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Quién presiona a la justicia

Publicada el 03/11/2018 a las 06:00 Actualizada el 02/11/2018 a las 22:58
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Ya conocemos los escritos de conclusiones provisionales del Ministerio Fiscal y de la Abogacía del Estado en las causas abiertas en el Tribunal Supremo y en la Audiencia Nacional contra los principales dirigentes independentistas. Quien se tome la molestia de leerlos, y de repasar algunos hitos anteriores de este proceso, quizás afronte con cierta perplejidad los niveles de sectarismo y de intoxicación alcanzados en el debate público español, muy especialmente en lo referido a la crisis constitucional abierta desde Cataluña.

Sirvan estos apuntes simplemente para interrogarnos sobre la diferencia entre hechos y opiniones y para denunciar la infinita arrogancia con la que desde la derecha política y mediática se pretende imponer una visión distorsionada de la realidad convirtiendo cualquier discrepancia, por fundada que esta sea, en una “intolerable presión sobre la justicia”, en una “rendición ante el independentismo” o directamente en “golpismo”.

1.- La Fiscalía General del Estado mantiene la tesis que viene defendiendo desde hace un año, y acusa a los políticos independentistas de rebelión, desobediencia grave y malversación de fondos públicos, con peticiones de cárcel que oscilan entre los 16 y los 25 años. Para leer el escrito pinche aquí. Comprobará que el ministerio público sostiene que “el plan secesionista contemplaba la utilización de todos los medios que fueran precisos para alcanzar su objetivo, incluida –ante la certeza de que el Estado no iba a aceptar esa situación– la violencia necesaria para asegurar el resultado criminal pretendido…” Leída la descripción de los hechos que se relatan en el propio escrito, y teniendo inevitablemente en cuenta lo que uno mismo ha podido ver, escuchar y leer sobre lo ocurrido, cada cual concluirá si a su entender ha existido o no esa “violencia necesaria” para liquidar el Estado español y para adjudicar a sus autores el delito de rebelión. (Obviamente la ‘verdad judicial’ será dictada en su día por los tribunales con la obligación de ser acatada, que no compartida).

2.- Lo innegable es que existe un debate jurídico sobre este punto. Y no sólo porque más de un centenar de expertos en Derecho Penal o un expresidente del Supremo y del Constitucional como Pascual Sala no vean base suficiente para la acusación de rebelión, incluso les parezca “problemático” sostener  la de sedición. Es que la magistrada Carmen Lamela, que investigó en la Audiencia Nacional los mismos hechos que su colega del Supremo Pablo Llarena, descartó la rebelión al considerar que no concurre “el elemento de la violencia”.

3.- La Abogacía del Estado ha decidido en sus conclusiones provisionales acusar por sedición, malversación y desobediencia grave, y se ha desatado un vendaval de reproches e insultos por no haber incluido la rebelión. Poco importa que en febrero, cuando se personó en la causa, lo hiciera por malversación, como es lógico en su papel de defensa de los intereses de la Administración General del Estado para perseguir el posible uso de fondos públicos por parte de la Generalitat catalana en la organización del referéndum ilegal del 1 de octubre. Es cierto que en agosto la titular del órgano, Lucía Pedreño, remitió un escrito de una sola página a la Sala Segunda del Supremo dando su “conformidad” con el auto de conclusiones del sumario de Pablo Llarena del 9 de julio por el que instaba a la “apertura de juicio oral por la presunta comisión de los delitos de rebelión, desobediencia y malversación de caudales públicos”. Ese “conforme” no era un escrito de acusación con calificación de delitos, por mucho que así lo consideren quienes denuncian ahora un “cambio de criterio forzado por el Gobierno” como pago a presuntos acuerdos secretos con los independentistas a cambio de su apoyo a los Presupuestos. En todo caso, existe la misma base para sostener esa tesis que para observar un “cambio” de la Abogacía en el sentido contrario: ha pasado de acusar solo por malversación en febrero a hacerlo también por sedición ahora. (Por cierto, quien se tome la molestia de leer el escrito (pinche aquí), verá que en la página 53 se explica que hay un “concurso medial” entre la sedición y la malversación, y que no podría darse la una sin la otra. Sobre la desobediencia grave hay poco que objetar, puesto que los independentistas desobedecieron sin disimulo las órdenes del Constitucional a la vista de todo el mundo).

