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Lo que hay detrás del genocidio en Gaza

Ángel Viviente Core

El origen de las guerras

Siempre he sido de la opinión de que prácticamente todas las guerras han tenido por detrás importantes razones económicas que son las que han movido a las invasiones, las conquistas e incluso las revoluciones. Al final son guerras provocadas por los detentadores del poder, para conseguir un enriquecimiento mayor en sus negocios y para lo que no dudan en lanzar a la gente a pelear con la de otros países.

Aparentemente en muchos casos se debían a razones religiosas, pero si uno rasca, se encuentra que lo que de verdad se estaba dilucidando era el poder económico. Incluso de las revoluciones podría decirse que son lo mismo. Una parte de la población, desfavorecida y con situaciones desigualitarias, se enfrenten a los que detentan el poder, que al final es el económico. Lo que buscan los revolucionarios es un reparto equitativo y justo de la riqueza y de las oportunidades de desarrollo, frente a la cerrazón de las castas dominantes que se resisten a dejar ese poder. Otra cosa es que luego las iglesias se pongan de un lado y se disfrace como lucha en defensa de unos valores religiosos. En el caso de nuestra Guerra Civil fue lo mismo, porque las clases que controlaban el poder económico, la agricultura, etc lanzaron un golpe de Estado por temor a que la República les fuera controlando y reduciendo ese poder.

En el caso de la actual invasión y masacre de Gaza por parte de Israel, se quiere hacer ver que responde únicamente a una venganza por parte de un ataque de Hammas y que lo único que buscan es protegerse de futuros ataques. Las diferencias entre Palestina e Israel no son tanto debido a diferentes creencias y culturas, puesto que en la Historia se tienen múltiples ejemplos de convivencia entre distintas religiones sin ningún tipo de problemas, como el intento de un país por dominar la zona y, por ende, acceder a recursos económicos y a transacciones para lo que el territorio que ahora ocupan no les es suficiente. Mantengo que esta actitud de Israel es económica.

Netanyahu ya expresó hace tiempo, existe bibliografía al respecto, cual era su visión del Gran Israel y así toda su política se ha dirigido en este sentido, con el consiguiente sufrimiento del pueblo palestino que se han visto arrinconado cada vez más y más.

Las razones estratégicas en la actitud de Israel

Hace algunas semanas, Netanyahu mostró en la Asamblea General de Naciones Unidas un mapa en el que declaraba un nuevo escenario para el Medio Este. Así mismo mostró una línea que a todos sorprendió: lo que indicaba era un corredor económico que iba desde India, pasando por Emiratos Árabes, Arabia Saudita, Jordania, Israel y llegaba a Europa. Era una recreación de la antigua Ruta de la Seda que tan importante fue económicamente en épocas muy remotas. Esto ocurre cuando en paralelo, el control de USA en el mercado de gas y derivados del petroleo se ve con dificultades.

Esta guerra no es una venganza, al menos no solo eso, ni una lucha de religiones, es la imposición de una política expansionista de Israel en la zona, con el fin de tener junto con USA el control absoluto del mercado de combustibles

En una Nueva Ruta de la Seda es en la que ahora trabaja China también. La ruta va desde China hasta Siria y así llega al Mediterraneo. El que controle esta ruta tiene acceso al comercio  de los combustibles y tendrá el poder sobre la economía, el comercio y la políticas mundiales. Y ahora no lo será por la seda, si no por los productos energéticos: petroleo y gas. Esta ruta china se vio reforzada por el reciente acuerdo ferroviario Iran-Iraq. Al presidente Assad de Siria, pieza importante de esta ruta, se le ha tratado de aislar debido a este tipo de acuerdos con China que se concretó con una asociación estratégica. Con Siria, como parte integrante de esta ruta, China ya puede acceder al Mediterraneo, pues atravesando Siria se llega al puerto de Latakia para acceder al tráfico marítimo. Debido a todo esto, en cierto momento a Siria se le montó una guerra, financiada por Qatar, Israel y USA, para derrocar a Assad y por la cual USA ahora controla un tercio del país y sus yacimientos y además simultanemente Israel bombardea periodicamente el puerto de Latakia, salida al Mediterraneo de la ruta China.

Por otro lado, la guerra de Ucrania buscaba el cierre de la salida de productos de gas y petroleo rusos a Europa. Así, las sanciones por un lado, más las explosiones de las conducciones de gas Nord Stream 1 y 2 por otro inutilizándolas, aún sin culpables pero que claramente Rusia no lo hizo, ha cerrado esa posible salida a Europa de los combustibles rusos.

Otro país competidor en la venta de estos productos es Irán, segundo productor de gas del mundo. Ante las amenazas, Irán acabó firmando el acuerdo nuclear en 2015 y 2016, pero aún así USA sanciona a Irán y le prohíbe exportar gas y petroleo a Occidente.

En esta situación en que se han eliminado a dos competidores fuertes como Rusia e Irán, USA recurre a dos estrategias:

- Eliminar la salida al Mediterraneo de la Nueva Ruta de la Seda china con la destrucción del puerto de Latakia. Puesto que en 2020 el puerto de Beirut explotó misteriosamente, ahora mismo todos los puertos sirios y palestinos están fuera de servicio. Esa ruta China ha quedado coja.

- Potenciar la vía propuesta por Israel en Naciones Unidas, utilizando Haifa en Israel, el único puerto disponible en el Mediterraneo, para el paso de productos a Europa. Así Israel se erige con esta política como el único posible exportador de gas  a Europa, para lo que utilizará el corredor propuesto.

Hay que indicar que frente a Gaza, en el Mediterraneo, existe un posible yacimiento de gas inexplorado que puede ser de gran importancia. Sin embargo, el bloqueo que sufre Gaza le impide toda actividad pesquera y de exploración de yacimientos.

En esta situación, el control de la zona de Gaza, por sus posibles yacimientos y por sus puertos, es vital en los planes de Israel y USA para el control de los suministros a Europa, en los que ambos países desean tener el control absoluto sin posibles competidores.

Pero para eso, la zona de Gaza debe de estar controlada completamente, hay que echar a los palestinos al desierto del Sinaí como sea y cueste lo que cueste y eliminar de la faz de la tierra a Hammas que no hará si no crearles problemas y en eso goza de la complicidad de USA, puesto que es su socio preferente en estos momentos para el control de las exportaciones de gas y petroleo. El paso de su ruta, corredor o como se le quiera llamar, precisa el control absoluto de la zona de Gaza y eso lo tienen claro ambos socios.

Volviendo al principio de este artículo, se ve que efectivamente esta guerra no es una venganza, al menos no solo eso, ni una lucha de religiones, es la imposición de una política expansionista de Israel en la zona, con el fin de tener junto con USA el  control absoluto del mercado de combustibles, con las consiguientes repercusiones y beneficios económicos para ambos. Y además, ¿le ha venido bien a  Netanyahu esta guerra para cubrir este objetivo económico y al mismo tiempo desviar hacia otro lado sus problemas internos? ¿Y Europa? Ahora depende del gas que le ofrezca USA. A callar.

Y otro problema adicional muy preocupante: ¿Chocan las rutas de China e Israel en esta zona? Aparentemente sí. Y sin querer asustar a nadie: ¿Sería este problema el causante de un enfrentamiento a gran escala, teniendo en cuenta su importancia económica?

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Ángel Viviente Core es Coordinador General de Convocatoria Cívica.

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