Estuve allí
Desánimo de lucro - Paco Moral
Lastura. 2026
Estuve allí, descubrí la fuerza, el dolor y el amor, la belleza y la resiliencia de un lucha justa y necesaria. Desde el río hasta el mar, desde la honestidad y el trabajo, a la solidaridad y la entrega.
Sí, así es, estuve allí y pude comprobar que la presentación de un libro de poesía no tiene por qué ser una aburrida retahíla de palabras que no se entienden, una exhibición de egos, un egocentrismo del presentador y una falsa modestia del presentado.
Pues eso, que estuve allí, el 22 de mayo, en la Biblioteca Elena Fortún, en la presentación del libro Desánimo de lucro, de Paco Moral, editado por Lastura Ediciones. Lleno total, poetas —hombres y mujeres— abarrotamos la sala, esperando sentir la fuerza de un poeta —que además es editor de Tigres de papel y de los libros de la colección Genialogía (Asociación feminista de mujeres poetas)— y que tras diez años de barbecho volví a publicar.
En la portada, la imagen de un tatreez palestino que borda sobre la tela la memoria y el amor de un pueblo que resiste, hilo a hilo, como quien escribe un poema sin papel. Y en el interior, páginas llenas de un enorme amor, un amor casi infinito que puede abrazar a la humanidad entera.
Sí, estuve allí, y pude comprobar que es cierto la poesía de Paco abarca ambos lenguajes —el del hilo y el de la palabra— y los dos se alzan contra la guerra, contra el olvido impuesto, contra el genocidio. Amar, entonces, es resistir: cuidar del otro, del cercano y del distante, como quien protege un bordado antiguo que aún late, rojo y vivo, bajo la historia herida.
No hay prólogo, en su lugar, un REVULOGRAMA, un poema visual en el que el poeta dice: Miro el cuenta las revoluciones que me indican el número de veces que casi lo logramos…
Desánimo de lucro se compone de tres apartados:
DE LOS TRAGOS AMARGOS: catorce poemas que transitan desde lágrima en la lluvia hasta parte de guerra antes de jubilarme, pasando por una variedad de poemas río que transitan hacia el mar.
De este apartado quiero destacar la última estrofa del poema que lleva por título el propio título del libro: (…) qué tremendo engaño eso del esfuerzo / esa república dialéctica de que nos hace libres / el trabajo cuando es fácil darse cuenta / de que todo son daños / colaterales / o una pequeña muerte / cotidiana / que produce tan sólo / desánimo de lucro
Y cuando escuché este poema me acordé de una visita muy dolorosa que hice a Auschwitz, y al infame lema que se puede leer a la entrada al campo de concentración: «Arbeit macht frei» (el trabajo os hará libres).
DEL TIMÓN EN LOS NAUFRAGIOS es un apartado que arranco con tres versos de Ida Vitale: acompañar la soledad / no negarse a las quimeras / remansarse en el tomado, un apartado compuesto de diez versos que van desde poética hasta antes de que amanezca
De este apartado quiero destacar el poema 8M, imagino que está dedicado a Ana, su compañera de vida, y a todas las mujeres feministas (entre las que me encuentro). Copio la entrada y los primeros versos: 8M algo así como un poema de amor en el diluvio / de un 8 de marzo en el que estabas lejos // apariciones / en la rama para mis dedos // en la savia / alimento del brote / en mi saliva // en el grito rebelde de mil gritos / de millones de gritos / de todos los gritos de la historia // cada vez que alguien camina / sin rozar el suelo / levitando (…)
Coser el pensamiento con hilo de intemperie
Ver más
POEMA PARA LEER EN VOZ ALTA es el apartado final: un único poema, titulado así, que lleva la siguiente cita: no adoptes nunca el nombre que te dé la policía, de Enrique Falcón. Y quiero destacar que sí, que estuve allí, y que este poema se leyó en voz alta y fue coreado por el abanico de poetas, familiares y amistades que acompañamos la lectura con el grito: desde el río / hasta el mar / Palestina / vencerá. Y estos, precisamente, son los últimos versos del recital, y el punto final es el único punto de todo el poemario. Y es que los poemas de este libro no tienen puntos, ni comas, ni letras mayúsculas. Imagino que es una licencia del autor que guarda un significado que, estoy segura, tiene que ver con su lucha por la igualdad y con la valoración de los detalles, de las cosas pequeñas.
En resumen, que estuve allí, y comprobé, una vez más, que allí estaba Paco Moral en estado de gracia, totalmente él, con toda su fuerza y toda su generosidad. Animo, si lugar a dudas, a leer Desánimo de lucro. El título es un verso que (según Paco) le robo con permiso de Ferrán Fernández. Y, a este poemario, le viene como anillo al dedo: no es el lucro lo que inspira al autor, es la lucha por la justicia.
* Nieves Álvarez es profesora, escritora, poeta, investigadora y artista plástica. Pero, sobre todo, ávida lectora.