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Las elecciones de 1977: el empate entre izquierda y derecha

Publicada 21/06/2017 a las 06:00 Actualizada 20/06/2017 a las 21:48    
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Llego un poco tarde, lo sé: el 40 aniversario de las primeras elecciones democráticas tras la muerte de Franco fue el pasado jueves 15 de junio. El retraso, no obstante, comporta una gran ventaja: he podido leer un buen número de los artículos aparecidos sobre el tema, algunos de gran interés, otros hueros y prescindibles. El pasado domingo, Luis García Montero nos invitaba a hacer un análisis crítico, que no impugne la Transición toda, pero tampoco la sacralice blindándola frente a un juicio negativo. Me gustaría avanzar por esa vía intermedia, llamando la atención sobre algunos aspectos de las elecciones de 1977 y de la Transición que o bien no han merecido mucha atención estos días o bien han sido seriamente distorsionados. Son aspectos cruciales para poder hacer una valoración histórica basada en lo que era posible, más allá de lo que era deseable.

Primero. La ruptura no era una quimera, pero sí algo extremadamente difícil. A diferencia de lo que sucedió en Portugal y Grecia, en España el Estado no estaba en crisis. El régimen político sí, pero el Estado no. Se trataba de un Estado fuerte, con gran capacidad de control de la protesta. Por lo demás, el apoyo a la ruptura no era masivo. Aunque las encuestas de la época tienen una fiabilidad más bien limitada, los datos indican que la ruptura, frente a la reforma, no la quería más de un 20% de la sociedad.

Segundo. Sigue presentándose la celebración de las primeras elecciones de España como una especie de “hazaña política” que causó admiración y pasmo en el mundo entero y que habría servido de inspiración y ejemplo en subsiguientes procesos de democratización. En este sentido, no está de más recordar que España llegaba un poco tarde, habiéndosenos adelantado Portugal y Grecia. Además, las condiciones estructurales para la democracia estaban más maduras en España que en Grecia y Portugal. La democracia llega a España cuando el país estaba ya muy desarrollado. La única dictadura del mundo más rica que la española que haya transitado a la democracia ha sido la de Taiwan. O, con otras palabras, fueron más meritorias las transiciones griega y portuguesa, pues dado su nivel de renta per cápita, la democracia tenía una probabilidad de arraigar y consolidarse notablemente más baja que en España.

Tercero. La celebración de las elecciones de 1977 no fue ni una concesión graciosa del rey a través de Adolfo Suárez, ni fruto de un consenso entre fuerzas del régimen y de la oposición. He podido leer estos días que las elecciones fueron fruto de la concordia y entendimiento entre los diversos grupos políticos. En realidad, la oposición presionó mucho desde la calle y desde la fábrica, pero apenas tuvo capacidad de influir en las reformas que hicieron posible las elecciones. Recuérdese que la oposición de izquierdas apostó por la abstención en el referéndum de diciembre de 1976 sobre la Ley para la reforma política precisamente porque no había tenido ocasión de negociar sus contenidos con el gobierno. Entre la muerte de Franco y las elecciones, la iniciativa reformista la tuvo el gobierno todo el tiempo. Evidentemente, sin la presión desde abajo, el régimen apenas se habría movido, pero una vez decidió moverse, lo hizo por su cuenta y a su ritmo, negociando el gobierno con los jerarcas franquistas antes que con la oposición clandestina.

Tras el referéndum, hubo varios encuentros, más diplomáticos que sustantivos, entre Suárez y la Comisión de “los nueve” (que representaba a la mayor parte de grupos y grupúsculos de la oposición). Sin embargo, poco se avanzó en dicha comisión. La oposición ni siquiera pudo influir en la ley electoral, cuyas líneas generales habían quedado fijadas en las negociaciones entre el gobierno y Alianza Popular durante el debate de la Ley para la reforma política.

Tampoco la legalización del PCE fue, estrictamente hablando, una conquista de la oposición. Suárez entendió que unas elecciones sin el Partido Comunista quedarían deslegitimadas ante el mundo y además vio claro que la fragmentación de la izquierda con la presencia de PCE y PSOE le resultaba ventajosa a los intereses del gobierno.

Cuarto. Las elecciones fueron prácticamente libres gracias a la legalización del PCE en abril de 1977, pero debe recordarse que algunos partidos a la izquierda del PCE o que se oponían a la monarquía no recibieron el permiso de las autoridades para presentarse.

