X

La buena información es más valiosa que nunca | Suscríbete a infoLibre por sólo 1 los primeros 15 días

Buscador de la Hemeroteca
Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Olvidaste tu contraseña?
infolibre Periodismo libre e independiente
Secciones
La ultraderecha y la libertad de expresión

La jueza que se negó a retirar el cartel de Vox contra los menas archiva ahora las soflamas antisemitas en un acto neonazi

  • Carmen Rodríguez Medel, que en pleno fragor de la pandemia llamó a declarar como imputado al delegado del Gobierno en Madrid por la manifestación del 8M, cerró el caso del homenaje a la División Azul el mismo día en que recibió la denuncia y sin practicar ninguna diligencia
  • La magistrada no cree que sea "constitutivo de delito" de odio proclamar que "el judío es el culpable" y que la unidad española empotrada en el ejército nazi luchó por ello
  • Publicamos esta información en abierto gracias a los socios y socias de infoLibre. Sin su apoyo, nuestro proyecto no existiría. Hazte con tu suscripción o regala una haciendo click aquí. La información que recibes depende de ti

Publicada el 28/05/2021 a las 06:00
La concentración neonazi en la se emitieron proclamas antisemitas, en una imagen de archivo.

La concentración neonazi en la se emitieron proclamas antisemitas, en una imagen de archivo.

EUROPA PRESS

La decisión de la Fiscalía de recurrir el archivo del caso del homenaje a la División Azul donde se lanzaron soflamas contra los judíos ha hecho aflorar un dato que no se conocía: que quien ha dictado el archivo es la jueza Carmen Rodríguez Medel. Su nombre ya saltó a los titulares hace un mes cuando, en vísperas de las elecciones autonómicas de Madrid, denegó a la Fiscalía la medida cautelar solicitada en otro caso por supuesto delito de odio: que se retirase de inmediato el cartel de Vox donde se presentaba a los menores inmigrantes que están solos en España (menas) como quienes reciben 4.700 euros mientras los jubilados solo obtienen 426.

Ahora, como recuerda el ministerio público en su recurso ante la Audiencia de Madrid, la jueza ha dado cerrojazo al caso de la División Azul "sin haber practicado diligencia de investigación alguna". Y lo ha hecho en menos de 24 horas: recibió la denuncia el 27 de abril y dictó el auto de archivo ese mismo día. Así consta en su resolución judicial, a la que ha tenido acceso infoLibre.

Un año antes, Rodríguez Medel ya se había situado en el primer plano mediático cuando, en pleno fragor de la pandemia y con el aparato judicial casi paralizado por el confinamiento, dinamizó la denuncia de un particular por la manifestación del 8 de marzo al abrir diligencias el día 25 de ese mes, recabar informes de la Guardia Civil, solicitar datos a la Comunidad de Madrid y tomar declaración como imputado al entonces delegado del Gobierno en Madrid, José Manuel Franco. El caso terminó archivado tres meses más tarde.

La negativa de Rodríguez Medel como jueza de guardia a quitar de circulación en la campaña electoral aquel afiche de Vox contra los menas que evocaba la propaganda nazi provocó una airada y extendida reacción en las redes sociales. El enorme cartel mostraba a un joven embozado que miraba retador a una anciana cabizbaja siguió así intacto porque la jueza no veía en su difusión ningún riesgo para los menas ni una incitación a odiarlos. Y así permaneció en la estación de cercanías de la Puerta del Sol. El 30 de abril otra jueza dio a la investigación un cerrojazo que Vox recibió con euforia. Las cifras utilizadas para el enorme póster electoral no eran ni son ciertas. Pero el argumento judicial fue que el partido de extrema derecha tenía derecho a ejercer su libertad de expresión. 

Ni "incitación" ni "peligro" para los judíos

El hecho de que la jueza Rodríguez Medel permitiese a Vox mantener intacto su cartel en tanto no hubiese resolución sobre el fondo del asunto se había conocido el 23 de abril. Tan solo cuatro días más tarde la titular del juzgado de instrucción 51 de Madrid recibía la nueva denuncia de la Fiscalía: esto es, la formulada también por el supuesto delito de odio detectado en un acto neonazi que  el 12 de febrero había tenido lugar en el cementerio de la Almudena.

