La guerra cultural emprendida por la extrema derecha europea contra los derechos LGTBIQ+, de la mujer o la población migrante sube de nivel en la Eurocámara. Los grupos parlamentarios de Vox, Orbán y Le Pen, Patriots for Europe, junto al de Giorgia Meloni, ECR, quieren celebrar el 2 y 3 de febrero una cumbre internacional con activistas a favor de las terapias de conversión, diputados que apoyan las penas de muerte contra los homosexuales o que asocian la pedofilia a personas de identidades sexuales no binarias.
Las fuerzas progresistas del Parlamento Europeo han dicho basta. Hartas de la escalada homófoba que se vive en la institución, se están movilizando para frenar la VII Transatlantic Summit de la próxima semana, coorganizada por la plataforma ultracatólica Political Network for Values y organizada bajo el título 'Libertad de Expresión vs Discurso Controlado, fortaleciendo los pilares de la democracia', un nombre ambiguo para conseguir su aprobación por parte de los servicios administrativos de la Eurocámara.
Entre los invitados están Santiago Abascal; la diputada ugandesa Lucy Akello, quien en su país votó a favor de la ley contra la homosexualidad de 2023, con penas de prisión y hasta de muerte para ese colectivo; la influencer neerlandesa Eva Vlaardingerbroek, defensora de teorías como la del Gran Reemplazo; el viceministro de Exteriores paraguayo, Víctor Verdún, acérrimo activista provida; o la estadounidense Sharon Slater, polémica por considerar al colectivo LGBTIQ+ “significativamente más promiscuo” o “más propenso a involucrarse en la pedofilia”.
“Durante dos días, el Parlamento Europeo acogerá un foro a activistas que están en contra de la democracia, que abogan por la llamada 'terapia de conversión', que defienden restricciones severas al aborto, que vinculan a las personas LGBTQI+ con la pedofilia”, denuncian más de treinta eurodiputadas y eurodiputados en una carta abierta a la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, en la que señalan que “la concentración de la internacional fascista no debería ser financiada con fondos europeos ni celebrarse en las instalaciones” de la cámara.
La misiva, a la que ha tenido acceso infoLibre, está impulsada por la eurodiputada del BNG, Ana Miranda, e incorpora a representantes españoles, franceses, italianos, irlandeses, belgas, portugueses, eslovenos, suecos o alemanes de los grupos de Los Verdes, La Izquierda, liberales o socialdemócratas no españoles. Miranda es clara sobre los argumentos de la carta y denuncia ante este medio que se “utilicen las instalaciones del Parlamento Europeo para fomentar valores contrarios a la tolerancia, al respeto o a los derechos humanos” porque las conferencias alentarán “el odio, los ataques al colectivo LGBTQI+, el racismo o la xenofobia”.
La eurodiputada del BNG ya había participado en las movilizaciones que consiguieron frenar un evento de la Falange en las instalaciones del Parlamento Europeo y destaca para este medio que “cuatro grupos políticos con representantes de la Comisión de Libertades, de la de Derechos Humanos y del Intergrupo de Igualdad” se unan ahora contra esta cumbre ultra.
En la iniciativa, sin embargo, no participan eurodiputados del PSOE. Fuentes de esta delegación explican a infoLibre que “se entiende que el Parlamento no tiene la legitimidad para impedir de antemano la celebración del acto, creemos que no podemos demandar a la instituciones que un grupo con representación política no celebre un acto”, pero puntualizan “otra cosa es lo que se diga dentro, y estaremos vigilantes si hay cualquier incitación al odio o discursos constitutivos de delito, porque entonces sí se actuará”.
Entre los firmantes de la carta sí hay colegas suyos de Portugal, Suecia o Irlanda. La presidenta de todo el grupo parlamentario, Iratxe García, asegura que “los Socialistas y Demócratas estamos rotundamente en contra de que se ceda espacio en el Parlamento Europeo a organizaciones que tienen como fin atacar los principios y valores en los que se fundamenta la Unión Europea”, “incompatibles con los objetivos de este lobby ultraconservador que no respeta los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, promueve las llamadas terapias de conversión que atentan contra la dignidad de las personas LGTBIQ+ y fomentan el racismo y la xenofobia”.
