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Aquí me cierro otra puerta

Ser padre duele: que no te engañen

Publicada el 19/01/2021 a las 06:00

El otro día, en Buenismo Bien (un programa fenomenal de la Cadena Ser, os comento) mi compañera Henar Álvarez estaba reflexionando sobre lo que pensaba de los permisos de paternidad igualitarios e intransferibles y a mí me dio por intervenir para contar cuatro obviedades sobre mi experiencia como padre. Bien, he recibido taaaaantos mensajes de agradecimiento por decir en la radio "esas cosas que nunca se dicen" que se ve que no son tan obvias. Así que las voy a dejar por escrito por si sois más de este formato.

Ser padre (y madre, más; valga todo lo que escribo para las madres pero multiplíquenlo por diez) es doloroso. Mucho. Te coloca en unas situaciones y te hace explorar unos límites que desconoces. Tienes que aprender a querer de una forma que ni imaginabas, a lidiar con un miedo constante (y que nunca se acaba) que no conocías y te hace daño. Puede destrozar tu salud mental, te hace sentir que nunca eres suficientemente bueno y te hace ver, incluso, que igual no has elegido bien. Si asumimos que nadie que no sea mínimamente feliz va a poder hacer dichoso a nadie, y si convenimos que todos los que queremos tener hijos cargamos como máxima aspiración en la vida hacer que ellos sean lo más felices que puedan, voy a daros unos humildes consejos.

Que os la sude que os juzguen. ¿Cuántas gilipolleces habéis dicho de la gente que tenía hijos cuando vosotros no erais padres y os las habéis tenido que comer con patatas? ¿Cuántas, incluso, siendo padres? Todos hacemos lo que podemos. Escucha consejos pero niégate a que te juzguen. Nadie es un padre modelo. Tú tampoco. No pasa nada.

Habrá días que no quieras estar con tus hijos. Que los estamparías, que lloras de emoción cuando se quedan en el cole porque te quitas ese marrón, que piensas que en qué momento los tuviste. Te llegarás a plantear si mereció la pena (normalmente suele ser que sí, pero si resulta que no, no eres un monstruo) y echarás de menos cuando tu vida era tuya. No pasa nada.

Perderás los nervios. Si eres explosivo, llorarás. Si eres más contenido, igual te echas a llorar. Necesitarás helado, un porro, salir a correr, según gestiones la ansiedad que te provocarán tus hijos. No pasa nada.

Te darás cuenta de que lo que te contaron de la paternidad (especialmente de la maternidad) es un cuento, que cambiar cacas o no dormir es el menor de los problemas. No eres tonto: nos ha pasado a casi todos. No pasa nada.

Por edad, puede que se te junte con problemas de salud de tus padres y, de repente, te ves haciéndote cargo de hijos y de padres a la vez. Llegarás a pensar que la paternidad es la peor época de tu vida. ¿Por qué? Porque puede que lo sea. No pasa nada.

Que no te engañen: ser padre duele. Evidentemente, si después de todo esto la gente sigue teniendo hijos es, o bien porque el cuento está muy bien contado y ya cuando estás dentro no puedes salir, o porque a pesar de todo eso, compensa. Mi experiencia personal es que la respuesta correcta es la segunda. Pero puede que no sea la tuya. Y no eres ni mejor ni peor. Haces lo que puedes. Como todos.

Y no pasa nada.

 

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57 Comentarios
  • Teresa2020 Teresa2020 21/01/21 10:27

    Como una obra de arte, los hijos duelen y reconfortan. Es la labor más creativa que podemos llevar a cabo vitalmente. Toda acción creativa duele, es un parto. Como mujer, digo que cuando ves el "producto", un hilo irrompible te une a la criatura. Después, la vida fluye. Si, fluye. No entiendo que haya que aprender tanto, ni haya tantas dificultades para vivir lo cotidiano. En nada se estudiará en los colegios como vivir. Somos homínidos, animalitos con suficiente sabiduría para reproducirnos y, dejar que la vida fluya. El control, para evitar que caigan por la barandilla.

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  • GRINGO GRINGO 20/01/21 21:15

    Educar duele, ser padre duele menos.....

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  • eubensei eubensei 20/01/21 16:22

    Fabuloso.

