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Aznar propone... y Rajoy dispone

Lo que pide Aznar... frente a lo que hace Rajoy

¿Es lo mismo el "reformismo de alta intensidad" que pide José María Aznar que la "agenda reformista" o las "reformas estructurales" de las que habla Mariano Rajoy en sus actos públicos? Para los aznaristas, no. Para los fieles al presidente del Gobierno –la mayoría del PP– sí. 

Por tercera vez en menos de un mes, el expresidente del Gobierno se dejó ver este lunes en un acto público en Madrid. se dejó ver este lunes en un acto público en Madrid.En esta ocasión tocó el Club Siglo XXI, un foro en el que vertió un discurso de nueve folios de extensión con un argumento claro: las cinco recetas que, a su juicio, debe aplicar el "proyecto nacional que formuló el Partido Popular ante los españoles y en el que los votantes se reconocieron" cuando dieron la mayoría absoluta a Mariano Rajoy. Pese a que sonó a lectura de cartilla bastante clara a sus compañeros de partido, destacados cargos del PP y del Gobierno se han apresurado a quitarle hierro al asunto. Sostienen que, lejos de ponerles deberes, lo que su presidente de honor hizo en su intervención fue enumerar las medidas ya puestas en marcha o insistir en las reformas que vendrán y que figuran ya en los planes de Moncloa. 

"Son las reformas que el Gobierno ya ha puesto en marcha", dijo el ministro de Industria, José Manuel Soria, a la salida del acto. Una tesis compartida por el portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Alfonso Alonso, que 24 horas después, este martes, en declaraciones en el Congreso, aseguraba que "fundamentalmente" lo que afirmó Aznar fue "la necesidad de dar un impulso fuerte a las reformas en España". Es algo que a su juicio, "responde una reflexión compartida en el PP y en el Gobierno".

Este mismo martes, un día después de la conferencia, el presidente extremeño, José Antonio Monago, anunciaba una bajada del IRPF a los extremeños que ganan hasta 24.000 euros anuales. Es una iniciativa que va en la línea de las bajadas de impuestos, uno de los ejes del discurso del presidente de honor del PP. Y que, de paso, dispara contra uno de los mantras de Moncloa: bajadas de impuestos, sí. Pero no ahora. El compromiso es que en 2015 se anulará la subida del IRPF. Es decir, que lo de Monago es excepcional y levantará ampollas entre el restos de barones del PP, máxime ahora cuando los enfrentamientos a cuenta de la financiación autonómica tienen a la formación dividida en dos bloques.

¿Hasta qué punto es lo mismo lo que propone Aznar y lo que está haciendo el Gobierno? ¿Hasta qué punto entran en los planes de Rajoy las demandas del presidente de FAES? A continuación, se repasan los cinco puntos que demandó Aznar en su conferencia y la forma o grado en el que el PP lo aplica o pretende aplicarlo.

Discusión sobre la soberanía española

"Primero, dejar claro que no está abierta la discusión sobre la Nación española ni sobre su soberanía. Fijar como criterio trasversal de todas las políticas en fortalecimiento de la Nación y no para debilitarla. Defender un compromiso no es defender lo que a uno le gustaría que fueran las cosas. Es defender lo que se pactó. Quien rompe los pactos debe asumir que si se reconstruyen no será en los términos que dicte la minoría". Fue la primera observación de Aznar.

En el PP no existe ningún debate sobre la Nación española ni sobre su soberanía. El propio Aznar es muy consciente de ello. Pero en el contexto de sus palabras está el desafío soberanista de Cataluña, un tema que sí genera cierto debate en las filas conservadoras. Ha sido el tema de la financiación autonómica el que ha puesto sobre la mesa esta preocupación. Un sector de la formación considera que detrás de la apuesta del Ejecutivo por los objetivos de déficit diferenciados –el denominado déficit a la carta– está el interés de Rajoy de hacer "ciertas concesiones" a Artur Mas. En el Gobierno lo niegan, pero insisten en que van a tratar igual a todos los españoles, independientemente de quienes les gobiernen puesto que este asunto, el de la financiación, a quien afecta en último término es a los ciudadanos.

Reformas para "renovar y fortalecer el funcionamiento de nuestro sistema democrático y el respeto a la ley y al Estado de Derecho"

"En segundo lugar, renovar y fortalecer el funcionamiento de nuestro sistema democrático y el respeto a la ley y al Estado de Derecho. Hay una crisis política que exige soluciones y reformas políticas. Reformas incisivas, para reforzar y modernizar la democracia representativa, no para liquidarla", mantuvo el presidente de FAES.

Aznar pidió a Rajoy ir "mucho más allá del adelgazamiento del aparato público o el incremento de la eficacia administrativa", una materia sobre la que está el Gobierno. Pero también demandó que se trabaje en la línea de construir partidos "fuertes" que sean "el cauce de las reformas, no su dique de contención". Algunos de los presentes interpretaron que estas palabras tienen como contexto la reforma local, a la que los alcaldes del partido están poniendo varias pegas, y el tema de la financiación autonómica, que ha provocado que los barones se posicionen en dos bloques claros: a favor o en contra del déficit a la carta.

Entre las reformas que pidió en este apartado están también aquellas encaminadas a "asegurar el cumplimiento de la ley y la honradez en la gestión de lo público". Hasta la fecha, el Gobierno tiene en marcha cambios legislativos e iniciativas para la regeneración democrática y contra la corrupción a las que se comprometieron en campaña y en el programa. No pasa por alto que el caso Gürtel lleva años sacudiendo los cimientos del PP. Pero sobre el papel, todavía nada concreto.

Reforma fiscal

En su tercera receta, el expresidente del Gobierno mencionó la necesidad de varias reformas. A saber: reducir el tamaño de las administraciones públicas, aplicar la Constitución para evitar "la gravísima deslealtad de algunos" para con el Estado Autonómico, una reforma educativa y una reforma fiscal.

Aznar no dejó claro si demanda una reforma educativa porque no le gusta la que ha desarrollado José Ignacio Wert. Lo que sí volvió a dejar claro es que es partidario de la bajada de impuestos, como ya hizo en la polémica entrevista que concedió a Antena 3 en horario de máxima audiencia.

"Nuestro sistema fiscal no se adapta a la sociedad de hoy. Es necesario cambiarlo y ponerlo al servicio del empleo y del crecimiento, no al servicio de las Administraciones", dijo literalmente. Una exigencia que, a día de hoy, no pasa por la mente del presidente del Gobierno. El Ejecutivo, que ha subido los impuestos incumpliendo su programa electoral, no contempla reducciones impositivas en el horizonte más próximo. Su compromiso es bajar el IRPF en 2015, salvo que sea posible hacerlo antes.

Pensiones

Al final de su intervención, el presidente de FAES mantuvo que "es preciso renovar nuestro pacto social para adaptarlo a tres circunstancias que no se votan en las elecciones sino que son realidad lo queramos o no". Una de ellas es la de las pensiones: "Y la realidad de una demografía y una esperanza de vida que obligan a cambiar políticas y modelos para hacer sostenible el Estado de bienestar y garantizar la cohesión social, como están haciendo ya algunos de los principales países europeos", valoró.

A día de hoy, el Gobierno ultima una reforma de las pensiones para la que buscan el consenso del resto de partidos, de sindicatos y empresarios. Para ello, han encargado un informe a un grupo de expertos, que ya ha sido remitido al Congreso.

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