Guerra declarada a las minorías sexuales
El evento de la próxima semana sucede a otros celebrados los últimos meses en una espiral de peligrosos discursos contra el colectivo trans o la violencia de género aprovechando las salas y pasillos del Parlamento Europeo. Desde noviembre ha habido citas con el título 'Desmontando la ideología de género: dejen a nuestros hijos libres', 'La amenaza de la ideología trans en Europa - Los derechos de las mujeres en peligro' o, recientemente, 'Niños trans: la conversación que están intentando silenciar'.
Detrás de todos estos actos aparece Patriots for Europe que acoge a los representantes de Vox, el Fidesz de Orbán o el Rassemblement National de Le Pen. Junto a ellos, el grupo parlamentario más ultra de la cámara, Europa de las Naciones Soberanas, liderados por los neonazis alemanes de AfD o los fascistas eslovacos del Movimiento Republicano. Entre sus organizadores, la eurodiputada española Margarita de la Pisa y el húngaro András Lászlo. Precisamente la política de Vox es una de las anfitrionas de la Cumbre Transatlántica.
“No todo vale bajo el paraguas de la libertad de expresión, no son de recibo comentarios contra las mujeres, contra la cuestión de las razas o la orientación sexual de colectivos y está pasando ya en el Pleno donde hay muchos contenidos ofensivos en los discursos” de los eurodiputados de extrema derecha, alerta Ana Miranda quien pide a la Eurocámara que ponga límites. Una denuncia compartida por Estrella Galán. La eurodiputada de Sumar habla también con infoLibre de esta situación en el Pleno y de cómo “la extrema derecha usa impunemente cualquier espacio para atacar los derechos LGBTQI+, de las mujeres y de las personas migrantes” al tiempo de que “es también muy preocupante la posición de la derecha que se dice democrática, que secunda con un silencio cómplice estas actitudes y narrativas”.
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La creciente guerra cultural de la ultraderecha criminalizando al colectivo trans o al al feminismo aprovechando las instalaciones del Parlamento Europeo ya generó una firme reacción del Intergrupo de Igualdad y LGBTIQ+, integrado por trabajadores de las instituciones comunitarias. Hace unas semanas enviaron a la presidenta Metsola una carta firmada por su representante Vanessa Coglitore donde deseaban “expresar su preocupación por una serie de eventos recientemente celebrados” en la Eurocámara que “han desarrollado narrativas atacando abiertamente a las personas trans y no binarias de maneras que son humillantes, estigmatizadoras e incompatibles con los valores de la Unión”.
Coglitore denuncia su falsa apariencia porque “aunque presentadas como discusiones políticas, estos eventos repetidamente avanzan en narrativas que concuerdan abiertamente con definiciones reconocidas del discurso de odio”. Este medio ha podido comprobar que la carta recoge soflamas literales pronunciadas en esas conferencias como “los niños trans no existen”, calificando la cirugía de cambio de sexo “una película de horror pero se le llama medicina” o “engaño pederasta” para referirse a los menores que se cuestionan su género.
Pese a estos precedentes, la VII Cumbre Transatlántica no ha sido frenada ni por la presidencia de la Eurocámara ni por los servicios responsables de autorizar eventos extraparlamentarios. Tampoco se ha impedido la presencia de ponentes con posturas políticas y pronunciamientos públicos contrarios a los valores de la UE. “Las instalaciones del Parlamento Europeo, en las que reside la soberanía de todos y todas las europeas, no pueden servir para legitimar la agenda de la internacional del odio”, exige Estrella Galán, firmante también de la carta sobre las conferencias del 2 y 3 de febrero.
La guerra cultural emprendida por la extrema derecha europea contra los derechos LGTBIQ+, de la mujer o la población migrante sube de nivel en la Eurocámara. Los grupos parlamentarios de Vox, Orbán y Le Pen, Patriots for Europe, junto al de Giorgia Meloni, ECR, quieren celebrar el 2 y 3 de febrero una cumbre internacional con activistas a favor de las terapias de conversión, diputados que apoyan las penas de muerte contra los homosexuales o que asocian la pedofilia a personas de identidades sexuales no binarias.