Quinto. El resultado más importante de las elecciones de 1977 fue el virtual empate en términos de apoyo popular entre los partidos de derechas y los de izquierdas (dejando a un margen los partidos regionales y nacionalistas). En la derecha incluyo a AP y UCD; en la izquierda, a PSOE, PSP y PCE. Cada una de las dos familias obtuvo un 43% del voto, un empate técnico. Si PSOE y el PSP de Tierno Galván se hubieran presentado juntos, habría habido un empate entre UCD y el Partido Socialista (una vez más, las divisiones de la izquierda…). Lo que explica que después de las elecciones surgiera el consenso es precisamente este equilibrio de fuerzas entre los dos bloques. El consenso no fue una cuestión de altura de miras, de actitudes generosas y magnánimas: se explica más bien por la incapacidad de cada bloque de imponerse frente al otro. El bloque de la derecha lo intentó, pero fracaso: su primer impulso fue que la Constitución la elaborara un grupo de expertos formado por el gobierno; ante la resistencia de la izquierda, se estableció una ponencia constitucional en el congreso, pero durante los primeros meses los trabajos iban saliendo adelante gracias a la suma de los votos de UCD y AP. Sólo cuando el PSOE se plantó y amenazó con abandonar la ponencia, se recondujo la situación y se empezó a fraguar el famoso consenso constitucional.

En suma, la concordia y el consenso fueron desarrollos tardíos de la Transición, derivados fundamentalmente del empate entre izquierda y derecha en las elecciones de 1977. Antes de 1977, la Transición fue un proceso dirigido de forma interesada por un gobierno franquista que buscó la democracia, sí, pero construyéndola de acuerdo con sus intereses políticos, es decir, tratando de encontrar la forma de que las élites reformistas del franquismo sobrevivieran en el nuevo régimen democrático y controlasen el poder del Estado.


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15 Comentarios
  • Galeno1 Galeno1 21/06/17 22:22

    Como vió la revista Triunfo el resultado de esas elecciones del 15J de 1977:


    "Galicia: Ganaron los caciques.

    Las previsiones sobre el triunfo del centro gubernamental en Galicia han sido ampliamente rebasadas. ni los propios hombres de Suárez esperaban una victoria tan abultada como la que han conseguido en esta tradicional tierro do caciques. La izquierda he quedado arrinconada y solo el PSOE he logrado un digno papel en La Coruña. A la izquierda solo le queda el consuelo de ver que también AP ha sido barrida y que no ha pasado de obtener un escaño por provincia a pesar de los millones publicitarios que habla derramado en tierras gallegas como en el resto de España.”
    (José A. Gaciño)


    ”Cataluña socialista:

    LA participación electoral fue abundante, la tranquilidad óptima dentro de lo que cabe y para la Historia quede el dato de que Barcelona era el 15 de Junio por la noche una ciudad de calles vacías, en las que sólo destacaban los mechones de militantes esperando noticias en las puertas de los cuarteles generales de sus partidos y el inquietante despliegue policial, ametralladora en mano, arropado por los rumores de acuartelamiento de tropas y de control discreto de centros vitales de suministros y de comunicaciones. El Gobierno temía que. de confirmarse la victoria de las fuerzas políticos más avanzadas de Cataluña, se produjeran "ocupaciones democráticas" y proclamailones autonómicas más o menos simbólicas. La alocución da Gutiérrez Mellado se interpretó aquí como una advertencia fundamentalmente dirigida al PNV en el País Vasco y a las fuerzas progresivas catalanas para que no asumieran el poder del voto en caliente, sino que dieron tiempo a la negociación y a la vía legislativa constituyente abierta por las nuevas Cortos. La lentitud en el suministro de resultados puedo interpretarse como un intento de inocular el gas del tedio y el sueño en los entusiasmos de las fuerzas democráticas vencedores en el trámite electoral.” (Manuel Vázquez Montalbán)

    http://www.triunfodigital.com/mostradorn.php?a%F1o=XXXII&num=751&imagen=19&fecha=1977-06-18

    Saludos cordiales.