4.- En una causa penal, y más de la relevancia de la que nos ocupa, el papel de la Abogacía del Estado como acusación es secundario. Bastaría con que pudiera probar lo que el ministro Cristóbal Montoro negó reiteradamente: que se usó dinero público para sufragar costes relacionados con el ‘procés’. El peso fundamental de la acusación (no el único, porque también está Vox) lo lleva la Fiscalía. Hace ya dos semanas que en infoLibre anticipamos que la Fiscalía no cambiaría de criterio en su escrito de conclusiones provisionales (pinche aquí), por más que desde el PP, Ciudadanos y todas sus baterías mediáticas proclamaran que lo haría para someterse a ese supuesto pacto secreto del Gobierno con el independentismo. Nuestras fuentes apuntaban un argumento sólido: no ha ocurrido absolutamente nada desde agosto que justifique un cambio en la acusación. De producirse, sería al final del juicio oral, cuando el ministerio público tenga que redactar sus conclusiones definitivas, después de escuchar los testimonios y de observar las pruebas presentadas por todas las partes en la vista. Las mismas fuentes consideraban (y consideran) posible que en esa última fase, la fiscalía pueda plantearse solicitar condenas por conspiración para la rebelión, cuya pena máxima sería de siete años y medio.

5.- En el terreno político, parece importar muy poco el debate jurídico. Pese a que la Fiscalía mantiene sus posiciones y la Abogacía del Estado va más lejos que cuando se personó en la causa, la primera reacción del PP y Ciudadanos ante los escritos conocidos este viernes es la que consiste en darse la razón a sí mismos: el Gobierno presiona a la justicia de forma intolerable y Sánchez debe dimitir y convocar elecciones. Ellos, y sus brazos mediáticos, poseen al parecer el privilegio de otorgar carnés sobre respeto a la división de poderes y patriotismo. Por resumirlo: ellos pueden proclamar desde el minuto uno que ha habido rebelión, que sus promotores merecen las penas más altas, que no cabe la libertad condicional, que incluso convendría elevar las condenas hasta la prisión permanente revisable, etcétera, etcétera. Pero todo eso no es presionar a la justicia, ¡por favor! Eso es simplemente defender la democracia y la patria de todos. Quienes cometen, sin embargo, la osadía de discrepar, ya sean penalistas, expresidentes del Supremo, expresidentes del Gobierno (como Felipe González) o simples juristas o periodistas, lo que ejercen es una “presión intolerable” a los tribunales. Y son además  cómplices de “los golpistas”, porque no olvidemos que lo ocurrido el 20 de septiembre y el 1 de octubre en Cataluña fue “un golpe de Estado”. Ni siquiera “contra el Estado”, sino “de Estado”. Sin tiros y sin tanques, pero “golpe” al fin y al cabo. En la banalización del lenguaje empieza precisamente el deterioro de la democracia (sugerente y recomendable el último ensayo de Nicolás Sartorius sobre esa manipulación).

Hay una ley no escrita que sigue cumpliéndose a rajatabla: la de las expectativas creadas. Quienes vienen proclamando la ilegitimidad de este gobierno y la existencia de un pacto espúreo con el independentismo, no pueden aceptar un debate jurídico mínimamente sólido. No les basta con la sedición, con la conspiración para la rebelión ni con la prisión incondicional eternizada. No les importa que finalmente la justicia pueda confundirse con la venganza o el escarmiento. Siempre les quedará el eficaz refugio del (falso) patriotismo.


