresidente, una figura que remite directamente a la célebre estatua de Zeus en el Monte Olimpo. Washington está lleno de homenajes a los presidentes más importantes de la historia de EEUU, homenajes que recuerdan a Trump que él también quiere pasar a la historia. Pero no una vez haya salido del cargo, sino ya, ahora, de su propia mano.
Las peleas de este domingo tienen esa aura, esa búsqueda de la atención. Lo que en otros presidentes habría sido impensable por pudor, por miedo a las críticas del electorado o por respeto a lo políticamente aceptable, en Trump se convierte en un sí directo. En este caso, el cumpleaños costará unos 60 millones de dólares, financiados por la Ultimate Fighting Championship (UFC), la mayor organización de artes marciales mixtas del mundo. Su presidente y y consejero delegado es Dana White, multimillonario y amigo de Trump. La propia UFC ha vendido entradas para el evento por más de un millón de dólares cada una. A su vez, Trump ha comprado acciones por valor de entre 15.000 y 50.000 dólares en la compañía matriz de la UFC.
Así justificaba este jueves el secretario de Estado, Marco Rubio, la celebración del evento: "Estados Unidos y el ideal detrás de EEUU es lo imposible, que alguien te dice que no podrás hacerlo o que nunca va a pasar, la idea entera alrededor de EEUU es la audacia. El país está fundado en el principio de que tus derechos no vienen del gobierno ni de tus líderes, sino del Creador, pero además de eso, todo lo que hemos hecho como nación, como poner un hombre en la Luna y traerlo a salvo a la tierra (...). Somos una nación fundada en hacer lo que nadie se atrevió a hacer. Y de cierta manera esto es lo que esta empresa de la UFC ha sido”.
El año pasado, Trump ya organizó un gran desfile militar por Washington para conmemorar el 250 aniversario del Ejército de EEUU, la más antigua de las seis ramas de las Fuerzas Armadas del país, creada el 14 de junio de 1775. Pero al coincidir con el día de su 79 cumpleaños, el acto provocó críticas por la politización del Ejército y comparaciones con los despliegues típicos de regímenes autoritarios. En el primer mandato de Trump también se intentó llevar a cabo un desfile similar, pero el Pentágono lo rechazó por miedo a que pareciera demasiado político.
Más allá del pudor y de lo políticamente correcto, lo que muchos consideran es que el uso que hace Trump de los espacios y recursos públicos es corrupción. En esa línea, una organización sin ánimo de lucro centrada en la vigilancia de la corrupción en las instituciones públicas presentó la semana pasada una demanda para intentar detener el combate. En ella alegan que el presidente está utilizando su poder para favorecer a su amigo y aliado Dana White, y para ganar dinero él mismo como inversor en la UFC, una alianza que, según sostienen, vulnera numerosas leyes y normas. Entre otros argumentos, los demandantes apuntan que se trata de un evento privado con ánimo de lucro y que la ley restringe el uso privado de las zonas monumentales de Washington, consideradas parques nacionales. La demanda también advierte de que el Congreso no ha autorizado la transformación de la Casa Blanca.
Trump también ha planeado una carrera de coches IndyCar que convertirá en agosto las calles de Washington y los principales monumentos de la capital en una pista de carreras, así como una serie de conciertos que ahora están en el aire. La organización preveía que distintos grupos pasaran durante 16 días por el National Mall para conmemorar el 250 aniversario de Estados Unidos y, de nuevo, coincidiendo con el cumpleaños del presidente.
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Pero después de que varios participantes cancelaran su asistencia alegando que no se les había informado de que el evento tendría carácter político, el presidente pidió cancelar los conciertos. “Canceladlos”, escribió en Truth Social. “Deberíamos tener un enorme MITIN PARA HACER A EEUU GRANDE OTRA VEZ por el 250 aniversario, en lugar de cantantes sobrepagados a los que nadie quiere escuchar, cuya música es aburrida, y que no hacen otra cosa que quejarse”. En la misma publicación, Trump se refirió a sí mismo como “la atracción número uno del mundo” y “el hombre que consigue públicos mucho más grandes que Elvis en su mejor momento”.
Aunque todo apunta a que los conciertos no podrán celebrarse finalmente, y a que tampoco asistirán al menos cinco estados del país, que han declinado acudir, la “feria” de 16 días con actuaciones musicales, exhibiciones y otros eventos sí tendrá lugar en el National Mall, además del mitin de Trump.
Más allá de la búsqueda de la grandeza, detrás de la celebración de estas peleas también está el deseo de Trump de dar más peso al mundo del deporte y mostrarse más cercano a él. En ese contexto, el mes pasado recibió a miembros de la selección masculina de hockey sobre hielo, que ganó el oro en las pasadas olimpiadas, y hace unas semanas también organizó un evento con la selección de la MLS 2025. En esa misma línea, el presidente dijo en diciembre que acogería en la Casa Blanca la sede de unos "juegos patriotas" en los que participarían alumnos de instituto de todo el país.