Sin escuela infantil por nacer a mitad de año: la Xunta rechaza la petición de "evitar la discriminación"
Hace más de una década que la Xunta viene reconociendo derechos y prestaciones a bebés aún no nacidos. Pero no para obtener plaza en una escuela infantil. Para acceder al centro que más convenga a cada familia es mejor nacer antes de que se abra en primavera, entre marzo y abril, el plazo ordinario de solicitud, porque los que nacen después quedan condicionados a que quede alguna plaza libre aunque las necesidades de conciliación sean mayores que las de los nacidos antes. La Valedora do Pobo ha pedido a la Xunta "evitar la discriminación derivada del mes de nacimiento", que se mantiene incluso en cursos sucesivos, y ahora acaba de dejar constancia de que la Consellería de Política Social "no acepta" su recomendación.
La normativa de adjudicación de plazas en las escuelas infantiles de la Xunta establece que para cada curso que comienza en septiembre las solicitudes deben realizarse en un período ordinario que se abre cada año en primavera, entre marzo y abril. Las peticiones formuladas en ese momento se bareman según distintos criterios, como si trabajan uno o dos progenitores, la renta familiar o si ya hay hermanos en el centro. Pero no se puede pedir plaza para un hijo aún no nacido, y el que nace después de ese plazo debe formular una petición extraordinaria condicionada a que aún queden plazas.
La Valedora do Pobo viene recibiendo diversas quejas sobre esta cuestión, y así lo reflejó en su último informe anual, en el que constató que "la consecuencia práctica es que la fecha de nacimiento es determinante en la posibilidad de obtener plaza de nuevo acceso, pasando a un segundo plano las necesidades reales de conciliación de los progenitores". Además, añadía, "penaliza a los niños nacidos fuera del período ordinario de solicitud en sus expectativas de acceso el siguiente curso, ya que en las aulas 1-2 [el segundo curso de las escuelas infantiles tras el 0-1] se da prioridad a las renovaciones de matrícula de los niños que ya están escolarizados y a sus hermanos".
Es decir, nacer en mayo no solo dificulta tener escuela infantil cuando comience el siguiente curso en el mes de septiembre, sino que también condiciona para obtener plaza en cursos posteriores, porque tendrán preferencia los niños que ya hayan entrado en esa escuela aunque las necesidades de conciliación fuesen menores. Además, como la edad mínima para comenzar en la escuela infantil es de 3 meses, quien naciendo después de primavera consigue plaza de forma extraordinaria se ve instado a ocuparla cuanto antes para no perderla, lo que lleva a tener que llevar al niño al centro siendo muy pequeño aunque los actuales permisos de paternidad duren más meses.
Tras recoger la preocupación de las familias en su último informe anual, ahora la Valedora do Pobo acaba de hacer pública una recomendación expresa que formuló a la Consellería de Política Social tras recibir quejas de varias familias sobre esa cuestión. Y deja constancia de que su recomendación fue "no aceptada".
La resolución de la Valedora detalla que, tras recibir las quejas, requirió información a la consellería, que explicó que "esta es una cuestión singular de esta etapa educativa no obligatoria, que no se produce en el resto del sistema educativo pero en la que no hay margen de previsión". Según la Xunta, "si se reservasen plazas para solicitudes de niños no nacidos se estaría perjudicando a otras familias que ya cumplen los requisitos, lo que sería una gestión inadecuada de un recurso público".
En cuanto al hecho de que el mes de nacimiento condicione también obtener plazas en siguientes cursos, la resolución de la Valedora recoge el argumento de la Xunta de que "en las aulas 1-2, lógicamente se da prioridad a las renovaciones de matrícula" y que "lo contrario supondría dejar fuera de una escuela infantil a una familia que ya está escolarizada en la misma".
Esas explicaciones de la Xunta no acabaron de convencer a la Valedora, que considera que "esta garantía de permanencia" de los niños que ya están en un centro para años posteriores, aunque queden fuera otros con más necesidades, "es específica de la educación en los niveles obligatorios pero debería revisarse su conveniencia en la normativa de las escuelas infantiles 0-3".
La Valedora recoge que "la justificación de no admitir las solicitudes de personas gestantes para los bebés no nacidos en el período ordinario radica en optimizar el recurso y conceder las plazas a las personas solicitantes que cumplen los requisitos". "Sin embargo", añade, "resulta preciso que la Administración adopte las medidas necesarias para evitar esta diferencia de trato en los casos de nuevo acceso en los que la fecha de nacimiento del bebé determina una exclusión" de los recursos de conciliación.
"Las posibilidades son varias y deben ser analizadas en el contexto del funcionamiento de las escuelas partiendo de la base de que el hecho de nacer en un determinado período del año no puede suponer ventajas o desventajas para acceder el segundo año a la escuela infantil en el nivel 1-2", concluye la resolución de la Valedora.
La recomendación final emitida tras todas las quejas recibidas fue que Política Social "adopte todas las medidas necesarias para evitar la discriminación de los niños en el acceso a las escuelas infantiles 0-3 derivada del mes de su nacimiento, eliminando cualquier circunstancia ajena a los aspectos que son tenidos en cuenta en la baremación para acceder a este recurso público" y "que se estudie eliminar la garantía de permanencia en esta etapa volviendo a baremar en la etapa 1-2 todas las solicitudes para garantizar el acceso preferente de los niños en las familias en que ambos progenitores trabajen". Tras esa resolución, ahora la Valedora deja constancia de que la Xunta "no acepta" su recomendación.
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Una reformulación como la que pide la Valedora implicaría cambios complejos en el sistema público de escuelas infantiles cuando la política de la Xunta para ese ámbito es la de potenciar los centros concertados, con la gratuidad de los privados vía subvención. Una política de apuesta por las plazas privadas subvencionadas que se ratificó con la renuncia de la Xunta a 22 millones de euros del Estado para crear nuevas plazas públicas.
Recomendación sí aceptada para familias con discapacidad
Frente a esta recomendación no aceptada, la Xunta sí aceptó, y ya aplica, otra recomendación de la Valedora referente a la baremación de familias con incapacidad de uno de los progenitores. Como las escuelas infantiles están pensadas para la conciliación, la Xunta puntúa más a las familias en las que los dos progenitores trabajan. Pero no tenía en cuenta que uno de los progenitores tuviese una discapacidad y, por lo tanto, no pudiese cuidar del menor. En ese caso lo que contaba era que uno de los dos, el discapacitado, no trabajaba, aunque no pudiese cuidar del niño, y la puntuación recibida era menor.
La Valedora recomendó a la Xunta que "se otorgue la misma puntuación que a los progenitores que estén trabajando a aquellas situaciones de incapacidad permanente absoluta y gran invalidez, en todos los casos". Esa recomendación sí fue aceptada por la Xunta y ya fue aplicada en la convocatoria de plazas de este año.