4M | Elecciones en la Comunidad de Madrid

Gabilondo: "Esta situación es insostenible, tenemos que superar el clima de odio"

Ángel Gabilondo (Donostia, 1949) atiende a infoLibre este miércoles a última hora de la mañana en un parón de una campaña electoral atípica por las restricciones a las que obliga la pandemia y alterada por el envío de cartas amenazantes. En plena conversación con el candidato socialista a la Asamblea de Madrid salta la noticia de un nuevo envío, en este caso al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Su primer acto de día, sobre universidades y cultura, fue en la sede nacional del partido, en la madrileña calle de Ferraz. Cerró esta jornada de campaña en un acto en Leganés. "Vayamos juntos a votar. No nos abandonemos en este momento crucial de la historia de Madrid", animó a los electores de este municipio del sur de la Comunidad.

Señor Gabilondo, ¿qué hace un candidato "soso, serio y formal" en una campaña como esta? Estamos a menos de una semana de las elecciones, ¿qué ha aportado usted?

Esto lo tienen que decir los ciudadanos en las urnas. Lo que creo que aporto es todo lo que yo soy, todo lo que yo creo, mis convicciones, mis principios, mis valores. Y también la fuerza del Partido Socialista para lograr una mayoría alternativa, una mayoría progresista que permita un cambio en Madrid. También, toda mi convicción para creer en una cultura de los acuerdos contra el odio, el enfrentamiento y las amenazas y buscar serenar la situación y bajar la tensión haciendo propuestas.

Hablaba de amenazas. Hemos visto estos días balas en sobres, navajas… ¿Cuándo ha saltado la convivencia política por los aires y nos hemos instalado en la crispación total?

Acabamos de conocer que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero ha recibido también una carta con una serie de balas. Lo primero que quiero hacer es condenarlo explícitamente, mostrar toda mi solidaridad con él. Mi afecto, que le tengo, y mucho. También hablábamos de algunos otros casos que ha habido de amenazas: Isabel Díaz Ayuso, Fernando Grande-Marlaska, María Gámez, Pablo Iglesias, Reyes Maroto... Esta situación es impresentable e insostenible. Tenemos que superar este clima de odio, de amenazas y de confrontación y este clima de miedo.

Lo tenemos que hacer. Desde luego yo lo haré, y lo hago, luchando por la convivencia democrática, denunciando cada caso concreto explícitamente sin reticencias ni equidistancias y mostrando esta solidaridad y afecto. También, luchando y defendiendo la democracia en toda su plenitud. Tenemos que buscar acuerdos, buscar consensos, buscar equilibrios, buscar la moderación y evitar esta situación insostenible. Me preguntaba antes para qué me presento y qué he aportado. Pues yo quiero aportar esto también, un Madrid donde podamos vivir todos y todas juntos, un Madrid de la unidad, que es la que tenemos que recuperar, y la convivencia.

¿Hasta qué punto ha asumido la candidata Ayuso el ideario de la extrema derecha? ¿En qué cuestiones?

Lo que ha hecho la señora Ayuso es interiorizar una serie de posiciones e incluso incorporar esas posiciones, ganar aceptación en esa incorporación. Pero desde luego, su declaración sobre las colas del hambre ya es una expresión evidente de una forma de entender las cosas, de una sensibilidad y de unos valores que yo no comparto. Llamar mantenidos o subvencionados a personas que están en situación de necesidad para poder comer demuestra ya una manera de pensar. Esa frase, junto al hecho de que Vox pusiera un cartel sobre los menores extranjeros no acompañados, señalándolos y presentándolos como una amenaza. Esas dos frases yo creo que expresan bien lo que es la ultraderecha.

¿Ha sentido envidia de otras comunidades autónomas, también gobernadas por el PP, por ciertos consensos que se han logrado a la hora de gestionar la pandemia?

El Partido Popular de Madrid es un PP muy singular. Tiene una historia de 26 años muy determinada en políticas públicas, de sanidad, en recortes, privatizaciones, corrupción... Y una cosa que a mí me preocupa sobremanera, que es la utilización de bienes públicos para intereses particulares o privados. Esto es lo contrario de cómo yo veo el bien común y las políticas públicas.

