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Cómo tratar a la ultraderecha

Publicada el 08/02/2021 a las 06:00

Conforme los partidos de ultraderecha han ido ganando espacio en las instituciones democráticas europeas, ha cobrado mayor sentido entre los demócratas este interrogante. ¿Qué hacer con ellos, cómo tratarles, para evitar su ascenso?

Para clarificar el debate puede ser interesante diferenciar dos ámbitos. Por un lado, el referente a su papel en las instituciones. Por otro, quizá más relevante si cabe, su tratamiento en el debate público.

En el primero de los espacios, en Europa en estos momentos existen desde cordones sanitarios como los ejercidos por Merkel hasta la plena normalización en acuerdos de gobierno, como los que se aplican en la Comunidad de Madrid o Andalucía, entre otros. Hasta la fecha no existe evidencia clara de que unos u otros sirvan más para detener el ascenso de los antidemócratas. Puede intuirse que su incorporación a las instituciones erosionará el barniz antiestablishment en el que tan cómodos están (nótese el hashtag #SoloQuedaVOX lanzado por esta formación con motivo de las elecciones catalanas), pero al mismo tiempo su condicionamiento de la acción de gobierno (ahí está la desaparición de la Dirección General de Igualdad del Ayuntamienteo de Madrid como condición para la aprobación de los presupuestos o la eliminación de apoyos a la colectivos sociales en Andalucía, entre otros), erosiona fuertemente una democracia asentada en la idea de inclusión y equidad. Con los cordones sanitarios pasa lo contrario. Si bien es cierto que consiguen evitar cualquier influencia en la política ejercida, también lo es que refuerza su imagen de antisistema en oposición a una denostada “clase política”. Es posible que haya que acudir a otros factores, como el momento en que se encuentra cada una de esas formaciones, la historia del país en cuestión o el asentamiento de valores democráticos compartidos en las derechas institucionales, para poder valorar cada caso.

El segundo de los ámbitos donde se plantea el debate es en su tratamiento en el espacio público. Hay quien piensa que lo más efectivo para evitar la propagación de las ideas de la ultraderecha es hacerles el vacío. Como si no existieran. Algo así hicieron los candidatos a las elecciones en Cataluña en el debate organizado por TVE hace unas semanas. Desde luego, es loable no entrar en la provocación y tratar de evitar por todos los medios que la agenda la marquen los antidemócratas. Sin embargo, están ahí, participando como uno más, y el ignorarlos no les va a hacer desaparecer. Es más, los convierte en el elefante blanco en la habitación. La otra opción es enfrentar sus argumentos con datos en un discurso bien trabado y articulado. Así lo hizo Iñigo Errejón el otro día en el Congreso en una intervención que ha recibido numerosos aplausos, o el periodista Diego Losada en 24 horas de TVE al desmontar en dos minutos con datos oficiales el discurso xenófobo de Ortega Smith. De esta manera se les incorpora al mismo espacio que los demás –ya no podrán decir que sólo quedan ellos como entes puros frente a esos políticos que solo miran por sí mismos–, pero sus ideas son rebatidas con datos y argumentos.

Es cierto que siempre habrá quien desconfíe de los datos –sean los que sean–, quien no alcance a entenderlos muy bien, o a quien les de igual. Pero eso es otro problema, y apunta al fondo de la cuestión, que no es otro que entender bien qué hemos hecho mal como sociedad para que discursos xenófobos, excluyentes, machistas y profundamente insolidarios hayan encontrado eco en la Europa que conoció a Hitler, Mussolini o Franco entre otros, y cuyas salas de cine están repletas de imágenes del exterminio judío, las bibliotecas a rebosar de ensayos y novelas que narran con estremecedora precisión las batallas de la II Guerra Mundial, y no hay más que provocar a los más veteranos para comprobar cómo las huellas de la guerra civil española se encuentran a simple vista en muchos territorios.

Mientras se sigue investigando y se encuentra evidencia de cuál es la forma más eficaz de tratar a la ultraderecha, hay cosas que se pueden hacer ya: no obviar su existencia, no permitir que se sitúen fuera del sistema como salvadores de un pueblo de cuyas esencias se erigen en representantes, desmentir sus falsedades, y, por supuesto, no jugar con ellos dándoles jabón para, de paso, debilitar a tu adversario.

