X

La buena información es más valiosa que nunca | Suscríbete a infoLibre por sólo 1 los primeros 15 días

Buscador de la Hemeroteca
Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Olvidaste tu contraseña?
infolibre Periodismo libre e independiente
Secciones
El impacto del coronavirus en la economía

De 83 millones de visitantes al cierre: España, diseñada para el boom del 'low cost', se enfrenta ahora al crash turístico

  • "Esta crisis ha hecho descarrilar un tren que iba a máxima potencia. El sistema estaba sobredimensionado", señala el geógrafo Josep Ivars
  • España ha desarrollado su modelo de urbanismo, vivienda, transporte e infraestructuras conforme a un caudal de viajeros difícil de recuperar
  • El 12,7% del empleo cuelga de este sector, cuyo futuro dependerá de la dureza de las restricciones, la renta disponible y la aversión al riesgo
  • infoLibre ofrece este artículo sobre el coronavirus en abierto gracias al apoyo de sus socios. Aquí más información sobre cómo suscribirte o regalar una suscripción

Publicada el 11/04/2020 a las 06:00
Una turista observa los paneles de la Terminal 4 del Aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas, durante el estado de alarma.

Una turista observa los paneles de la Terminal 4 del Aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas, durante el estado de alarma.

Europa Press

El coronavirus se ceba con la primera industria de España, un país hecho a la medida del turismo. Más concretamente, de un boom turístico de récord. ¿Qué le ocurre a un país que recibe más de 80 millones de turistas al año cuando, de un día para otro, cierra sus puertas, sin que esté aún claro cómo y cuándo las abrirá? La pandemia provoca un crash turístico en un país que, como demuestran los datos, está diseñado para el boom: el 12,7% del empleo depende de este sector, cuya actividad ha condicionado todos los aspectos de nuestro modelo socioeconómico.

Es dudoso que se produzca para la economía general la tan mentada recuperación en forma de V. Casi con toda certeza, no la habrá para el turismo. El Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés) pronostica la pérdida de 75 millones de empleos en el sector como consecuencia del coronavirus. La Organización Mundial de Turismo (OMT) estima pérdidas superiores a los 400.000 millones de euros. En un escenario de recuperación a medio plazo, la OCDE prevé un retroceso del sector del 70% con respecto a 2019. "El efecto va a ser devastador", resume el geógrafo Josep Ivars, del Instituto de Investigaciones Turísticas. La incógnita ahora está en el grado de devastación.

No hay muchos elementos a mano para hacer pronósticos optimistas. Una propuesta de reflexión de la Universidad de Málaga rescata una frase del experto en marketing y gestión estratégica Dimitrios Buhalis: "La única certeza es la incertidumbre". Lo seguro es que la pandemia ataca "a la movilidad de las personas, esencia del turismo", señala el informe. Su evolución dependerá de factores con un comportamiento difícil de prever: la salida de la crisis sanitaria, la renta disponible durante la crisis económica, la huella psicológica, la posible aversión al riesgo...

En un artículo para el laboratorio de ideas sobre turismo Albasud, Iván Murray y Ernest Cañada detectan cómo la gran industria vinculada al turismo, por ejemplo la de la aviación, empieza a proponer salidas para volver a la "normalidad". Una "normalidad" que, a su juicio, era en sí misma anormal. Y que no volverá.

"No hay experiencia histórica, nunca ha habido un shock de oferta y demanda al mismo tiempo. Esta crisis afecta a la movilidad, a la distancia social. ¡Imagina medidas de distancia social en una compañía aérea low cost! Toda la estructura del sector va a tener que cambiar", señala el consultor Iñaki Gaztelumendi.

La situación, ya de por sí traumática, es extrema en España. "Ahora, de repente, nos piden la medida antiturística por antonomasia: quedarnos en casa. Precisamente cuando todo se basaba en una hipermovilidad difícil de sostener. El sistema turístico global y el español en particular estaban sobredimensionados. Había lo que llamábamos overtourism. Esta crisis ha hecho descarrilar un tren que iba a máxima potencia", señala el geógrafo Ivars.

