x

Nos gustaría enviarte notificaciones de las últimas noticias y novedades

PERMITIR
NO, GRACIAS
X

La buena información es más valiosa que nunca | Suscríbete a infoLibre por sólo 1 los primeros 15 días

Buscador de la Hemeroteca
Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Olvidaste tu contraseña?
infolibre Periodismo libre e independiente
Secciones
Lecturas infalibles

Julio, 1997: Elvira Navarro conoce a Raskólnikov

  • La novelista descubrió hace años al joven creado por Dostoievski en Crimen y castigo: "Siento predilección por los personajes retorcidos y atormentados"
  • En la revista de verano de infoLibre, escritores y periodistas recomiendan un clásico de la literatura al que regresar o acercarse a lo largo de las vacaciones

Publicada el 30/07/2018 a las 06:00 Actualizada el 30/07/2018 a las 14:38
La escritora Elvira Navarro.

La novelista y editora Elvira Navarro.

Asís Ayerbe
Al igual que Aureliano frente al pelotón de fusilamiento, hay una escritora andaluza que siempre habrá de recordar aquel día en que su hambre de exploración le llevó a conocer Crimen y castigo. Se trata de Elvira Navarro Ponferrada (Huelva, 1978), que con 19 años coincidió con el protagonista de la novela, el joven Raskólnikov, durante una calurosa tarde de julio de 1997. Desde entonces son inseparables.

"Leí Crimen y castigo a toda velocidad, como si yo fuera Raskólnikov y me fueran a meter en la trena de por vida", cuenta la autora de Los últimos días de Adelaida García Morales (Random House, 2016). Así, Navarro hace un ejercicio de memoria y se remonta a aquel verano de 1997 en el que, durante un tiempo, tuvo la oportunidad de vivir en la Rusia de los zares junto al "retorcido y atormentado" joven, como ella misma lo describe. Lo hace durante esta sección veraniega de infoLibre, en la que distintos autores recomiendan un clásico al que (re)visitar durante las largas tardes estivales.

Aunque han pasado ya más de 150 años desde que el novelista Fiódor Dostoievski imaginara a uno de los personajes más referenciados de la literatura, Navarro todavía se siente parte de aquel San Petersburgo del siglo XIX cuando va acompañada de Raskólnikov, o quizás sea él quien se haya transportado a nuestro tiempo. Porque esta es la tesis que defienden los fans del ruso, aquellos que creen que su relato y enseñanzas permanecen inalterables ante el paso de los años.
  ¿Pero qué tiene esta obra para mantenerse tan vigente? La autora de La trabajadora (Random House, 2014) da en la clave: "Es un libro que va bien para esta época donde a veces se proponen soluciones aún más atroces que los problemas", pues Raskólnikov llega a la conclusión de que cualquier ser humano, en una situación desesperada, puede cometer un acto demente y no ser juzgado como malo (aunque su acto sí lo sea y deba pagar por ello). "¡Cuán feliz habría sido pudiendo acusarse a sí mismo! Lo que le humillaba era el verse estúpidamente perdido sin remedio por una sentencia del ciego destino", escribía Dostoievski en el epílogo de la obra, el final de un crimen y el inicio de su castigo, porque nuestro protagonista –asegura la escritora– "cree en la redención y el perdón".

Porque Crimen y castigo es una historia sobre la redención ("hoy hablaríamos de reinserción", señala la novelista): la vida de Raskólnikov es un viaje gradual de renovación, el paso del mundo de lo profano a lo sagrado. "Era incapaz de pensar demasiado, de resolver una cuestión con conocimiento de causa; no experimentaba más que sensaciones. La vida había sustituido al razonamiento", que reflexionaba el protagonista.

Pero no todas las respuestas se encuentran entre las páginas de Dostoievski. De hecho, la escritora y editora se ruboriza cuando recuerda sus clásicos aún por leer: "Guerra y paz de Tolstói está pendiente, y también El hombre sin atributos de Robert Musil, que me mira acusador años ha desde mi estantería", confiesa. En cuanto a recomendaciones para sus lectores, Navarro aconseja visitar el universo de Ordesa, de Manuel Vilas (entrevistado en esta misma sección), el cual define como "un duelo llamado España a través de un duelo particular".
 
Más contenidos sobre este tema




2 Comentarios
  • irreligionproletaria irreligionproletaria 30/07/18 11:33

    Anoche, cuando recibí la portada del digital, me alegré del arl y me sedujo el tema. Hoy, de mañana, intenté entrar en el digital, pero...hasta este momento...no han reconocido mi suscripción: 'Registrese...la información tiene un precio...etc.etc..." Mi relación suscriptor/digital, va de mal en peor y, los intentos por restablecer la armonia entre las partes...no funcionan y hay que terminar... Pero, antes, quiero comentar esta referencia de Elvira Navarro.

