Hace seis años que Ecoembes, la organización que tiene el monopolio de la recogida de envases domésticos en España, implantó un sistema que según ellos "evolucionaría" la manera de reciclar en el país. Crearon una app de móvil llamada Reciclos que daba boletos para sorteos a quienes demostrasen que tiraban al contenedor amarillo las botellas o las latas, pero una investigación de infoLibre demostró que el sistema era un despropósito porque se podía canjear una y otra vez el mismo envase. Lo que entonces se anunció con stands publicitarios por toda España, fue discretamente cancelado el pasado 31 de diciembre.
Ecoembes –que aglutina a gigantes de los envases como Coca-Cola, Nestlé, L'Oreal, Alcampo o Mercadona– presentó Reciclos en 2020, un momento clave del sector, cuando el Gobierno estaba elaborando la nueva Ley de Residuos y la nueva Ley de Envases, que entraron en vigor a lo largo de 2022. En los años anteriores se discutía cómo reconvertir el sistema de reciclaje de España, que algunas organizaciones civiles ya calificaban de desastroso –como se confirmó oficialmente en 2024–. Ecoembes, que tiene desde los años 90 el monopolio del reciclaje de las botellas y las latas, anunció entonces Reciclos para corregir la situación, pero seis años después solo ha servido para incentivar el reciclaje de una fracción ínfima de los envases, aunque Ecoembes no da cifras oficiales de la campaña.
Una investigación de infoLibre de 2023 demostró que estaba en las antípodas de solucionar los pésimos datos de reciclaje de España, donde solo se tiran al contenedor amarillo el 43% de las botellas de plásticos. El sistema consistía en fotografiar con el móvil el código de barras de un envase y depositarlo en un contenedor amarillo que también tuviese un código QR. A cambio, el usuario recibía dos puntos "R" por botella y uno por lata, que podía canjear en la app para entrar en sorteos de tecnología, comida y viajes o donarlos a causas solidarias.
El problema era que un solo envase podía escanearse infinitas veces y simplemente había que repetir el proceso una y otra vez para conseguir más puntos. La solución para evitar el trampeo pasaba porque una persona solo podía canjear un máximo de seis envases del mismo tipo (botella o lata) al día y 25 a la semana, pero eso derivaba en el segundo absurdo: un mecanismo pensado para incentivar el reciclaje limitaba el reciclaje.
Más allá de los problemas técnicos, los expertos en residuos advirtieron desde el primer momento que el programa era "una huida hacia adelante" de Ecoembes, como lo calificó Greenpeace, porque era la propuesta de la industria para evitar implantar en España un Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR), un mecanismo de reciclaje basado en que cada botella y lata vendida cuesta unos céntimos de más que se recuperan al devolver el envase vacío al supermercado.
El SDDR es la fórmula más popular en el mundo para incentivar la recogida selectiva de botellas y permite, en cuestión de meses, lograr una recogida de estos envases por separado del 90%, facilitando enormemente su reciclaje. Sin embargo, Ecoembes se creó en 1997 precisamente para evitar implantar en España un sistema SDDR, más costoso para las grandes empresas. No obstante, como los datos de reciclaje de botellas continúan hoy siendo pésimos, la Ley de Residuos de 2022 finalmente obligó a imponer el mecanismo SDDR, aunque parece que no llegará hasta 2029.
Desde que Reciclos empezó a funcionar en 2020, Ecoembes lo ha utilizado como el gran expositor de su compromiso con el reciclaje, con numerosos influencers haciéndose eco del proyecto en redes sociales, campañas de publicidad en medios de comunicación y stands en diferentes ciudades para atraer al público. Sin embargo, la organización no anunció públicamente el fin del programa, solo a los usuarios suscritos.
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En su mensaje de despedida, Ecoembes hablaba de Reciclos como un "proyecto piloto". "Cada participación, cada reciclaje y cada interacción nos ha ayudado a avanzar con paso firme por un futuro sin residuos", decían a los usuarios. Fuentes de la organización confirman que Reciclos ya está dado de baja porque "ha cumplido el cometido con el que nació, que no fue otro que ensayar en un terreno real el uso del incentivo para empujar aún más el reciclaje en España". "A partir de ahora ese terreno corresponderá al SDDR", añaden desde Ecoembes. Sin embargo, aunque ahora hablen de Reciclos como un experimento para la transformación del sistema en el futuro, Ecoembes nunca promovió el cambio a un modelo SDDR.
César Sánchez, portavoz de Retorna, una ONG que defiende desde hace 20 años la implantación de un sistema SDDR en España, opina que Reciclos se puso en marcha "para tapar lo que luego se confirmó, que solo se recuperaban el 40% de los envases de bebidas" en los cubos amarillos. "Fue una operación de marketing que llegó cuando se empezó a discutir en el Congreso la nueva ley de residuos. Su cierre ahora demuestra que nunca tuvo recorrido y que no estaba controlado", añade.
Fuentes de Ecoembes explican que Reciclos tuvo en esos seis años 900.000 usuarios en España, aunque no trasladan cifras de cuántos envases se reciclaron con esta plataforma. Un comunicado de la organización a cierre de 2024 decía que se habían repartido hasta ese momento 2,5 millones de puntos, que en el mejor de los casos –si solo se devuelven latas, que daban un punto– equivaldrían a 2,5 millones de envases. Sin embargo, en España se consumen cada día 50 millones de ellos. Y esto sin contar con que el sistema permitía fácilmente el fraude, permitiendo canjear una sola botella o lata repetidas veces.
Hace seis años que Ecoembes, la organización que tiene el monopolio de la recogida de envases domésticos en España, implantó un sistema que según ellos "evolucionaría" la manera de reciclar en el país. Crearon una app de móvil llamada Reciclos que daba boletos para sorteos a quienes demostrasen que tiraban al contenedor amarillo las botellas o las latas, pero una investigación de infoLibre demostró que el sistema era un despropósito porque se podía canjear una y otra vez el mismo envase. Lo que entonces se anunció con stands publicitarios por toda España, fue discretamente cancelado el pasado 31 de diciembre.