 

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48 Comentarios
  • Gulberri Gulberri 11/02/21 23:21

    El periodista Diego Losada en 24hTVE, por un lado, y el político Iñigo Errejón, por otro, constituyen el camino a seguir, el ejemplo y rumbo que hemos de tomar los de a pie.
    Lo que ambos han hecho ha sido ejemplar y ejemplarizante, de tal manera que, los que defendemos la democracia, y por ende la verdad, hemos de tomar nota y aplicarnos en nuestros ámbitos: familiares, amistades, laborales, redes sociales, etc.
    Hacerlo no resultará ni fácil ni “gratis”, perderemos amigos (que cabe dudar de su amistad, de su consistencia, en tanto anteponen la mentira y las verdades “alternativas”) y relaciones familiares y laborales, pero ayudará a construir una sociedad más justa e igualitaria, más democrática, menos racista, menos machista, menos clasista, menos supremacista.
    No hay que quedarse callado ni mirar para otro lado, nos jugamos mucho.
    Hemos de responder siempre, y sin visceralidades, con argumentos basados en hechos reales contrastados, como hicieron Losada y Errejón.

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  • Arkiloco Arkiloco 09/02/21 16:07

    En el concurso sobre “Causas del auge de la ultraderecha y las recetas más sencillas para combatirlo”, Bidebi se llevaría alguno de los tres primeros premios. El primero se lo está disputando con Luzin. Menos mal que “Cristina intenta entender”. Intenta, pobre, y ya veremos si se aclara. Nada que ver con Bidebi que lo tiene todo entendido y claro y se promociona para unas conferencias e impartir algún master con esta descacharrante teoría y que parece sacada de la ingeniería hidraúlica: “Espacios que se vacian o se dejan y que otros ocupan. Nacionalismo catalán o ultraderecha ¡qué más da!”.
    Todo es igual y todo es lo mismo. Se deja por véte a saber un espacio y viene la ultraderecha y lo ocupa. A las izquierdas o a la ultraizquierda no le funciona. El PSOE abandona y Podemos fracasa en la ocupación del vacio. Curiosamente, Bidebi coincide con las derechas sobre el auge independentista en Cataluña: España se ausentó, dejó hacer al nacionalismo, que instruyera a niños y niñas en catalán, que adoctrinara…Para Bidebi es más abandonar por brutalidad: “humillaciones, insultos, represiones salvajes, menosprecios e injusticias de sus tribunales de justicia”. Nadie vería eso o con esa recarga que ni los británicos a los zulúes pero parece identificar todas esas humillaciones y represiones salvajes con el procés y el posprocés. Pero, para entonces, el independentismo ya había aumentado de forma notable y sin ese avance no habría habido procés. Humillaciones, insultos, represiones salvajes…¿dónde vio eso Bidebi? ¿En la discusión del Estatut, en el periodo anterior y donde el autogobierno no estaba entre las diez primeras preocupaciones de los catalanes? ¿Fue salvaje la campaña del PP y que el TC tumbara unos pocos artículos del nuevo Estatut? Hay teorías: el PP como fábrica de independentistas o el PP como necesario ingrediente o detonante para poner la fábrica nacionalista a toda mecha. Bien sembrado, regado y abonado el campo, cala con facilidad que “España nos roba” y la idea que ha diseminado y naturalizado el nacionalismo: no solo que somos diferentes sino que somos mejores y España no sobra, nos limita, nos impide ser tan ricos o más que Alemania o Dinamarca”.

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    • Arkiloco Arkiloco 09/02/21 16:08