El PP de Madrid alienta discursos que fomentan este camino hacia la ultraderecha

Le preguntaba que si ha sentido envidia…

Envidia no es la palabra, pero sí he sentido que había una diferencia. El Partido Popular en Madrid tiene una singularidad que no es buena, porque supone una singularidad potencial que tiene una tendencia a desconsiderar a otras regiones o nacionalidades. O a mostrarse incluso en permanente estado de confrontación con el Gobierno de España, en vez de buscar un poco la solidaridad y alinearse en las propuestas que se hacen. Creo que el PP de otras comunidades no es así, ni los partidos conservadores europeos. No son así. Este es un partido que alienta, no digo otra cosa, pero sí que alienta discursos que fomentan este camino hacia la ultraderecha. ¿Por qué ha convocado Ayuso elecciones en plena pandemia? Es una pregunta muy interesante que yo estoy sin oír la respuesta. ¿Ha sido por el bienestar general de la población? ¿O por intereses particulares o de partido o personales? ¿O para librarse de Ciudadanos e ir más hacia Vox?

Ella dice que la moción de Murcia lo precipitó todo porque se veía…

Ciudadanos y nosotros tenemos la relación que tenemos y de respeto. Siempre me dirijo a los votantes con respeto, pero los dirigentes de Ciudadanos claramente prefieren a Ayuso.

Eso en campaña ha quedado claro.

Se equivocan. Ha sido un gobierno fallido, un gobierno que no ha generado, ni ha reformado, ni ha transformado realmente nada. Ni ha hecho unos Presupuestos, ni ha desarrollado leyes. Prácticamente ha hecho una, la ley del suelo, que nosotros hemos llevado al Constitucional. Y luego, una universidad privada, en un lugar donde ya había muchas, sobre todo donde había otras necesidades educativas. Ciudadanos se equivoca claramente y vuelve, suelo decir con cariño, a las andadas. Veremos cuál es su destino.

Una de las propuestas de su candidatura al resto de partidos ha sido la de armar un cordón sanitario para aislar a la extrema derecha. ¿Ha pensado que esta oferta se podría materializar de alguna forma, con un gesto, un encuentro, un documento...?

No. Precisamente yo creo que el gesto, el encuentro y el documento son los hechos. Creo que no hay que gobernar con Vox, que no hay que darle más poder del que le den las urnas. Gobernar con Vox es un error. Yo le he pedido a la señora Ayuso que no gobierne con Vox si es que le llega la posibilidad de tener que tomar esa opción, porque yo quiero ser presidente de la Comunidad y espero lograr una mayoría alternativa progresista para que eso no suceda. No creo que la cosa vaya ahora de hacer textos y escritos. Los gestos ya están hechos con todo lo que hacemos cada día.

¿Considera que fue un error que en un principio dijera "Con este [Pablo] Iglesias, no" y con el que hemos visto en los últimos días, sí? ¿A qué se debió el cambio?

No he dicho eso. Como primero cuentan un relato que yo no comparto y a continuación se quiere sacar conclusiones, yo prefiero que discutamos primero el relato. Mi relato de "con este Iglesias, no" fue el relato del Iglesias que planteó el asunto en términos de teoría política, como debates del siglo XIX o siglo XX. Yo creía y creo que, en este momento, para un gobierno excepcional, para un tiempo excepcional de dos años, lo que hay que hacer es resolver los problemas de los ciudadanos: la pandemia y la vacunación. Resolver los problemas económicos, la recuperación económica y la reconstrucción social sin dejar a nadie atrás.

Sé que estamos hablando de Iglesias, no se me olvida. Lo que sí digo es que no comparto el planteamiento del Iglesias que decía que "acabará en la cárcel la presidenta de la Comunidad". Quiero, sobre todo, un gobierno progresista, centrado, no centrista, y que con la mano derecha o izquierda puede pactar y lograr una mayoría. ¿Y qué dije el último día, dónde ven ahí el gran giro? Todos se han quedado con la frase final que decía "Pablo, tenemos 12 días para ganar las elecciones". Pero delante venía otra. ¿Saben cuál? "Confío". Confío en que Unidas Podemos apoye un gobierno para poner freno al gobierno de Colón. Confío en el apoyo. Yo sabía que esto iba a conducir a que él dijera a continuación "bueno, yo apoyo, pero quiero entrar en el gobierno".

