Mamdani se enfrenta al modelo de reparto de Amazon para poner fin a las subcontrataciones
El alcalde de Nueva York ha declarado la guerra al modelo de negocio de Amazon y otras grandes compañías basado en externalizar el reparto de paquetes. En un video publicado en la red social X, Zohran Mamdani mostraba su apoyo a una iniciativa respaldada por los sindicatos para hacer responsables a las grandes compañías de las prácticas laborales abusivas que se producen en sus redes de reparto. “Grandes empresas como Amazon han creado una vasta red de subcontratistas que reparten sus paquetes, al tiempo que las protegen de asumir responsabilidades”, señalaba en la publicación que acompaña al video. "Eso deja a nuestros trabajadores desprotegidos y vuelve nuestras calles menos seguras. Es hora de un cambio", concluía.
Los defensores de la nueva regulación que promueve Mamdani sostienen que el modelo de subcontratación permite a estas empresas esquivar normas sobre salarios y prestaciones. Amazon, por su parte, la rechaza al considerar que encarecerá el reparto, mientras que las empresas subcontratadas también se quejan de que la regulación –conocida como Delivery Protection Act o ley de protección de los repartidores– podría perjudicarles. Sin embargo, los trabajadores consideran que este modelo de subcontratas es perjudicial porque, ante sus reclamaciones sobre las altas cargas de trabajo, las empresas descargan la responsabilidad en Amazon y, al mismo tiempo, al no estar vinculados laboralmente a la compañía, tampoco pueden reclamar mejoras ni negociar los objetivos de reparto con la multinacional.
La compañía fundada por Jeff Bezos siempre ha estado en el centro de la polémica por algunas prácticas laborales cuestionables, como ritmos de trabajo desproporcionados, la vigilancia constante de los trabajadores o una marcada política antisindical. De hecho, este último punto ha sido uno de los detonantes de la iniciativa, ya que los trabajadores consideran que esta política de subcontratación dificulta la negociación sindical y repercute en peores condiciones laborales y grandes desigualdades entre personas que realizan la misma actividad.
La medida propuesta por el Ayuntamiento de Nueva York afecta a lo que se denomina reparto "de última milla", es decir, a las empresas que llevan los paquetes directamente hasta los domicilios. Lo que propone el consistorio es un nuevo sistema de licencias para ciertos almacenes e instalaciones de distribución de última milla y, al mismo tiempo, establecer nuevos estándares de seguridad y protocolos sometidos a supervisión. También permitiría garantizar que las principales empresas, como Amazon, sean responsables de las consecuencias de las decisiones comerciales que toman cuando los trabajadores se vean afectados.
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“Corporaciones como Amazon construyen modelos comerciales de miles de millones de dólares para aislarse de la responsabilidad a través de un sistema de subcontratación abusivo. A medida que los centros de entrega de última milla han explotado en Nueva York, también lo han hecho los accidentes de tránsito y las lesiones de los trabajadores", explicaba el edil neoyorquino.
El sindicato Teamsters, nombre habitual de la International Brotherhood of Teamsters (IBT), uno de los sindicatos más grandes de Estados Unidos y Canadá, fue el promotor de la reforma, redactada por la concejala Tiffany L. Cabán. Ella también aparece en el video junto con Mamdani y varios trabajadores que lanzan paquetes vestidos con uniformes de Amazon. "Si parece un reparto de Amazon y se comporta como un reparto de Amazon, entonces es un reparto de Amazon, ¿verdad? Para Amazon, no", reza la publicación del alcalde en X.
En España, la compañía también trabaja con subcontratas y ha tenido problemas al respecto. En 2022, la Inspección de Trabajo de Cataluña propuso una sanción de 3,2 millones de euros a la compañía de Jeff Bezos y otra de 2,6 millones a 17 empresas subcontratadas por cesión ilegal de personas trabajadoras. Es decir, porque esas empresas tenían trabajando para Amazon a 559 personas que cobraban menos de lo que les habría correspondido si hubiesen estado contratadas directamente por la multinacional estadounidense. En 2024 volvió a ocurrir algo similar, esta vez en Valencia, aunque la compañía se escuda en que su negocio es “la gestión de centros logísticos, no el reparto”.