Hay cifras que ilustran cómo España –su economía, su mercado laboral, sus infraestructuras– viajaba acomodada en ese tren a toda máquina que ahora yace a un costado de la vía.

Economía y empleo

El país cerró 2019 con 83,7 millones de turistas, un nuevo récord histórico tras saldar un 1,1% más que en 2018. Para ubicar la cifra, hay que mirar los datos de 2008: 52,1 millones. O de 2013: 60,6 millones. El crecimiento ha sido fortísimo. un fenómeno acelerado por la pérdida de tirón turístico de los países desestabilizados por la Primavera Árabe (2010-2010).

El peso del turismo alcanzó en 2018 en España los 147.946 millones de euros, lo que supuso el 12,3% del PIB, una décima más que en 2017. Desde 2015 el peso del turismo en el PIB ha crecido 1,3 puntos, al pasar del 11,0% al 12,3%. La ocupación en las ramas económicas características del turismo alcanzó los 2,62 millones de puestos de trabajo. Ello supuso el 12,7% del empleo total de la economía, tres décimas más que en 2017, todo ello según el última Cuenta Satélite del Turismo del INE. La tasa de temporalidad supera el 32%, según Turespaña.

Vivienda y 'gentrificación'

"La cada vez mayor especialización en el binomio turístico-inmobiliario ha hecho que buena parte del tejido productivo se haya ido concentrando cada vez más en todo lo vinculado a estas actividades y, consecuentemente, se ha ido reduciendo el peso del resto de actividades", señalan los investigadores en economía y turismo Murray y Cañada. Los dos investigadores de Albasud señalan cómo la progresiva dependencia del turismo ha condicionado todo el modelo socioeconómico español, desde la vivienda a las infraestructuras, pasando por la movilidad y el comercio.

Murray y Cañadas subrayan cómo se ha producido una "airbnbificación", que ha condicionado el mercado de la vivienda, elevando los precios en las ciudades y precipitando la irrupción en el campo inmobiliario de Sociedades Cotizadas de Inversión Inmobiliaria (Socimi) y grandes fondos como Blackstone. Todo ha redundado en un fenómeno conocido como gentrificación o turistización. Un estudio del Consejo Mundial de Viajes y Turismo de 2017 citaba a Barcelona entre las ciudades más afectadas por esta masificación turística. Pero es un fenómeno conocido en todas las principales ciudades españolas, que se han desarrollado al compás de un caudal de viajeros que –al menos a corto plazo– no va a volver.

Cerca de la costa

Han proliferado además, anotan Murray y Cañadas, las "megainfraestructuras de transporte" para permitir una "hiperconectividad con Europa" y así convertir la costa del país en una gran "segunda residencia", todo e ello "mientras se descuidaba la red de proximidad". Un informe de la Asociación Española de Geógrafos, que cifra en casi 100.000 millones el despilfarro en obra pública en España, vincula la ineficiencia del modelo con el boom turístico.

Con esta diagnóstico coincide año a año Greenpeace en sus informes sobre saturación de la costa. "La costa española está totalmente masificada. En ella vive más de la mitad de la población y se ubican las principales ciudades, salvo Madrid. Hay un dato estremecedor: en los diez primeros kilómetros de costa, el 13% está urbanizada frente al 2% del interior del territorio", señala Greenpeace en su último informe. A raíz de los estragos del temporal Gloria en el delta del Ebro, el Observatorio de la Sostenibilidad publicó un informe en el que detallaba 14 zonas con riesgo de inundación por su excesiva proximidad a la costa. Es otro dato elocuente de cómo el turismo ha marcado a fuego la geografía española.

Urbanismo y vivienda

"En la costa española se ha construido un parque de viviendas descomunal, que yo creo que ya era un problema grave antes del covid. Ahora va a haber un importante desajuste oferta-demanda. Vamos a tener más oferta que demanda. ", señala el geógrafo Ivars. Otro resultado de que el desarrollo urbanístico de la costa haya corrido en paralelo al crecimiento turístico ha sido la creación de "destinos seriados, con mucha oferta sin valor añadido, donde no se ha buscado la creación de un espacio urbano atractivo".

