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La salida de la crisis

Economistas frente a la Crisis plantea un decálogo para reconstruir la Europa del bienestar

José Manuel Durão Barroso en Bruselas

"La Unión Europea ha fallado porque no ha defendido su razón de ser, la propuesta de Europa a los europeos y al mundo: el Estado del bienestar". La afirmación pertenece a la organización Economistas Frente a la Crisis, que ha publicado este martes un decálogo de propuestas "para recuperar Europa" ante una "política económica errónea" que ha generado "enorme sufrimiento humano y social".

Las iniciativas, que son de carácter tanto económico como político, pretenden luchar contra el euroescepticismo "en alza" que se extiende por la UE. "Debemos insistir en que la crisis ha sido utilizada como excusa para reducir los derechos sociales y medioambientales, elemento este último fundamental para el bienestar, la seguridad y el progreso al que Europa no puede renunciar", denuncia el colectivo en la introducción de su informe, en el que alertan de que "50 años de avances en la integración, la cohesión y la solidaridad europeas se ven ahora amenazadas por divisiones profundas entre el centro y la periferia, entre países deudores y acreedores, entre euroescépticos y federalistas".

Por ello, los economistas proponen que se realice un esfuerzo "simétrico" para alcanzar un "crecimiento equilibrado", una política que contrasta, a su juicio, con las actuales, basadas en cargar a "los países deficitarios la mayor parte del ajuste". "Rechazamos el proceso de devaluación salarial por considerarlo ineficaz en el plano económico y socialmente injusto", asevera el colectivo, que argumenta que "en la práctica, la moderación salarial no se ha trasladado a los precios y se ha capitalizado en su mayor parte a través de ganancias en los márgenes empresariales".

En este sentido, la propuesta de Economistas Frente a la Crisis es doble. En primer lugar, el informe plantea "propiciar la reasignación de recursos hacia los sectores de vocación exportadora [...], sin que ello suponga un empobrecimiento de familias y empresas". Por otra parte, el colectivo sugiere fomentar la "demanda interna" de los países "acreedores", con el fin de aliviar la tendencia a la apreciación del euro y relajar, de esta forma, la presión a la que se ven sometidos los países con más dificultades al realizar sus ajustes.

Seguro de desempleo europeo

De igual manera, la prioridad para la organización es clara: la reducción del desempleo. "Europa no puede permanecer impasible ante un drama que amenaza con llevarse por delante a una generación entera de jóvenes a los que se les niega un futuro y que dificulta la reincorporación de los desempleados de larga duración", denuncian los economistas, que abogan por "legislar a favor de la estabilidad del empleo, limitando las contrataciones temporales a las de carácter causal". De igual forma, el informe exige reducir "el poder oligopolístico en determinados sectores", ya que esta situación "limita muy intensamente la creación de empleo".

Y este análisis se traduce en propuestas concretas. El documento señala la conveniencia de crear "un seguro de desempleo a nivel de la Zona Euro, que complemente los subsidios nacionales", así como el fortalecimiento del Fondo Social Europeo para evitar que aumente la tasa de parados de larga duración y, a su vez, para facilitar la entrada de los jóvenes en el mercado laboral. De igual forma, Economistas Frente a la Crisis aboga por "permitir la portabilidad de las cotizaciones y derechos de pensiones en toda la UE" para que "los trabajadores puedan instalarse en cualquier punto de Europa sin perder derechos laborales".

El decálogo también incide en la necesidad de "acabar con la fragmentación financiera para que fluya el crédito a las pymes". Y en ese sentido, proponen tres iniciativas: poner en marcha "un programa del BCE para la concesión de financiación a las entidades financieras, condicionado a la concesión de créditos al sector productivo"; aumentar los fondos del Banco Europeo de Inversiones (BEI) –que se encarga, según la propia UE, de prestar dinero "en condiciones favorables a proyectos acordes con los objetivos políticos" comunitarios, como la mejora de las infraestructuras– y, especialmente, la "culminación sin matices de una unión bancaria de tres pilares".

Condiciones a los bancos que sean rescatados

Pero, ¿cuáles son estos tres puntos clave para la consecución de la unión bancaria? Para los economistas, la "supervisión", la "resolución y garantía de depósitos" y la emisión de deuda común –los llamados eurobonos– "como medio para reducir los costes de financiación". No obstante, esta unión no debe conseguirse a cualquier precio: el informe tacha de "inadmisible" el "bloqueo de elementos de solidaridad entre países, como la recapitalización directa por parte del MEDE [el Mecanismo Europeo de Estabilidad, encargado de gestionar los rescates]", y asegura que la unión bancaria debe incorporar "condiciones estrictas de gobernanza a las entidades que se beneficien de los fondos para su recapitalización".

El Banco Central Europeo (BCE) tampoco se libra de las críticas de los economistas, que aseguran que está "incumpliendo su mandato de manera manifiesta, ya que su política actual ni garantiza la estabilidad de precios, dado el riesgo de deflación, ni contribuye a la cohesión económica y social". Por ello, el colectivo plantea una rebaja de los tipos de interés del BCE, así como el establecimiento de una "política de comunicación más agresiva que revele el compromiso de aplicar políticas expansivas hasta que la tasa de inflación del área euro se sitúe [...] en torno al 2%".

Esta cifra, aseguran, "ayudaría al reequilibrio macroeconómico de la zona euro, compartiendo el esfuerzo del ajuste entre países deudores y acreedores". ¿Por qué? Porque, tal y como explica el informe, "un tono expansivo transfiere recursos desde los países ahorradores a los deudores". "La presión de los países acreedores por no ver reducida la rentabilidad de su ahorro no debe comprometer la política monetaria actual para el conjunto de la Eurozona", advierte Economistas Frente a la Crisis, que asegura que el BCE "se enfrenta, más que a una limitación jurídica, a una restricción política".

Y a todas estas propuestas económicas se une un planteamiento, más general, de carácter político: la necesidad de "abordar cuanto antes el llamado déficit democrático" de la UE. "Si los Estados miembros transfieren cada vez más responsabilidades y competencias hacia las instituciones europeas, es necesario que de igual manera la rendición de cuentas se traslade al nivel en que se toman las decisiones", señalan los economistas, que apuntan claramente hacia una institución: el Parlamento Europeo, que según el informe debe colcarse "en el centro del proceso de construcción europea".

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