P.D. Nos queda ya poco margen para la sorpresa en las actitudes políticas, y aun así nos pasma el cuajo con el que Pablo Casado se permite acusar al prójimo de presionar o interferir en la labor de los tribunales. ¿Cómo habrá que definir entonces lo que su compañera y patrocinadora María Dolores de Cospedal y su marido hicieron para obstaculizar la investigación de la Gürtel con la inestimable ayuda del excomisario Villarejo?
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70 Comentarios
  • LAIE LAIE 08/11/18 23:13

    El juicio será una pantomima como lo ha sido toda instrucción. La sentencia está decidida desde que el primer "patriota" mencionó la palabra rebelión. La justicia vendrá una vez más de Europa para vergüenza de los que se sienten españoles y para el bramido de los que se dicen patriotas, los herederos de los que se concentraban frente al Palacio Real cuando en Europa se manifestaban contra los últimos asesinatos del franquismo.

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  • Laika Laika 07/11/18 19:58

    He leído prácticamente todos los comentarios y la verdad es que con la mayoría de ellos estoy bastante de acuerdo y con tus apreciaciones en este artículo ni que decir tiene que estoy completamente de acuerdo Jesús.
    En mi opinión y poniendo un ejemplo: Creo que todo este tema (catalán) se parece mucho al hijo que se quiere ir de casa porque no aguante a sus padres o porque el ambiente en la familia es insostenible y no encuentra ni cariño ni apoyo o simplemente porque tiene ganas de volar. Legalmente podremos exigirle que lleves nuestros apellidos y el nombre que le pusimos al nacer y un sin fin de cosas que legalmente no se pueden anular (de momento). Pero nuestro hijo mentalmente y casi físicamente tristemente se nos ha ido de casa para siempre. Podremos ponerle todas las trabas legales que queramos: “que si es menor de edad, que si no tiene recursos, que si como en casa no se vive, etc.” pero mentalmente ya no vive con nosotros y a la menor oportunidad intentará volar y escapar hacia un futuro incierto pero por el que merece la pena luchar y vivir.
    Con este ejemplo quiero decir, que algunos políticos deberíais pensar que habéis hecho mal para que más de la mitad de la sociedad catalana y yo me atrevería a decir de Euskadi y de muchas regiones del resto del Reino de España por lo menos mental y sentimentalmente ya no se sienten ligadas ni representadas con esta España nos ofrecéis Con una monarquía corrupta y nada representativa, con un partido político con cerca de 800 imputados por corrupción y por si fuera poco una Justicia con unos jueces al servicio de Don Dinero y sus mariachis (políticos). Esta es la “Marca España” que algunos pretenden vender. Yo por si acaso cuando salgo fuera y me preguntan de dónde soy les digo que del sur de Francia no vaya a ser que alguno al oír España se meta la mano al bolsillo precaución y por si acaso.

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    • Grobledam Grobledam 10/11/18 10:25

      Resulta patético el sinfín de argumentos sentimentaloides y espurios que vienen arguyendo los nacional-separatistas para justificar su ilegal e ilegítima actuación. Este de hoy del hijo separatista es vergonzoso para un mínimo de la discusión política que se merece este conflicto.
      Desafortunadamente para el Procés, los argumentos de peso están en el otro lado. No es Cataluña, ni siquiera la mayoría de los catalanes; el estado español no es el PP; ningún estado del mundo les ha dado credibilidad; la economía les ha vuelto las espaldas; en realidad España les ha tratado con una generosidad espléndida, respetando e incluso favoreciendo su idioma, cultura, creando instituciones de autogobierno, concediéndoles una presencia por encima de su número e importancia en el gobierno del estado y despreciando a los ciudadanos catalanes que no se identifican con el nacional-separatismo.
      En realidad es ridículo que un Estado de la Unión Europea se vea zarandeado por unos planteamientos tan infantiles; ningún otro los hubiera tolerado.
      La auténtica paradoja es que su fuerza reside en el poder de gobierno que el estado español ha otorgado mediante delegación a esa región del país y que un grupo de políticos codiciosos y disparatados están usando de forma desleal y sediciosa, para sus intereses. Es mucha la fuerza de un poder ejecutivo y mucha la influencia que puede ejercer sobre la ciudadanía, que además se retroalimenta con esa fuerza ilegítima.
      Insisto: es disparatado todo lo que está sucediendo en la España democrática con los nacional-separatismos. Ha provocado mucho dolor y muerte hasta ahora y sigue generando un conflicto social, económico y político que no nos deberíamos consentir.
      Efectivamente las soluciones son políticas; pero no van en la línea de lo que desean los separatistas. Es hora de que nos lo tomemos de una vez por todas en serio, por el bien de la ciudadanía, por el bien de todos.