Es la siguiente pregunta, ¿ve usted a Iglesias de consejero de su Gobierno?

Aquí es cuando yo hago un lapsus y vuelvo. El lapsus es que ahora es el momento de ganar una mayoría progresista, de votar, de llamar a todos aquellos que están ahí, porque hay bastante proximidad entre la mayoría progresista y la mayoría conservadora. Estamos jugándonos lo que vaya a ocurrir en 50.000 votos. Diga lo que diga quien diga. En Madrid siempre ha sido así. Me preocupa que la votación sea un día laborable, la gente que tiene que buscar un hueco entre el trabajo... O ir lejos a votar… A ellos me dirijo. Pido su voto para un gobierno socialista. Y lo pido para que pueda liderar ese proyecto, esa unión, esa unión de progresistas para cambiar el Gobierno de Madrid.

Cuando yo di el nombre de Reyes Maroto como vicepresidenta de Economía lo que en realidad estaba diciendo es que ella iba ser la que coordinaría los equipos económicos para que se viera que hay voluntad de gobernar y vamos en serio. Pablo Iglesias me dijo: "No hay que vender la piel del oso antes de cazarlo". Es una buena frase que se la devuelvo.

Si hay una mayoría de progreso, me comprometo a que trabajaré lo que haga falta para lograr un gobierno progresista

¿Entonces es pronto para responder si ve a Iglesias de consejero dentro de su Gobierno?

Lo primero que hay que ver es qué mayorías deciden los ciudadanos. A veces se nos olvida el pequeño detalle de que esto va de democracia, de urnas, de votar. Esto va de expresión de la voluntad popular y esa voluntad nos mandará los mensajes de por dónde pueden ir las cosas. Para poder contestar a su repregunta digo lo siguiente: que si hay una mayoría de progreso en las urnas, me comprometo a que trabajaré todo lo que haga falta para lograr un gobierno progresista en Madrid.

A día de hoy sabe que las encuestas son las que son, que el grueso de ellas apunta que la suma de escaños de la señora Ayuso y de la señora Monasterio daría mayoría absoluta. Si la idea es aislar a la extrema derecha, ¿Pondría el PSOE a disposición del PP sus votos para que Vox no condicione las políticas de Madrid?

Ayuso casi lo ha pedido. Hay algunas encuestas que dan algunos datos distintos. Las posiciones conservadoras y posiciones progresistas están mucho más cerca de lo que se dice. Veremos la verdadera encuesta, que son las urnas. La pregunta es qué haría yo. Yo digo: ni Ayuso, ni Vox. Así, de claro. Lo que hace falta es una mayoría progresista en la Comunidad de Madrid. Y yo digo que liderada por el Partido Socialista. Porque no sólo estoy contra las ideas de la ultraderecha, sino con quienes o alientan esas ideas o tienen esas ideas incorporadas también en su modo de hacer o de pensar. Por tanto, claramente: ni Ayuso, ni Vox.

¿Qué responsabilidad tiene Ayuso, a su juicio, en lo que ocurrió en las residencias de la Comunidad de Madrid, sobre todo en la primera ola de la pandemia?

Eso lo estábamos dirimiendo en una comisión. Nosotros apoyamos que se creara una comisión sobre las residencias y esa comisión sobre las residencias tenía varios objetivos, uno importantísimo, que es que no se vuelva a repetir. Por eso, ver en qué línea se pueden y se deben hacer mejoras en el sistema de las residencias para que sean también un hogar, pero un hogar con condiciones de salud, sociosanitarias. Lo que hay que hacer es cambiar el modelo...

En esa comisión, además de hacer debates sobre cómo podemos buscar otro modelo yendo a los interlocutores, queríamos conocer lo pasado, lo que ha pasado. Y ahí había todo un debate, como saben, de cartas entre dos consejerías y lo conocen muy bien porque su periódico lo ha seguido muy bien… Pero hay otra cosa que también pedimos, que es que se diriman responsabilidades. Y eso está por hacerse en Madrid. No quiero prejuzgar porque hay una comisión para eso. Pero esa comisión se ha interrumpido con la convocatoria de elecciones y yo creo, aunque eso no sea una cuestión del Gobierno, sino de la Asamblea, que estaría bien que se activara y se llevara hasta el final.