    Desde mi particular concepto, no es Crimen y Castigo una obra a leer en vacaciones estivales. Quien lee -si ha superado la pubertad, y no ha descubierto a Raskolnikov...hay muchas lecturas...de todo tipo. Todo no somos iguales, por suerte.

    Fiódor M.Dostoievski es 'el autor' imprescindible...Pero, volvemos a lo mismo, hay gentes de todo tipo...de derechas, izquierdas y mediopensionistas.
    "Una visita de Balsac a San Petersburgo le sugirio al joven alferez Fiódor Dostoievski la idea de traducir 'Eugénie Grandet'. La traducción hizo mucho mas que sacarle de un apuro económico, despertó su fiebre creativa y su vocación. Entonces, decidió solicitar la excedencia y dedicarse a la literatura."

    Toda la obra de Dostoievski es grande, enorme...Pero, comiencen por 'Los Hermanos Karamazov' Les conducidiría con gusto al Libro V, Capítulo quinto, 'El gran Inquisidor'...Creo que descubrirían un relato socio-cultural IMPRESCINDIBLE.
    Se desarrollada en la Sevilla del siglo XVI y, los principios referidos, son el fundamento de nuestra desgracia presente.

    "...Movido por su infinita misericordia, pasa una vez mas entre los hombres en la misma figura en que anduviera durante tres años entre ellos, quince siglos antes...ante el gentío de toda Sevilla, el cardenal Gran Inquisidor había quemado de una vez casi un centanar de herejes 'ad majorem gloriam Dei'...El pasa en silencio entre las gentes con una suave sonrisa de compasión infinita...Lo ha visto todo...Arruga las espesas cejas blancas y en sus ojos relampaguea un fuego siniestro. Señala con el dedo y ordena a sus guardias que lo detengan...ponen en él sus manos y se lo llevan...

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    0

    0

    • irreligionproletaria irreligionproletaria 30/07/18 12:16

      ../...

      ...Pasa el día, llega la oscura, calurosa e 'irrespirable' noche sevillana...De pronto entre las profundas tinieblas, se abre la puerta de hierro de la prisión y el viejo Gran Inquisidor en persona, con un farol en la mano, entra lentamente en ella.
      ¿Nos repetias entonces: "Quiero hacerlos libres"? Pués bien, ahora has visto a esos hombres 'libres'. -Si, esto nos ha costado muy caro, pero por fín hemos dado cima a la obra en tu nombre. Quince siglos nos ha atormentado esta libertad, pero ahora la cuestión ha sido terminada, y terminada definitivamente....Has de saber que ahora y precisamente ahora estas gentes están convencidas mas que nunca de que son completamente libres, cuando ellas mismas nos han traido su libertad y la han puesto sumisamente a nuestros pies...y nos dirán: "Es mejor que nos exclaviceis y nos deis de comer" Comprenderán, por fín, ellos mismos que la libertad y el pan terrenal en abundancia para cada uno son cosas inconcebibles, pués nunca, nunca sabrán repartirlo entre si. Se convencerán también de que tampoco pueden ser nunca libres, porque son débiles, viciosos, insignificantes y rebeldes..."

      Y, después de haber leído detenidamente 'Los hermanos Karamazov' entendido y digerido el contenido, volvemos a 'Crimen y Castigo'...reflexionamos sobre Ralskólnikov y el desarrollo vital del personaje.
      Refiere Luis Casal, Elvira da en la calve: "Es un libro que va bien para esta época donde a veces se proponen soluciones aún más atroces que los problemas, pues Raskólnikov llega a la coclusión de que cualquier ser humano, en una situación desesperada, puede cometer un acto demente y no ser juzgado como malo...¡Cuán feliz habría sido pudiendo acusarse a si mismo! ¿?

      No debo utilizar mas espacio para exponer mi divergencias. ¿Como justifica, pués su negativa, cada vez que Porfiri Pétrovich lo acorrala, y sus 'huidas'?

      También refiere el 'Epílogo'...véamos: II.
      "...La mera existencia siempre había sido poco para él; siempre había deseado mas. Y era posible que solo en virtud de esos deseos se considerara entonces un hombre a quien le estaba permitido mas que a los otros... Pero no se arrepentía de su delito..."

      Al fín, concluyo.

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      0

Lo más...
 
Opinión