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    • Gabrielon Gabrielon 08/11/18 03:05

      Comparto la metáfora, que más de una vez me ha venido a la cabeza en relación al problema catalán. Gran parte de Cataluña se ha ido ya, como muy bien apuntó Iñaki Gabilondo hace años. Y me da rabia porque se podía haber hecho algo. España no es un país tan horrible si lo consideramos con una perspectiva global. Pero la sensación desde hace un par de décadas es que vamos para atrás. La transición fue una componenda a punta de pistola y ruido de sables: de acuerdo, pero había que estar ahí, y había que pactar. El PSOE de los 80 disolvió la economía local y no desmanteló el franquismo sociológico: de acuerdo, pero sí modernizo el país en otros aspectos. El problema no es tanto lo que no se hizo en el pasado, sino que en el presente (y el pasado inmediato) no hemos avanzado como democracia. Y por nuestra ubicación en el planeta tenemos la obligación de mirar a Escandinavia, a Europa Occidental, y no a Marruecos. Por eso vende tan mal el españolismo. La reacción del momento es identificar el patriotismo con los sentimientos más derechistas, y eso pasará factura. Los úlitmos varapalos a la justicia española en Bruselas y Estrasburgo son un ejemplo palmario de que nos ahogamos en un inmovilismo político que no nos podemos permitir.

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  • Grever Grever 05/11/18 09:43

    Agitar un avispero cuando está tranquilo siempre fue un irresponsabilidad. Agitarlo cuando se está mudando una estupidez. Estas son las estrategias de la derecha española para captar votos, véase sino el espectáculo montado por C´s en Alsasua (territorio eskaldún sin duda) y apoyado por PP y "los otros". Intentar marcar la pauta a la judicatura y montar espectáculos en territorios donde electoralmente son irrelevantes no son sino estrategias de captación en territorios donde la exhibición de testosterona españolista les puede reportar beneficios. ¿Cómo era aquello de "cuanto peor mejor para usted el beneficio el suyo"?

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  • Artero Artero 05/11/18 01:14

    Mi opinión desde el principio, es la de que se les puede acusar como mucho, de sedición, a mas de malversación

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  • CarlosP58 CarlosP58 04/11/18 19:07

    Magnífico Maraña. Porqué será que tanta lucidez y claridad molesta a partidos como Pp-Cs que tienen a España, la Constitución y la bandera en la boca?
    Preocupados del hoy, sin interesarse y molestos por el ayer (golpismo, dictadura y fosas) ven un futuro donde no necesitan coherencia de argumentos y razones, sino fuerza legal, aunque pueda ser peor el remedio que la enfermedad. No pensar que no sólo en Cataluña, sino fuera, muchos vemos más venganza que justicia en el Tribunal Supremo y la Fiscalía General del Estado, es miopía para mantener un país unido y fuerte.
    Tardarán, no lo queremos, pero si por votar en parlamentos y colegios, estas son las penas, se irán cuando reúnan la fuerza necesaria. Y no tendremos argumentos para convencerles de que se queden, que somos más grandes y más fuertes. No querrán estar atados a un estado vengativo y manipulador, con más o menos razones.
    Saludos y Periodismo Libre.