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  • Galeno1 Galeno1 21/06/17 22:06

    Como vió la revista Triunfo esas elecciones del 15J de 1977:

    "   AS provisiones sobre el tritio-■■ fo del centro gubemamentol en Galicia han sido ampliamente rebasadas. NI los propios hombres de Suárez esperaban una victoria tan abultada como la que han conseguido en esta tradicional tiorro do caciques. La izquierda he quedado arrinconada y solo el PSOE he logrado un digno papel en La Corona. A la izquierda solo le queda el consuelo de ver que temblón AP ha sido barrida y que no ha pasado de obtener un escarto por provincia a posar de los millones publicitarios que habla derramado en tierras gallegas como on ol rosto de España. El repano electoral de Galicia ha sido aproximada mentó ol siguióme: para ol Congreso de Diputados, la UCD ha logrado cinco o sois escaños on La CoruAa, cuatro en Lugo, seis  en  Pontevedra  y  cuatro  on

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  • Galeno1 Galeno1 21/06/17 21:31

    Se lee: "Evidentemente, sin la presión desde abajo, el régimen apenas se habría movido, pero una vez decidió moverse, lo hizo por su cuenta y a su ritmo, negociando el gobierno con los jerarcas franquistas antes que con la oposición clandestina."


    Dentro de los jerarcas franquistas estaban los del bunker con Girón a la cabeza, y un grupo de jóvenes como Ortí Bordás (que se hicieron el harakiri como procuradores, podían no habérselo hecho, y más tarde crearon UCD, que podía no haber ganado. Hubo también otros jerarcas jóvenes que no eran procuradores a Cortes como Gabriel Elorriaga.

    Quizás la experiencia fracasada de Caetano en Portugal, les ayudó a tomar la decisión a unos, como Ortí Bordás, para hacerse el harakiri y apostar por el cambio (reforma y no ruptura) y a otros como Elorriaga para simplemente apostar por el cambio (reforma y no ruptura).

    Saludos cordiales.

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    • Galeno1 Galeno1 21/06/17 21:42

      "Gabriel Elorriaga Fernández (Ferrol, La Coruña, 1930) es un abogado, periodista y político español.

      Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid.

      Aunque fue dirigente del sindicato estudiantil del régimen franquista, el SEU, colaboró con los sectores que intentaron introducir cierto pluralismo.

      Debido a ello fue una de las siete personas encarceladas con motivo de las revueltas estudiantiles de 1956, en las cuales confluyeron, por primera vez en el régimen franquista, los deseos de aperturismo de un grupo de jóvenes de diferente tendencia política (Javier Pradera, Enrique Múgica, Ramón Tamames y Fernando Sánchez-Dragó, entre otros).

      Tras abandonar la cárcel, Gabriel Elorriaga ocupó distintos cargos.

      Fue responsable de publicaciones del Instituto de Estudios Políticos, Jefe del gabinete Técnico del Ministro de Información y Turismo (con Manuel Fraga, 1962-1969), Gobernador Civil de Santa Cruz de Tenerife (1969-1971 )y delegado del Servicio de Publicaciones del Ministerio de Trabajo.

      Es autor de numerosos libros entre los que destacan: "La vocación política" (inicialmente publicado en 1962), "Información y política" (1964); "Democracia fuerte" (1975), "El camino de la concordia: de la cárcel al parlamento" (Debate, 2007) y "Sed de Dios" (Península, 2012).

      Al iniciarse la transición impulsó la creación del partido Reforma Democrática, del que fue presidente provincial de Madrid, posteriormente integrado en Alianza Popular, principal fuerza integrante del actual Partido Popular.

      Fue elegido diputado por Castellón en 1982 y reelegido en 1986, 1989 y 1993. Posteriormente fue elegido senador por esa misma provincia en las Elecciones Generales de 1996, 2000 y 2004.

      Está casado con María del Coro Pisarik Villar y son padres de dos hijos: Beatriz (Senadora) y Gabriel (Diputado).

      https://es.wikipedia.org/wiki/Gabriel_Elorriaga_Fern%C3%A1ndez

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    • Galeno1 Galeno1 21/06/17 21:37

      "José Miguel Ortí Bordás (Tous, 1938)

      Estudió Derecho en la Universidad Central de Madrid. Fue en su etapa universitaria cuando se inició en la política.

      Militó en las organizaciones juveniles tradicionalistas, pero ya en 1958 era delegado del Sindicato Español Universitario (SEU) en la Facultad de Derecho de la Universidad Central.

      En 1959 fue nombrado jefe del Departamento de Información y Prensa y director del Gabinete de Estudios Sindicales del SEU.

      En 1962 era ya director del Gabinete de Estudios Sindicales de la Jefatura Nacional del SEU.

      En 1963 fue nombrado Inspector Nacional de Asociaciones del Movimiento y en 1964 jefe nacional del SEU.

      Entre 1969 y 1971 fue vicesecretario general del Movimiento Nacional y procurador en Cortes.