Ese es el urbanismo que deja la apoteosis turística de la última década, acompañada de un aluvión de infraestructuras conexas cuya utilidad ahora está más en entredicho. ¿Necesitaban metro Málaga y Granada? ¿Le darán un uso que los justifique? ¿Qué futuro les espera a los parques temáticos? ¿Tendrán sentido los dragados de profundidad de los puertos españoles para facilitar la llegada de cruceros cada vez más grandes? ¿Es proporcionada nuestra oferta de museos?

'Low cost'

España no sólo ha fiado su economía al turismo en general, sino particularmente a un modelo masivo que tiene su expresión más emblemática en el low cost. En 2019, las aerolíneas low cost, que prevén un enorme impacto por el coronavirus, transportaron el 56,7% del tráfico aéreo total, más de la mitad. "¿Podrán las compañías aéreas, por aquello del low cost, seguir metiendo pasajeros con calzador en sus aviones durante horas, con los riesgos que ahora se hacen más patentes (además de otros)?", se pregunta Alfonso Vargas Sánchez, catedrático de Administración de Empresas, en un artículo en el blog de Hosteltur. Y seguía exponiendo sus dudas: "¿Experimentará algún cambio la llamada “democratización” del transporte aéreo a raíz de esta crisis? ¿Aprenderemos alguna lección que nos haga tomar la salud más en serio, aunque haya que pagar algo más? ¿Hasta qué punto estaremos dispuestos a asumir un sobreprecio por medidas que reviertan ese hacinamiento percibido como potencialmente peligroso, con cabinas donde las distancias son mínimas a modo de cuasi-latas de sardinas?".

El propio tráfico de los aeropuertos se movía en cifras que difícilmente volverán. Según los datos de AENA, el total de pasajeros en 2018 fue de más de 275 millones, un 4,4% que el año anterior. Vayamos a diez años antes, para calibrar el boom: en 2008 fueron algo más de 200 millones. La subida en una década ha sido del 37,5%. Ya antes del coronavirus, había movimientos organizados contra las ampliaciones de los aeropuertos de El Prat y Palma, en ambos casos con el apoyo de los Gobiernos locales, que defienden que sus ciudades están ya saturadas.

Planificación y prisas

"A mayor especialización, más vulnerabilidad. Ahora mismo somos muy vulnerables. Ojalá todas nuestras costas fueran Silicon Valley, pero no lo son. Y hasta que logremos la diversificación, lo que tenemos es lo que tenemos", señala Ivars, del Instituto de Investigaciones Turísticas. A su juicio, "ha habido un momento en que se ha convertido al turismo casi en un bien de primera necesidad", de forma que "mucha gente renunciaba otras cosas, en principio más básicas, pero mantenía los viajes". Es una incógnita si eso volverá. Como también lo es si el turismo nacional logrará compensar a medio y largo plazo en algo la previsible caída del turismo internacional.

Ivars propone echar el balón al suelo antes de actuar. Mentalidad estratégica, algo que hasta ahora ha faltado en la política turística española, como publicó infoLibre [ver aquí]. "La idea del business as usual , de intentar volver cuanto antes a lo mismo, no nos sirve", añade. Y aquí Ivars lanza una advertencia: la fortísima dependencia de la economía española del sector turístico en su vertiente más desaforada dificulta precisamente lo más necesario: tranquilidad para pensar. A pesar del abundante empleo estacional y bajo en productividad, se trata de un empleo "muy importante socialmente", por lo que la inercia llevará a intentar recuperar rápido y a toda costa, señala Ivars. Se puede producir, a juicio de Ivars, un "conflicto" entre las prisas por recuperar el empleo y la necesidad de calma para rediseñar el sector, que de hecho ya era necesaria por el cambio climático.