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  • Ataio Ataio 20/01/21 13:24


    A mí, me parece un acierto este artículo. Y por ello lo celebro.
    Hay tantas obviedades a las que se les dedican ríos de tinta, que lo difícil es encontrar novedades. Lo interesante, a veces, es que aparezca lo que no es obvio (o no tanto) al analizar o debatir sobre lo que si lo es.
    Cantaba Camarón aquello de "enamorao de la vida, qu´a veces duela". Pienso que, ser de izquierdas, y no digamos ya ser padres, duele, claro que sí. Todo aquello que te hace sentir es fuente de dolor y de placer.
    Los hijos enamoran, aunque a veces duelan. Se pueden contemplar aspectos como la educación (machismo, consumismo, adoctrinamiento, servicios públicos .....etc.) Responsabilidad, condiciones de vida, egoísmo, sacrificio .....etc.
    Yo me quiero detener en una consideración, ¿la voluntad de tener o no hijos, y el número de los mismos, obedece solo a una cuestión personal? Creo que no. Determina (y mucho), la calidad de vida que atisbamos para ellos y la nuestra propia. Luego las condiciones de vida, la sociedad en la que vivimos, pesa bastante. A la vista del creciente problema demográfico (cada vez se tienen menos hijos), podemos establecer que en estas sociedades más " avanzadas" no se dan las condiciones idóneas para la paternidad.
    Una vez más, nuestra aparente libertad, no es tal. Gracias al criminal neoliberalismo y sus engaños.

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    • Arkiloco Arkiloco 20/01/21 21:23

      Pienso, Ataio, que te ventilas “el creciente problema demográfico” de una manera un tanto funcionarial y, dentro de lo que parece una obligación, achacándoselo al “criminal neoliberalismo”. Espero que entiendas que no defiendo a semejante criminal y que solo trato de señalar que es un poco grosero y reduccionista a tope del problema y que los datos y lo que conocemos sobre la realidad basado en estudios no lo soporta. Aparte cuestiones económicas, relacionadas con el desempleo, abundancia de trabajo precario y carestía de la vivienda que dificultan o impiden que las personas tengan unas condiciones de estabilidad y seguridad en sus vidas y que sin duda influyen, desde hace tiempo se considera que, junto a este factor, hay otros muchos que están influyendo más en las bajas tasas de natalidad y en el retraso de ser padres o madres. Y entre otros, no es ajeno “el dolor” del que habla Peinado y que, aunque sea esquemático, expresa cambios culturales, de mentalidades, de concepciones sobre la vida y las relaciones sociales. Incluida una nueva percepción sobre lo que duele y nuestra relación con el dolor, los compromisos permanentes y los ”sacrificios” que incluyen.
      Al neoliberalismo no creo que se le pueda achacar los avances de la mujer en igualdad, la creciente incorporación al trabajo desde hace décadas, las ideas fomentadas desde el feminismo y que la mujer ya no sea el soporte donde se basaba la crianza de los hijos. No hace falta detallar mucho para señalar la gran transformación que ha supuesto y como ha incidido en esto. Se han reconocido nuevos derechos y en algunos países se ha avanzado bastante en medidas de conciliación y reparto equitativo de la responsabilidad y la crianza pero, aun en los países más avanzados en estas medidas, la natalidad es baja o negativa. Sin ellas será peor pero todo parece indicar que son más cosas y que lo económico no es determinante.

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      • Arkiloco Arkiloco 20/01/21 21:25

        Relaciones nuevas, hogares monoparentales, menor duración de parejas y matrimonios, número creciente de personas que prefieren vivir sin pareja o con compromisos leves, más separaciones y divorcios y una concepción del vivir y disfrutar en el que tener hijos parece un obstáculo y que lleva a posponer la paternidad a edades cada vez más avanzadas o a reducir el número de hijos deseables. Por razones como las que se han expuesto aquí y que están implícitas en el “dolor” de Peinado, crece también el número de personas que no desea tener hijos ni los echa en falta. No tener hijos se ha naturalizado cuando antes el entorno social y cultural presionaba y se consideraba “rareza” o “anormalidad”.
        Creo que la idea está expuesta y, sin negar lo de la influencia del “neoliberalismo”, me parece que decir esto es como algo que hay que decir por obligación o el saco donde encontramos las respuestas para casi todo. Y fíjate si ahora resulta que el neoliberalismo no afecta a los países menos desarrollados y por eso tienen hijos a saco. Y que, igual, lo podemos ver al contrario y el neoliberalismo, el desarrollo desigual y la pobreza son responsables de que se tengan tantos

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    • jagoba jagoba 20/01/21 13:42

      Ole ahí el Ataio y el Camaron.
      Un saludo amigo

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      • Ataio Ataio 20/01/21 15:57

        Ele tú!. Ron, Salud y República.

