No, Blas Infante no murió por ser "demasiado humano"

Blas Infante, padre de la patria andaluza, no fue asesinado por ser “demasiado humano”, como ha afirmado el presidente de la Junta de Andalucía, Moreno Bonilla, sino que fue detenido en su casa por falangistas y militares, y en la madrugada del 10 al 11 de agosto de 1936 fue fusilado, sin juicio ni garantías procesales.

Publicidad

No sufrió un infortunio ni una tragedia abstracta: fue víctima de la represión franquista. De hecho, la propia Junta de Andalucía reconoce oficialmente que fue asesinado sin posibilidad de defensa, mediante la aplicación del denominado Bando de Guerra, el instrumento represivo utilizado por los sublevados franquistas para justificar ejecuciones sumarísimas.

La documentación franquista tampoco deja lugar a interpretaciones. Aunque el Tribunal de Responsabilidades Políticas lo condenó cuatro años después de haber sido asesinado, la resolución de 1940 afirmaba que Blas Infante había sido sancionado porque "formó parte de una candidatura de tendencia revolucionaria en las elecciones de 1931, y en los años sucesivos hasta 1936 se significó como propagandista de un partido andalucista o regionalista andaluz", justificando además que su muerte se produjo "como consecuencia de la aplicación del Bando de Guerra".

Publicidad

La coincidencia entre la toma de posesión de Moreno Bonilla como presidente de la Junta de Andalucía y el aniversario del nacimiento de Blas Infante debería haber sido una oportunidad para reivindicar sin ambigüedades el legado de Blas Infante. Sin embargo, las palabras del presidente, afirmando que Infante fue asesinado por "ser muy humano" vuelven a evidenciar una preocupante tendencia a diluir la responsabilidad histórica del franquismo, mediante eufemismos que desvirtúan la verdad y el miedo del Partido Popular a comprometerse con las víctimas de la guerra y la dictadura. Quizás por miedo a tener que purgar los pecados del pasado.

Juanma Moreno ha decidido mantenerse en el poder al precio de asumir buena parte del programa de la extrema derecha

Resulta especialmente contradictorio que quien reivindica institucionalmente la figura de Blas Infante mantenga al mismo tiempo un acuerdo parlamentario con VOX, que incluye la derogación de la Ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía, una norma destinada, precisamente, a preservar la verdad de las víctimas de la represión, garantizar su reconocimiento y evitar que el olvido o la tergiversación alteren los hechos.

Publicidad

No se puede homenajear a Blas Infante mientras se cuestionan las políticas públicas de memoria democrática. No se puede invocar su legado mientras se pacta con quienes relativizan la dictadura franquista o pretenden desmontar los instrumentos legales que permiten conocer la verdad de lo ocurrido. La Ley de Concordia que quieren pactar PP y VOX no se asienta en la reparación de las víctimas, sino en la equiparación entre ellas y sus verdugos, en la equidistancia que defiende que la guerra era inevitable y, por tanto, sus víctimas igualmente inevitables

El pacto del Partido Popular con Vox en Andalucía ha supuesto la renuncia definitiva a cualquier pretensión de moderación. Juanma Moreno ha decidido mantenerse en el poder al precio de asumir buena parte del programa de la extrema derecha, incluyendo el compromiso de derogar la Ley de Memoria Democrática de Andalucía, cuestionar políticas de igualdad y abrir la puerta a medidas inspiradas en la llamada "prioridad nacional”.

Publicidad

Las democracias sólidas no construyen su futuro sobre el olvido, sino sobre el conocimiento riguroso de su pasado. Blas Infante necesita que se diga con claridad por qué fue asesinado y quiénes fueron los responsables. Porque solo desde la verdad histórica y democrática puede construirse una memoria democrática digna y un compromiso sincero con los valores de libertad, justicia y democracia que él defendió hasta las últimas consecuencias.

_________________________

Juanfra Colomina es secretario de Memoria Democrática del PSOE de Andalucía y secretario general del PSOE de Almería Ciudad.

Blas Infante, padre de la patria andaluza, no fue asesinado por ser “demasiado humano”, como ha afirmado el presidente de la Junta de Andalucía, Moreno Bonilla, sino que fue detenido en su casa por falangistas y militares, y en la madrugada del 10 al 11 de agosto de 1936 fue fusilado, sin juicio ni garantías procesales.

Más sobre este tema
Publicidad