 

Si estás leyendo este artículo es gracias a las socias y socios de infoLibre
La salud es lo primero. Por ese motivo, en infoLibre decidimos abrir todos nuestros contenidos sobre el coronavirus para que cualquier ciudadano pueda leerlos gratis. Ese esfuerzo no habría sido posible sin socias y socios que creen en un periodismo comprometido y que ponga en cuarentena a las 'fake news'. Si eres uno de ellos, gracias. Sabes que puedes regalar una suscripción haciendo click aquí. Si no lo eres y quieres comprometerte, este es el enlace. La información de calidad es la mejor vacuna contra cualquier virus.
Más contenidos sobre este tema




28 Comentarios
  • Pepe Luis Pepe Luis 12/04/20 00:01

    Buenas noches,hace 30 años o más el poder político decidio' que andalucia todo fuera turismo, habiendo sectores  industriales por desarrollar y con futuro ,esto se podia esperar y a pasado ya veremos,salud.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • pasarratos pasarratos 11/04/20 20:58

    España, en su conjunto, está diseñada para la especulación , el pelotazo rápido con el menor esfuerzo posible, la trampa y la evasión fiscal. Esa es la España de la bandera en el balcón. La España de los españoles (nada que ver con la de las élites que ahogan el pais), es la estamos viendo estos días en hospitales, supermercados, farmacias, panaderías, voluntariado. Lastima de país.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    4

  • Pinolere Pinolere 11/04/20 19:40

    No se puede condenar a todo un país a vivir solo de servicios.Está bien que haya turismo, pero hay que buscar otras alternativas.No vamos a aprender, volveremos a caer en lo mismo.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    2

  • Excomulgado Excomulgado 11/04/20 17:38

    Buen artículo Ángel. Análisis riguroso del sector turístico en la España anterior a la pandemia. No se cuál será la salida del confinamiento ni cuando, pero la economía de muchos hogares va a verse muy afectada por el parón económico que está provocando, lo que no hace prever un lleno completo de bares, restaurantes, teatros... .
    Tendremos que cambiar la mentalidad y adaptarnos al nuevo futuro que llegará, que espero que también tenga cosas buenas.

    Responder

    Denunciar comentario

    1

    1

  • Turiellos45 Turiellos45 11/04/20 17:16

    El ansia de libertad que produce el largo encierro hará que la gente busque la expansión y las ganas de holganza. Lo digo el 11 de abril, Sábado Santo. Al tiempo

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 6 Respuestas

    0

    0

    • pasarratos pasarratos 11/04/20 21:00

      Te olvidas de contabilizar el miedo, la incertidumbre y los bolsillos vacíos. Juegan un papel importante en todo esto.

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      1

    • Raul Raul 11/04/20 17:31

      Lo malo es que restaurantes bares y riendas SEGUIRAN CERRADOS. Y pocas ganas de jolgorio habra cuando la mayor parte de la poblacion se sepa candidata a engrosar  las listas del paro, por no hablar del miedo constante a ser contagiado. Si con una crisis estafa meramente financiera y bancaria como fue la de 2008 se perdieron casi cuatro millones de empleos solo en España, con esto que se nos viene encima que ha paralizado toda la economia mundial nos va a caer la del pulpo y muchos desde vuestro encierro domiciliario todavia pareceis no ser conscientes de ello. Lo de Leeman Brothers en el 2008 va a parecer un juego de niños en comparacion con la que se avecina..... y mas teniendo en cuenta que España antes del coronavirus todavia arrastraba las secuelas de desigualdad pobreza paro y precariedad masivas de la crisis del 2008.

      Responder

      Denunciar comentario

      Ocultar 4 Respuestas

      0

      5

      • Atea Atea 11/04/20 19:51

        Podemos hacer una "suicidada" conjunta y publicarlo en las redes porque hijo mío vaya panorama desolador que nos presentas todos los días. Dan ganas de cortarse las venas.

        Responder

        Denunciar comentario

        Ocultar 3 Respuestas

        5

        2

        • Raul Raul 11/04/20 20:03

          Espera y lo veras por ti misma. Ya viste lo que paso desde el 2008?. Pues imaginate lo que va ser esto Y QUIENES LO VAN A VOLVER A SUFRIR. lo dicho, ya lo veras pot ti misma....