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  • Isa. Isa. 20/01/21 12:12

    Parir duele. También abortamos, Incluso morimos! Tener hijos es una decisión, una imposibilidad. En los 80 una improvisación con el nombre de 'hoy no va a pasar nada' Un derecho, no es. Una obligación, tampoco.

    El bebé nace. Llora para respirar su vida. Después llega la carcajada exhuberante, de energía imparable. También.

    No pasa nada más que el tiempo, y los sucesos, que suceden. Cuando te hayas quitado el pañuelo de eso que sientes. Que se parece más al miedo que al dolor. Ya están pateando su vida por el mundo. Sin tí. Y contigo.

    También me ocurre al leer comentarios que me duelan hasta las pestañas, de la risa.

    Hoy, otro día. Qué podemos hacer.

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  • Evaus Evaus 20/01/21 02:18

    “Hijo es un ser que Dios nos prestó para hacer un curso intensivo de cómo amar a alguien más que a nosotros mismos, de cómo cambiar nuestros peores defectos para darles los mejores ejemplos y, de nosotros, aprender a tener coraje. Sí, ¡eso es!; ser madre o padre es el mayor acto de coraje que alguien pueda tener, porque es exponerse a todo tipo de dolor, principalmente de la incertidumbre de estar actuando correctamente y del miedo a perder algo tan amado. ¿Perder?, ¿Cómo…? ¿No es nuestro? Fue apenas un préstamo …el más preciado y maravilloso préstamo ya que son nuestros sólo mientras no pueden valerse por si mismos, luego le pertenece a la vida, al destino y a sus propias familias. Dios bendiga siempre a nuestros hijos, pues a nosotros ya nos bendijo con ellos”.

    Se lo atribuyen a Saramago, pero dudo que lo escribiera él. Pero Peinado, yo soy padre y la definición de hijo es justo como yo la veo. Para variar: excelente artículo. Yo tenía 4 hijos y el pequeño murió de cancer con 18 años. Una putada muy gorda. No hay un libro de ser Padre, lo haces lo mejor que puedes y luego tienes que aceptar cómo siguen. Yo tuve la fortuna que mi trabajo me ayudó a hacerles su casa y darles trabajo en estos tiempos tan complicados. Pienso que no lo valoran, pero mis tres nietas ya en la decadencia, las veo todos los días, aunque los hijos te van enterrando y te riñen a la más mínima., Ley de vida. A mis casi 67 años, ya queda poco.

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    • Isa. Isa. 20/01/21 12:16

      No leí su comentario antes de enviar el mío. Perder un hijo debe ser atroz. Es ley de vida, también. Gracias por su entereza a Ud. Y a tantos otros padres, madres. Os abrazo.

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      • jagoba jagoba 21/01/21 01:42

        Gabon amiga.
        Tiempo se leerte.
        Un placer.
        Un cordial saludo

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        • jagoba jagoba 21/01/21 09:39

          Perdon "se" no , sin.

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  • λόγος  κρόνος λόγος κρόνος 20/01/21 00:50

    Actas Monacales 2

    Me he comprado una sierra japonesa de carpintero, una kataba (q, junto a la dozuki hecha para cortes muy precisos, y la rioba (con los dos lados dentados) son las tres clases de sierras tb en ocidente (con  otros nombres y las mismas aplicaciones).
    La diferencia fundamental entre oriente i ocidente consiste en  el sentido del movimiento: las sierras ocidentales cortan por empuje y las ocidentales  por tración, y como el problema es la frición -y ya llega con on!-, la precisión y la finura delos cortes, tanto en inglete como chaflán, de las sierras japonesas es abrumador.