Fue en ese acto en La Almudena donde públicamente una joven con camisa falangista, Isabel Peralta, a gritos definió a los judíos como el "enemigo" contra el que "luchó" la División Azul, la unidad militar española que a las órdenes el Ejército de Hitler participó en la Segunda Guerra Mundial. Lo que dijo Peralta fue esto: "Es nuestra suprema obligación luchar por España y luchar por una Europa ahora débil y liquidada por el enemigo. El enemigo que siempre va a ser el mismo, aunque con distintas máscaras: el judío. Porque no hay nada más certero que esta afirmación. El judío es el culpable, el judío es el culpable y la División Azul luchó por ello. Quiso librar al mundo del comunismo, de una invención judía destinada a enfrentar a los obreros y terminar con el ideal de las naciones".

La jueza invoca la jurisprudencia española sobre la libertad de expresión, que permite la exaltación del nazismo. Y entiende que de las expresiones "que se le atribuyen" a Isabel Peralta –las del párrafo anterior, que se las atribuyen exactamente los vídeos del acto– no se constata nada de lo que sigue: "que haya una incitación que suponga un peligro para los judíos en los términos exigidos jurisprudencialmente". 

Rodríguez Medel dice algo más en apoyo de sus tesis: que no hay "ningún grupo que se adhiera a la publicación del discurso anunciado que vaya a llevar a cabo acto de hostilidad alguno o que refleje que se ha incrementado su odio o menosprecio a los judíos".

La parrafada que tres párrafos más arriba aparece entre comillas como lo esencial del discurso de la ultraderechista Isabel Peralta se situó en el centro de la denuncia de la Fiscalía. Pero, como ya se ha explicado, el mismo día en que la recibió, el 27 de abril, la jueza Rodríguez Medel firmó el auto con el que daba por archivadas las diligencias. Del meteórico archivo no tuvo sin embargo conocimiento la Fiscalía hasta el 5 de mayo. Es decir, hasta el día siguiente a las elecciones madrileñas. Así lo ha confirmado también este periódico.

Lo sorprendente para la Fiscalía no es solo que la jueza diera carpetazo a la denuncia sin una sola diligencia. Su extrañeza viene también ligada a que, en el auto, Rodríguez Medel afirma taxativa que los hechos no son "constitutivos de delito". Y sin embargo, se limita a dictar un sobreseimiento provisional: esto es, el que puede revocarse si aparecen nuevas pruebas. La Fiscalía expone su incomprensión del paso dado de un modo que cabe resumir así: si los mensajes antisemitas del homenaje a la División Azul no constituyen un delito de odio, lo que debería haber hecho la magistrada es decretar el cierre definitivo. O lo que es lo mismo, libre. 

Miembro de la conservadora y mayoritaria Asociación Profesional de la Magistratura (APM) y antigua asesora del Ministerio de Justicia en la etapa del popular Rafael Catalá, Rodríguez Medel ganó fama en 2018 con el llamado caso máster. Pero ahí, donde estaba en cuestión si la Universidad Rey Juan Carlos había repartido títulos de un determinado máster sin exigir prácticamente nada a ciertos alumnos, la clave fue la actuación del Tribunal Supremo para exonerar al actual líder del PP, Pablo Casado. El Supremo rechazó investigarle porque no veía delitos pese a los "indicios de que se ha dispensado un trato de favor al aforado". Aquello llevó a Rodríguez Medel a levantar la imputación que pesaba sobre el resto de los imputados excepto la que afectaba a Cristina Cifuentes –finalmente absuelta– y otros tres protagonistas del caso.