      Sea como sea, para Bidebi, el nacionalismo es un agente pasivo, que solo soporta humillaciones y tal y hasta que no aguanta más. Ay, si España le hubiese dado cariñito a los nacionalistas, sopitas de ajo y tal. Si no hubiese dejado Cataluña. Le pueden comprar la teoría y abrir un nuevo y revolucionario estudio sobre naciones humilladas, nacionalismos y nacionalistas que solo quieren cariño y que no les abandone España. La ultraderecha parecido pero no sabemos porque los espacios no los ocupa, por ejemplo, la ultraizquierda. Bidebi nada dice y nada tiene que explicar sobre los partidos que abandonan, qué abandonan y por qué. Ni por qué lo que se “abandona” lo llena la extrema derecha. Ninguna teoría o idea. Sucede y ya está y se abandona por capricho, por corrupción, por interés…Nada sobre las transformaciones y limitaciones que ha sufrido la política como capacidad “para hacer algo” y el Estado y los estados en su poder en los tiempos de la globalización. Del vaciamiento y limitación del poder y de las capacidades de la política por obra de poderes de alcance mundial como “los mercados”. Democracias limitadas por fuerzas no elegidas y sin control y poderes locales incapaces de afrontar problemas globales y causados por fuerzas extraterritoriales.
      En este contexto de crisis superlativa, con los conceptos de nación y soberanía en crisis, los partidos podrían “no abandonar” y copiar a la ultraderecha. Hacerse nacionalista y ultranacionalista y llevar todas la banderita en la frente, culpar a los migrantes, dejar de defender a minorías, ser antifeminista, centralista, homófobos, defender lo privado frente a lo público, negar el cambio climático, defender las corridas de toros y que viva el vino y las mujeres. Si a la izquierda le gustasen más los toros y llenase las plazas otro gallo cantaría. Abandonas eso y no llenas tu balcón de banderas y pasa lo que pasa. Teorias Descacharrantes Bidebi y la última: el crecimiento de la ultraderecha es imparable e ilimitado. Nunca dejan nada, no abandonan, no decepcionan, siempre cumplen y satisfacen.

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  • Arkiloco Arkiloco 08/02/21 23:46

    Te ha tocado Luzin. Leidas tus lecciones para combatir a la ultraderecha no me queda claro si son lecciones que sirven para eso, aunque no son despreciables algunas ideas, o son las ideas que tu necesitas soltar para defender tus habituales ideas y criticas a la democracia, la partitocracia, las naciones, los nacionalismos periféricos o los falsos rojillos. Pienso que están mas dirigidas por esto último o, si no, son unas frivolidades bastante notables y que aportan poco a la comprensión del fenómeno ultraderechista y sus causas. Y así creo que son lecciones que sirven para poco, inconsistentes y poco más que voluntarismos con los que se puede cambiar la realidad y eliminar con facilidad aquello que nos parece inconveniente y peligroso.

    Las elecciones catalanas y algunas declaraciones y actos que allí se producen no va dirigido a combatir a la ultraderecha. Tu quieres decir que hay ultras en Cataluña y nacionalistas y que no están identificados como ultras o ultraderecha. Hay ultras y ultraderecha en Cataluña. En la izquierda, en la derecha, entre el nacionalismo catalán y entre el español. Hay un discurso algo supremacista, xenófobo y que diferencia entre catalanes. Por apellidos, por origen o por lo que se vota. Algunos pueden ser asimilados sin mucha dificultad a la ultraderecha pero cuentan con el paraguas comprensivo del nacionalismo bueno, la nación oprimida y tal. Pero hay que diferenciar y hacer ver que la mayor parte de quienes defienden esas ideas y tienen algunas características de los ultras, no defienden lo más grueso y característico de las ultraderechas: respecto a la mujer, las minorías, los migrantes, las dictaduras y dictadores del pasado, el antieuropeismo… En general y como característico. En el detalle y de manera más aislada puede haber de todo. La intolerancia y lo que citas puede favorecer a la ultraderecha española pero no necesariamente beneficiar a los ultras catalanes y favorecer a las posiciones más moderadas y dialogantes. Sí hay ultras nacionalistas catalanes y ultras de nacionalismo catalán y español, lo demás es una simpleza y ninguna lección o una mirada muy parcial y unilateral.

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    • luzin luzin 09/02/21 00:54

      He utilizado el verbo combatir ni cambiar la realidad n8 eliminar ... y por supuesto que las agresiones en las campañas vascas y catalanas la alimentan. El tratamiento mediático y la falta de denuncia por los poderes del Estado, incluso el Gobierno Catalán ha justificado las agresiones, hacen el efecto contrario.

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      • luzin luzin 09/02/21 01:01

        Y bajo mi punto de vista no se trataría de denunciar esas agresiones por conveniencia, es una cuestión de principios.

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        • Arkiloco Arkiloco 09/02/21 14:53

          Bueno, bueno...tampoco hay que ponerse grave e irse a los "principios".