    Las sierras cortan madera, el nombre domesticado de la materia, naturaleza física q soporta las cualidades de la especie q la determina: árbol, rosa, humano. Separan partes con líneas finas y precisas ( tb ahí ganan las sierras japs) asignando espacios a todas las cosas : nada qeda en el vacío salvo el serrín sobrante del corte: es lo q da la cuenta de la vida.

    Ahora, q ya nos duele todo, ¿qé nos ata a este mundo-muerte?: ¿el apego por la repetición? ¿La infamia social?...
    Qedan las reglas del juego de la vida... y la lucha, la inefable alegría de la guerra diaria. Es necesario dar lo mejor


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  • jorgeplaza jorgeplaza 19/01/21 21:59

    Aunque lo explique con un estilo más prolijo, compruebo que a Archie el artículo también le ha parecido una cursilada. No estoy solo.

    El señor Peinado está demostrando tener mentalidad de telenovela. Parece que para ser de izquierdas (o creérselo) en esta modernidad que vivimos, hay que ser un cursi tremendo.

    Es verdad que tener hijos, o así lo viví yo, marca una línea divisoria en tu vida: antes y después de tenerlos. Pero como eso le ha pasado literalmente a miles de millones de personas antes que al señor Peinado y lo han vivido de la manera menos afectada del mundo, tampoco creo yo que sea para ponerse tan estupendísimo.

    En fin...

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    • Arkiloco Arkiloco 19/01/21 22:03

      ¿Debo deducir que "prolijo" es un piropo? Hmmmm.....

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      • λόγος  κρόνος λόγος κρόνος 19/01/21 22:41

        Respondo yo.
        Lo q es un piropo es el “también”.

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        • Arkiloco Arkiloco 19/01/21 23:20

          Joer, no había caido. Con la Dyson ten cuidado que hay que ver como aspira el bicho. Lo del Depor lo entiendo y me solidarizo con todos sus seguidores. Lo he citado porque me parece tremendo y como contraste con lo quejicas que son los hinchas del Madrí o del Barça. Sufren por nada. Un saludo y a ver si disfrutamos algo o Quique nos va a deprimir.

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  • jagoba jagoba 19/01/21 20:55

    Gabon Quique.
    Está bien esto de cambiar de tercio. Estamos un poco hartos de salvar a España, Venezuela, Iran y eeuu(lo pongo en minúscula porque cada día me importa menos el imperio).
    Aquí se polemiza todo, y eso está muy bien. Nos relaja, te lo agradecemos, aunque sea poniéndote a parir.
    Sigue así Quique, cambiándonos un poco el guion.
    Eskerrik asko

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    • Arkiloco Arkiloco 19/01/21 22:01

      Por aquello de lo importante que es cambiar de guión, hablar de gallinas, de la vida sexual de la alcachofa, no incurrir en nuevas polémicas y que de todo ello nos libre la Cofradía de la Morcilla de Cebolla, me ha venido el refranero a la cabeza y que allí ya está todo tratado. Y te guía o te enloquece. Ya hemos tratado por casi todos sus lados y vertíces lo que duele ser del Madrí e imcomparable con ser del Depor pero el tema es inagotable. Tenemos lo que duele y las quejas pero ¿qué hacemos con la sabiduria popular que dice "que no hay dolor que por bien no venga"? Es una veta muy explotable, un nicho de negocio siempre prometedor y un filón para el jolgorio y el entretenimiento. Lo sabe la industria farmaceútica, el gremio de los sicólogos y los que editan videos de caidas y trompazos sobre la rabadilla. Sin proponerselo, Quique ha facilitado unos buenos ratos de entretenimiento con el dolor de ser padre y que no te engañen. Y si nos engañan que mas da si asi socializamos, compartimos, se crea solidaridad vecinal y haces nuevos amigos en los corrillos donde se comenta la caida de aquel señor que se lleva la ambulancia y que el otro comenta que era la de Luzin. Ya digo, por cambiar de guión y no buscar polémicas.

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      • jagoba jagoba 20/01/21 01:23

        Es solo por su estupidez que algunos pueden estar tan seguros de sí mismos.

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        • Arkiloco Arkiloco 20/01/21 11:14

          ya empezamos...grrr

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  • coldovika coldovika 19/01/21 20:45

    traer a un ser humano a este mundo si no eres élite ( tienes pasta o contactos para asegurarle un futuro) es de gilipollas, Solo traes un siervo más para que lo exploten

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