      En los estadios finales del franquismo, Ortí Bordás perteneció a una de las corrientes reformistas de la dictadura, la conocida como los "azules" (junto con personajes de relevancia durante la Transición como Rodolfo Martín Villa, Gabriel Cisneros, Marcelino Oreja, Miguel Primo de Rivera o Fernando Ybarra).

      De 1974 a 1976 fue designado presidente del estatal Banco de Crédito Industrial y en 1976-1977 Subsecretario de Gobernación.

      En las elecciones generales españolas de 1977 fue cabeza de lista de la Candidatura Independiente de Centro por la provincia de Castellón, obteniendo un escaño. Al constituirse las cámaras, se integró en la UCD, y cuando esta se desintegró, en AP.

      En las elecciones a las Cortes Valencianas de 1983 y 1987 fue elegido diputado autonómico.

      En 1986 fue designado senador por la Comunidad Valenciana por Coalición Popular y después por el Partido Popular hasta 1996, cuando dimitió y se retiró de la política.

      De 1997 al 2003 fue presidente de la Empresa Nacional de Autopistas, de titularidad pública, puesto para el que fue designado por Rodrigo Rato."

      https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Miguel_Ort%C3%AD_Bord%C3%A1s

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  • Galeno1 Galeno1 21/06/17 21:04

    Se lee: "Tampoco la legalización del PCE fue, estrictamente hablando, una conquista de la oposición. Suárez entendió que unas elecciones sin el Partido Comunista quedarían deslegitimadas ante el mundo"


    El rey dijo claramente y públicamente, que quería ser el rey de todos (todos incluido el PCE) los españoles.

    Saludos cordiales.

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    • Galeno1 Galeno1 21/06/17 21:13

      Quizás lo dijese por consejo de su padre don Juan (Juan III para los monárquicos clásicos). El rey de hoy por su actitud, parece claro que no hubiese hecho lo mismo respecto a Podemos en el caso de que en esas fechas existiese y estuviese la Corona en ese brete de legalizarlo o no, como estuvo Juan Carlos I en el caso del ilegalizado PCE.

      Rafael Ansón director de TVE en esas fechas de la primera transición, dijo estos días que solamente hacía caso desde ese puesto de dirección, a lo que decía primero el rey,  y en segundo término a lo que decía Suárez y nadie más.

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  • Catalpa Catalpa 21/06/17 19:46

    La "transición " Atada y bien atada por el régimen"  FRANQUISTA  Orquestada y bien orquestada por UCD  la Derecha y la Izquierda  mientras el pueblo confiaba, transigía y toleraba después de 40 años de DICTADURA . ¿ Dónde estamos ahora?  Parecido: Unos líderes de derecha corrupta gobernando a placer gracias a la camaleónica  actitud de CIUDADANOS  QUE METE CIZAÑA PARA QUE LA  IZQUIERDA SIGA DIVIDIDA.  Otra vez la TRANSICIÓN PARA DEPURAR EL DECRETAZO ( amnistía inconstitucional) y la CORRUPCIÓN cerrando en falso. Otra vez. TRANSICIÓN BASURA. PEDRO! Espabila; no te pase como a Felipe y a Guerra : CIUDADANOS ES LA CARTA DE PRESENTACIÓN DE LA DERECHA CON BUENAS IMÁGEN PERO RANCIA EN SU PROGRAMA. Pretender unir a CIUDADANOS PARA FORMAR EL BLOQUE DE IZQUIERDAS ES UN GRAN ERROR. ES METER LA ZORRA en el gallinero  ... Y LA MILITANCIA SOCIALISTA.... ! NO..... LO......QUIERE! 

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  • TOTOFREDO TOTOFREDO 21/06/17 17:35

    El Estado "tenía el control de la protesta", donde se protestaba si no era el País Vasco o las grandes ciudades ?, no había una "lucha generalizada en la calle", ni una conciencia extendida de que podíamos estar mejor. Es más, ahora seguimos teniendo muy poca conciencia política, y éso que no hay día que no nos despertemos con algún desastre. Éramos un país ignorante y lo seguimos siendo. La "concordia y el consenso", made in spain, se produjo como consecuencia del equilibrio de fuerzas, donde acuerdan "repartirse el pastel sin morderse más que lo justo". Ésta es la alternancia de los dos grandes partidos (PP-P$O€) que nos ha traído hasta donde estamos.

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  • AMP AMP 21/06/17 10:56

    ¡La transición! ¡Oh!, la loable transición ¿recuerdan? cómo se ensalzaba desde todos los medios.
    Un apaño, como se dice en mi pueblo.
    Aquí tenemos el resultado 40 años después.