          Responder

          Denunciar comentario

          Ocultar 2 Respuestas

          0

          1

          • Atea Atea 11/04/20 22:50

            Sí, también sé que un día moriré y no voy llorando por los rincones todo el tiempo. Creo Raúl que todas y todos nos hemos enterado, no logro entender qué pretendes.

            Responder

            Denunciar comentario

            Ocultar 1 Respuestas

            2

            2

            • logos logos 12/04/20 02:46

              Q sanísimo sentido común el tuyo, Atea.
              Reciba usted, arovechando ahora q estamos en resurrección, una invitación a una iglesia con un cascabel con cinco cascabelitos...

              https://youtu.be/z3gSmNk2Z3Y

              Responder

              Denunciar comentario

              1

              0

  • daguilarch daguilarch 11/04/20 17:09

    Me ha parecido un buen artículo hasta que me ha sorprendido un detalle que pienso que le resta credibilidad: se cita a los metros de Málaga y Granada como ejemplo de despilfarro en infraestructuras. Con aeropuertos por todas partes o kilómetros y kilómetros de Ave que han impedido el desarrollo de una red de ferrocarril convencional y asequible, son estos los mejores ejemplos de despilfarro al servicio del turismo?. Cuando son, precisamente (especialmente el de Granada, que no conecta en absoluto lugares frecuentados por el turismo), servicios utilizados por la población local para sus desplazamientos ordinarios.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 2 Respuestas

    0

    0

    • coldovika coldovika 11/04/20 18:25

      tanto Granada, en la que viví 10 años, como en Malaga en donde vivo, son ciudades que se pueden recorrer a pie. otra cosa es su extrarradio o ciudades dormitori como pueden ser Churriana,Armilla, Arbolote o Cartama, Alahurin de la Torrre... Que deberian haber sido imbricadas con ferrocarriles u otro sistema de railes con la capital. Tambien le recuerdo que el metro de Malaga lleva un retraso de 13 años. Con sus consiguientes sobrecostes. Alegría para las empresas concesionarias. Timo para el pueblo

      Responder

      Denunciar comentario

      Ocultar 1 Respuestas

      0

      5

      • daguilarch daguilarch 11/04/20 22:20

        Estoy de acuerdo, por supuesto, en lo de los retrasos, el negocio para las empresas y el timo para la gente. También en que Granada, en la que viví 25 años, se puede recorrer a pie, siempre y cuando se tenga edad o poder adquisitivo suficiente para vivir en "esa" Granada que hoy no debe superar la mitad de su poblacion total, considerada el área meteopolitana. Si vivió 10 años allí sabrá también que es una ciudad permanentemente colapsada por el tráfico, y que la combinación de metro y tranvía, que es lo que se ha hecho en realidad, ha ofrecido una alternativa de movilidad relativamente limpia y "civilizada" donde no había (ni hay aún) una red de transporte público decente. Una alternativa, además, fundamente al servicio de trabajadores y estudiantes, que es la población que vive mayoritariamente en los barrios por donde transcurre la (única) línea. Por eso me ha sorprendido que se haya citado como ejemplo de despilfarro orientado al turismo. Sencillamente, me parece que hay elementos objetivos para pensar que esa afirmacion no es cierta, o que al menos no es la mejor elección, sobre todo si se tienen al lado auténticos escándalos (eso sí que es un timo) como el del Ave. Un saludo.

        Responder

        Denunciar comentario

        0

        0

  • coldovika coldovika 11/04/20 16:28

    Algo más que agradecer al señor Felipe Gonzalez que nos convirtió en un pais de servicios. Grandes proceres de la Patria él y su colega Anzar