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    • Arkiloco Arkiloco 08/02/21 23:46

      Sobre el resto y como ya me he extendido mucho lo resumo. La ultraderecha en España existe porque hay nacionalismos y movimientos separatistas, conflictos lingüísticos, chiringuitos, corrupción, negación de la realidad y que parece ser obra de los falsos rojillos y una incapacidad o falta de voluntad, también de los falsos rojillos, para abordar toda una serie de problemas. O que no se hace una gestión adecuada de la migración y no existen políticas adecuadas de integración y reparto, que debería ser un asunto burocrático y al margen de la oferta y demanda de empleo o de los deseos de los migrantes.
      Cuestión uno: en países donde muchos de estos problemas no existen (nacionalismos, lenguas, conflictos territoriales…) la ultraderecha existe igual e incluso tiene más representación. Los chiringuitos y la corrupción deben estar más extendidos en España pero tampoco evita que haya en Dinamarca, Finlandia, Suecia o Alemania. En Polonia o Hungria no parece un gran problema la presencia de migrantes pero…Muchos problemas de estos han favorecido la emergencia de fuerzas ultraderechistas pero también se plantea como origen de movimientos populistas de izquierda. Ninguno de esos problemas son fáciles de resolver o se resuelven con poco más que deseos, voluntad y teorías que como las tuyas ignoran la realidad, carecen de realismo o creen que basta con teorías sobre una democracia perfecta para solucionar los problemas. Aunque no tengan anclaje en la realidad, desprecien la política y la participación en la misma y sean una mezcla de antipolítica y dogmatismos que pretenden que la realidad se adecue a sus teorías. No parecen lecciones para combatir a la ultraderecha y mi duda es si tus lecciones no la favorecen o de alguna manera la justifican.

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      • luzin luzin 09/02/21 01:01

        Tampoco he analizado por qué existe ultraderecha en España o en Alemania. He afirmado que diferentes problemas pueden alimentarla. la emigración es claramente uno, la corrupción es otro ... evidentemente los ultraderechistas aprovechan, como casi todo grupo ideológico, cualquier resquicio para crecer.

        Tal vez esté equivocado, pero creo que se están resolviendo muy mal determinadas cuestiones, las que apunto, y que detrás de ellas está el salto vertiginoso de VOX, de pasar de 55.000 votos en 2015 a 3.640.000 en 2019 y al parecer en aumento, no puede ser algo casual o anecdótico. ¿No crees?

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        • Arkiloco Arkiloco 09/02/21 01:35

          Te podria contestar mas ampliamente pero te pregunto otra cosa que podria ser similar a la tuya y a ver que conclusiones. El independentismo ha pasado en poco tiempo en Cataluña de un 15 o 20 por ciento a casi el 50 ¿a qué es debido? Hay varias teorias pero ¿se habría evitado con mas centralismo, mas nacionalismo español, menos "inmersión lingüística" aunque fuese apoyada sin apenas problemas, menos autogobierno....? Creo que plantearse asi el problema no lleva muy lejos. El nacionalismo catalan y el proces ha favorecido el crecimiento de Vox, ha despertado al español pero son mas cosas. Es una singularidad nuestra pero los nacionalismos estaban ahi y puede ser por una causa o por otras que la ultraderecha gane peso. Eliminamos el nacionalismo catalán y listo. Y el español, el francés, italiano, el american first...

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        • luzin luzin 09/02/21 01:08

          Y en cuanto a la crítica despectivas que haces de mis propuestas electorales mantengo la mayor. Primero que el sistema mayoritario a doble vuelta es el único que se acerca a la verdad matemática sobre la elección democrática. Y por otro lado los sistemas proporcionales de listas cerradas son los que permiten a la ultraderecha acceder al poder con un apoyo minoritario.

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          • Arkiloco Arkiloco 09/02/21 01:49

            Eso ya lo hemos tratado y para que volver. La ultraderecha puede gobernar con dobles vueltas, mayoritario, proporcional y medio tirabuzon. Pensar que el sistema electoral favorece o puede evitar es en mi opinion no entender nada de la crisis con mayúsculas en la que estamos y de las causas que alimentan a ultras, populismos diversos y desafección hacia la democracia y crisis en los sistemas democraticos. Sobre esto no dire mas. Ya lo hemos tratado y no da más de sí.

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  • Ataio Ataio 08/02/21 22:25

    Pocas veces se dan la mano la elegancia, la claridad y la contundencia. En política, aún menos.
    Esta es, para mí, una de esas ocasiones. Su resultado es sublime. Ya aparecen aquí, los apellidos compuestos, los inmigrantes y la dignidad. Entre otras brillantes respuestas.
    Creo también que se dan buena parte de soluciones al problema que la señora Cristina nos plantea.
    https://www.youtube.com/watch?v=AQTRGu4Ozno
    Salud y República.