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  • korrosivo korrosivo 21/06/17 10:55

    Sánchez Cuenca en 1977 tenia 11 años: o era muy precoz o lo que nos cuenta es sobre leído y estudiado, pero poco VIVIDO. Su análisis está lleno de contradicciones: las elecciones del 77 no se deben ni al rey ni a Suárez; la oposición presionó desde el calle y la fabrica, nos cuenta, para a renglón seguido concluir que la oposicion no tuvo  posibilidad de influir. Y así, hasta el infinito. Yo, que lo viví, y que me mantuve siempre bien informado, les invito a que se pregunten: el Rey, que tenía en sus manos TODOS los poderes del Estado y, además, la jefatura del ejército y hasta la designación de presidente, ¿tenía alguna necesidad de andar lo que se anduvo, de enfrentar lo que tuvo que enfrentar, para acabar pasando de un régimen dictatorial a un régimen democrático, y pasar de sucesor omnipotente de Franco a monarca constitucional con funciones meramente representativas? Y, se lo juro: la oposición, en aquella época, ni pintaba un comino ni tenía capacidad de influir lo más mínimo. Los más beligerantes, el PCE, estaban en buena parte en Carabanchel y su dirección en el exilio. Para guía de poco informados: el referéndum de la Ley de Reforma Política de 1976 ( ni siquiera había entonces partidos legales) que significó el primer paso hacia la democracia, tuvo una participación ciudadana del 80%, y casi un 95% de los ciudadanos votó afirmativamente a la ley. Un ejemplo de las ansias democráticas del publo. Que en seis meses, se legalizasen casi todos los partidos políticos (incluido el PCE) y pudieran celebrarse las primeras elecciones democráticas se debe, principalísimamente, al Rey y a Suárez, impulsores decididos del cambio de régimen y, en mucho menor medida a la oposición, casi irrelevante hasta entonces, y que se unió a la inercia del establecimiento de un régimen democrático impulsado desde Zarzuela y Moncloa. No nos cuente Vd. relatos manipulados y sectarios: espere al menos a qué los que vivimos aquellos años desbocados nos hayamos muerto. Así podrá Vd., Sr. Sánchez Cuenca, seguir dando rienda suelta a su imaginación, y narrar sin reparo sus cuentos de Calleja. Se lo dice, sin acritú, un republicano con ojos en la cara. Y con memoria, muy buena memoria.

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    • Cristina Buhigas Cristina Buhigas 21/06/17 15:51

      Pues yo que en 1977 tenía 25 años y llevaba cinco trabajando en un periódico creo que Sánchez-Cuenca describe con bastante exactitud lo que yo vi pasar ante mis ojos, especialmente que el consenso llegó cuando ya no había otro remedio. 

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    • Infobron Infobron 21/06/17 12:27

      ¿El Rey, pregunta este lector, tenía alguna necesidad de pasar de un régimen dictatorial a uno democrático? No tenía una necesidad, sino un precedente: el de su abuelo, que convivió con una dictadura como rey y al cabo tuvo que irse. Si Juan Carlos I quería permanecer, no podía arriesgarse a que le pasara lo mismo.

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  • itnas itnas 21/06/17 09:59

    Primero de todo, me gustaría felicitar a Sánchez-Cuenca por su ecuánime artículo. Y también por su rigurosidad al describir una situación que ya muchos sospechábamos era tal y como queda reflejada en esta columna de opinión. Me parece destacable, no ya la exactitud del proceso histórico, sino más bien la relación que parece viene avalada por pruebas sociológicas entre nivel de bienestar económico y calidad democrática (resaltando que, en todo caso e independientemente del mayor mérito que puedan tener, Portugal y Grecia no son países del llamado tercer mundo). Dicha correlación positiva (a mayor bienestar, mejor democracia), sin embargo, también me llama la atención cuando se consideran tiempos como los actuales en donde el nivel económico de la llamada población occidental es alto (comparativamente) y, desafortunadamente, la calidad democrática está puesta en jaque. Que no haya duda de que la democracia en el sistema occidental (capitalista) es significativamente diferente a la correspondiente de las dictaduras (en sus diversas acepciones) está claro, pero ¿y si existiera un coeficiente que midiese la calidad democrática de un sistema, coeficiente que tomase valores en el intervalo cerrado [0, 1], en donde 0 es nula calidad y 1 es la mejor calidad, qué resultado 'escupiría' dicho coeficiente en el caso específico español? Tengo una mala impresión al respecto.

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  • jjbayon jjbayon 21/06/17 09:45

    Todo atado y bien atado, 40 años después.

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