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    7

  • Baños Baños 11/04/20 14:11

    Rezuman las citas de los profesionales un grado de pesimismo preocupante y bastante lógico en estos momentos. Posiblemente por continuar con el error mayúsculo de centrarnos en un monocultivo facilón, al que fuimos condicionados por la propia naturaleza y los intereses de quienes diseñaron el papel de nuestro país. Se vendió al mejor postor y diseñador de Europa la mayor parte de nuestra industria a cambio encontrar facilidades para una incorporación a la UE. Eso tiene nombres y apellidos que nos convirtieron en turismo y residencias para mayores. Es una "materia" prima inevitable y fija, pero a un excesivo coste que al final ha invadido territorios que ya rechazan por saturación.
    Posiblemente cambien algunas percepciones de la realidad y esto nos permita entender la necesidad de diversificar sin plegarnos a los parámetros impuestos. Entre otras razones, por que se reiterarán fenómenos como los que estamos viviendo, dada nuestra resistencia a entender que, ni lo del cambio climático es una broma, ni el monocultivo es garantía de futuro, ni se puede seguir pretendiendo aquello de "que inventen otros" despreciando lo publico hasta que truena.
    Pienso que la experiencia está sirviendo para que nos percatemos de las diferencias existentes entre una alternativa neoliberal, "el mercado lo arregla" y la de una regulación pensando en el bien común.
    Saldremos de esta, porque hay una buena orientación, reconocida incluso por la OMS, pero han de plantearse ampliar horizontes con rigor. El mundo no se acaba en la UE y sus dictados. Salud

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    6

  • Raul Raul 11/04/20 12:33

    Parece que mucha gente sigue soñando con esa solución tan fácil que seria que al terminar el confinamiento (si es que algún día piensan dejarnos salir a la calle) la gente se lanzará como loca a comprar lo que lleva dos meses sin comprar y a los bares a beber y comer como locos y que en unas semanas se recuperará y se gastará todo lo que no se ha podido consumir durante el encierro domiciliario. NADA MAS LEJOS DE LA REALIDAD. En primer lugar, la mayoría de locales de ocio, bares restaurantes y por supuesto el turismo SERÁ LO ÚLTIMO EN ABRIRSE dentro de varios meses todavía. Y cuando abran, si abren, lo harán con aforo limitado. En cada local podrán entrar un máximo de 10 personas o algo así. Esto hará que muchos negocios no habran PORQUE NO LES SALDRÁ RENTABLE funcionar con un aforo limitado. Estos se traducirá en el cierre DEFINITIVO de miles de locales y negocios de todo tipo. Y algo de lo que nadie está hablando, lo que en economía se denominan las empresas zombies (que subsisten malamente a base de endeudarse por medio de créditos). Todas esas empresas y negocios zombies (que son miles solo en España) caerán practicamente todas incapaces de soportar sus deudas durante meses de inactividad. Toda esta situación de precauciones obligatorias para contener el contagio, los aforos limitados, los cierres mantenidos, etc, etc, ya están originando UN DESPLOME DEL CONSUMO Y DE LA DEMANDA que será mayor cuanto más gente vaya perdiendo su trabajo y engrosando las cifras del paro. Será un efecto dominó que cada vez irá a mas. Cuanto menos consumo y demanda, más cierres de empresas y más parados que dejaran de consumir y así sucesivamente. El castillo de naipes de la economía capitalista basada en el consumo muchas veces supérfluo SE DESMORONARÁ A NIVEL MUNDIAL. Ese es el panorama que nos espera al menos en el año y medio que tardará en haber una vacuna que sea efectiva contra el coronavirus y que se pueda distribuir a toda la población mundial a un precio asequible.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 3 Respuestas

    0

    8

    • Adaja Adaja 11/04/20 15:09

      Raul, se te ve tal entusiasmo y regocijo describiendo la apocalipsis que, como llegue el fin del mundo, lo mismo eres capaz de correrte de gusto...

      Responder

      Denunciar comentario

      Ocultar 2 Respuestas

      6

      5

      • Adaja Adaja 11/04/20 20:22

        RECTIFICO: el apocalipsis sigue siendo de género masculino, al menos de momento. En principio, yo había escrito «la destrucción de la humanidad», pero, por abreviar, luego sustituí las cuatro últimas palabras por «apocalipsis», y no reparé en cambiar el artículo «la» por «el». Estas cosas pueden ocurrir si mientras escribes estás imaginando el orgasmo del prójimo...