 

Suscríbete a infoLibre, forma parte de un periodismo honesto

Creemos en la información. Queremos que tú seas su dueño para que no dependa de nadie más. Por eso, nuestro proyecto se basa en la existencia de socias y socios comprometidos que nos permiten investigar y contar lo que pasa sin ataduras. Si eres uno de ellos, gracias. Sabes que puedes regalar una suscripción haciendo click aquí. Si no lo eres y quieres hacerte con una, este es el enlace. La información que recibes depende de ti.
Más contenidos sobre este tema
Etiquetas




37 Comentarios
  • perlo perlo 30/05/21 07:49

    Utilizando el mismo argumento que esta Sra yo me estoy planteando exponer mi punto de vista de sus decisiones jurídicas.
    Claro que por el echo de ser juez, decidir un pais ¿democrático? juzgar según sus criterios, me parece poco democratizo. Para que están las leyes, permitiendo resoluciones anti democráticas por el echo de ser juez . Se a de respetar las ideas, pero aquellas que respeten todas las ideas, no vale imponerlas por el hecho de ser juez.. ¡Donde esta el organismo que debe de vigilar la balanza de la justicia! Estoy seguro que comprobando la utilización de nuestro gobierno judicial, este pais pronto será una republica bananera, termino despectivo utilizado cuando se habla de Sudamérica.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    1

  • Tonimar Tonimar 29/05/21 21:30

    Alguien puede creer en nuestros jueces y nuestra justicia, hay mas delincuentes con toga que en las cárceles. Que hacen los jueces honrados que hay en este país, porque no denuncian la actuación de ciertos compañeros. Un país sin justicia es una dictadura

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    1

  • Tajo Tajo 29/05/21 12:04

    Dogma de fe: creer en la "justicia" (entrecomillada y en minúsculas) de España. Aaamén.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    1

  • Cobas Cobas 29/05/21 10:52

    Esta es la cata dura que tenemos de jueces. Desde el momento que el gobierno es de izquierda, jueces y fiscales, se ponen ha hacer oposición contra el gobierno. 

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    4

  • Libertario Libertario 29/05/21 09:33

    De todas las historias tristes la de España, la que más, porque acabará muy mal...

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    3

  • Toubib Toubib 28/05/21 20:47

    Es tremendo, pero son las consecuencias de no haber depurado en su día, es decir, hacia 1982-83 que es cuando se hubiera podido razonablemente, el ejército, la judicatura y las policías, y de no haber diseñado un sistema real de formación de valores democráticos para estos colectivos.
    Cosas tan simples como el suprimir los nombres franquistas en el callejero, que ahora cuestionan jueces de extrema derecha invadiendo competencias municipales, pudieron haberse completado ya en 1979, al menos en las ciudades donde ganó la izquierda. El Ayuntamiento de Madrid, pongo por caso, cambió algunos nombres y dejó muchos otros, según la inveterada y timorata costumbre del PSOE de dejar las cosas a medias, y así nos luce el pelo en la actualidad, cuando la caverna está crecida.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    16

  • leandro leandro 28/05/21 20:21

    A esa jueza le gusta el vino y decir tonterías . No debería ocupar un cargo con responsibilidad como ese .

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    7

  • Chinchirina Chinchirina 28/05/21 19:41

    Está claro que esta jueza no está capacitada para el cargo que ocupa. Y está claro, que no debía ocupar tan importante cargo, por muy del opus que sea. Una sociedad democrática no puede sustentar valores del nazismo. Aunque a algunos de C´s, la mayoría del PP y todas las de vox los tengan como principios.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    10

  • JARAJA JARAJA 28/05/21 19:10

    Estos son los mismos que se rasgaron las vestiduras con un tuit del concejal Guillermo Zapata, de un chiste sobre los judios y otro sobre Irene Vila (al que ella no dio importancia) chistes que no albergaban el mínimo atisbo de odio, ni intención de dañar a nadie, chistes que alguien se dedicó a buscar pues tenían varios años, chistes por los que se vio obligado a dimitir por la persecución mediática que se produjo.
    La justicia en España tiene una balanza demasiado inclinada y no está ciega

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    13

  • Juanalaloca Juanalaloca 28/05/21 17:28

    SINVERGÜENZA, SINVERGÜENZA
    SINVERGÜENZA y SINVERGÜENZA.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    10



Lo más...
 
Opinión