¿Cree que hay que revertir las privatizaciones de estos veintiséis años de gobiernos de la derecha?

Hay que establecer procesos. Decir frases es muy fácil, pero luego esto tiene consecuencias económicas, consecuencias sociales. Hay que estudiar los procesos. Creo en las políticas públicas, lo que no quiere decir que la misión de las políticas públicas sea perseguir a todo el que tenga algo privado. No es eso. Los servicios públicos, deben ser públicos. Esto es lo que yo veo con toda claridad.

Los servicios públicos deben ser públicos. Esto es lo que yo veo con toda claridad

Su nombre ha sonado con fuerza como Defensor del Pueblo antes de la campaña electoral. Escuchamos a Ayuso decir en el debate de Telemadrid que si por ella fuera usted no iba a ser Defensor del Pueblo. ¿Vincula el resultado electoral que usted obtenga el 4M a su permanencia en la Asamblea?

Cuando en 2015 no fui presidente, me dijeron que no iba a durar un mes. Lo he contado muchas veces. Estuve los cuatro años, me presenté otra vez y ganamos las elecciones. Cuando a pesar de ganar las elecciones, con acuerdo entre PP, Ciudadanos y Vox se formó otro gobierno del Partido Popular, lo acepté democráticamente porque entiendo que los diputados y diputadas representan la voluntad popular. Creo que fue un error, un error que ha llevado a este gobierno fallido y poco eficiente, pero yo lo asumí.

Ahora estoy aquí y quiero ser presidente de la Comunidad en Madrid. Y estoy absolutamente entregado y decidido para esto. Si me pone en la tesitura de qué ocurrirá si no lo soy, pues ya estamos en una tesitura que es en la que yo no quiero estar. Yo me presento para diputado y de diputado estaré hasta que la vida me marque alguna otra cosa. Siempre están hablando, mandando el mensaje de que me estoy yendo. Pero para irme me está costando, por lo visto. Lo que sí digo es que esté donde esté, sólo quiero hacer algo que tenga que ver con el servicio público, con la dimensión social y la dimensión pública. Soy un servidor público, no digo servicial, sino servidor público, y no tengo ningún otro proyecto. Ahora, tampoco creo que la señora Ayuso sea la que deba andar decidiendo sobre qué tengo que hacer o dejar de hacer. Que ella elija sobre su propia vida.

Acaba de terminar un acto aquí en la sede de Ferraz sobre universidad y cultura. ¿Cómo se puede reforzar la educación pública frente a otros modelos que el PP ha impulsado y contribuido a asentar en las últimas dos décadas?

Las convicciones hay que expresarlas en los presupuestos. Si tú quieres ver lo que piensa un gobernante, el espejo de lo que piensa se llama presupuestos.

Es el mayor programa político...

¿Qué hay que hacer primero? Presupuestar equilibradamente y poner en el centro del sistema la sanidad pública y la educación pública. La educación pública de calidad en infraestructuras, en profesorado, en dotaciones. Esto es lo que hay que hacer y es lo que voy a hacer. Esto no quiere decir que yo voy a perseguir a la concertada, ni eso de meter miedo de que vamos a cerrar la concertada. Cuando he sido ministro no he perseguido nada, he defendido la dimensión pública, que haya becas, que haya verdaderamente excelencia y calidad, que los centros estén mejor dotados. ¿Por qué un centro público tiene que estar peor dotado infraestructuralmente?

¿Se ha equivocado algo el Gobierno central en los últimos meses a la hora de relacionarse con el Gobierno de la Comunidad de Madrid? Ha contribuido en algo, a su juicio, el Gobierno central para que una candidata bastante desconocida hace dos años, según las encuestas, ahora esté en disposición de duplicar su resultado electoral.

No todo en la vida es eso. Ni siquiera ganar es todo en la vida. Yo de nuevo salgo a ganar y confío en ganar. Pero lo que digo es que quien ha hecho de su política un bastión contra el Gobierno de España y de la confrontación con el Gobierno de España, el centro de su política, ha sido la señora Ayuso. 

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