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  • SirDrake SirDrake 08/02/21 21:40

    Cristina, a la ultraderecha "fascismo" no se la trata, se la combate, NO PASARAN, ¿ Quién esta detrás del blanqueo del fascismo en los medios, ? ¿quién trata con el fascio? ¿ quién vota a estos indeseables?por si no teniamos bastante con ewsdtos partidos de la transición, monarquicos, apesebrados, de puertas giratoias y privilegios varios, ahora,. hay que tratyar con el fascismo, odio miseria e intolerancia, con esta gente no se trata, ignorarlos es la única postura democrática.....

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  • Chinchirina Chinchirina 08/02/21 21:12

    No había visto la intervención de Iñigo y sí, a esta chusma se le contesta con datos. Aunque a los barones socialistas les moleste.

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  • Pez Pez 08/02/21 20:55

    Hay que dar la cara y partir la pana. Lo de Sánchez el otro día en el Congreso fue vergonzoso. Abascal suelta su discurso inmoral contra los menas y el presi le responde alabando su sentido de estado. Tardaremos en olvidarlo. Menos mal que Errejón estuvo al quite.

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  • abitalola abitalola 08/02/21 20:51

    Creo que si fuéramos democracias de calidad habría un pacto entre todas las fuerzas políticas para ignorarlos y cuando sus votos fueran inútiles, la gente dejaría de votarlos. 
    Para ello es necesario que ni Moreno ni la IDA pacten con ellos, ni Sánchez avale sus votos para sacar adelante un Decreto y por supuesto menos tactismo filibustero de todos los partidos

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  • luzin luzin 08/02/21 16:41

    Cuando el discurso apela al sentimentalismo y los identitarismos se está haciendo el caldo gordo a la ultraderecha. El maniqueísmo y la superficialidad es la gallina que da sabor al caldo. El supremacismo moral y las actitudes inquisitoriales, la censura, la restricción de derechos son la pasta que acompaña al caldo.

    Esa es vuestra sopa que venís cocinando a fuego lento desde hace bastante tiempo.

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  • luzin luzin 08/02/21 16:37

    Para combatir a la ultraderecha hay que proteger la libertad de expresión y de manifestación. No se combate apedreando, intimidando o impidiendo derechos fundamentales. Lo de la campaña catalana es una vergüenza y pone de manifiesto quiénes son también de ultraderecha.

    La ultraderecha se combate con la razón, con los argumentos, con los análisis, con las ideas. No se combate con el dogma, con el insulto como bandera.

    La ultraderecha no se combate montando chiringuitos a diestro y siniestro donde colocamos a nuestros amiguetes, novios, parejas, familiares... El derroche de los recursos públicos hace crecer a la ultraderecha. La austeridad bien entendida y la transparencia combaten a la ultraderecha.

    La ultraderecha se fomenta cuando se quiere romper el territorio, el espacio político, social, histórico, familiar, ... que compartimos desde hace siglos. Se fomenta a la ultraderecha cuando se blanquean a violentos racistas y xenófobos.

    La ultraderecha se fomenta cuando se establecen y defienden privilegios territoriales, étnicos y/o lingüisticos, Cuando se establecen barreras para el acceso igualitario a empleo público, cuando se impide que se pueda estudiar, formar, educar en la lengua de la nación.

    La ultraderecha se fomenta cuando la distancia entre lo que se dice y lo que se hace es abismal. Cuando se niega o se intenta hacer invisible las colas del paro, del hambre y de la enfermedad. No se combate con el hacinamiento y maltrato a inmigrantes cargando el problema a pequeños municipios o vecinos que ya tienen bastante con salir adelante. No se combate legislando que los inmigrantes menores no acompañados tendrán permiso de residencia cuando eso no se cumple.

    La ultraderecha no se combate con el relato y las mentiras, estas tienen las patitas muy cortas.

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    • Hammurabi Hammurabi 08/02/21 19:32

      Sería bueno que desde las instituciones no se analizarán sus actuaciones, mientras hay una auténtica demonización de raperos, titiriteros, y no digamos el acoso y derribo hacia UP, a nivel judicial y policial desde las más sucias cloacas.

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      • Hammurabi Hammurabi 08/02/21 19:33

        Banalizaran sus actuaciones, maldito corrector!!!

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