        Responder

        Denunciar comentario

        3

        3

      • Raul Raul 11/04/20 16:38

        Yo solo digo lo que hay. Son cosas que pasa cuando desde 1950 se hace depender la economia de un pais del turismo de playa y chiringuito. Ahora que tantos y tantos parecen estar tan agustito enclaustrados en casa, que muchos de ellos vayan pensando en que en cuestion de semanas o pocos meses van a terminar la mayoria engrosando la cola del paro. 

        Responder

        Denunciar comentario

        3

        3

  • Grobledam Grobledam 11/04/20 10:58

    Turista frente a viajero. Son dos conceptos totalmente distintos y que se han confundido en los últimos años del devenir humano. El turismo, tal y como lo entendemos hoy no lleva con nosotros ni siquiera un siglo. Y en esos años ha cambiado la faz del planeta, incluso de los sitios más recónditos y salvajes: El Everest, Ushuaia, la Antártida o los desiertos africanos. Allá donde antes el viajero aventurero se jugaba la vida para llegar y sobrevivir y luego nos lo contaba en excelentes libros que a todos nos hacían soñar....., ahora cualquiera con un poco de dinero puede decir que ha coronado el Everest o doblado el Cabo de Hornos. En realidad debería decir que le han llevado, protegido y acurrucado en costosísimas infraestructuras creadas ad-hoc para ese fin. Se acondiciona el entorno de cataratas salvajes, se crean escaleras artificiales para llegar a cotas inexpugnables, se botan macrobarcos hosteleros para que un urbanita en camiseta visite los hielos del Polo o los fiordos noruegos o de Alaska.....Y la peor de todas las pestes: se genera una ficción en torno al mito de la calma o la juerga, la libertad y naturaleza de las pieles expuestas al sol, la sabiduría de culturas milenarias en las riberas de mares mitológicos y se consigue transformar espacios donde siglos de convivencia habían permitido florecer ágoras y laberintos de riqueza y sabiduria en mecas del maltrato y la pornografía cutre. La visita actual, objetiva y sincera de Ítaca, Venecia, Benidorm, Puket o el Machu Picchu plagados de gente que pasa por allí en visitas o estancias breves, saca un par de fotos para decir que ha estado allí sin penetrar, ni siquiera arañar la esencia de esos lugares...es deprimente.
    Sí, el turismo ha cambiado la faz de la tierra, mueve más del 10% del PIB mundial y está asolando la geografía física y cultural del planeta, la diversidad ecológica y cultural del planeta.
    Y, desafortunadamente, se ha convertido en el modo de subsistencia primario de nuestro país.
    Quizás el Covid tenga algo bueno y nos lleve a frenar está barbarie sustentada en una inmensa mentira: "hacer turismo no es viajar".

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 2 Respuestas

    0

    16

    • Orlinda Orlinda 11/04/20 16:13

      Lo que llamas barbarie ya está frenada, la cuestión es que alternativas tenemos para subsistir si no vuelve. 

      Responder

      Denunciar comentario

      Ocultar 1 Respuestas

      0

      3

      • Grobledam Grobledam 13/04/20 11:04

        Está escrito Orlinda, despacito-despacito: educación (ya casi la tenemos pero los resultados se van al extranjero), I+D, potenciar sectores de construcción y energías limpias, potenciar el sol que tenemos pero no en las playas si no en el Primer Sector que también tiene buena base (somos las Huerta de Europa); proteger la poca industria que tenemos y repartirla por el país, etc, etc. Muy importante, negociar con Europa el reparto de la creación y distribución de la riqueza. El PIB, la deuda, el mercado, la legislación....o son europeas o nos vamos a la m. (todos). Y, por qué no, recoger velas en el turismo de masas e implementar un turismo sostenible-sostenible-sostenible-sostenible hasta mil veces. Este es el concepto básico. La economía de Daniel Boom (que quemaba un bosque para calentarse las manos); la economía del crecimiento indefinido está muerta y cuanto antes la enterremos mejor nos irá a todos y todas.

        Responder

        Denunciar comentario

        0

        0



 
Opinión