Casa del Rey

El CIS lleva casi dos años sin preguntar por la monarquía

El rey Felipe VI firma en el libro de Honor del Museo Thyssen-Bornemisza, en presencia de la Reina Letizia.

El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) lleva un año y nueve meses sin preguntar a los españoles su opinión sobre la monarquía. La última referencia concreta sobre el grado de confianza que les inspira la Corona que consta en los informes del instituto demoscópico público –dependiente del Ministerio de la Presidencia– es de abril de 2015, casi un año después de que el rey Juan Carlos comunicara en un mensaje televisado su decisión de abdicar.

En aquel momento, a pesar de que el nivel de popularidad de la institución había aumentado respecto a la referencia anterior, la nota que los españoles pusieron a la institución que entonces ya representaba Felipe VI seguía siendo un suspenso: 4,34 sobre diez. Un 21,7% de los encuestados le dio un cero y un 5,1% un diez. En abril de 2014 el barómetro oficial había adjudicado a la monarquía una nota de 3,72, sólo cuatro centésimas más que un año antes, en abril de 2013 (3,68).

Pero han pasado casi dos años desde entonces y el CIS no ha vuelto a preguntar a los españoles su opinión sobre la monarquía. Sí lo ha hecho sobre otras cuestiones de actualidad como las expectativas económicas, la valoración de la situación política general o la preocupación por el desempleo... y también de temas más atemporales como los problemas del medio ambiente, la frecuencia en el seguimiento de noticias políticas, los hábitos de lectura o la contribución de los abuelos a la sociedad. 

Las preguntas sobre la monarquía no aparecían en todos los barómetros, ni tenían una periodicidad fija, pero sí existía cierta regularidad. De hecho, se incluyeron en los estudios correspondientes a los meses de abril de los años 2013, 2014 y 2015. No ocurrió así en 2016. A preguntas de este periódico un portavoz del organismo aseguró que el CIS realiza sus informes basándose "en criterios técnicos y legales" y que como la alusión a la Corona ya se incluye en la recurrente pregunta genérica sobre los problemas del país no se ha considerado que existiera un motivo especial para hacer una pregunta concreta sobre la institución. 

Sin embargo, en este último período la Casa del Rey no ha dejado de estar de actualidad, especialmente por la implicación de la infanta Cristina y de su marido, Iñaki Urdangarin, en el caso Nóos, la trama urdida para defraudar a Hacienda y beneficiar con dinero público a sociedades creadas por el cuñado del rey y su socio Diego Torres y de la que este viernes se dictó sentencia en Audiencia Provincial de Baleares. 

De hecho, en junio de 2015, el rey tomó la decisión de revocar el uso del título de duquesa de Palma a su hermana Cristina. Meses después, en octubre, la Audiencia de Palma fijó el inicio del juicio para el 11 de enero de 2016. La infanta declaró el 3 de marzo en una declaración en la que negó cualquier intervención en el instituto Nóos y subrayó su confianza en la inocencia de su marido. El 22 de junio el juicio del caso quedó visto para sentencia tras 5 años, 11 meses y 2 días de proceso judicial.

Tres puntos de caída

A pesar del vacío de datos desde abril de 2015 el análisis de los barómetros previos sí refleja un progresivo desgaste. Cuando a mediados de los noventa el CIS empezó a preguntar periódicamente a los ciudadanos sobre el grado de confianza que le inspiraban ciertas instituciones, la Casa del Rey era la mejor valorada. De hecho, los españoles le pusieron 7,48 en 1995. En 1997 la monarquía era la que más confianza despertaba en los españoles (6,67), seguida del Defensor del Pueblo (5,62) y los ayuntamientos (5,39).

En noviembre de 2010, la Corona tuvo una nota de 5,35, por detrás del Ejército, que suele posicionarse en los primeros puestos en esta clasificación. En octubre de 2011 llegó el primer suspenso. Alto, pero suspenso: 4,89. Pero entonces el caso Nóos todavía no había salpicado a la familia real. Y tampoco había salido a la luz el safari de Juan Carlos I en Botsuana ni se sabía de la existencia de su amiga Corinna zu Sayn-Wittgenstein

El sondeo de abril de 2013 confirmó la caída en picado de la institución, cuya valoración cayó hasta los 3,68 puntos. En ese estudio –que se realizó justo en los días en los que se conocía la imputación de la infanta Cristina por el juez José Castro– la Corona apareció por primera vez en el listado de preocupaciones de los ciudadanos. Un año después, en abril de 2014, el barómetro oficial adjudicó a la monarquía una nota de 3,72, sólo cuatro centésimas más que 12 meses antes.

El CIS reflejó un aumento del nivel de popularidad de la Corona en abril de 2015, en el último sondeo que pregunta expresamente por la institución publicado hasta la fecha. La subida fue de algo menos de un punto al pasar de 3,72 a 4,34. Además, el 57,4% calificó de forma positiva la labor de Felipe VI y el 17,8% de manera negativa. 

"Crédito y reputación"

Juan Carlos I anunció el 2 de junio de 2014 que dejaba el trono tras 39 años de reinado. Lo hizo no sólo para dar paso a una nueva generación –como él explicó en su discurso–, sino también para hacer frente al desgaste de la institución en la peor coyuntura de su historia reciente. Así lo plasmó el periodista José Antonio Zarzalejos en su libro Mañana será tarde (Planeta), en el que asegura que, en 2014, la Corona "había llegado ya a agotar sus reservas de crédito y reputación" y que sus crisis "tocaba ya hueso". A su juicio, los símbolos positivos de su reinado –su papel en la Transición o su gestión del 23-F– quedaban ya "muy lejos en el tiempo". 

A falta de sondeos oficiales, hay que recurrir a los estudios de empresas privadas para ver qué consideración hacen los españoles del trabajo del actual rey de España, Felipe VI. El más reciente es de Sociométrica, de diciembre de 2016, publicado por El Español. Según este sondeo –realizado con una muestra de 800 entrevistas– los españoles puntúan con una nota de 6,4 puntos a la institución, lo que la sitúa en los mismos niveles que en la década de los 90 del siglo pasado.

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