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    • phentium phentium 04/11/18 23:08

      Eso es justamente lo que esta pasando estimado.

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  • martín pérez martín pérez 04/11/18 17:56

    ¡Bravo!, Maraña. El raciocinio y el discurso argumentado en hechos, documentos y resoluciones,
    es el que resulta imbatible e insoportable a los graduados en la Gürtel y las rebajas de la Juan Carlos I.

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  • kneter kneter 03/11/18 21:49

    Excelente artículo de Maraña, perfecta visión de la actitud de la extrema derecha política y mediática respecto al “pocés”, cuya resolución final todo parece indicar que se decidirá en los tribunales de la Unión Europea, puesto que la acusación de rebelión del Tribunal Supremo resulta infumable según la mayoría de penalistas españoles; si hasta que “eso suceda” los previsiblemente condenados han purgado por penas inexistentes como la de rebelión, no pasa nada, que sirva de escarmiento........o venganza, la extrema derecha se sentirá satisfecha 

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    • phentium phentium 04/11/18 23:13

      Contra mas tiempo pasen encarcelados los lideres independentistas, mas fuerza tendra el independentismo cuando salgan.

      La miopia del Estado español no es de ahora. Es la misma miopia que le llevo a que se perdieran Cba, Filipinas, Sudamerica, Flandes y otras muchas partes del Imperio. Un Imperio al que nadie quiere pertencer a la fuerza y que España se empecina en mantener a la fuerza.

      Venceran mil veces, pero con una sola que no lo consigan volveran a perder una parte del Estado.

      España jamas ha sido un Estado con capacidad de conviccion y, aun menos de seduccion.

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  • ArktosUrsus ArktosUrsus 03/11/18 21:28

    ¡Qué lástima Jesús! Tan excelente trabajo y que pese a lo que tratemos de difundirlo en redes lo lea tan poca gente (en comparación con lo que oyen a diario todos los españoles). En fin. La labor es seguir difundiendo aunque no sirva de gran cosa. Muchas gracias por tu claridad.

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  • Cascarrabias Cascarrabias 03/11/18 20:45

    En esta carrera de disparates (DUI, NoDUI, Prisión, petición de penas, exilios, declaraciones, portadas, etc.) está por ver quien se lleva el trofeo de imbecil supremo. Cada uno que interviene, llámese Torra, Puigdemont, Casado, Rivera, Fiscal, Juez, etc., procura elevar mas el tono y el dislate para ganar la competición. No he nombrado a Perico de los Palotes porque seguro que este ser ficticio tiene mas amueblada la sesera que todos estos energúmenos.

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    • svara svara 04/11/18 22:30

      No le quepa a usted la menor duda. El señor Perico de los Palotes usado para todo menos para poner en su boca las memeces pronunciadas por esta banda de cacatúas que usted nombra, lastima que incluso así algunos desalmados las aplauden en nombre, fíjese usted, de una España unida... ¡esto ya es el descalabro nacional!. 
      Salud

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  • Rafael María Rafael María 03/11/18 19:03

    Lo de este país de las antonomias no tiene nombre. Fijaros donde hemos llegado. Si al menos hubiera algunas personas más como tú otro gallo nos cantaría, Me recuerdas a aquel monstruo al que llamábamos Manolo Vazquez Montalban. También se encontraba más solo que la luna en el panorama periodístico. Ls desverguenza de unos. Y la falta de valor político de otros nos ha empantanado en este lodazal donde se acaba por no ser capaces de dialogar y encontrar soluciones a un problema histórico que no se puede resolver judicialmente. Recuperar la sensatez será imprescindible para dar un giro a la situación y llegar a acuerdos que permitan recuperar la iniciativa política con decisiones atrevidas que faciliten mejorar las condiciones para una salida digna a este rompecabezas.

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    • Isasi Isasi 05/11/18 19:24

      Qué buena la mención recuerdo de Manolo Vázquez Montalbán! Me sumo a todo su comentario. Un saludo Rafael María

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