Con salsa y plena, bachata y trap y, sobre todo, reguetón, Benito Martínez Ocasio, más conocido con el nombre de Bad Bunny, se ha convertido en el líder de la música latina actual. Así lo marcan las cifras: fue el artista más escuchado en todo el mundo en 2025 en la plataforma de streaming musical Spotify. Actualmente, en esta aplicación lo escuchan más de 89 millones de personas cada mes.
Estos números, además de confirmar el éxito de su último disco, Debí Tirar Más Fotos, publicado en enero de 2025, lo han catapultado a ser el cantante principal en el descanso de la Super Bowl.
Tras ser el primer artista en ganar el Grammy a mejor álbum del año con un disco íntegramente en español, la semana perfecta de Bad Bunny se cerrará con su actuación en el Levi’s Stadium de Santa Clara (California) en la 60ª edición del macroevento deportivo, que disputarán New England Patriots y Seattle Seahawks. Pero lo musical no es lo más esperado de su actuación.
“Fuck ICE, no somos aliens”
Lo dejó bien claro cuando subió a recoger el galardón en la gala de los Grammy. Aunque ya había ido soltando sus opiniones sobre los agentes de inmigración y la Administración Trump anteriormente, como cuando aseguró que había dejado a Estados Unidos fuera de su gira por temor a las redadas de hispanos, Bad Bunny lo gritó en la ceremonia de los premios musicales. “Fuck ICE. No somos salvajes, no somos animales, no somos aliens, somos humanos y somos americanos", dijo.
A pesar de que el artista no ha avanzado cómo será el espectáculo de la Super Bowl ni qué dirá en él, muchos de sus fans esperan que se repitan estas reprimendas al Gobierno estadounidense en el momento deportivo más importante del año para una gran parte del país norteamericano. Si Bad Bunny continúa, como ha hecho hasta ahora, con su feroz crítica a las posturas autoritarias del Gobierno de Trump, esta sexagésima edición de la final nacional de fútbol americano puede ser la Super Bowl de la canción protesta del siglo XXI.
Moisés Ruiz, profesor de Liderazgo Político y Comunicación en la Universidad Europea, remarca que el mensaje del cantante puertorriqueño es muy importante para “despertar conciencias entre un público joven que puede estar adormilado”.
Trump es “anti” Bad Bunny y “anti” Green Day
Quien no estará para verlo en directo será el presidente del país. Donald Trump se ha declarado “anti” Bad Bunny y ha despreciado la decisión de la NFL (National Football League, la liga estadounidense de fútbol americano) de elegir al puertorriqueño como cabeza de cartel para su final.
Ruiz asegura que la actuación va a afectar “negativamente” a la figura de Donald Trump por lo que transmite Bad Bunny. “Es un mensaje donde los conceptos de amor y de empatía son los protagonistas frente a otro en el que el miedo y el odio son los que quieren tomar la delantera”, asegura el experto.
En el Levi’s Stadium de Santa Clara también actuará Green Day. El grupo de punk rock ha recibido, cómo no, malas palabras del magnate. Será que a Trump no le pareció bien la comparación con Hitler que le hizo la banda. O quizás no le terminó de gustar la versión de su tan conocida American Idiot que Green Day creó para cargar contra la ideología MAGA (Make America Great Again).
Sea por la razón que sea, Trump no está contento con esta doble elección y, por primera vez en este segundo mandato, no acudirá al estadio para ver la Super Bowl en directo. Su excusa, claro, fue la de lo lejos que está California de Washington.
La defensa de Puerto Rico contra la gentrificación
No por esperado fue menos sorprendente. Además de defender a sus compatriotas, y a todos los latinoamericanos, el Conejo Malo también reivindicó el pasado 1 de febrero en los Grammy la cultura de su país.
Con Debí Tirar Más Fotos, el puertorriqueño hizo sonar la cultura boricua por todo el mundo. Una canción en concreto, Lo que le pasó a Hawaii, resume la opinión del artista sobre la injerencia estadounidense en su isla. La denuncia del turismo, la gentrificación y el colonialismo resumidos en un par de frases: “Quieren quitarme el río y también la playa. Quieren el barrio mío y que abuelita se vaya”.
Ver más"Quieren el barrio mío y que abuelita se vaya": Bad Bunny convierte en canción protesta la música de baile
Pero las reivindicaciones en la figura de Bad Bunny no son nuevas. En 2019, junto a otros artistas de Puerto Rico como Residente o Ricky Martin, formó parte de las marchas multitudinarias que forzaron la dimisión del gobernador de la isla por sus comentarios machistas y homófobos.
Antecedentes en el descanso de la Super Bowl
Hace cuatro años, Eminem, único rapero en ganar un Oscar a la “mejor canción original”, ya se mostró en contra de la brutalidad policial en un show de la Super Bowl. Fue en 2022, en una edición marcada por la actuación de varios raperos norteamericanos, cuando interpretó su gran éxito Lose Yourself y se arrodilló para protestar por el racismo que despliegan las fuerzas de seguridad.
Para Ruiz, “todas las manifestaciones antibrutalidad policial, sea ICE o cualquier otra brutalidad, son bienvenidas”. El experto tiene claro que estas protestas “despiertan conciencias y ayudan de alguna manera a presionar para que esta brutalidad desaparezca”.
Con salsa y plena, bachata y trap y, sobre todo, reguetón, Benito Martínez Ocasio, más conocido con el nombre de Bad Bunny, se ha convertido en el líder de la música latina actual. Así lo marcan las cifras: fue el artista más escuchado en todo el mundo en 2025 en la plataforma de streaming musical Spotify. Actualmente, en esta aplicación lo escuchan más de 89 millones de personas cada mes.